03/02/2020
La Juventud Peronista, conocida popularmente como JP, ha sido un actor fundamental y complejo dentro del vasto universo del peronismo. Su historia es un reflejo de las tensiones, luchas y transformaciones que marcaron la política argentina a lo largo de varias décadas, especialmente durante los turbulentos años 60 y 70. Más que una simple rama juvenil, la JP fue un movimiento dinámico, con diversas corrientes ideológicas y estratégicas, que jugó un papel crucial tanto en la resistencia a las dictaduras como en el retorno y gobierno de Juan Domingo Perón.

Sus orígenes se remontan a las unidades básicas ya en 1947, cristalizando formalmente a fines de 1951 con la proyección de un Movimiento de la Juventud Peronista (MJP). Sin embargo, fue tras el golpe cívico-militar de 1955, que derrocó a Perón e inició la autodenominada "Revolución Libertadora", cuando la Juventud Peronista cobró una nueva dimensión. Con el Partido Peronista disuelto y Perón en el exilio, surgieron formaciones juveniles que se sumaron activamente a la Resistencia Peronista. Figuras como Gustavo Rearte fueron clave en esta etapa de refundación y lucha contra la proscripción del peronismo y de su líder.
- Orígenes en la Resistencia y Primeras Luchas
- Radicalización y el Surgimiento de Nuevas Corrientes
- La JP en los 70: Diversidad y Confrontación
- La Campaña de 1973 y el Triunfo del FREJULI
- La Compleja Relación con Perón: Encuentros y Desencuentros
- El "Engorde", la Clandestinidad y la Represión
- El Resurgimiento y la JP en Democracia
- Preguntas Frecuentes sobre la Juventud Peronista
Orígenes en la Resistencia y Primeras Luchas
Tras la caída de Perón en 1955, el MJP original desapareció con la disolución del partido. Sin embargo, la llama peronista se mantuvo viva en la clandestinidad y la resistencia. En este contexto, jóvenes militantes, muchos de ellos trabajadores, se reorganizaron. Gustavo Rearte fue una figura central en la refundación de la JP en 1957. Estos jóvenes se integraron a los Comandos de la Resistencia, llevando a cabo acciones de propaganda y sabotaje con el objetivo de lograr el regreso de Perón al país y desafiar al régimen militar dictatorial. La violencia de la represión se hizo sentir tempranamente. La figura de Felipe Vallese, obrero metalúrgico y uno de los fundadores de esta nueva JP, es emblemática. Secuestrado en 1962, se convirtió en uno de los primeros desaparecidos de la historia argentina contemporánea, un triste presagio de la represión que se intensificaría años después.
A pesar de los golpes represivos, la JP continuó organizándose. En 1963, tras una amnistía que liberó a varios dirigentes, se abocaron a la reorganización. Ese mismo año, en octubre, se celebró el Primer Congreso Nacional de la Juventud Peronista en Huerta Grande, Córdoba. Este congreso fue un hito, marcando una postura combativa y nacionalista que exigía, entre otras cosas, el retorno de Perón, la restitución de los restos de Eva Perón, la nacionalización de sectores clave de la economía y la denuncia de la deuda externa. Aunque hubo consenso en los lineamientos generales, surgieron diversas corrientes y agrupaciones que, si bien compartían el ideario peronista y las metas de liberación nacional, mantenían independencia orgánica, lo que presagiaba futuras divisiones.
Radicalización y el Surgimiento de Nuevas Corrientes
Entre 1957 y 1965, la JP fue una fuerza activa en la resistencia, con sus líderes y militantes enfrentando la cárcel de manera recurrente. En este período, y especialmente influenciada por la Revolución Cubana y otros procesos de liberación nacional en el mundo, comenzó un proceso de radicalización en algunos sectores de la juventud peronista. Esta radicalización llevó a la emergencia de experiencias guerrilleras y a la formación de grupos con una clara vocación político-militar.
