02/11/2023
La historia del automóvil está intrínsecamente ligada no solo a la innovación mecánica y el diseño, sino también a los personajes que los utilizaron y el contexto histórico en el que se movieron. Cuando pensamos en vehículos asociados a figuras de poder del siglo XX, surge la curiosidad por saber qué máquinas eligieron o les fueron asignadas. Una pregunta recurrente es cuál fue el coche oficial de Francisco Franco, y al investigar, nos encontramos con menciones a un Cadillac Fleetwood 75 y un imponente Mercedes-Benz 770, dos ejemplos de la opulencia y tecnología automotriz de su tiempo, que comparten escenario con otros gigantes como el nunca probado Mercedes T80.

El Cadillac Fleetwood 75 en el Museo
Entre los vehículos asociados a la figura de Francisco Franco, se menciona a menudo el Cadillac Fleetwood 75. Este modelo, representativo del lujo estadounidense de mediados del siglo XX, es un coche de gran tamaño, elegante y con una presencia imponente. El hecho de que un ejemplar que fue utilizado durante esa época se encuentre en un museo subraya su relevancia histórica, más allá de sus especificaciones técnicas.

El Cadillac Fleetwood 75 era sinónimo de confort y estatus. Con su espacioso interior, a menudo configurado como limusina, ofrecía un viaje suave y reservado, ideal para el transporte de dignatarios. Si bien la información específica sobre el uso exacto y la frecuencia con la que Franco utilizó este modelo en particular puede variar o ser menos documentada que otros vehículos, su presencia en colecciones históricas confirma su papel como uno de los coches que formaron parte del parque móvil asociado al jefe de Estado en aquel periodo.
El Mercedes-Benz 770 "Grosser Mercedes": Un Símbolo de Poder
Sin embargo, si hay un vehículo que personifica el poder y la ingeniería alemana de la década de 1930 y principios de la de 1940, ese es el Mercedes-Benz 770, conocido popularmente como el "Grosser Mercedes" (Gran Mercedes). Este modelo no solo fue utilizado por Franco, según consta información sobre un ejemplar en la Guardia Real española, sino que también fue el coche de elección para numerosos jefes de estado, monarcas y dictadores de la época, incluyendo a Adolf Hitler, el Emperador Hirohito, el Papa Pío XI, Paul von Hindenburg y António Salazar, entre otros.
El Mercedes-Benz 770 se produjo en dos series principales con designaciones internas W07 y W150, marcando una evolución significativa en diseño y tecnología.
Mercedes-Benz 770 (W07): La Primera Generación
Introducido en 1930 como sucesor del Tipo 630, el W07 estableció los estándares de lo que sería un coche de estado de lujo. Era un vehículo masivo, construido sobre un robusto chasis de caja con una suspensión de ballesta de eje rígido. Sus dimensiones eran considerables, con una batalla de 3750 mm.
El corazón del W07 era un motor de ocho cilindros en línea de 7655 cc, con pistones de aluminio. Este motor producía 150 caballos de potencia a 2800 rpm en su configuración atmosférica. No obstante, la opción de un sobrealimentador tipo Root elevaba la potencia a 200 caballos a las mismas revoluciones, permitiendo al coche alcanzar una velocidad máxima de unos 160 km/h. La transmisión era de cuatro velocidades, con la tercera directa y la cuarta configurada como un multiplicador (overdrive).
La producción del W07 fue limitada, con solo 117 unidades construidas hasta 1938. Estos coches eran extremadamente caros y se vendían principalmente a gobiernos y personalidades de altísimo poder adquisitivo.
Mercedes-Benz 770 (W150): La Evolución Tecnológica
En 1938, el 770 fue objeto de una revisión sustancial, dando lugar a la serie W150. Esta nueva generación presentaba un chasis completamente rediseñado, construido con tubos de sección ovalada, que ofrecía mayor rigidez y permitía la adopción de una suspensión más moderna y eficaz. Contaba con suspensión independiente en el tren delantero y un eje De Dion en la parte trasera, ambos sistemas equipados con múltiples amortiguadores para mejorar el confort y la estabilidad.

