22/07/2020
El Ford Falcon es mucho más que un simple automóvil en Argentina; es un verdadero ícono cultural, un símbolo de una época y un vehículo que dejó una huella imborrable en la historia del país. Su robustez, versatilidad y larga vida útil lo convirtieron en un pilar de la industria automotriz argentina, adaptándose a múltiples roles y ganándose el cariño de generaciones.

Aunque su origen se remonta a un proyecto estadounidense, fue en tierras argentinas donde el Falcon encontró su hogar definitivo, evolucionando y adaptándose a las necesidades y gustos locales de una manera única. Este coche no solo circuló por las calles como vehículo familiar, sino que también desempeñó roles cruciales en servicios públicos, competición y hasta en el ámbito político, dejando una compleja memoria social asociada a su imagen.
- Los Inicios del Proyecto Falcon en Estados Unidos
- La Llegada y Adaptación al Mercado Argentino
- La Fabricación Nacional: Un Hito Clave
- Evolución y Nuevas Versiones: Más Allá del Sedán
- La Modernización de los '80 y el Fin de una Era
- Tabla Comparativa de Motores Principales (Argentina)
- El Falcon en la Cultura y la Competición
- ¿Qué Marca es el Falcon y Quién lo Fabricó?
- Preguntas Frecuentes Sobre el Ford Falcon
- Conclusión: Un Legado Inoxidable
Los Inicios del Proyecto Falcon en Estados Unidos
La historia del Ford Falcon comienza en julio de 1957 en Estados Unidos. Ford Motor Company decidió embarcarse en la creación de un automóvil más pequeño que los modelos tradicionales de la marca en esa época, pero a su vez más grande que los vehículos europeos que comenzaban a ganar popularidad. La idea era desarrollar un coche compacto, según los estándares estadounidenses, capaz de albergar cómodamente a seis pasajeros y equipado con un motor de 6 cilindros.
El resultado de este proyecto fue el nacimiento del Ford Falcon a finales de 1959 en el mercado estadounidense. Allí se ofrecieron diversas versiones de carrocería para satisfacer distintas demandas: sedán de dos y cuatro puertas, cupé sin parantes, descapotable, familiar (rural) de dos y cuatro puertas y hasta una versión pickup. A pesar de su menor tamaño comparado con algunos rivales, el Falcon americano se caracterizaba por ofrecer confort, velocidad y espacio, virtudes muy valoradas por los usuarios de la época. Sin embargo, en su país de origen, el modelo sufrió constantes cambios de línea que lo alejaron progresivamente de su concepción inicial como un compacto sencillo.
La Llegada y Adaptación al Mercado Argentino
Mientras el Falcon evolucionaba en Estados Unidos, Ford Motor Argentina puso sus ojos en este prometedor modelo. La decisión de traer el Falcon a Argentina fue estratégica, buscando introducir uno de los primeros autos compactos del mercado y ser pioneros en una nueva etapa de la industria automotriz nacional. Junto a otros vehículos como el Valiant II, el Chevrolet 400 y el Rambler Classic, el Falcon contribuyó a modernizar el parque automotor argentino.
La fabricación del Ford Falcon en Argentina comenzó oficialmente a partir del año 1962. Inicialmente, muchos componentes eran importados, pero la intención era avanzar rápidamente hacia una mayor integración nacional. De aquel modelo inicial, solo los neumáticos, los vidrios, la batería y los tapizados eran de fabricación local. Estaba equipado con un motor de 170 pulgadas cúbicas (2786 cm³) que entregaba 101 HP de potencia. El primer año de producción fue exitoso, con 5.099 unidades fabricadas y 4.684 vendidas, cifras significativas para la época.
La Fabricación Nacional: Un Hito Clave
Un momento crucial en la historia del Falcon en Argentina fue el 15 de julio de 1963, cuando salió de la línea de montaje de la planta de General Pacheco el primer Falcon construido íntegramente por argentinos. Esta unidad ya incorporaba las modificaciones de diseño que se habían realizado en Estados Unidos, como la desaparición de la particular luneta curva y cambios en las luces traseras, la grilla delantera y el panel de instrumentos. Este paso a la producción local fue fundamental para consolidar su presencia y popularidad.
