05/08/2022
En el vasto universo del automovilismo, pocos nombres resuenan con tanta fuerza y respeto en Argentina como el de Oreste Berta. Conocido afectuosamente como "El Mago" o "El Hacedor", este proyectista, desarrollista y constructor integral de motores y automóviles de competición ha dejado una huella imborrable a lo largo de décadas. Su base de operaciones, ubicada en las afueras de Alta Gracia, Córdoba, se ha convertido en un verdadero templo de la ingeniería automotriz, bautizado como La Fortaleza, un centro de desarrollos y ensayos que trasciende las fronteras del deporte motor.

Nacido el 29 de septiembre de 1938 en Rafaela, Provincia de Santa Fe, Oreste Santiago Antonio Berta mostró desde muy joven una fascinación innata por los motores. De niño, jugaba con herramientas y pistones en la escuela, presagiando su futuro. A los 15 años, comenzó estudios superiores, pero rápidamente se inclinó por el camino autodidacta, convencido de que aprendía más investigando por su cuenta que siguiendo programas académicos. Esta sed de conocimiento lo llevó a obtener una beca para viajar a Estados Unidos, donde tuvo sus primeras experiencias preparando motores, especializándose en marcas de motocicletas como Ducati y Cucciolo. Este período en el extranjero no solo enriqueció sus conocimientos técnicos, sino que también le brindó una perspectiva única que aplicaría a su regreso.

La Era IKA y el Legado del Torino
En 1965, Berta regresó a Argentina con proyectos ambiciosos. Inicialmente, se dedicó a la preparación de un Renault Dauphine para competir en el Turismo Carretera, aumentando su motor a 1000 cm³ y modificando su estructura para mejorar la relación peso-potencia. Aunque el coche mostró potencial liderando su debut en Buenos Aires en 1966 con Eduardo Copello, una falla mecánica impidió completar la carrera. Sin embargo, este fue solo el preludio de lo que vendría.
El punto de inflexión llegó en 1966, cuando fue designado director del equipo oficial de Industrias Kaiser Argentina (IKA) en Turismo Carretera. El objetivo era claro: mostrar el potencial del IKA Torino, la joya de la corona de la marca. Bajo la dirección de Berta, el Torino se convirtió en un contendiente imbatible, logrando los campeonatos argentinos de TC en 1967, 1969, 1970 y 1971, además del subcampeonato de 1968. La preparación de motores, sumada al desarrollo de los prototipos Liebre-Torino de Heriberto Pronello y los emblemáticos Torino 380W, fue fundamental en esta seguidilla de éxitos que marcó una época dorada para la marca.
La Misión Argentina en Nürburgring
Uno de los capítulos más épicos en la historia del automovilismo argentino, y en la carrera de Berta, fue la Misión Argentina a Le Marathon de la Route, las 84 Horas de Nürburgring, en 1969. Liderado por Juan Manuel Fangio, el equipo llevó a Berta como Director Técnico y responsable de la preparación de los motores de los tres Torino que participaron. La idea surgió de la promoción previa que Berta y Fangio hicieron del Torino 380W en circuitos europeos como Monza y Nürburgring en 1967, mostrando un auto con la inscripción "Industrias Kaiser Argentina – Torino made in Argentina".
En la maratónica prueba de 1969, el equipo argentino, con un grupo de los mejores pilotos del país, sorprendió al mundo. El Torino número 3 fue el coche que más vueltas completó al desafiante trazado alemán, demostrando la fiabilidad y el rendimiento de la preparación de Berta. A pesar de que restricciones impuestas a última hora afectaron el resultado final en el podio, la gesta quedó grabada para siempre en la memoria, celebrándose sus 50 años con un gran evento en La Fortaleza.
La dominación del Torino en TC generó controversias y quejas por parte de otras marcas, lo que llevó a Berta y a su piloto Luis Rubén Di Palma a anunciar su retiro de la categoría en 1972. Tras su partida, el Torino nunca volvió a alcanzar las mismas glorias. A pesar de esto, su vínculo con IKA continuó, trabajando en el desarrollo de un motor 100% nacional para el Torino, el motor Torino OHC de 3800 cm³ y 7 bancadas, capaz de generar 215 HP y alcanzar los 205 km/h.
El Audaz Proyecto Berta LR y el Motor Berta V8
El espíritu innovador de Oreste Berta lo impulsó a ir más allá del Turismo Carretera. En 1969, se embarcó en el ambicioso proyecto de construir un coche para el Mundial de Sport Prototipos, el Berta LR. Este prototipo, con chasis artesanal y carrocería de fibra de vidrio, inicialmente utilizó un motor Ford Cosworth V8 importado, valorado por su bajo costo y facilidad de mantenimiento.
