26/01/2021
La historia del automovilismo argentino tiene capítulos que resuenan con épica y valentía. Uno de los más recordados, sin duda, es la participación de tres Torinos 380W en la exigente prueba de las 84 horas de Nürburgring en 1969. Conocida como la Misión Argentina, esta gesta liderada por Juan Manuel Fangio y Oreste Berta puso a la industria nacional en el mapa mundial. Ahora, 55 años después, aquellos legendarios autos y tres de sus valientes pilotos originales se preparan para regresar al mítico circuito alemán, reviviendo una hazaña que marcó a fuego la pasión por los fierros en Argentina.

La Gesta Original: Las 84 Horas de Nürburgring
El 20 de agosto de 1969, mientras el mundo aún hablaba de la llegada del hombre a la Luna ocurrida un mes antes, en Alemania comenzaba otra proeza que capturó la atención de Argentina: la “Marathon de la Route”, más conocida como las 84 horas de Nürburgring. Esta extenuante carrera de tres días y medio en la pista más desafiante del planeta fue el escenario elegido por Juan Manuel Fangio para demostrar la capacidad del Torino, el "gran auto argentino" producido por IKA Renault en Santa Isabel desde 1967. La iniciativa buscaba probar la resistencia y performance de un auto de serie, con mínimas adaptaciones para la competencia.

Para afrontar este desafío, se conformó un equipo de lujo. Se seleccionaron tres unidades del Torino 380W, cada una con un trío de pilotos, y se sumó un piloto de reserva. La dirección técnica estuvo a cargo del inigualable Oreste Berta, acompañado por un staff de mecánicos altamente especializados en todas las áreas necesarias para una prueba de esta magnitud.
La preparación fue intensa. Durante dos semanas previas a la carrera, el equipo argentino realizó pruebas exhaustivas y simulacros en el circuito para que autos y pilotos se adaptaran a las particularidades del Infierno Verde. Estos días no estuvieron exentos de contratiempos. Un primer accidente protagonizado por Eduardo Rodríguez Canedo destruyó el auto con trompa roja. La solución fue recurrir a un muleto, un Torino de calle que Fangio y Berta habían utilizado el año anterior para evaluar el auto en las rutas del Rally de Montecarlo y que, por fortuna, se encontraba en Alemania para tareas de reconocimiento.
Pocos días después, un segundo incidente ocurrió cuando Oreste Berta probaba los frenos. Este percance obligó a los mecánicos a realizar una labor titánica: construir un nuevo vehículo utilizando partes de los dos autos accidentados. En una muestra de ingenio y dedicación que asombró a sus rivales, lograron tener el auto listo en apenas tres días de trabajo ininterrumpido. A este Torino, fruto del esfuerzo conjunto, se lo bautizó cariñosamente como “La Banana”.
Los Protagonistas: Autos y Pilotos
La Misión Argentina contó con tres Torinos numerados y sus respectivas tripulaciones:
| Auto | Número | Pilotos Originales (1969) |
|---|---|---|
| "La Banana" | 1 | Rubén Luís Di Palma, Carmelo Galbato, Oscar “Cacho” Fangio |
| Torino 380W | 2 | Eduardo Rodríguez Canedo, Jorge Cupeiro, Gastón Perkins |
| Torino 380W | 3 | Eduardo Copello, Oscar Mauricio Franco, Alberto “Larry” Rodríguez Larreta |
Como piloto de reserva, completando el plantel, viajó Néstor Jesús García Veiga.
La largada de la “Marathon de la Route” se dio a la 1 AM del miércoles 20 de agosto de 1969 en Alemania (las 19 hs del martes en Argentina). Carmelo Galbato (Auto 1), Jorge Cupeiro (Auto 2) y Alberto “Larry” Rodríguez Larreta (Auto 3) fueron los encargados de iniciar la competencia. La extensión de la pista hacía que cada vuelta demandara entre 13 y 14 minutos, influenciados por el momento del día y las condiciones climáticas, especialmente la lluvia, que es habitual en la región. Los turnos de manejo se pactaron en aproximadamente una hora y media por piloto, lo que equivalía a unas 5 vueltas por relevo.
El Desarrollo de la Carrera
Apenas tres horas después de iniciada la prueba, con el segundo piloto ya al volante en cada Torino, los autos número 2 y 3 demostraban su potencial posicionándose en el primer y segundo lugar de la clasificación general. En Argentina, a pesar de la diferencia horaria y la madrugada, la carrera se seguía con fervor. Una delegación de periodistas transmitía flashes informativos desde Alemania, manteniendo al país al tanto de cada avance. Incluso en las plantas fabriles de la competencia, como Ford, se instalaron carteleras para seguir la actuación de los Torino en Nürburgring.
El primer contratiempo importante llegó cerca del mediodía del primer día de carrera, tras 8 horas y media de competencia. El Torino número 2, conducido por Jorge Cupeiro, sufrió un despiste a causa de la lluvia. El estricto reglamento prohibía la asistencia externa, lo que significó el abandono inmediato tras 41 vueltas al quedar encajado. A pesar de este golpe, al cumplirse el primer día de competencia, los dos Torinos restantes se mantenían en posiciones de vanguardia: primero y tercero en la general.
