¿En qué año todos los coches serán eléctricos?

La Larga Historia del Coche Eléctrico

13/10/2019

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Cuando pensamos en coches eléctricos, a menudo nos vienen a la mente modelos modernos y futuristas que prometen revolucionar la industria automotriz y combatir el cambio climático. Sin embargo, la idea de un vehículo impulsado por electricidad no es, en absoluto, nueva. De hecho, los coches eléctricos tienen una historia tan larga y fascinante como la de sus contrapartes de gasolina, habiendo experimentado periodos de auge, declive y, ahora, un resurgir sin precedentes.

¿Cuál fue el primer vehículo totalmente eléctrico?
Aquí en Estados Unidos, el primer automóvil eléctrico exitoso hizo su debut alrededor de 1890 gracias a William Morrison, un químico que vivía en Des Moines, Iowa. Su vehículo para seis pasajeros, capaz de alcanzar una velocidad máxima de 22,5 kilómetros por hora, era poco más que una camioneta electrificada, pero ayudó a despertar el interés en los vehículos eléctricos.

Para entender cuándo se lanzó el primer coche eléctrico, debemos viajar atrás en el tiempo, a una época en la que la propia noción de un automóvil era incipiente y varios sistemas de propulsión competían por establecerse como el estándar del futuro.

Índice de Contenido

Los Primeros Pasos: Inventores y Modelos Pioneros

La invención del primer vehículo eléctrico es un hito que la historia atribuye a diferentes figuras pioneras en distintos lugares del mundo, casi simultáneamente con los primeros experimentos con motores eléctricos. Estos primeros intentos no eran coches en el sentido moderno, sino a menudo modelos a pequeña escala o vehículos experimentales que demostraban el potencial de la propulsión eléctrica.

En 1828, Ányos Jedlik, un sacerdote húngaro conocido por inventar un modelo embrionario de motor eléctrico, construyó un pequeño coche alimentado por su innovador motor. Este fue uno de los primeros ejemplos documentados de un vehículo movido por electricidad.

Años más tarde, en 1834, un herrero de Vermont, Estados Unidos, llamado Thomas Davenport, construyó un vehículo que operaba sobre una pista corta, circular y electrificada. Este demostró aún más la viabilidad de la idea.

En 1835, en los Países Bajos, el profesor Sibrandus Stratingh de Groninga, junto a su asistente Christopher Becker, crearon un coche eléctrico a pequeña escala. Este modelo se alimentaba con baterías no recargables de células primarias, lo que limitaba su practicidad pero confirmaba el concepto.

Paralelamente a los coches, también se exploraba la propulsión eléctrica en el ámbito ferroviario. La primera locomotora eléctrica fue construida en 1837 por el químico Robert Davidson de Aberdeen, Escocia. Estaba impulsada por una batería de celdas galvánicas. Davidson continuó experimentando y construyó una locomotora más grande, llamada Galvani, que demostró su capacidad para arrastrar cargas, aunque las limitaciones de la batería impedían su uso generalizado en ese momento. Entre 1832 y 1839, el inventor británico Robert Anderson también creó una versión embrionaria de locomotora eléctrica. La idea de usar rieles conductores para la corriente eléctrica fue patentada en Inglaterra en 1840 y en Estados Unidos en 1847.

Estos primeros vehículos y locomotoras sentaron las bases, mostrando que la electricidad podía ser una fuente de energía para el transporte, aunque la tecnología de baterías y la infraestructura aún estaban en sus etapas más tempranas.

La Primera Edad Dorada: El Esplendor Inicial del Coche Eléctrico

El interés en los vehículos de motor eléctrico aumentó considerablemente en la década de 1890 y principios de 1900. Fue durante este periodo cuando los coches eléctricos dejaron de ser meros experimentos para convertirse en vehículos prácticos y comercialmente viables, dando lugar a lo que podríamos llamar la Primera Edad Dorada del coche eléctrico.