Un ejemplo temprano fue la experiencia de los Uturuncos en Tucumán a fines de los 50. Posteriormente, en 1967, integrantes del Movimiento de la Juventud Peronista, liderados por Envar El Kadri, confluyeron en la fundación de las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP), dando inicio a la guerrilla de Taco Ralo. A estos grupos se sumaron otras vertientes influenciadas por el pensamiento del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo y la revista Cristianismo y Revolución, que serían la base de organizaciones como Montoneros.
La década de 1970 encontró a la Juventud Peronista como un movimiento masivo pero ideológicamente diverso. En el contexto de una creciente conflictividad social, marcada por levantamientos populares como el Cordobazo, el Rosariazo y el Viborazo, y con el país bajo dictadura militar, las formaciones juveniles peronistas intensificaron sus acciones.
La JP en los 70: Diversidad y Confrontación
Para principios de los años 70, el sector juvenil del peronismo se había polarizado y subdividido en varias estructuras principales. La corriente más numerosa y radicalizada fue la llamada Tendencia Revolucionaria del Peronismo, que respondía a las organizaciones político-militares Montoneros y FAR. Esta Tendencia construyó una vasta red de organizaciones de "superficie" o "de masas" que nucleaban a jóvenes en distintos ámbitos:
- Juventud Peronista Regionales (JP): La estructura territorial, con fuerte presencia en barrios y localidades.
- Juventud Universitaria Peronista (JUP): Dominante en las universidades estatales.
- Juventud Trabajadora Peronista (JTP): Presente en el ámbito sindical, buscando disputar espacios a la "burocracia sindical".
- Unión de Estudiantes Secundarios (UES): Activa en colegios secundarios.
- Otras estructuras como el Movimiento Villero Peronista (MVP) y el Movimiento de Inquilinos Peronistas (MIP).
Estas agrupaciones compartían la visión de que el regreso de Perón y el peronismo al poder debían conducir a una revolución socialista y se veían a sí mismas como la vanguardia del movimiento.
Frente a la Tendencia, existían otros sectores juveniles peronistas:
- Peronismo de Base (PB): Respondía a las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP), con menor desarrollo cuantitativo que la Tendencia.
- Sectores Nacionalistas y de Derecha: Incluían grupos como la Concentración Nacional Universitaria (CNU), la Organización del Ejército Nacional (OES), y remanentes o escisiones de Tacuara. Estos grupos se caracterizaban por su ideología nacionalista radicalizada, en algunos casos cercana al fascismo o al nazismo, y en la práctica actuaban como grupos de choque o parapoliciales contra la izquierda peronista y otros sectores opositores.
- Sectores Ortodoxos: Organizaciones que se mantenían en una posición intermedia, leales a Perón pero con menor radicalización ideológica que la Tendencia. Destacaban la Mesa del Trasvasamiento Generacional (que incluía a Guardia de Hierro y otras agrupaciones) y el Encuadramiento de la Juventud Peronista. Estos grupos también construyeron sus propias estructuras (Brigadas de JP, FEN-OUP, Juventud Secundaria Peronista).
- Juventud Sindical Peronista: Creada por los gremios de las 62 Organizaciones como respuesta a la JTP, a la que veían como "infiltrada" por el marxismo.
Esta diversidad de siglas y corrientes generó un complejo entramado de alianzas y confrontaciones internas que marcarían el destino del movimiento.
La Campaña de 1973 y el Triunfo del FREJULI
A pesar de las diferencias ideológicas y estratégicas, la mayoría de los sectores juveniles del peronismo coincidían en la necesidad de poner fin a la dictadura militar y lograr el regreso de Perón. Trabajaron activamente para forzar una salida electoral. Cuando el general Lanusse convocó a elecciones en 1973, la Juventud Peronista, especialmente la Tendencia Revolucionaria, se volcó de lleno a la campaña del Frente Justicialista de Liberación (FREJULI), que llevaba como candidato a presidente a Héctor Cámpora, delegado personal de Perón.
La Tendencia se convirtió en la principal fuerza organizadora de la campaña electoral, popularizando consignas como "Luche y Vuelve" (en referencia a Perón) y "Cámpora al gobierno, Perón al poder" (expresando su estrategia de utilizar el gobierno de Cámpora como un paso intermedio hacia el regreso de Perón y la profundización de los cambios revolucionarios). La efervescencia juvenil fue enorme, llenando actos y manifestaciones a lo largo del país.