El segundo día transcurrió con altibajos. Las posiciones variaron ligeramente debido a las paradas en boxes para reabastecimiento y reparaciones menores, pero los Torinos seguían firmes. Sin embargo, la mala racha continuó. A las 48 horas y 44 minutos de carrera, en plena madrugada y bajo la lluvia, el Torino número 1 de Rubén Luís Di Palma sufrió una falla total de luces. El auto se despistó, golpeó una piedra y rompió el carter, perdiendo todo el aceite. El abandono fue inevitable. Solo quedaba un Torino en competencia.
La Lucha del Torino Número 3
Con dos días y medio aún por delante y solo el Torino número 3 en pista, la orden de Fangio fue clara: asegurar la llegada. Un abandono total del equipo habría significado un fracaso mayúsculo. A pesar de la consigna de no forzar el ritmo, el Torino 3 se mantuvo en la punta de la clasificación hasta las 64 horas de carrera. Fue entonces cuando, con Oscar “Cacho” Franco al volante, se produjo la rotura del escape, un problema que ya los había retrasado previamente al segundo lugar.
La reparación del escape fue crucial, ya que el reglamento de las 84 horas de Nürburgring establecía un límite de sonido de 83 decibeles. Era imposible continuar sin reemplazar el silenciador dañado. La reparación demandó un tiempo considerable, obligando al auto a realizar dos paradas en boxes y perdiendo seis vueltas valiosas. Esta penalización hizo que el Torino argentino cayera al sexto puesto de la clasificación general. Poco después, el abandono de uno de los autos líderes les permitió ascender al quinto lugar.
La posibilidad de alcanzar el podio parecía remota, con el Torino a 12 vueltas del líder, un Lancia Fulvia HF. Sin embargo, los pilotos y el equipo no se rindieron. Con un ritmo sostenido y conservador, pero extremadamente eficiente, Franco, “Larry” y Copello comenzaron una cacería implacable, descontando casi una vuelta por hora a los punteros. La hazaña parecía posible.
Para optimizar el tiempo en pista, se decidió alargar los turnos de manejo a cuatro horas por piloto. Esta estrategia, combinada con los problemas que empezaba a sufrir el Mazda que marchaba delante, dio sus frutos. En la mañana del último día, Alberto “Larry” Rodríguez Larreta logró superar al Mazda, colocando al Torino 3 en el cuarto puesto, a solo dos vueltas del tercero.
Pero el destino tenía reservada una última prueba. A las 9 de la mañana, los Comisarios Deportivos informaron a Fangio que el Torino debía detenerse nuevamente por exceso de sonido del escape. Tenían hasta las 11:30 para realizar la reparación final. La carrera terminaba a las 13 hs. El sueño del podio pendía de un hilo, dependía de un problema en alguno de los tres autos que los precedían.
Oscar Mauricio Franco, con la presión del tiempo encima, reparó el escape y regresó a la pista para un ataque final desesperado. Logró alcanzar la vuelta del auto que marchaba tercero, pero no pudo superarlo antes de la bandera a cuadros.
El Final Épico y el Legado
En el cómputo final, el Torino número 3 completó 334 vueltas. A pesar de terminar cuarto debido a las penalizaciones por el escape, el dato asombroso fue que dio dos vueltas más que el auto ganador, el Lancia Fulvia HF, en las 84 horas de competencia. Fue un resultado que, si bien no fue la victoria en la clasificación final, se sintió como una verdadera gesta, una demostración de la robustez y performance del Torino y del talento del equipo argentino encabezado por Fangio y Berta. La Misión Argentina de 1969 realzó la valía del auto nacional y se convirtió en una leyenda perdurable.

El destino de los autos tras la carrera fue menos glorioso. Después de una gira promocional por el interior de Argentina, fueron vendidos. Con el tiempo, dos de las unidades originales fueron recuperadas y restauradas por coleccionistas: Daniel Van Lierde adquirió el Torino número 1 y Mario Suárez el número 2. El Torino número 3, el que completó la carrera, permanece en posesión del Museo Juan Manuel Fangio en Balcarce.
El Regreso 55 Años Después
Ahora, en 2024, se cumplen 55 años de aquella epopeya. Gracias a la iniciativa de Alfonso Rey, un coleccionista argentino residente en Estados Unidos (quien también adquirió un Mercedes-Benz 300 SL de Fangio), los tres Torinos originales que corrieron en 1969 se preparan para un viaje de regreso a Nürburgring en agosto de este año. Este evento no solo reunirá a los históricos vehículos, sino también a sus actuales propietarios y, lo más emocionante, a tres de los pilotos que formaron parte de aquella Misión Argentina y que aún viven.
El anuncio oficial de este histórico regreso se realizó recientemente en Mar del Plata, en el marco de un homenaje a los 75 años de la carrera del circuito callejero “Torreón del Monje”, un evento clave en los inicios de la carrera internacional de Fangio.