Los taxis eléctricos alimentados por batería comenzaron a aparecer a finales del siglo XIX. En 1897, Walter C. Bersey diseñó una flota de taxis para Londres, conocidos popularmente como "los colibríes" por su zumbido característico. En el mismo año, en Nueva York, la Samuel's Electric Carriage and Wagon Company puso en funcionamiento 12 carruajes eléctricos, expandiéndose a 62 cabinas en operación antes de ser reformada en la Electric Vehicle Company. Nueva York llegó a tener una flota de taxis esencialmente eléctrica, con columnas públicas para recarga, demostrando una infraestructura temprana.

En este periodo, inventores como Gastón Planté y Camille Faure realizaron importantes aportaciones en el campo de las baterías recargables, lo que fue crucial para la practicidad de estos vehículos. En 1905, Thomas Alva Edison logró que las baterías recargables de níquel-hierro permitieran una mayor autonomía a los vehículos eléctricos. Algunos de estos coches superaban ya velocidades de 130 km/h, según se menciona en la época.

A principios del siglo XX, los coches eléctricos gozaban de una popularidad considerable. En 1900, se fabricaron 4.192 coches eléctricos en Estados Unidos, representando el 28% de la producción total de automóviles en el país. En el cambio de siglo, la distribución de vehículos en Estados Unidos era aproximadamente 40% impulsados a vapor, 38% eléctricos y 22% de gasolina. Estados Unidos se convirtió en el país donde los coches eléctricos tuvieron la mayor aceptación inicial, registrando 33.842 unidades.

Los coches eléctricos de esta época tenían ventajas notables sobre sus competidores de combustión interna y vapor. No producían vibraciones al circular, carecían del olor y el ruido asociados a los coches de gasolina, y no requerían cambios de marcha. Además, no exigían el esfuerzo manual de arranque con manivela, algo común en los primeros coches de gasolina y que podía ser peligroso. Los coches de vapor, aunque no requerían cambios de marcha, tenían largos tiempos de arranque en frío.

Estas características hicieron que los coches eléctricos fueran preferidos para su uso en la ciudad, donde su rango limitado no era una desventaja significativa. A menudo se comercializaban como vehículos apropiados para las mujeres, debido a su facilidad de operación, aunque esta percepción también llevó a una cierta estigmatización, haciendo que algunas empresas incluso añadieran radiadores falsos en la parte delantera para disimular su propulsión.

Oliver P. Fritchle fue una figura destacada. Vendió su primer coche en 1906 y en 1908 abrió una tienda en Denver, asegurando que su coche podía recorrer hasta 100 millas (161 km) en terreno plano con una sola carga nocturna. Para demostrarlo, realizó un viaje por carretera que verificó su afirmación, lo que impulsó los pedidos, especialmente de mujeres adineradas, atraídas por la limpieza y amplitud de los vehículos. En 1912, la creciente disponibilidad de suministro eléctrico en los hogares contribuyó a un aumento en la popularidad de los coches eléctricos, ya que permitía la carga doméstica.

Incluso fabricantes establecidos participaron en esta tendencia. Mercedes Benz, por ejemplo, puso a disposición el modelo eléctrico Mercedes Mixt en 1906, que fue adoptado como taxi. Una foto de 1917 muestra una decena de coches eléctricos siendo cargados en un almacén, ilustrando la infraestructura que comenzaba a desarrollarse.

La mayoría de los primeros vehículos eléctricos eran grandes y ornamentados, diseñados para clientes de clase alta, con interiores de lujo y materiales costosos. Las ventas de coches eléctricos alcanzaron su punto máximo a principios de la década de 1910.

