¿Quién era Martín Gregorio de Alzaga?

Los Álzaga: Historia, Fortuna y Velocidad

14/12/2022

Valoración: 3.54 (9922 votos)

La familia Álzaga ostenta un lugar destacado en la historia argentina, siendo una de las dinastías patricias que forjaron la identidad de la nación desde los tiempos virreinales. Sus miembros protagonizaron eventos cruciales, amasaron vastas fortunas y dejaron una huella imborrable, ya fuera en la política y el comercio colonial o en el vibrante mundo del automovilismo y la vida social del siglo XX. Dos figuras con el nombre Martín de Álzaga sobresalen particularmente, representando épocas y estilos de vida marcadamente diferentes, pero unidos por el linaje y una ambición desmedida.

Desde su llegada al Virreinato del Río de la Plata a mediados del siglo XVIII, los Álzaga se establecieron como una familia de poder e influencia. Mateo Ramón de Álzaga, administrador de correos, y su sobrino José de Urquiza y Álzaga, padre del futuro caudillo Justo José de Urquiza, fueron pioneros. Pero sería Martín de Álzaga, oriundo de Aramayona en el País Vasco español, quien elevaría el nombre de la familia a las cimas del poder y la riqueza en el Buenos Aires colonial.

¿Quién fue Martín de Álzaga Unzué?
Martín Máximo Pablo de Álzaga Unzué (Mar del Plata, 10 de enero de 1901-Buenos Aires, 15 de noviembre de 1982) fue un piloto de automovilismo y playboy argentino. Era descendiente de Martín de Álzaga, un comerciante de origen vasco que luchó al servicio de la reconquista de Buenos Aires en las invasiones inglesas.
Índice de Contenido

Martín de Álzaga: De Inmigrante a Prócer con un Final Trágico

Martín de Álzaga llegó al Río de la Plata en 1767, con apenas 12 años y sin hablar el idioma local, solo euskera. Fue acogido por un vecino de su tierra, don Gaspar de Santa Coloma, un comerciante ya establecido en la región, quien lo incorporó a su familia y negocio. La habilidad y el temperamento de Martín pronto se hicieron patentes. En tan solo una década, este joven inmigrante logró reunir una fortuna de 24.000 pesos fuertes, una suma considerable para la época, superando incluso la riqueza de su propio mentor, Santa Coloma. Con esta base, Martín de Álzaga emprendió su propio camino, demostrando ser un comerciante excepcional.

Su actividad se centró en el comercio de importación y exportación, llegando a poseer cuatro navíos propios (la Magdalena, Nuestra Señora del Rosario, la Lucía y el Joaquín) para facilitar sus transacciones con Europa. Expandió sus redes comerciales a ciudades como Madrid, Cádiz, Hamburgo, Lisboa, Londres, Lima, Montevideo y Paraguay. Hacia 1805, su volumen de negocios era impresionante, consolidándolo como uno de los hombres más ricos y respetados del virreinato.

La fortuna y el prestigio de Martín de Álzaga lo llevaron a ocupar importantes cargos en el Cabildo de Buenos Aires. Fue Defensor de Pobres en 1785, síndico procurador general en 1790, primer regidor en 1791 y, finalmente, Alcalde de primer voto, el cargo más alto al que podía aspirar un criollo o español después del Virrey. Su influencia política creció a la par de su poder económico.

En el ámbito personal, Martín de Álzaga contrajo matrimonio a los 25 años con María de la Magdalena de la Carrera. Tuvieron una numerosa descendencia. Según los estudios del historiador Bernardo Lozier Almazán, la pareja tuvo 13 hijos. Vivieron inicialmente en la casa de la suegra, pero pronto adquirieron una gran casa cerca del Cabildo, la cual acondicionaron con lujos traídos de Europa, y poseían una quinta de veraneo en Barracas.

La personalidad de Álzaga era fuerte y decidida, pero también se le reconocía una gran generosidad. Tenía la costumbre de salir todos los sábados, acompañado por una de sus hijas, a distribuir limosnas entre los barrios más necesitados de la ciudad.

El momento clave en la vida pública de Martín de Álzaga, y el que lo elevó a la categoría de héroe para muchos, fueron las invasiones inglesas de 1806 y 1807. Aunque inicialmente tuvo diferencias con Santiago de Liniers, el oficial francés al servicio de España, debido a su origen, ambos unieron fuerzas ante el enemigo común. Liniers, como militar, lideró la reconquista, mientras que Álzaga se destacó por su fundamental apoyo financiero. Puso toda su fortuna al servicio de la defensa de Buenos Aires e incluso costeó la creación de un regimiento propio.

Durante la segunda invasión en 1807, cuando una fuerza inglesa mucho mayor llegó bajo el mando de John Whitelocke, Álzaga, en su rol de Alcalde de primer voto, fue clave en la organización de la defensa popular. Movilizó a los vecinos, dispuso barricadas y resistencia desde las casas, lo que llevó a la derrota británica. La tenacidad del pueblo de Buenos Aires, en parte organizada y financiada por Álzaga, llevó a que incluso un militar inglés como William Beresford reconociera que era “un pueblo indomable que solamente se lo puede conquistar comercialmente”.

