¿Cuántos automóviles con turbina se fabricaron?

Turbina en Autos: Potencia, Historia y Futuro

14/01/2023

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Cuando hablamos de motores y potencia en el mundo del automóvil, la palabra "turbina" o "turbo" aparece con frecuencia. Sin embargo, es crucial entender que estos términos pueden referirse a conceptos ligeramente distintos, aunque ambos giran en torno a la idea de aprovechar la energía de un fluido (en este caso, gases de escape o aire) para mejorar el rendimiento.

En su forma más común en los vehículos modernos, nos referimos al turbocompresor, un dispositivo que se acopla a un motor de combustión interna convencional para aumentar su eficiencia y potencia. Pero también existe el concepto de un motor completo basado en el principio de la turbina, una idea que, aunque fascinante, tuvo un recorrido histórico mucho más limitado en los automóviles de producción masiva.

¿Qué es una turbina de motor?
La turbina es un tipo de máquina motriz de flujo continuo que produce trabajo mecánico. Utiliza energía cinética, térmica o de presión de fluido. Este aparato tiene sus orígenes en la antigua rueda eólica o hidráulica empleada en los molinos.
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El Turbocompresor: Inyectando Aire para Más Potencia

La función principal de un turbocompresor es simple pero ingeniosa: forzar una mayor cantidad de aire dentro de los cilindros del motor de combustión interna. Un motor de aspiración natural (sin turbo) solo puede aspirar una cantidad limitada de aire en cada ciclo, determinada por su cilindrada y la presión atmosférica.

El turbocompresor cambia esto. Utiliza la energía de los gases de escape del motor, que de otro modo se desperdiciarían, para hacer girar una turbina. Esta turbina está conectada mediante un eje a un compresor, situado en la admisión de aire del motor. A medida que la turbina gira rápidamente (a menudo a más de 100.000 revoluciones por minuto), el compresor comprime el aire que entra. Cuando el aire se comprime, las moléculas de oxígeno se juntan, lo que significa que un volumen dado de aire contiene una mayor densidad de oxígeno.

Este aumento en la cantidad de oxígeno disponible en el cilindro permite quemar más combustible en cada explosión. Y más combustible quemado de manera eficiente se traduce directamente en una mayor potencia y par motor para un motor de un tamaño determinado. Es, en esencia, una forma de obtener el rendimiento de un motor más grande sin aumentar su cilindrada ni su peso de forma significativa.

Este sistema es especialmente beneficioso en motores de menor cilindrada, permitiéndoles ofrecer un rendimiento comparable al de motores más grandes y sedientos de combustible, lo que contribuye a la eficiencia y a la reducción de emisiones (al menos en teoría, ya que un motor turbo puede consumir más si se le exige su máximo rendimiento constantemente).

¿Qué es un Motor de Turbina? Una Máquina Rotativa de Alto Rendimiento

Más allá del turbocompresor como componente auxiliar, existe el concepto de un motor de turbina completo propulsando un vehículo. Una turbina es, en términos generales, una máquina motriz de flujo continuo que produce trabajo mecánico. Utiliza la energía (cinética, térmica o de presión) de un fluido en movimiento. Sus orígenes se remontan a las antiguas ruedas eólicas o hidráulicas usadas en molinos.

Desde una perspectiva más técnica, las turbinas se consideran turbomáquinas. Son dispositivos rotativos diseñados para extraer energía mecánica de un fluido que pasa a través de ellas. En el contexto automotriz, cuando hablamos de un motor de turbina, nos referimos específicamente a un motor de turbina de gas.

A diferencia de los motores de pistón convencionales, que operan en ciclos de combustión interna alternativos (admisión, compresión, combustión, escape), un motor de turbina de gas opera de forma continua. Su estructura básica consta de tres componentes principales:

  • Compresor: Aspira aire y lo comprime a alta presión.
  • Cámara de Combustión: Se inyecta combustible en el aire comprimido y se quema continuamente.
  • Turbina: Los gases calientes de alta presión generados por la combustión se expanden a través de una turbina, haciéndola girar. Esta rotación impulsa el compresor (conectado por un eje) y también proporciona la energía mecánica útil para mover el vehículo.

Frente a la complejidad mecánica de un motor de pistón con sus innumerables piezas móviles (pistones, bielas, cigüeñal, válvulas, árbol de levas, etc.), un motor de turbina es conceptualmente más sencillo, con menos piezas principales en movimiento rotativo. Además, son máquinas de alto rendimiento potencial, capaces de generar un número muy elevado de revoluciones por minuto.

La Historia Olvidada: Automóviles Propulsados por Turbinas

La idea de utilizar motores de turbina de gas para propulsar automóviles fascinó a los ingenieros durante décadas, particularmente a mediados del siglo XX. Parecían ofrecer ventajas teóricas como simplicidad mecánica, alto rendimiento potencial, funcionamiento suave y la capacidad de quemar una amplia variedad de combustibles.