A pesar de su éxito inicial, el rango limitado seguía siendo un desafío. Para superarlo, se propuso un servicio de baterías intercambiables ya en 1896. Este concepto se puso en práctica entre 1910 y 1924 por Hartford Electric Light Company a través del servicio de baterías de GeVeCo, inicialmente para camiones eléctricos. El propietario compraba el vehículo sin la batería y pagaba por la electricidad a través de un servicio de intercambio rápido de baterías, con un cargo por milla y uno mensual. Este servicio cubrió más de 6 millones de millas. Desde 1917, servicios similares tuvieron éxito en Chicago para propietarios de coches Milburn Light Electric.

En 1911, la Woods Motor Vehicle Company de Chicago introdujo el primer vehículo híbrido de gasolina y eléctrico en América. Sin embargo, fue un fracaso comercial, siendo demasiado lento y complicado de mantener para su precio.

Un Periodo de Declive

Después de alcanzar su pico de popularidad a principios de la década de 1910, el coche eléctrico experimentó un significativo declive. Factores como la producción en masa del Ford Model T, más asequible y diseñado para la creciente red de carreteras interurbanas que favorecían la mayor autonomía de los vehículos de gasolina, hicieron que los coches eléctricos fueran gradualmente quedando relegados a un nicho de mercado menor.

El Resurgir Moderno: La Revolución Actual

Aunque su presencia disminuyó drásticamente, los coches eléctricos nunca desaparecieron por completo, con algunos modelos existiendo a lo largo de mediados y finales del siglo XX, aunque generalmente eran costosos. Sin embargo, en las últimas décadas, hemos sido testigos de un resurgir masivo y una verdadera revolución en el mundo de la movilidad eléctrica.

Todo comenzó a gestarse con la reintroducción de los vehículos híbridos a principios de la década de 2000, con modelos populares como el Toyota Prius y el híbrido enchufable Chevrolet Volt. Estos vehículos prepararon el terreno para la aceptación de la propulsión eléctrica.

El punto de inflexión para los vehículos completamente eléctricos llegó con modelos como el Nissan Leaf en 2011 y, notablemente, el Tesla Model S en junio de 2012. Estos coches demostraron la viabilidad y el atractivo de los vehículos eléctricos modernos con mayores autonomías y rendimiento.

¿Porque destruyeron el EV1?
Se culpó a los costes técnicos y de producción. En contraste, el EV1 fue diseñado desde cero para ser un vehículo eléctrico. No era una conversión de un vehículo ya existente, ni compartía el motor con otro modelo de GM. Esto contribuyó a unos altos costes de desarrollo y producción.

Hoy en día, los vehículos eléctricos (EVs) y los híbridos tienen una cuota de mercado impresionante y en constante crecimiento. Desde 2019, el número de vehículos eléctricos se ha disparado. Factores como el aumento de los precios de la gasolina, los cambios políticos y la creciente conciencia sobre el cambio climático, junto con los avances tecnológicos en baterías y sistemas informáticos, han reavivado el interés y han impulsado las ventas a nivel mundial.

En 2021, había aproximadamente cinco veces más modelos de vehículos eléctricos en el mercado que en 2015. Y en el primer trimestre de 2022, las ventas globales aumentaron un 75% en comparación con el primer trimestre de 2021. Lo que una vez cayó en desuso, ahora está firmemente posicionado para el futuro.

El Impulso Hacia la Electrificación: Compromisos y Oportunidades

Los gobiernos de todo el mundo reconocen los beneficios de los vehículos eléctricos, especialmente en la lucha contra el cambio climático y la reducción de la dependencia de los combustibles fósiles. Esto ha llevado a un impulso significativo por parte de los legisladores, lo que a su vez está haciendo que los fabricantes de automóviles se dirijan decididamente hacia la electrificación de sus flotas.

En la conferencia COP26 de las Naciones Unidas sobre el cambio climático, varias naciones y fabricantes de automóviles firmaron compromisos para que todas las ventas de vehículos nuevos a nivel mundial sean de cero emisiones para 2040. Entre los fabricantes que firmaron se encuentran Ford, General Motors y Volvo. Países y estados como Canadá, el Reino Unido y el estado de California en EE. UU. también se adhirieron a este compromiso.