En contraste, gran parte del sindicalismo ortodoxo se mostró reticente a participar activamente en la campaña de Cámpora, con la notable excepción del sector "verticalista" liderado por José Ignacio Rucci, secretario general de la CGT. Las tensiones entre la JP de la Tendencia y el sindicalismo ortodoxo eran evidentes, manifestándose en cánticos como "Se va a acabar, se va a acabar, la burocracia sindical" en los actos de campaña. Estas tensiones escalaron a enfrentamientos, como el incidente en Chivilcoy en febrero de 1973, donde fue asesinado el secretario de Rucci, un hecho que Abal Medina atribuyó a un grupo de la JP.
El triunfo del FREJULI el 11 de marzo de 1973, con casi el 50% de los votos, fue visto por la Tendencia como una victoria propia y una legitimación de su rol protagónico. Muchos cuadros jóvenes de la JP ocuparon cargos en el nuevo gobierno, tanto a nivel nacional como provincial y municipal.
La Compleja Relación con Perón: Encuentros y Desencuentros
La relación entre Juan Domingo Perón y la Juventud Peronista fue, quizás, el eje más definitorio y, a la vez, más conflictivo de esta historia. Perón, desde el exilio, había mantenido contacto con diversos sectores de la resistencia, incluida la juventud. En 1965, les envió una carta donde destacaba la importancia de su postura "seria, firme y sin claudicación" y advertía sobre la imposibilidad de coexistencia pacífica entre clases oprimidas y opresoras, instándolos a "triunfar sobre los explotadores, aún si ellos están infiltrados en nuestro movimiento político". Este mensaje fue interpretado por los sectores más radicalizados como un aval a su lucha.
Sin embargo, la relación se tensó significativamente con el regreso de Perón al país. La Tendencia Revolucionaria, en su voluntarismo político, creyó que Perón los consideraba la "juventud maravillosa" y que serían los herederos legítimos del movimiento. Pero Perón tenía una visión diferente. El primer choque importante ocurrió en abril de 1973, cuando Rodolfo Galimberti, secretario de la JP de la Tendencia, anunció la creación de "milicias populares". Perón desmintió públicamente a Galimberti, lo citó en Madrid junto a Abal Medina y ordenó su "despromoción" como secretario juvenil. Montoneros acató la orden, aunque la desautorización pública fue un golpe.
El punto de inflexión fue la trágica Masacre de Ezeiza el 20 de junio de 1973, día del regreso definitivo de Perón. El enfrentamiento armado entre las columnas de la Tendencia (Montoneros, FAR, JP) que intentaban acercarse al palco y los efectivos de seguridad a cargo de la derecha peronista (muchos de los cuales integrarían la Triple A) dejó un saldo de muertos y heridos. Perón responsabilizó a las organizaciones armadas de la Tendencia por los incidentes, acusándolas de ser "grupos marxistas terroristas y subversivos" infiltrados en el movimiento. Esto marcó el inicio de un proceso de distanciamiento progresivo.
Las tensiones se hicieron más evidentes en 1974. A fines de enero, Perón convocó a diputados de la JP que se oponían a una reforma del Código Penal. En una reunión televisada, les exigió disciplina con firmeza: "el que no esté de acuerdo con nuestros intereses se saca la camiseta peronista y se va". Ocho de esos diputados renunciaron y fueron expulsados del Partido Justicialista, mostrando la inflexibilidad del líder.
El momento de mayor confrontación pública llegó el 1° de mayo de 1974, en el acto por el Día del Trabajador en Plaza de Mayo. Las columnas de la Tendencia, desoyendo las consignas oficiales, desplegaron sus banderas y entonaron cánticos críticos hacia el gobierno y figuras de la derecha peronista ("No queremos carnaval, asamblea popular", "No rompan más las bolas, Evita hubo una sola", "¿Qué pasa, qué pasa, qué pasa general? Que está lleno de gorilas el gobierno popular"). Desde el balcón de la Casa Rosada, visiblemente enojado, Perón respondió llamando "estúpidos" e "imberbes" a quienes coreaban esas consignas. Las columnas de la Tendencia se retiraron de la plaza, un gesto que simbolizó la ruptura definitiva con el líder y el inicio de una nueva etapa de confrontación directa.