A pesar de su heroísmo en las invasiones, el destino de Martín de Álzaga tomó un giro trágico. Tras la designación de Liniers como Virrey interino, la desconfianza de Álzaga hacia el francés resurgió, especialmente en el contexto de la invasión napoleónica a España. El 1 de enero de 1809, Álzaga lideró una revolución fallida contra Liniers, exigiendo su renuncia. Fue apresado y desterrado a Carmen de Patagones, aunque logró escapar y regresar a Buenos Aires.

¿Quién era Martín Gregorio de Alzaga?
Su nieto, Martín Gregorio de Álzaga, fue el marido de Felicitas Guerrero, hija de una adinerada familia porteña. Fue una de las familias más representativas de la burguesía terrateniente argentina.

La Revolución de Mayo de 1810 lo encontró en una posición compleja. Aunque propugnaba la independencia, su visión difería de la de los criollos liderados por Cornelio Saavedra. Álzaga quería una independencia de España, pero con un gobierno encabezado por españoles, una postura que le valió poco apoyo. Esta disidencia, interpretada como conspiración contra el nuevo gobierno patrio, selló su final. A principios de julio de 1812, Martín de Álzaga fue arrestado y acusado de conspirar contra los hombres de Mayo. Fue condenado a muerte y fusilado en la Plaza de Mayo el 6 de julio de 1812, a los 57 años. Su cuerpo fue colgado públicamente durante varios días. Se cuenta que caminó hacia su ejecución con la arrogancia que lo caracterizaba, pidiendo solo la bendición de un cura, sin implorar piedad.

El trágico final de Martín de Álzaga tuvo un profundo impacto en su familia. Sus 13 hijos quedaron marcados y, en parte, aislados por la sociedad de la época. La casa familiar fue allanada y gran parte de la documentación vinculada a él fue destruida o se perdió, dificultando hoy en día la reconstrucción completa de su historia.

La Prole de un Patriarca: La Familia de Martín de Álzaga

Martín de Álzaga y María de la Magdalena de la Carrera tuvieron, como se mencionó, 13 hijos. Esta numerosa prole continuó el linaje, aunque el destino de muchos de ellos estuvo teñido por la sombra del ajusticiamiento de su padre. Algunas de sus hijas permanecieron solteras, llevando una vida discreta y saliendo de casa principalmente para asistir a misa.

A pesar de las dificultades, la familia Álzaga mantuvo su posición y se entrelazó con otras importantes familias patricias argentinas. Uno de los nietos del prócer, también llamado Martín Gregorio de Álzaga, se casó con Felicitas Guerrero, hija de una de las familias más adineradas de Buenos Aires en la segunda mitad del siglo XIX. La trágica historia de Felicitas, asesinada por un pretendiente despechado, es otro capítulo conocido de la historia argentina, conectando el linaje de los Álzaga con otros eventos y figuras prominentes.

Martín de Álzaga Unzué, "Macoco": El Rey de la Velocidad y la Noche

Casi un siglo después de la muerte del prócer, otro Martín de Álzaga dejaría su propia marca, aunque en un escenario muy diferente. Martín de Álzaga Unzué, conocido mundialmente como «Macoco», nació el 10 de enero de 1901 en Mar del Plata. Hijo de Félix Gabino de Álzaga Piñeyro y Ángela Unzué Gutiérrez Capdevila, «Macoco» heredó una inmensa fortuna familiar que le permitió llevar una vida de lujos, excentricidades y viajes por el mundo.

Educado en los mejores colegios de Argentina y Europa, su espíritu rebelde lo llevó a ser expulsado de la mayoría de ellos. Lejos de la rigidez del comercio y la política colonial, la vida de «Macoco» estuvo marcada por los gastos sin control, las fiestas, los romances y, notablemente, el automovilismo.

Fue un apasionado de la velocidad y participó en numerosas competencias automovilísticas tanto en Argentina como en el extranjero. Corrió en eventos como la Carrera de la Milla, la Carrera Internacional Montevideo/Punta del Este y el Gran Premio del Automóvil Club Argentino. Su pasión lo llevó a competir en Europa, en carreras como el Gran Premio de San Sebastián. Pero quizás su participación más destacada fue en las 500 Millas de Indianápolis, siendo uno de los pocos argentinos en haber competido en esta mítica prueba. Incluso patrocinó a su amigo Raúl Riganti para que también pudiera participar.

«Macoco» tuvo un papel relevante en el desarrollo del automovilismo en Argentina, particularmente en la especialidad midget. En 1924, organizó la primera carrera de midgets en Buenos Aires, utilizando las calles de tierra alrededor de la Plaza Arenales como circuito. Luego, trajo pilotos europeos expertos en cyclecars para impulsar la actividad. En 1938, regresó de Estados Unidos con un grupo de pilotos norteamericanos, dando un nuevo impulso a las carreras de midget en la capital federal, un deporte que luego se expandiría por todo el país y se mantiene vigente hasta hoy.

