¿Cuánto es el IVA de un coche?

Impuestos al Comprar y Vender Segunda Mano

30/01/2021

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El mercado de artículos de segunda mano ha experimentado una auténtica revolución en los últimos años. Gracias al auge de plataformas digitales y aplicaciones móviles, comprar y vender objetos usados, desde ropa y electrónica hasta muebles y vehículos, se ha vuelto más accesible y popular que nunca. Plataformas como Wallapop, eBay, Vibbo o Mil Anuncios han transformado la forma en que interactuamos con estos productos. Sin embargo, en medio de la facilidad y rapidez de estas transacciones, a menudo se ignora un aspecto fundamental: la fiscalidad. Muchas personas desconocen las obligaciones tributarias que conlleva tanto la compra como la venta de artículos de segunda mano, y es crucial entender cómo Hacienda enfoca estas operaciones.

¿Cómo se amortiza un auto en el Impuesto sobre los Bienes Personales?
Una persona física tiene un auto que en 2021 cumplió 5 años desde la compra (a mitad del 2017 fue la compra del mismo). Por ende al cumplir 5 años, la amortización del vehículo sería total.
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¿Hay que Pagar Impuestos por Comprar o Vender de Segunda Mano? La Respuesta es Sí

Contrario a la creencia popular de que las transacciones entre particulares en plataformas digitales están exentas de impuestos, la realidad legal es diferente. Desde un punto de vista fiscal, la compraventa de artículos usados entre particulares está sujeta a tributación. No importa si utilizas una aplicación moderna, una página web tradicional o incluso un grupo en redes sociales para realizar la operación; si hay una transacción económica, Hacienda puede tener algo que decir al respecto. Históricamente, el foco principal de la Agencia Tributaria ha estado en el vendedor y los posibles ingresos obtenidos. Sin embargo, la normativa actual y los mecanismos de control han ampliado la vigilancia, incluyendo también a los compradores. Además, un cambio significativo a partir de 2024 es la obligación de las propias plataformas de informar a Hacienda sobre ciertas operaciones de sus usuarios, lo que aumenta considerablemente la transparencia y el riesgo de detección para quienes no cumplen con sus obligaciones fiscales.

El Impuesto del Comprador: Adiós al IVA, Hola al ITP

Cuando adquirimos un artículo nuevo, estamos acostumbrados a pagar el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA), que ya viene incluido en el precio. El IVA grava el consumo y se aplica a la entrega de bienes y la prestación de servicios por parte de empresarios o profesionales. Sin embargo, en las transacciones de segunda mano entre particulares, el IVA no es aplicable. Esto no significa que la compra esté libre de impuestos. En su lugar, el comprador de un bien usado debe liquidar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales Onerosas (ITP).

El ITP es un impuesto cedido a las comunidades autónomas, lo que implica que el tipo impositivo y las posibles bonificaciones pueden variar significativamente de una región a otra dentro de España. Aunque la normativa estatal establece un marco general, son las comunidades autónomas quienes fijan el porcentaje final, que suele oscilar entre un 4% y un 8% sobre el valor real del bien adquirido. Este impuesto se aplica a una amplia variedad de bienes, no solo a grandes compras como inmuebles o vehículos. Legalmente, comprar una bicicleta usada, un teléfono móvil, un lote de ropa o esa mesilla de noche de segunda mano en una plataforma digital, implica la obligación de liquidar el ITP.

La liquidación del ITP se realiza generalmente mediante el Modelo 600 de la Agencia Tributaria. Sin embargo, existen excepciones importantes. Por ejemplo, la compraventa de vehículos usados entre particulares se liquida a través del Modelo 620. Es fundamental informarse sobre el modelo correcto y el procedimiento específico en la comunidad autónoma donde se realice la transacción. El plazo para presentar y pagar el ITP es de 30 días hábiles a partir de la fecha del contrato o acuerdo de compraventa. Ignorar esta obligación puede acarrear recargos e intereses de demora en caso de una inspección de Hacienda.