El desarrollo no estuvo exento de dificultades y contratiempos. Las primeras pruebas resultaron en dos accidentes significativos. En el primero, el propio Berta se accidentó en Buenos Aires, sin consecuencias físicas graves, pero el auto quedó muy dañado. La presentación oficial del equipo, con el apoyo económico del diario “La Razón” (que dio nombre al auto, Berta LR), fue en los 1000 km de Buenos Aires de 1970. Sin embargo, durante las pruebas, el segundo accidente, con Oscar Mauricio Franco al volante, fue dramático, estrellándose contra un paredón. Berta, mostrando su determinación, desprendió un trozo de la carrocería para fabricar una camilla improvisada y trasladar a Franco. A pesar de los daños, Berta logró reconstruir el auto en apenas tres días. Con Carlos Marincovich y Luis Rubén Di Palma como pilotos, el Berta LR mostró un gran potencial en clasificación, pero debió abandonar en carrera.
Fue el entonces Presidente Juan Carlos Onganía quien, tras la repercusión del Berta LR, animó a Berta a crear un motor completamente nacional, orgullosamente argentino. Así nació el Motor Berta V8. Tomando como base el Cosworth, Berta realizó un estudio intensivo y aplicó reformas y tratamientos para construir un motor altamente competitivo. Según sus palabras, la única similitud con el Cosworth era que ambos eran motores atmosféricos con ocho cilindros en V, aunque en preparación se asemejaba a los Alfa Romeo 3000. Con este motor nacional, el Berta LR volvió a la pista, participando en los 1000 Kilómetros de Nürburgring en 1970, aunque abandonó tras mostrar un buen ritmo inicial. Esta sería su única participación en una prueba del campeonato mundial. Problemas motrices y accidentes de pilotos marcaron el fin de este proyecto en los años siguientes, aunque dejó una marca imborrable.
Incursiones en Fórmula 5000 y el Sueño de la Fórmula 1
En 1974, Berta se aventuró en la Fórmula 5000 Estadounidense con un monoplaza denominado Berta BA3, equipado con motor Chevrolet y el patrocinio del ingeniero Francisco Mir. Pilotos como Di Palma, Néstor García Veiga y Bill Simpson alternaron al volante. A pesar de algunos parciales prometedores, la falta de apoyo económico suficiente puso fin a esta aventura.
Sin embargo, la base del BA3 sirvió para un sueño aún mayor: un monoplaza argentino de Fórmula 1. El proyecto Berta F1, con motor propio, fue probado por García Veiga a fines de 1974. El auto fue inscrito para los Grandes Premios de Argentina y Brasil de 1975, pero el motor no alcanzó la potencia necesaria para la máxima categoría. Berta retiró la inscripción, a pesar de la oferta de Wilson Fittipaldi de utilizar un motor Cosworth, lo que habría implicado restricciones. Así, el Berta F1 quedó como un audaz intento de llevar la ingeniería argentina a la cumbre del automovilismo mundial.
Dominio en las Fórmulas Sudamericanas
La década de 1980 trajo nuevos éxitos en las categorías de Fórmula. En 1980, Oreste Berta inició una fructífera colaboración con el piloto Guillermo Maldonado en la Fórmula 2 Argentina. Berta preparó un monoplaza diseñado íntegramente por él, el Berta-VW, impulsado por un motor de Dodge 1500. Maldonado se consagró campeón ese mismo año.
Con la creación de la Fórmula 2 Codasur en 1982, el binomio Berta-Maldonado estableció un récord inaudito: Guillermo Maldonado fue campeón en cada uno de los cuatro años que duró la categoría (1982-1985), siempre con la preparación de Berta. Este dominio continental consolidó la reputación de Berta como un preparador de excelencia en monoplazas.

En 1987, al nacer la Fórmula 3 Sudamericana para reemplazar a la F2 Codasur, Berta continuó preparando autos y motores. El brasileño Leonel Friedrich se coronó como el primer campeón de la F3 Sudamericana con un modelo evolucionado del Berta VW. Con el tiempo, Berta se retiró como carrocero de F3, dando paso a chasis europeos. Sin embargo, en 2005, las autoridades de la categoría volvieron a recurrir a su experiencia para el desarrollo y suministro de motores únicos para todos los competidores: los motores F3 by Berta, derivados de un Ford Duratec de 2.2 litros.