Hubo varios intentos notables de llevar esta tecnología a la práctica, aunque la mayoría se quedaron en la etapa de prototipos. El Rover Jet de 1949 es uno de los primeros ejemplos de un automóvil experimental propulsado por una turbina de gas.

¿Qué función hace la turbina en un carro?
El trabajo del turbocompresor es comprimir más aire que fluye hacia el cilindro del motor. Cuando el aire se comprime, las moléculas de oxígeno se amontonan más. Este aumento en el aire significa que se puede agregar más combustible para el mismo tamaño de motor de aspiración natural.

Quizás el proyecto más conocido y ambicioso fue el Chrysler Turbine Car. Producido a principios de la década de 1960, este vehículo experimental fue un esfuerzo serio de Chrysler por evaluar la viabilidad de los motores de turbina en automóviles de pasajeros. Se fabricaron solo 55 unidades, con carrocerías diseñadas por Ghia en Italia y ensamblaje final en Detroit.

La particularidad más destacada del Chrysler Turbine Car era, por supuesto, su motor de turbina. Una de sus características más publicitadas era su capacidad para funcionar con una asombrosa variedad de combustibles, desde gasolina y diésel hasta aceite de cacahuete, aceite de soja, e incluso, según algunos informes, tequila y perfume. Esta flexibilidad de combustible era una ventaja teórica importante.

El proyecto incluía un programa de prueba extenso e inusual: Chrysler dispersó 50 de estos coches entre 203 hogares de ciudadanos estadounidenses ordinarios. Estas familias utilizaron los coches en su vida diaria, llevando un registro de sus experiencias y opiniones antes de pasarlos a la siguiente familia. Fue una prueba de usuario a gran escala para una tecnología radicalmente nueva.

Sin embargo, a pesar de la fascinación pública y las pruebas realizadas, el proyecto no avanzó hacia la producción masiva. Una vez finalizadas las pruebas, la mayoría de los coches fueron devueltos a Chrysler y, tristemente, destruidos. Solo quedaron unos pocos ejemplares, uno de los cuales (en el National Museum of Transportation, TNMOT) es el único coche de turbina completamente operativo en exhibición pública.

¿Por qué, a pesar de su potencial y la inversión de Chrysler, los motores de turbina no reemplazaron a los motores de pistón? Las razones principales citadas por Chrysler fueron:

  • Costes de fabricación: La producción en masa de componentes de turbina de alta precisión y resistentes a altas temperaturas era significativamente más cara que la de los motores de pistón.
  • Regulaciones de emisiones: Aunque quemaban bien una amplia gama de combustibles, los primeros motores de turbina tenían dificultades para cumplir con las crecientes regulaciones sobre emisiones contaminantes, particularmente los óxidos de nitrógeno (NOx).
  • Respuesta del acelerador: Los primeros motores de turbina a menudo presentaban un notable retraso en la respuesta (conocido como 'lag') al pisar el acelerador, en comparación con la respuesta casi instantánea de un motor de pistón.
  • Altas temperaturas y ruido: Generaban mucho calor y un sonido distintivo similar al de un avión a reacción, lo que no siempre era deseable en un coche de pasajeros.
  • Necesidad de un sistema reductor: Debido a las extremadamente altas revoluciones por minuto del eje de salida de la turbina, se requería un complejo y robusto sistema de engranajes reductores para acoplarse a la transmisión del automóvil, lo que añadía complejidad y coste.

Estos desafíos técnicos y económicos hicieron que el motor de pistón, con sus décadas de desarrollo y producción optimizada, siguiera siendo la opción dominante.

Desafíos Técnicos: El Compresor y la Transmisión

Como se mencionó, a pesar de su aparente simplicidad rotativa, el motor de turbina para aplicaciones automotrices enfrentaba desafíos específicos. La etapa del compresor, por ejemplo, aunque parte integral del ciclo, presentaba la desventaja de que las palas o álabes son quienes generan la presión, a diferencia de una cámara de compresión dedicada y controlada como en los motores de combustión interna de pistón.

Además, la inherente característica de las turbinas de operar eficientemente a muy altas velocidades de rotación planteaba un problema significativo para la transmisión del vehículo. El árbol primario de salida de una turbina puede girar a decenas de miles de RPM, mientras que la transmisión de un automóvil opera a velocidades mucho menores. Esto hacía necesario un sistema reductor muy eficiente y duradero, lo que añadía peso, complejidad y coste al conjunto propulsor.