La robustez de su mecánica y la versatilidad de su estructura pronto lo convirtieron en una opción ideal para múltiples propósitos. Familias argentinas lo adoptaron como su vehículo principal, empresas lo utilizaron en sus flotas, y organismos gubernamentales y policiales lo incorporaron masivamente. Esta última utilización, especialmente durante la última dictadura cívico-militar (1976-1983), generó una asociación de su imagen con los gobiernos de facto que perduraría en la memoria social argentina, aunque el Falcon fue vehículo oficial de sucesivos gobiernos desde fines de los 60.
Evolución y Nuevas Versiones: Más Allá del Sedán
La historia del Falcon en Argentina es también la historia de su constante evolución y la aparición de nuevas versiones que ampliaron su oferta y atractivo. El 4 de diciembre de 1964, nació la versión Futura, que trajo consigo novedades importantes como el techo de vinilo, los asientos del tipo butaca (una característica muy moderna para la época), una consola central y un nuevo motor de 187 pg3 (3064 cm³ - 116 HP). Estas innovaciones lo impulsaron a convertirse en el auto más vendido del país en 1965, alcanzando un 6% de penetración de mercado.

A principios de 1966, el Falcon recibió su primer restyling de importancia diseñado íntegramente en Argentina, marcando un punto de inflexión ya que el modelo estadounidense había tomado rumbos de diseño diferentes. Mecánicamente, el motor 187" se convirtió en equipo de serie para el Deluxe y opcional para las versiones Standard y Taxi, que mantenían el motor 170".
En 1967, la familia Falcon creció con la introducción de la versión Rural. Este familiar, con un diseño íntegramente argentino (distinto a la versión estadounidense), se destacó por su gran capacidad interior y confiabilidad, ganándose rápidamente un lugar entre las familias. Se diferenciaba por detalles como la imitación símil-madera en puertas y portón trasero y un vidrio eléctrico en este último.
El 2 de marzo de 1970, llegó un nuevo restyling significativo. Externamente, destacaban los faros delanteros (dobles en las versiones de alta gama) enmarcando una parrilla modificada. Pero la gran novedad mecánica fue la introducción de los motores de siete bancadas: el 188 (3080 cm³) y el 221 (3620 cm³), que revolucionaron el mercado. En este año, Ford Motor Company discontinuó el Falcon en Estados Unidos, pero su producción continuó en Argentina y Australia. La caja de cambios manual de cuatro marchas fue otra importante adición. Esta línea fue muy exitosa, vendiendo 72.640 unidades entre 1971 y 1972 y siendo el auto más vendido en ambos años.
La Expansión de la Línea: Ranchero y Sprint
A fines de 1972, el diseño del Falcon recibió una actualización refrescante. Las versiones más equipadas adoptaron faros cuadrados y dobles, las luces traseras y la parrilla también fueron modificadas, esta última con barras transversales. El panel de instrumentos se rediseñó, incorporando relojes redondos que incluían velocímetro y cuentavueltas para el motor 221.
Fue a partir de 1972 cuando se ofreció, como opcional en los modelos Deluxe y Futura, el motor 221 SP (Special Performance). Este 3.6 litros de altas prestaciones contaba con una nueva tapa de cilindros, tapa de válvulas cromada, carburador Holley doble boca, múltiple de admisión mejorado y un múltiple de escape 6 a 1. Entregaba 166 caballos de fuerza, una potencia notable para la época y para su cilindrada. También se ofreció un diferencial autoblocante.
En 1973, la línea Falcon sumó un producto utilitario muy esperado: la pick-up Ranchero. A diferencia del Ranchero estadounidense, la versión argentina se basaba en el sedán de cuatro puertas. Se presentó en dos versiones, liviana y pesada, diferenciadas por su capacidad de carga y el equipamiento de frenos. Este modelo demostró la versatilidad de la plataforma Falcon.
Los éxitos del Falcon en las competiciones de Turismo Carretera pedían a gritos una versión deportiva de calle. Así, en mayo de 1973, nació el Falcon Sprint. Basado en la carrocería Futura y equipado de serie con el motor 221 SP, el Sprint se destacaba por su llamativa combinación de colores (famoso el naranja sonda con franjas negras), parrilla negra, luces de giro naranjas, luces altas de halógeno y llantas de 14 pulgadas con neumáticos de perfil bajo. El interior era deportivo, con butacas exclusivas, panel de instrumentos completo con tacómetro y relojes adicionales. El Sprint se convirtió rápidamente en el objeto de deseo de los entusiastas deportivos.