Éxito Inigualable en el TC2000
La década de 1980 y 1990 vieron a Oreste Berta alcanzar un éxito sin precedentes en el TC2000, la categoría de turismos más importante de Argentina. En 1984, Renault Argentina, sucesora de IKA, decidió regresar al automovilismo nacional y confió en Berta para la preparación de sus motores, inicialmente en los Renault 18.
La verdadera revolución llegó en 1985 con el debut de la icónica Coupé Fuego. Berta no solo aplicó su magia en la preparación, sino que también fue clave en la llegada de Juan María Traverso, quien regresaba a Renault tras su paso por Ford. La combinación de la Coupé Fuego, la preparación de Berta y el talento de Traverso fue explosiva. En 1986, Traverso y Berta se alzaron con el título de campeón, iniciando una era de dominio.
La alianza entre Berta y Renault se extendió hasta 1996, dejando un legado de récords: el equipo Berta Sport ganó 6 títulos consecutivos (1988-1993), Oreste Berta como motorista logró 6 títulos consecutivos, y Juan María Traverso consiguió 4 títulos consecutivos (además de otros antes y después). En total, Berta obtuvo los campeonatos de 1986, 1988, 1989, 1990, 1991, 1992 y 1993 con Renault, y varios subcampeonatos. En 1995, el Renault 19 reemplazó a la Fuego, obteniendo un subcampeonato, pero la alianza llegó a su fin en 1996.
La Alianza con Ford
Tras su exitoso ciclo con Renault, Oreste Berta se unió a Ford Motor Argentina en 1997 para preparar los Ford Escort en el TC2000. En esta nueva etapa, contó con la colaboración de su hijo, Oreste "Orestito" Berta (h), quien se involucró en la preparación y dirección técnica. Esta nueva alianza rápidamente cosechó éxitos, logrando los campeonatos de TC2000 en 1997, 2000 y 2001 con el Escort.
En 2002, el Berta Motorsport y Ford pusieron en pista los nuevos Ford Focus, que continuaron la senda triunfal con títulos en 2003 y 2005. En 2004, otro hijo, Brian Berta, creó un equipo satélite que demostró ser tan competitivo como el oficial, aunque fue disuelto en 2007. El trabajo de Berta con Ford se mantuvo incluso cuando fue contratado por la categoría para proveer motores únicos a todos los equipos. El vínculo con la marca del óvalo finalizó a fines de 2009.
Motores para las Categorías Nacionales: TRV6 y Duratec by Berta
El talento de Berta no se limitó a la preparación de equipos oficiales. En 2004, el empresario Alejandro Urtubey, al reformular la categoría Top Race, recurrió a Berta para desarrollar un motor nacional y rentable. Berta estudió el motor Jaguar AJ-V6 de 3.0 litros y 255 HP y, con autorización de Ford, lo adaptó para la competición, logrando que desarrollara 300 HP. Así nació el TRV6 by Berta, un motor 100% argentino y de bajo costo que impulsó la nueva era del Top Race a partir de 2005.
Para cubrir el vacío de calidad entre el TRV6 y otras categorías, Urtubey volvió a encargar a Berta el desarrollo de nuevos motores para una divisional menor. Utilizando como base los motores Ford Duratec de 2.2 litros, Berta creó un motor de 4 cilindros en línea, 2200 cm³ y 253 HP, bautizado como Duratec by Berta. Este motor impulsó la divisional Top Race Junior (luego Series).
En 2008, la crisis económica mundial afectó al TC2000, llevando a varias terminales a considerar su retiro por los altos costos. Nuevamente, la dirigencia de la categoría buscó una solución en Oreste Berta. La respuesta fue el desarrollo e implementación de motores Duratec by Berta para todos los coches a partir de 2009. Esta provisión de motores únicos y controlados no solo permitió que las marcas existentes se quedaran, sino que también atrajo a nuevas automotrices, salvando y revitalizando la categoría. Una vez más, Berta demostró su capacidad para encontrar soluciones ingenieriles y productivas en Argentina.
La Fortaleza: Un Centro de Innovación
Actualmente, Oreste Berta S.A., con base en Alta Gracia, se ha consolidado como La Fortaleza. Este impresionante centro de desarrollos y ensayos, ubicado en un predio de 14 hectáreas, cuenta con un circuito de pruebas propio y una academia formativa de jóvenes pilotos. Es aquí donde se gestan y prueban soluciones de ingeniería avanzada para el automovilismo y la industria automotriz, petrolera y aeronáutica. Aunque Oreste Berta, ya superando los 80 años, vive entre las sierras de Alta Gracia y asegura que solo ocasionalmente le piden opinión, su empresa sigue exportando innovación al mundo, ahora bajo la dirección de sus hijos.