El motor mantenía la arquitectura básica de ocho cilindros en línea y 7.7 litros, pero fue puesto a punto para entregar mayor potencia. Sin sobrealimentación, producía 155 caballos a 3000 rpm, y con el sobrealimentador, la cifra ascendía a unos impresionantes 230 caballos a 3200 rpm. La transmisión también mejoró, pasando a ser una caja de cinco velocidades con la cuarta directa y la quinta como overdrive.
El W150 fue aún más exclusivo que su predecesor, con solo 88 unidades construidas hasta que la producción del chasis cesó en 1943, aunque algunos coches se ensamblaron y entregaron hasta 1944. Estos vehículos representaban la cúspide de la ingeniería automotriz alemana de la época y a menudo incluían características de blindaje para la protección de sus ocupantes, como vidrios y carrocería a prueba de balas y, en algunos casos, suelos resistentes a minas.
Ejemplares Históricos y su Paradero
Muchos de los Mercedes-Benz 770 que sobrevivieron a la Segunda Guerra Mundial tienen historias fascinantes y se encuentran hoy en museos o colecciones privadas alrededor del mundo:
- Un W150 de 1940 utilizado por Hitler se exhibe en el Museo de Guerra Canadiense en Ottawa. Fue descubierto en Austria al final de la guerra.
- El 770K que perteneció al Mariscal Mannerheim de Finlandia fue vendido tras la guerra y, tras pasar por varias manos y ser confundido con el coche de Hitler en una subasta en 1973 (alcanzando un precio récord para la época), ahora forma parte de una colección privada en Estados Unidos.
- Un 770K negro de 1938, supuestamente utilizado por Hitler en desfiles, se exhibe en el Museo de la Automoción y la Tecnología de Sinsheim, Alemania.
- Un 770K de 1939, que se cree fue un regalo planeado para Eduardo VIII, se encuentra en el Museo Automovilístico Southward en Nueva Zelanda.
- El Museo de Caramulo en Portugal exhibe un 770 Grosser de 1938 blindado, ordenado por la policía secreta portuguesa tras un intento de atentado contra António Salazar.
- La Guardia Real española conserva un 770 en el Palacio Real de El Pardo en Madrid, el cual fue utilizado por Francisco Franco.
- Un 770K que perteneció al rey Abd Allah I de Jordania se exhibe en el Museo Real del Automóvil en Amán.
- Varios ejemplares fueron llevados a Noruega durante la guerra y tuvieron diversos destinos, incluyendo uno que fue usado por el Rey de Noruega tras la guerra y otro que terminó desguazado.
Estas historias resaltan la relevancia histórica de estos vehículos y cómo, a pesar de su asociación con regímenes controvertidos, son preservados como testimonios de una era y de la ingeniería automotriz.
El Mercedes T80: La Bestia del Récord
En paralelo a la producción de estos coches de lujo y estado, Mercedes-Benz y Ferdinand Porsche trabajaban en un proyecto aún más ambicioso: el Mercedes-Benz Weltrekordwagen T80. Este vehículo de seis ruedas fue concebido con un único propósito: romper el récord de velocidad en tierra.
Desarrollado a finales de la década de 1930 con el apoyo de Adolf Hitler, quien lo veía como una oportunidad de propaganda para demostrar la superioridad tecnológica alemana, el T80 era una máquina colosal. Medía más de 8 metros de largo, pesaba más de 2,7 toneladas y estaba propulsado por un motor de avión Daimler-Benz DB 603 V12 de 44.5 litros, modificado para producir 3000 caballos de potencia.
El diseño aerodinámico fue crucial, y el especialista Josef Mickl logró una carrocería con un asombroso coeficiente de arrastre de solo 0.18, una cifra excepcional incluso para los estándares actuales. El coche incluía características innovadoras como una cabina cerrada, capó inclinado, aletas redondeadas, brazos de cola alargados y dos pequeñas alas en la parte central para generar carga aerodinámica y garantizar la estabilidad a altísimas velocidades.
La velocidad objetivo inicial de 550 km/h fue incrementándose a 600 km/h y finalmente a 750 km/h a medida que otros competidores establecían nuevos récords. La prueba estaba prevista para enero de 1940 en un tramo de la Autobahn especialmente preparado.