Este acto selló el destino de la Tendencia dentro del movimiento peronista. Perón abandonó su proyecto de crear una "Cuarta Rama" de la juventud y respaldó a los sectores más tradicionales y ortodoxos del peronismo.
El "Engorde", la Clandestinidad y la Represión
A pesar del distanciamiento con Perón, el período inmediatamente posterior a las elecciones de 1973, conocido como el "engorde", fue de un crecimiento masivo para la Juventud Peronista, especialmente para las estructuras de la Tendencia. Miles de jóvenes se sumaron a sus filas, llenando Unidades Básicas, Centros de Estudiantes y agrupaciones en distintos ámbitos. La JUP llegó a conducir la totalidad de los centros de estudiantes universitarios estatales, y la JTP tuvo presencia significativa en importantes gremios. En el acto del 31 de agosto de 1973, la Tendencia aportó al menos la mitad de los 400.000 militantes que desfilaron ante Perón.
Sin embargo, la confrontación con Perón y el gobierno se agudizó. Tras la muerte de Perón el 1° de julio de 1974 y la asunción de Isabel Perón, bajo la influencia de José López Rega (organizador de la Triple A, una organización parapolicial de ultraderecha que comenzó a operar con impunidad), la violencia política escaló dramáticamente. La Triple A comenzó a perseguir y asesinar a militantes de la izquierda peronista, incluyendo a miembros de la JP de la Tendencia.
Ante esta situación y la creciente represión, la conducción de Montoneros, a la cual respondían las estructuras de la Tendencia, decidió pasar a la clandestinidad en septiembre de 1974. Esta decisión dejó a miles de militantes de superficie en una situación de extrema vulnerabilidad y provocó la desarticulación de gran parte de las estructuras de masas de la JP ligadas a Montoneros. Algunos dirigentes de segunda línea y bases disconformes con la decisión se alejaron o se integraron a otros sectores del peronismo, mientras que un sector crítico formó "JP Lealtad", buscando mantener una línea más afín a la figura de Perón.
El intento de Montoneros de seguir actuando en política a través del Partido Auténtico, al que se sumaron algunos grupos de la JP, tuvo un éxito limitado y fue declarado ilegal en septiembre de 1975, junto con todas las estructuras que respondían a la Tendencia.
El golpe militar del 24 de marzo de 1976 marcó el inicio de la dictadura más sangrienta de la historia argentina y el recrudecimiento del terrorismo de Estado. Miles de activistas y militantes de la Juventud Peronista, hubieran o no participado en actividades armadas, fueron víctimas de secuestros, torturas, asesinatos y desapariciones forzadas. La represión sistemática desarticuló y aniquiló a la mayoría de las organizaciones de base de la izquierda peronista, obligando a muchos a exiliarse.
El Resurgimiento y la JP en Democracia
Durante la dictadura (1976-1983), la Juventud Peronista, en sus diversas expresiones, sufrió la brutalidad de la represión. Sin embargo, hacia principios de los años 80, con el desgaste del régimen militar, comenzaron a surgir nuevas formas de reagrupamiento.
En 1981, figuras tradicionales del peronismo como Vicente Leónidas Saadi impulsaron Intransigencia y Movilización Peronista, que logró nuclear a sobrevivientes de la vieja Tendencia y dio origen a un sector denominado "Peronismo Revolucionario", aunque sin alcanzar la masividad de la década anterior. La participación en medios como el diario La Voz y la incipiente reorganización política marcaron esta etapa de transición.
Con el retorno a la democracia en 1983 y la derrota del peronismo, el Partido Justicialista inició un proceso de "renovación". La Juventud Peronista también buscó reorganizarse, aunque dividida en distintas líneas internas que reflejaban las disputas del peronismo adulto. Hubo intentos de conformar estructuras nacionales unificadas, pero la fragmentación y las diferencias ideológicas persistieron. Durante los años 90 y la crisis de 2001, la JP tuvo una presencia más dispersa y con dificultades para consolidarse como un actor unificado.