El Impuesto del Vendedor: El IRPF y las Ganancias Patrimoniales

Desde la perspectiva del vendedor, la tributación de los artículos de segunda mano se enmarca dentro del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). Específicamente, el dinero obtenido por la venta de un bien usado se considera una ganancia o pérdida patrimonial. Aquí la clave para determinar si existe obligación de tributar es si se ha generado una ganancia. Hacienda considera que existe una ganancia patrimonial cuando el precio de venta del artículo es superior a su precio de adquisición.

Si vendes algo por un precio igual o inferior al que pagaste por ello, a ojos de la Agencia Tributaria no has obtenido una ganancia, y por lo tanto, no tienes que tributar por esa operación en el IRPF. Esto es lógico: si no hay beneficio, no hay renta que gravar. Sin embargo, si vendes un artículo por un precio mayor al que te costó, esa diferencia es una ganancia patrimonial que debe declararse en la declaración de la renta.

Pongamos un ejemplo para clarificar. Imagina que compraste una bicicleta por 500 euros hace unos años y ahora la vendes por 700 euros a través de una plataforma online. Has obtenido una ganancia de 200 euros. Esta cantidad se suma a otras rentas del ahorro que puedas tener (como intereses de depósitos, dividendos, ganancias por fondos de inversión, etc.) y tributa a los tipos correspondientes de la base imponible del ahorro en el IRPF. Estos tipos son progresivos y varían en función del importe total de las ganancias del ahorro:

  • Hasta 6.000 € de ganancia: 19%
  • Entre 6.000 € y 50.000 € de ganancia: 21%
  • Entre 50.000 € y 200.000 € de ganancia: 23%
  • Entre 200.000 € y 300.000 € de ganancia: 27%
  • Más de 300.000 € de ganancia: 28%

Estos tramos se aplican de forma escalonada sobre la base liquidable del ahorro.

¿Qué Pasa con las Pérdidas?

Si al vender un artículo de segunda mano obtienes una pérdida, es decir, lo vendes por un precio inferior al que te costó, no tienes que tributar por esa operación. La lógica es, de nuevo, que no hay ganancia. Sin embargo, a diferencia de otras pérdidas patrimoniales (como las generadas por la venta de acciones o fondos de inversión, que sí pueden compensarse con ganancias), las pérdidas generadas por la venta de bienes de segunda mano (muebles, vehículos, ropa, electrónica, etc.) no son compensables en el IRPF. Hacienda considera que la disminución de valor de estos bienes se debe al simple uso y al paso del tiempo, y por tanto, no permite que esas pérdidas se resten de otras ganancias patrimoniales.

Un ejemplo práctico de esto, mencionado en el texto, es el de María, que vendió su coche de 5 años por 4.500 euros, habiéndole costado 9.000 euros. Aunque tuvo una pérdida de 4.500 euros, no solo no tiene que pagar impuestos por esa venta (al no haber ganancia), sino que tampoco puede usar esa pérdida para reducir la factura fiscal de otras ganancias que sí sean compensables.

La Relación entre las Plataformas y Hacienda: Nuevas Obligaciones Informativas

Desde el 1 de enero de 2024, las plataformas digitales que facilitan la compraventa de artículos de segunda mano entre particulares están obligadas a informar a la Agencia Tributaria sobre las operaciones de sus usuarios. Esta medida, derivada de una directiva europea (DAC7), busca aumentar el control fiscal sobre la economía colaborativa y las ventas online.

Las plataformas deben reportar los datos de aquellos usuarios que cumplan con alguno de los siguientes criterios en un año natural:

  1. Realicen más de 30 operaciones de venta de bienes.
  2. Obtengan ingresos superiores a 2.000 euros por la venta de bienes.

Si un usuario supera cualquiera de estos umbrales, la plataforma enviará a Hacienda información detallada sobre sus ventas, incluyendo el número de operaciones y los importes percibidos. Es crucial entender que esta obligación informativa por parte de las plataformas no crea un nuevo impuesto, ni cambia las reglas de tributación ya existentes (ITP para el comprador, IRPF para el vendedor si hay ganancia). Lo que sí hace es aumentar la probabilidad de que Hacienda tenga conocimiento de las operaciones de los usuarios y pueda requerirles explicaciones o iniciar comprobaciones si detecta discrepancias entre la información recibida y lo declarado por el contribuyente.