En Estados Unidos, leyes como la Inflation Reduction Act están creando incentivos para que los ciudadanos compren vehículos eléctricos nuevos y usados, y también ayudan a los fabricantes en su transición. La Bipartisan Infrastructure Law de 2022 destina 7.500 millones de dólares a la infraestructura de carga de vehículos eléctricos. Se estima que estas inversiones podrían crear millones de empleos; un análisis del Political Economy Research Institute de la Universidad de Massachusetts Amherst estima alrededor de 9 millones de empleos para 2032.

Además de los incentivos federales (créditos fiscales de hasta 7.500 dólares en 2023 para vehículos que cumplan ciertos requisitos de fabricación, precio máximo y límites de ingresos del comprador), muchos estados (como Colorado, Connecticut, Illinois y Nueva York) y gobiernos locales o compañías de servicios públicos ofrecen sus propias ayudas y reembolsos para la compra de vehículos eléctricos y la instalación de cargadores domésticos.

Otros beneficios incluyen menores costos de mantenimiento a largo plazo. Con menos preocupaciones de mantenimiento regular (¡adiós, cambios de aceite!) y el uso del frenado regenerativo, que puede reducir la necesidad de cambiar las pastillas de freno, los vehículos eléctricos pueden generar ahorros significativos con el tiempo.

Desafíos y Preocupaciones en la Adopción de Vehículos Eléctricos

A pesar del creciente impulso, la transición a los vehículos eléctricos aún enfrenta desafíos y algunas dudas por parte de los consumidores. Datos de encuestas indican que, si bien un porcentaje significativo de futuros compradores (alrededor del 57%) consideraría un EV, persisten ciertas preocupaciones.

El costo inicial es una barrera importante. Aunque los precios están bajando y existen incentivos, los vehículos eléctricos suelen ser más caros que los equivalentes de gasolina, principalmente debido al costo de las baterías. Si bien se ahorra en combustible y mantenimiento, la inversión inicial es mayor.

La ansiedad de autonomía sigue siendo una preocupación real para muchos conductores: el miedo a que la batería se agote antes de encontrar un punto de carga. Aunque la tecnología ha mejorado drásticamente las autonomías, el tiempo de carga sigue siendo significativamente mayor que el de repostar gasolina (horas frente a minutos).

La infraestructura de carga pública es otro punto crítico. Aunque está creciendo, la disponibilidad de estaciones de carga, especialmente en áreas rurales, no es tan extensa como la de las gasolineras. Según el Departamento de Energía de EE. UU., hay algo menos de 50.000 estaciones de carga públicas listadas (aproximadamente 43.000 de carga rápida), mientras que bases de datos como PlugShare listan más de 250.000 enchufes en EE. UU. y Canadá, incluyendo cargadores privados accesibles. La percepción de que es difícil encontrar una estación de carga pública es común (46% de los encuestados así lo cree).

Las preocupaciones sobre la red eléctrica también surgen. Eventos como la ola de calor en California en septiembre de 2022, que llevó a pedir a los ciudadanos evitar la carga en horas pico, generaron dudas sobre si la red puede soportar la adopción masiva de EVs. Sin embargo, tecnologías como la carga bidireccional, donde los coches pueden devolver energía a la red cuando están enchufados y no se usan, podrían en realidad ayudar a estabilizarla.

Finalmente, el impacto ambiental es cuestionado por algunos consumidores. El 28% de los conductores encuestados sentía que conducir EVs ayudaría al medio ambiente solo un poco o nada. Es cierto que la fuente de la electricidad utilizada para cargar un EV influye en su huella de carbono total. Sin embargo, en promedio, los EVs tienen una huella de carbono mucho menor que los coches tradicionales. El Departamento de Energía de EE. UU. estima que un coche totalmente eléctrico típico produce aproximadamente 2.800 libras de dióxido de carbono equivalente por año, mientras que un coche de gasolina produce alrededor de 12.500 libras. La diferencia es sustancial.