La Modernización de los '80 y el Fin de una Era
A mediados de 1975, el Falcon recibió pequeños cambios estéticos y funcionales. En 1978, llegó una nueva y significativa actualización de diseño, el cuarto restyling en Argentina. El frente fue rediseñado, con faros rectangulares para la alta gama (Ghia) y circulares simples para los Standard y Taxi. Un cambio distintivo fue la aparición de una rejilla de ventilación en el parante trasero. A partir de este año, se adoptó el sistema decimal para nombrar los motores: 188 pasó a ser 3.0 y 221 se convirtió en 3.6. El Sprint reapareció con combinaciones bicolor. Este modelo fue un gran éxito de ventas, siendo el auto más vendido en 1979 y el más producido en 1980, reafirmando su posición de "Clásico Argentino".
En 1982, con veinte años de antigüedad, el Falcon experimentó su rediseño más profundo, el quinto restyling. El objetivo era ponerlo a tono con el modernizado mercado automotor argentino, influenciado por las importaciones de principios de los 80 y nuevos lanzamientos nacionales. Los paragolpes, parrilla, luces, molduras, panel trasero, panel de instrumentos y volante fueron modificados. Se incorporó aire acondicionado integrado en la plancha. La línea '82 incluyó versiones Standard, Deluxe y Ghia (reemplazando al Futura), Rurales y Rancheros. Se discontinuaron las versiones Taxi y Sprint.

Los motores de seis cilindros 3.0, 3.6 y 3.6 SP continuaron (aunque el SP se discontinuaría más tarde). Como novedad, se intentó incorporar un motor de 4 cilindros y 2.3 litros proveniente del Taunus, pero fue retirado en 1983 por no ser adecuado para el peso del Falcon. En cuanto a transmisiones, se mantuvieron las manuales de 3 y 4 marchas y se agregó una transmisión automática de 3 velocidades. Con estas novedades, el Falcon fue nuevamente el automóvil más vendido en Argentina en 1983.
Hacia 1985, las ventas comenzaron a disminuir, lo que llevó a Ford (y luego a Autolatina) a reducir costos de fabricación abaratando componentes. Se discontinuó el motor 3.6 SP, se eliminaron tapizados de cuero opcionales, el Ghia perdió su techo vinílico característico, la transmisión automática en la columna dejó de ofrecerse, y las manijas cromadas fueron reemplazadas por negras. En 1988, las versiones se redujeron (GL reemplazó a Standard, Deluxe desapareció, Ghia perdió llantas de aleación). En 1989, se discontinuó la transmisión automática y apareció el motor 3.0 Max-Econo, un desarrollo argentino para mejorar el consumo (más de un 20% de ahorro) mediante modificaciones en los múltiples, pistones y carburador. También hubo un breve y fallido intento de incorporar un motor diésel 2.4 VM.
Las ventas continuaron cayendo, y Autolatina (la empresa conjunta de Ford y Volkswagen en Sudamérica que operó entre 1987 y 1995) siguió simplificando el modelo, llegando a eliminar todos los ornamentos cromados a principios de 1991, pintándolos de negro.
Finalmente, el 10 de septiembre de 1991, después de 30 años ininterrumpidos de producción y 494.209 unidades fabricadas, el último Ford Falcon salió de la línea de montaje de General Pacheco. Fue despedido con emoción por los operarios, marcando el fin de una era dorada para este vehículo que se había convertido en parte del paisaje y la cultura argentina.
Tabla Comparativa de Motores Principales (Argentina)
A lo largo de sus 30 años de producción en Argentina, el Falcon utilizó varias motorizaciones. Aquí comparamos algunas de las más representativas:
| Motor | Cilindrada (cm³) | Cilindros | Potencia (HP aprox.) | Período (aprox.) | Características Destacadas |
|---|---|---|---|---|---|
| 170 | 2786 | 6 en línea | 101 | 1962-1966 | Motor inicial, importado/nacionalizado |
| 187 | 3064 | 6 en línea | 116 | 1964-1970 | Introducido con el Futura |
| 188 (3.0) | 3080 | 6 en línea | 116-120 | 1970-1991 | Siete bancadas, motor base por años |
| 221 (3.6) | 3620 | 6 en línea | 132-140 | 1970-1991 | Siete bancadas, mayor potencia |
| 221 SP (3.6 SP) | 3620 | 6 en línea | 166 | 1972-1985 | Alta performance, carburador doble boca |
| 3.0 Max-Econo | 3080 | 6 en línea | ~105-110 | 1989-1991 | Optimizado para bajo consumo |
| 2.3 | 2229 | 4 en línea | 105 / 132 | 1982-1983 | Proveniente del Taunus, brevemente ofrecido |
El Falcon en la Cultura y la Competición
Más allá de su rol como medio de transporte, el Falcon se arraigó profundamente en la cultura argentina. Su presencia constante en taxis, patrulleros y vehículos oficiales lo hizo omnipresente. Pero quizás donde forjó su leyenda más apasionada fue en el automovilismo deportivo, particularmente en el Turismo Carretera. Los duelos entre los Falcon y sus rivales (principalmente Chevrolet) llenaron páginas de historia y crearon ídolos. La robustez y potencial de sus motores de seis cilindros lo convirtieron en un contendiente formidable. Sus éxitos en las pistas generaron una enorme base de fanáticos y contribuyeron a su estatus de leyenda.