Sin embargo, el estallido de la Segunda Guerra Mundial en septiembre de 1939 puso fin al proyecto. El T80 nunca llegó a intentar romper el récord. El motor de avión fue retirado para su uso militar, y el vehículo fue trasladado a un lugar seguro en Austria, donde sobrevivió a la guerra.

Hoy, el imponente Mercedes T80 se conserva en el Museo Mercedes-Benz de Stuttgart, como un testimonio de lo que pudo haber sido y un ejemplo de la ambición tecnológica de la época, una "bestia" que nunca pudo desatar su potencial en la pista.
Tabla Comparativa: Mercedes-Benz 770
| Característica | Mercedes-Benz 770 (W07) | Mercedes-Benz 770 (W150) |
|---|---|---|
| Periodo de producción | 1930-1938 | 1938-1943/44 |
| Unidades construidas | 117 | 88 |
| Chasis | Caja, eje rígido con ballestas | Tubos ovalados, suspensión independiente (delante), eje De Dion (detrás) |
| Motor | 8 cilindros en línea, 7655 cc | 8 cilindros en línea, 7655 cc |
| Potencia (sin sobrealimentador) | 150 CV a 2800 rpm | 155 CV a 3000 rpm |
| Potencia (con sobrealimentador) | 200 CV a 2800 rpm | 230 CV a 3200 rpm |
| Transmisión | 4 velocidades (3ª directa, 4ª overdrive) | 5 velocidades (4ª directa, 5ª overdrive) |
| Velocidad máxima (aprox.) | 160 km/h | No especificada, pero superior |
Preguntas Frecuentes
¿Cuál fue el coche principal utilizado por Francisco Franco?
Aunque se asocia a Franco con vehículos como el Cadillac Fleetwood 75, la información disponible indica que también utilizó un Mercedes-Benz 770 (W150), del cual un ejemplar se conserva actualmente en la colección de la Guardia Real española en el Palacio Real de El Pardo.
¿Cuántos Mercedes-Benz 770 se fabricaron?
Se fabricaron un total de 117 unidades de la serie W07 (1930-1938) y 88 unidades de la serie W150 (1938-1944), sumando un total de 205 vehículos entre ambas generaciones.
¿Qué motor tenía el Mercedes-Benz 770?
Ambas series del Mercedes-Benz 770 (W07 y W150) estaban equipadas con un motor de ocho cilindros en línea de 7655 cc. Su potencia variaba entre 150-200 CV (W07) y 155-230 CV (W150), dependiendo de si utilizaban sobrealimentador o no.
¿Por qué el Mercedes T80 nunca intentó romper el récord de velocidad?
El intento de récord del Mercedes T80, previsto para enero de 1940, fue cancelado debido al estallido de la Segunda Guerra Mundial en septiembre de 1939. El proyecto fue abandonado y el vehículo nunca llegó a realizar la prueba.
¿Dónde se pueden ver estos vehículos históricos?
Ejemplares del Mercedes-Benz 770 se encuentran en varios museos alrededor del mundo, como el Museo de Guerra Canadiense (Ottawa), el Museo de la Automoción y la Tecnología de Sinsheim (Alemania), el Museo de Caramulo (Portugal), el Museo Real del Automóvil (Jordania) y en colecciones como la de la Guardia Real española. El Mercedes T80 se exhibe en el Museo Mercedes-Benz de Stuttgart (Alemania). El Cadillac Fleetwood 75 asociado a Franco se menciona que se encuentra en el Museo del Motor, aunque la ubicación específica de este museo no se detalla en la información proporcionada.
En conclusión, los vehículos asociados a figuras de poder de mediados del siglo XX, como el Cadillac Fleetwood 75 y especialmente el imponente Mercedes-Benz 770, son mucho más que simples medios de transporte. Son cápsulas del tiempo que reflejan la tecnología, el lujo y las complejas realidades políticas de una era. El Mercedes T80, por su parte, representa la ambición desmedida de una época, una máquina diseñada para la gloria que quedó silenciada por el conflicto global.
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