Las Voces de los Protagonistas
Los tres pilotos originales que tendrán el honor de regresar a Nürburgring con los mismos autos que corrieron en 1969 son: Oscar “Cacho” Fangio, Oscar Mauricio Franco y Néstor Jesús García Veiga. Sus testimonios reflejan la emoción y el significado de este viaje en el tiempo:
Oscar “Cacho” Fangio expresó a Infobae: “Para mí será como entrar en un túnel del tiempo y volver atrás a aquellos días inolvidables en los que compartimos una experiencia de gran significado para el automovilismo argentino. Es una enorme alegría pensar que entraremos en Nürburgring nuevamente con esos mismos autos. La única tristeza es que no van a estar muchos de mis compañeros, sólo quedamos unos poquitos, pero creo que desde algún lado nos van a estar viendo, así que en el corazón estaremos con esos extraordinarios pilotos y también con los grandes mecánicos que nos acompañaron”.
Por su parte, Oscar Mauricio Franco comentó: “Volver a sentir lo que fueron aquellas 84 horas de Nürburgring en Alemania, será algo increíble. Volver a pisar esa pista, recorrerla con los mismos autos, es algo muy especial. Aquella carrera, aquel equipo, organizado por Fangio y Berta, representar a Argentina en Alemania, fue demostrarle al mundo de lo que éramos capaces. Esa carrera fue un escalón muy importante en mi carrera deportiva, y haberla terminado y en una muy buena posición con un auto completamente argentino, fue un enorme orgullo para mí”.
Finalmente, Néstor Jesús García Veiga, el “Nene”, quien fue piloto de reserva, compartió su sentir: “Aquella carrera fue muy linda y aunque no me tocó correr porque fui de suplente, giré tanto como los pilotos titulares y compartí esos 15 días con la misma intensidad. Volver ahora con estos autos será muy emocionante. Fue una fiesta en Alemania y fue una gran fiesta al regresar a Argentina. Estoy muy contento de tener esta posibilidad y representar a ese grupo de pilotos que con Fangio y Berta nos hizo vivir una experiencia única en la vida”.
El Recuerdo del Bramido del Tornado
Aunque los tres autos originales no han regresado juntos desde 1969, el sonido del motor Tornado 4 bancadas del Torino ya ha vuelto a resonar en Nürburgring en años recientes. En mayo de 2018, un Torino 380W propiedad de Ricardo Zeziola fue conducido en el circuito por Horacio Pagani y el mismísimo Oreste Berta, en un emotivo tributo. Un mes después, otro argentino, Ignacio Pérez Prat, llevó su Coupé TS al circuito para una producción televisiva. En ambas ocasiones, el característico bramido del motor argentino estremeció el playón de salida a pista, manteniendo viva la memoria de aquella gesta.
Ahora, con el regreso de los tres autos originales y tres de sus pilotos, la celebración del 55 aniversario de la Misión Argentina en Nürburgring promete ser una verdadera fiesta, un reencuentro cargado de historia, emoción y el reconocimiento a una hazaña que sigue inspirando.
Preguntas Frecuentes sobre la Misión Argentina y su Regreso
¿Quiénes son los pilotos originales de la Misión Argentina que regresarán a Nürburgring en 2024?
Tres de los pilotos que integraron la Misión Argentina en 1969 regresarán a Nürburgring: Oscar “Cacho” Fangio, Oscar Mauricio Franco y Néstor Jesús García Veiga.
¿Cuántos Torinos originales de 1969 regresarán a Nürburgring?
Los tres Torinos 380W originales que participaron en las 84 horas de Nürburgring de 1969 regresarán al circuito alemán para el evento conmemorativo del 55 aniversario.
¿Cuándo y dónde se realizó la Misión Argentina original?
La Misión Argentina se llevó a cabo en agosto de 1969 en el circuito de Nürburgring, Alemania, como parte de la carrera de resistencia “Marathon de la Route”, que duraba 84 horas.
¿Quiénes fueron todos los pilotos originales de la Misión Argentina en 1969?
Los pilotos originales fueron: Rubén Luís Di Palma, Carmelo Galbato, Oscar “Cacho” Fangio (Auto 1); Eduardo Rodríguez Canedo, Jorge Cupeiro, Gastón Perkins (Auto 2); Eduardo Copello, Oscar Mauricio Franco, Alberto “Larry” Rodríguez Larreta (Auto 3). Néstor Jesús García Veiga fue el piloto de reserva.
¿Qué puesto obtuvieron los Torinos en las 84 horas de Nürburgring de 1969?
El Torino número 3, el único que finalizó la carrera, terminó en el cuarto puesto de la clasificación general. A pesar de las penalizaciones, completó 334 vueltas, dos más que el auto ganador.
¿Dónde se encuentran actualmente los tres Torinos originales que participaron en 1969?
El Torino número 1 pertenece a Daniel Van Lierde, el Torino número 2 es propiedad de Mario Suárez, y el Torino número 3 se encuentra en el Museo Juan Manuel Fangio en Balcarce.
¿Quién tuvo la iniciativa de organizar el regreso de los Torinos a Nürburgring en 2024?
La iniciativa para el regreso de los Torinos a Nürburgring en 2024 fue de Alfonso Rey, un coleccionista argentino que reside en Estados Unidos.
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