La popularidad del Falcon llevó a la creación de numerosos clubes de propietarios y entusiastas, donde se exhiben y conservan unidades restauradas, personalizadas o incluso históricos coches de competición. Este fenómeno social subraya la conexión emocional que muchos argentinos tienen con este automóvil.
¿Qué Marca es el Falcon y Quién lo Fabricó?
La respuesta a la pregunta fundamental es clara: el Falcon clásico, el que se convirtió en un ícono en Argentina y Australia, fue fabricado por Ford. En Argentina, específicamente, fue producido por Ford Motor Argentina desde 1962 hasta 1986, y luego por la empresa conjunta Autolatina (formada por Ford y Volkswagen) desde 1987 hasta 1991.
Es importante notar que la información proporcionada menciona otra empresa llamada Falcon Motorsports en Estados Unidos, fundada en 2009, que fabrica un superdeportivo moderno llamado Falcon F7. Este vehículo no tiene relación directa con el clásico Ford Falcon de los años 60-90, más allá de compartir parte del nombre. Son productos de épocas y propósitos completamente distintos.

Preguntas Frecuentes Sobre el Ford Falcon
Aquí respondemos algunas dudas comunes sobre este legendario automóvil:
¿Qué marca es el Falcon?
El Falcon clásico, famoso en Argentina y Australia, es de la marca Ford.
¿Quién fabricó el Ford Falcon clásico en Argentina?
Fue fabricado por Ford Motor Argentina desde 1962 hasta 1986, y por Autolatina (la sociedad entre Ford y Volkswagen) desde 1987 hasta 1991.
¿Cuánto cuesta un Ford Falcon hoy en día?
El texto proporcionado no incluye información sobre el precio actual de un Ford Falcon usado o de colección. Su valor puede variar enormemente dependiendo del estado de conservación, año, versión y demanda del mercado.
¿Son legales los Ford Falcon en los Estados Unidos?
Según las leyes de importación de Estados Unidos, los vehículos fabricados hace más de 25 años suelen estar exentos de cumplir las normas de seguridad y emisiones federales. Esto significa que los Ford Falcon (tanto los fabricados en EE.UU., Argentina o Australia) con más de 25 años de antigüedad son generalmente elegibles para ser importados legalmente. La información menciona específicamente que el Falcon Ute australiano de 1996/1997 se volvió elegible bajo esta norma.
¿Por qué el Ford Falcon fue tan importante en Argentina?
Fue uno de los pioneros de la industria automotriz moderna en el país, se destacó por su robustez y confiabilidad, se adaptó a múltiples usos (familiar, trabajo, servicios), tuvo gran éxito en la competición (Turismo Carretera) y se fabricó localmente por 30 años, generando un fuerte vínculo cultural con la población.
¿Cuánto tiempo se fabricó el Ford Falcon en Argentina?
Se fabricó durante 30 años ininterrumpidos, desde 1962 hasta 1991.
¿Se fabricó el Ford Falcon en otros países además de Argentina?
Sí, el Ford Falcon se fabricó originalmente en Estados Unidos y también en Australia.
Conclusión: Un Legado Inoxidable
El Ford Falcon dejó una marca profunda e imborrable en la historia automotriz argentina. Con casi medio millón de unidades producidas localmente a lo largo de tres décadas, demostró una adaptabilidad y durabilidad excepcionales. Desde su concepción como un compacto americano hasta su transformación en un verdadero clásico argentino con versiones y evoluciones propias, el Falcon se ganó un lugar en el corazón de muchas familias y entusiastas del automovilismo. Su legado perdura en los clubes de fanáticos, en las pistas de carreras y en la memoria colectiva como un símbolo de la industria nacional y un vehículo que, para bien o para mal, fue testigo y protagonista de una parte importante de la historia argentina.
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