CaracterísticaMotor de Pistón ConvencionalMotor de Turbina de Gas
Ciclo de OperaciónAlternativo (admisión, compresión, combustión, escape)Continuo (compresión, combustión, expansión)
Componentes PrincipalesPistones, bielas, cigüeñal, válvulas, árbol de levas, etc.Compresor, cámara de combustión, turbina
Complejidad MecánicaAlta, muchas piezas móvilesRelativamente menor en teoría, pero componentes de alta precisión
VibraciónMayor (movimiento alternativo)Menor (movimiento rotativo suave)
RPM de OperaciónGeneralmente hasta 6.000-8.000 RPM (coches)Decenas de miles de RPM
Respuesta AceleradorRápidaPuede tener retraso (lag)
Flexibilidad de CombustibleLimitada (gasolina, diésel, gas)Potencialmente alta
EmisionesMejoradas con control modernoDesafíos con NOx (histórico)

La Aplicación Actual y el Futuro: ¿Turbinas en Coches Eléctricos?

Aunque el motor de turbina completo no se convirtió en el estándar para la propulsión directa de automóviles, la tecnología de turbinas sigue siendo relevante y podría tener un papel en el futuro del transporte, particularmente en el contexto de los coches eléctricos y la búsqueda de alternativas a los motores de combustión interna tradicionales.

En lugar de propulsar directamente las ruedas, las turbinas miniaturizadas podrían usarse como generadores de electricidad a bordo en vehículos eléctricos con extensor de autonomía (Range Extender Electric Vehicles - REEV). En este esquema, un pequeño motor (en este caso, una microturbina) no impulsa el coche directamente, sino que genera electricidad para recargar la batería o alimentar los motores eléctricos cuando la carga de la batería es baja.

¿Qué es la turbina en un automóvil?
Un término muy conocido en el mundo de la mecánica automotriz es el de la turbina. Una de las principales funciones de la turbina es la de convertir la energía de gases en energía mecánica que haga funcionar el motor del coche.

Esta aplicación aprovecha algunas de las ventajas de las turbinas, como su tamaño relativamente compacto para la potencia que pueden generar, su funcionamiento suave y su potencial para operar de manera eficiente a una velocidad constante (que es ideal para la generación de electricidad). Compañías como la china Techrules han explorado esta idea, planeando instalar microturbinas como extensores de autonomía en vehículos eléctricos, como autobuses. Otros fabricantes de turbinas (Capstone, Bladon, MTT, Aureli, Eliot, Dresser) también están trabajando en versiones miniaturizadas para posibles aplicaciones en automóviles eléctricos.

Este enfoque podría ofrecer una solución a la "ansiedad por la autonomía" de los coches eléctricos, permitiendo viajes más largos sin depender exclusivamente de la infraestructura de carga externa, al mismo tiempo que se reduce la dependencia de grandes y pesadas baterías.

Preguntas Frecuentes sobre Turbinas en Autos

Aquí respondemos algunas dudas comunes sobre las turbinas y su relación con los automóviles:

¿Cuál es la diferencia entre un turbo y un motor de turbina?

Un turbo (turbocompresor) es un componente que se añade a un motor de pistón convencional para aumentar su potencia comprimiendo más aire. Un motor de turbina es un tipo de motor completamente diferente que utiliza una turbina de gas para generar potencia mecánica, como el que se usó experimentalmente en coches como el Chrysler Turbine Car.

¿Por qué no se fabrican coches con motor de turbina hoy en día?

Históricamente, los motores de turbina completos para automóviles enfrentaron desafíos significativos como altos costos de fabricación, dificultad para cumplir con las regulaciones de emisiones, lag en la respuesta del acelerador y la necesidad de complejos sistemas de reducción de velocidad para la transmisión.

¿Es cierto que el Chrysler Turbine Car podía usar cualquier combustible?

El Chrysler Turbine Car era notable por su capacidad de funcionar con una amplia variedad de combustibles, incluyendo gasolina, diésel, queroseno e incluso aceites vegetales, alcoholes y perfumes. Esta flexibilidad era una de sus características destacadas.

¿Cuántos Chrysler Turbine Car se fabricaron?

Se fabricaron un total de 55 unidades del Chrysler Turbine Car en la década de 1960.

¿Se usan turbinas en los coches eléctricos?

Actualmente, no se usan motores de turbina para propulsar directamente coches eléctricos. Sin embargo, se está explorando el uso de microturbinas como generadores de electricidad a bordo (extensores de autonomía) en algunos vehículos eléctricos para recargar la batería durante el trayecto.

¿La turbina hace que un coche sea más rápido?

Un turbocompresor en un motor de pistón sí aumenta significativamente la potencia y el par, lo que generalmente hace que el coche sea más rápido. Un motor de turbina completo tiene el potencial de ser muy potente, pero su aplicación histórica en coches estuvo limitada por otros factores.

En conclusión, la "turbina" en el mundo automotriz abarca desde el omnipresente turbocompresor que mejora el rendimiento de millones de coches con motor de pistón, hasta el exótico y experimental motor de turbina completo que, a pesar de sus promesas, no logró establecerse en la producción en masa. Sin embargo, la tecnología de turbinas, especialmente en su forma miniaturizada, podría encontrar un nuevo y relevante propósito como generador de energía en la era de la movilidad eléctrica.

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