IVA vs. ITP: Entendiendo la Diferencia Clave

Es común confundir el IVA con el ITP, ya que ambos son impuestos que gravan el consumo o la transmisión de bienes. Sin embargo, operan en contextos distintos y tienen lógicas diferentes:

CaracterísticaIVA (Impuesto sobre el Valor Añadido)ITP (Impuesto de Transmisiones Patrimoniales)
¿Quién lo aplica?Estado (aunque una parte se cede a CCAA)Cedido a las Comunidades Autónomas
¿Qué grava?Entrega de bienes y prestación de servicios por profesionales/empresariosTransmisión onerosa de bienes y derechos entre particulares
¿Cuándo se aplica en compraventa?Sobre bienes nuevos (primera transmisión)Sobre bienes usados (segundas y posteriores transmisiones entre particulares)
¿Quién lo paga?Formalmente lo paga el vendedor (empresario), pero lo repercute al compradorEl comprador
Tipo ImpositivoGeneralmente 21%, reducidos 10% y 4%Varía por CCAA y tipo de bien (generalmente 4% al 8%)
LiquidaciónDeclaraciones periódicas del vendedor (Modelos 303, etc.)Modelo 600 (o 620 para vehículos) por el comprador

En resumen, el IVA es el impuesto de los bienes nuevos (en manos de profesionales), mientras que el ITP es el impuesto de los bienes usados cuando se transmiten entre particulares. Por eso, al comprar un coche nuevo en un concesionario pagas IVA, pero al comprar un coche de segunda mano a otro particular, pagas ITP.

Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre Impuestos en Segunda Mano

A continuación, resolvemos algunas dudas comunes que surgen al comprar o vender artículos usados:

¿Tengo que pagar ITP si compro un artículo muy barato, como una camiseta en Wallapop?

Según la ley, sí. La obligación de liquidar el ITP existe para cualquier transmisión onerosa de bienes usados entre particulares, independientemente del precio. En la práctica, la dificultad de control para Hacienda en operaciones de muy bajo importe es alta, pero la obligación legal existe. La cuantía a pagar sería un porcentaje (el tipo de tu CCAA) sobre el precio de compra.

Si vendo algo perdiendo dinero, ¿tengo que declararlo en el IRPF?

No, si vendes un artículo usado por un precio igual o inferior al que te costó, no has generado una ganancia patrimonial y, por lo tanto, no tienes que incluir esa operación en tu declaración de la renta.

¿Puedo compensar las pérdidas de vender un coche usado con otras ganancias en mi IRPF?

No. Aunque hayas vendido tu coche u otro bien mueble por menos de lo que te costó, la pérdida patrimonial generada por la venta de bienes de segunda mano (muebles) no es compensable con otras ganancias patrimoniales en la declaración de la renta.

¿Wallapop o Vinted informan siempre a Hacienda de mis ventas?

Solo si cumples alguna de las condiciones establecidas a partir de 2024: realizar más de 30 operaciones de venta de bienes al año O superar los 2.000 euros de ingresos por ventas al año. Si no alcanzas ninguno de estos umbrales, la plataforma no está obligada a informar sobre tus operaciones.

¿La obligación de informar de las plataformas significa que ahora pago más impuestos?

No. La obligación informativa de las plataformas no crea nuevos impuestos ni modifica los existentes. Los impuestos aplicables (ITP al comprar, IRPF si hay ganancia al vender) son los mismos que antes. Lo que cambia es que Hacienda tiene ahora más información sobre las operaciones de los usuarios que cumplen ciertos criterios, lo que facilita el control y la detección del incumplimiento.

Conclusión

El auge del mercado de segunda mano es una gran oportunidad para dar una segunda vida a los objetos y, en algunos casos, obtener un ingreso extra o ahorrar en compras. Sin embargo, es fundamental ser conscientes de las implicaciones fiscales que conllevan estas operaciones. Tanto el comprador, sujeto al ITP, como el vendedor, que debe declarar las posibles ganancias patrimoniales en el IRPF, tienen obligaciones con Hacienda. La creciente digitalización y las nuevas obligaciones informativas de las plataformas hacen que sea cada vez más difícil pasar desapercibido. Estar informado y cumplir con la normativa fiscal es esencial para disfrutar de los beneficios del mercado de segunda mano sin incurrir en problemas con la Agencia Tributaria.

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