¿Cuántos hijos tuvo Martín de Álzaga?
A los 25 años, mientras Alzaga se convertía en uno de los comerciantes más prósperos del lugar, se casó con María de la Magdalena de la Carrera y tuvieron una cuantiosa descendencia: 13 hijos.

Además de su faceta automovilística, «Macoco» fue una figura central de la vida social internacional. Se aventuró en el negocio del entretenimiento de lujo en Nueva York. Junto a John Perona, regentó el Bath Club y, posteriormente, El Morocco, que se convirtió en el cabaret más célebre y exclusivo del mundo en su época, frecuentado por personalidades como Humphrey Bogart, Marilyn Monroe y Truman Capote. Una de las características distintivas de El Morocco eran los tapizados con pieles de cebra, que «Macoco» afirmó haber cazado él mismo en un safari en África, un detalle que ilustra su extravagancia.

Su vida personal fue tan intensa como su vida pública. Se casó dos veces: primero con Gwendolyn Robinson, con quien tuvo a su única hija, Sally; y luego con Kay Williams, quien más tarde se casaría con el famoso actor Clark Gable. Se le atribuyen romances con numerosas estrellas de Hollywood de la época, como Rita Hayworth, Claudette Colbert, Dolores del Río y Ginger Rogers. Su fama de vividor y figura social inspiró obras culturales. Se cree que la letra del tango Shusheta, de Enrique Cadícamo, y el personaje de Jay Gatsby en la novela El gran Gatsby, de F. Scott Fitzgerald, se basaron, al menos parcialmente, en su figura. También se le atribuye el origen de la popular expresión argentina «tirar manteca al techo», supuestamente derivada de su costumbre de arrojar manteca al techo del lujoso Hotel Maxim's de París durante sus excesos.

Martín de Álzaga Unzué falleció en Buenos Aires el 15 de noviembre de 1982, a los 81 años, poniendo fin a una vida que fue tan fascinante y excesiva como la fortuna que heredó.

Legado y Contrastes: Dos Martines, Dos Épocas

La historia de los dos Martines de Álzaga ilustra el devenir de una familia patricia a lo largo de varios siglos. El primero, un inmigrante que, con trabajo y ambición, se convirtió en un pilar del comercio y la política colonial, héroe de las invasiones inglesas y figura trágica de los inicios de la independencia. El segundo, un heredero que, lejos de la política y el comercio tradicional, se volcó a la vida de lujo, el automovilismo de competición y el mundo del espectáculo internacional. Ambos, a su manera, fueron figuras prominentes y reflejo de las épocas que vivieron.

CaracterísticaMartín de Álzaga (el prócer)Martín de Álzaga Unzué ("Macoco")
Época PrincipalVirreinato del Río de la Plata (s. XVIII-XIX)Siglo XX
Fuente de FortunaComercio, esfuerzo propioHerencia familiar
Principal LegadoDefensa de Buenos Aires, figura política y comercialPionero del automovilismo, figura social internacional
PersonalidadAmbicioso, fuerte, generoso, trágicoExtravagante, rebelde, vividor
Conexión con AutosNinguna (vivió antes de su invención)Competidor y promotor del automovilismo

Preguntas Frecuentes

A continuación, respondemos algunas de las preguntas más comunes sobre la familia Álzaga y sus miembros más destacados.

¿Quién era Martín Gregorio de Álzaga?
Martín Gregorio de Álzaga fue nieto del prócer Martín de Álzaga. Su relevancia histórica particular se debe a su matrimonio con Felicitas Guerrero, miembro de otra poderosa familia porteña, cuya vida y trágica muerte son bien conocidas en la historia social argentina del siglo XIX.

¿Quién fue Martín de Álzaga Unzué "Macoco"?
Martín de Álzaga Unzué, apodado "Macoco", fue un miembro de la familia Álzaga nacido en 1901. Fue conocido por su inmensa fortuna heredada, su estilo de vida excéntrico y lujoso, su participación activa en el automovilismo de competición (incluyendo las 500 Millas de Indianápolis) y por ser co-propietario de cabarets de lujo en Nueva York como El Morocco. Fue una figura social internacional y se le atribuyen diversas anécdotas y romances famosos.

¿Cuántos hijos tuvo Martín de Álzaga (el prócer)?
Martín de Álzaga, el prócer que defendió Buenos Aires durante las invasiones inglesas y tuvo un rol en el Cabildo, tuvo 13 hijos con su esposa María de la Magdalena de la Carrera. Aunque algunas fuentes iniciales mencionan un número menor, las investigaciones históricas más detalladas, como la de Bernardo Lozier Almazán, confirman esta cifra.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Los Álzaga: Historia, Fortuna y Velocidad puedes visitar la categoría Automóviles.

Subir