Filosofía y Legado
Berta es reconocido como el mayor innovador del automovilismo argentino. Su enfoque siempre fue práctico y experimental. Como ingeniero sin título, prefería "hacer, experimentar y ver los resultados" en lugar de basarse únicamente en cálculos complejos, aunque valoraba enormemente lo que aprendió de los ingenieros. Fangio fue clave en abrirle puertas internacionales, pero fue su talento para "mirar desde otro ángulo" y solucionar problemas lo que lo distinguió.
A pesar de haber recibido numerosas ofertas para trabajar en las mejores fábricas y equipos de competición a nivel mundial, Berta eligió quedarse en Argentina. Su motivación era demostrar "lo que se podía hacer, que era muy bueno" en su propio país, combinando técnicas artesanales con tecnología de punta. Viajar le permitió aprender y también llevar un poco de la capacidad argentina al exterior.

Su legado se extiende desde los triunfos históricos del Torino y los prototipos audaces como el Berta LR, pasando por el dominio absoluto en las Fórmulas sudamericanas, hasta la era dorada en el TC2000 con Renault y Ford y la provisión de motores estandarizados que aseguraron la continuidad de las categorías nacionales. Oreste Berta no solo construyó autos y motores; construyó historia y sentó las bases para el desarrollo tecnológico en el automovilismo argentino, convirtiéndose en una leyenda viva.
Comparativa de Títulos en TC2000 con Preparación de Berta
| Marca | Período | Campeonatos Ganados |
|---|---|---|
| Renault | 1986-1996 | 7 (1986, 1988, 1989, 1990, 1991, 1992, 1993) |
| Ford | 1997-2009 | 5 (1997, 2000, 2001, 2003, 2005) |
Preguntas Frecuentes sobre Oreste Berta
¿Quién es Oreste Berta?
Es un renombrado proyectista, desarrollista y constructor de motores y automóviles de competición argentino, considerado uno de los mayores innovadores en el automovilismo del país.
¿Dónde se encuentra "La Fortaleza" de Berta?
Se ubica en las adyacencias de la ciudad de Alta Gracia, Provincia de Córdoba, Argentina.
¿Qué relación tuvo con IKA y el Torino?
Fue Director del equipo oficial IKA en Turismo Carretera, siendo el artífice del desarrollo y alistamiento de los motores de Torino que ganaron múltiples campeonatos entre 1967 y 1971.
¿Qué fue la Misión Argentina a Nürburgring?
Fue un equipo argentino, dirigido por Juan Manuel Fangio con Berta como Director Técnico, que participó en las 84 Horas de Nürburgring en 1969 con tres Torino, logrando que uno de ellos diera la mayor cantidad de vueltas.
¿Qué motores desarrolló para el automovilismo argentino?
Desarrolló motores clave como el Torino OHC, el Motor Berta V8, y más recientemente, proveyó motores estandarizados como el TRV6 para Top Race y el Duratec by Berta para Top Race Junior/Series y TC2000.
¿Trabajó para equipos de TC2000?
Sí, tuvo períodos de gran éxito preparando motores para los equipos oficiales Renault (principalmente con la Coupé Fuego y Juan María Traverso) y Ford (con los Escort y Focus), ganando numerosos campeonatos.
¿Qué es el Berta LR?
Fue un prototipo de Sport Prototipo diseñado y construido por Oreste Berta en Argentina a fines de los 60, que inicialmente usó un motor Cosworth y luego fue el vehículo de prueba para el desarrollo del Motor Berta V8.
¿Participó en Fórmula 1?
Intentó participar con un monoplaza propio, el Berta F1, en los Grandes Premios de Argentina y Brasil de 1975, pero problemas de potencia en su motor nacional llevaron a la retirada de la inscripción.
¿Quién dirige actualmente Oreste Berta S.A.?
La empresa, ubicada en La Fortaleza, es dirigida por sus hijos, Oreste (h) y Brian Berta.
¿Por qué le dicen "El Mago" o "El Hacedor"?
Estos apodos reconocen su extraordinaria habilidad y creatividad para desarrollar y preparar motores y automóviles de competición, logrando resultados que a menudo parecían imposibles.
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