La llegada del kirchnerismo al poder en 2003 impulsó una nueva etapa de reorganización y protagonismo para la Juventud Peronista. Diversas agrupaciones juveniles, muchas de ellas identificadas con el kirchnerismo, surgieron y se consolidaron, como La Cámpora, la JP Evita (ligada al Movimiento Evita), la JP Peronismo Militante y la JP Descamisados, entre otras. Estas nuevas expresiones de la JP se integraron activamente en las estructuras del Partido Justicialista y del Frente para la Victoria, ocupando espacios de poder y militancia, y buscando reivindicar, con matices, el legado histórico de la juventud peronista de los años 70, aunque en un contexto político y social radicalmente diferente.
Preguntas Frecuentes sobre la Juventud Peronista
¿Qué fue la Juventud Peronista (JP)?
La Juventud Peronista (JP) fue el sector juvenil del Movimiento Nacional Justicialista. Surgió en los años 40 y tuvo un rol protagónico, especialmente en las décadas de 1960 y 1970, participando activamente en la resistencia a las dictaduras, la lucha por el regreso de Perón y los procesos políticos y sociales de la época. Estuvo marcada por diversas corrientes ideológicas y estratégicas, incluyendo sectores radicalizados y organizaciones de base.
¿Qué significaba la consigna "Cámpora al gobierno, Perón al poder"?
Esta consigna, popularizada por la Tendencia Revolucionaria de la JP durante la campaña electoral de 1973, expresaba la estrategia de utilizar la candidatura de Héctor Cámpora, delegado personal de Perón, como un paso intermedio para lograr el regreso de Perón al país y, según su interpretación, avanzar hacia transformaciones revolucionarias. Cámpora asumiría la presidencia, pero el poder real y las decisiones estratégicas seguirían en manos de Perón.
¿Por qué Perón llamó "estúpidos" e "imberbes" a la JP?
Juan Domingo Perón utilizó estos calificativos desde el balcón de la Casa Rosada el 1° de mayo de 1974, dirigiéndose a las columnas de la Tendencia Revolucionaria de la JP que, durante el acto oficial, entonaban cánticos críticos hacia su gobierno y hacia figuras de la derecha peronista. Estos cánticos y la actitud desafiante de la JP de la Tendencia fueron interpretados por Perón como una falta de disciplina y una muestra de inmadurez política ("imberbes"), así como de una visión errada de la realidad ("estúpidos"), lo que marcó la ruptura pública entre el líder y este sector de la juventud.
¿Qué pasó en el acto del 1° de Mayo de 1974?
El acto del Día del Trabajador de 1974 en Plaza de Mayo fue un punto de máxima tensión entre Perón y la Tendencia Revolucionaria de la JP. A pesar de las consignas oficiales, las columnas de la Tendencia desplegaron sus propias banderas y corearon cánticos críticos al gobierno. Esto provocó la reacción airada de Perón desde el balcón, quien los llamó "estúpidos" e "imberbes". Tras los insultos, las columnas de la Tendencia se retiraron de la plaza, marcando un quiebre simbólico y político.
¿Qué pasó con la JP después del golpe militar de 1976?
El golpe de Estado de 1976 y la instauración del terrorismo de Estado tuvieron un impacto devastador en la Juventud Peronista, especialmente en las estructuras de la Tendencia que habían pasado a la clandestinidad o seguían activas políticamente. Miles de sus militantes fueron secuestrados, torturados, asesinados y desaparecidos por la dictadura militar. La represión desarticuló y aniquiló a la mayoría de las organizaciones de base de la izquierda peronista, obligando a muchos sobrevivientes a exiliarse. En la democracia, la JP ha buscado reorganizarse, con diversas expresiones que continúan activas dentro del peronismo.
La historia de la Juventud Peronista es la de un movimiento vital y a menudo contradictorio, que encarnó tanto la lealtad incondicional a Perón como la búsqueda de transformaciones sociales profundas que, en muchos casos, chocaron con las propias visiones y estrategias del líder. Su legado perdura en la memoria colectiva y en las nuevas generaciones de jóvenes que se referencian en el peronismo.
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