El Futuro de los Coches de Gasolina

Con el impulso hacia la electrificación, surge la pregunta sobre el futuro de los coches de gasolina y las infraestructuras asociadas. Como mencionamos, importantes fabricantes y mercados se han comprometido a eliminar gradualmente la venta de coches nuevos de gasolina para 2040. California, uno de los mercados más grandes de EE. UU., tiene planes de prohibir la venta de coches nuevos de gasolina para 2035, incluso antes.

Para seguir siendo rentables, las estaciones de servicio tendrán que adaptarse, pivotando sus modelos de negocio para ofrecer carga eléctrica, ampliar sus servicios o, en algunos casos, cerrar. Un análisis basado en el plan de California estima que casi la mitad de las pequeñas gasolineras del estado podrían cerrar para 2035.

Sin embargo, la transición también crea nuevas oportunidades. Como se mencionó, las inversiones en infraestructura y fabricación de EVs se espera que generen millones de empleos en las próximas décadas.

Tabla Comparativa: Ayer vs. Hoy

CaracterísticaPrimeros Coches Eléctricos (c. 1900)Coches Eléctricos Modernos (Actualidad)
Invención/Modelos PrácticosFinales del siglo XIX (taxis, modelos comerciales)Desde principios de la década de 2000 (híbridos), década de 2010 (EVs masivos)
Cuota de Mercado (EEUU)28% (1900), 38% (cambio de siglo)~6% de las ventas totales de coches nuevos (2022)
Velocidad Máxima InicialLimitada (~32 km/h), luego >130 km/h con mejorasSupera ampliamente los 130 km/h, comparable a coches de gasolina
Autonomía TípicaLimitada (~100 millas consideradas altas por Fritchle)Varios cientos de kilómetros/millas, autonomía suficiente para la mayoría de viajes diarios
Infraestructura de CargaEscasa, principalmente en hogares, talleres y puntos específicos para flotas de taxis; servicio de intercambio de bateríasCreciente red de carga pública (estándar y rápida), carga doméstica; apps para localizar puntos
Costo InicialAlto, vehículos de lujo para clase altaGeneralmente más alto que equivalentes de gasolina, pero con más opciones y mitigado por incentivos y ahorros a largo plazo
MantenimientoMenos que vapor/gasolina, pero tecnología tempranaSignificativamente menor que coches de gasolina (menos piezas móviles, sin cambios de aceite, frenado regenerativo)

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Cuándo se lanzó el primer coche eléctrico?

No hay un único "primer coche eléctrico" atribuido a una sola persona o fecha. Los primeros modelos experimentales surgieron en la década de 1820 y 1830 con inventores como Ányos Jedlik (1828), Thomas Davenport (1834) y Stratingh y Becker (1835). Los primeros coches eléctricos prácticos y comerciales, como los taxis eléctricos, comenzaron a operar a finales de la década de 1890.

¿Cuándo se espera que todos los coches sean eléctricos?

La fecha en la que "todos" los coches sean eléctricos es difícil de precisar y dependerá de la región y la legislación. Sin embargo, importantes fabricantes y mercados se han comprometido a que las ventas de coches nuevos sean de cero emisiones (principalmente eléctricos) para 2040. California planea prohibir la venta de coches nuevos de gasolina para 2035. Esto indica una transición progresiva, no un cambio instantáneo.

¿Qué pasará con las gasolineras cuando haya más coches eléctricos?

A medida que aumenta la adopción de vehículos eléctricos, se espera que las gasolineras se adapten. Podrían incorporar puntos de carga rápida, ofrecer otros servicios o, en algunos casos, las estaciones más pequeñas o menos rentables podrían cerrar. La infraestructura de carga está creciendo, y se prevé que los lugares donde se carga (hogares, trabajo, destinos) cambien en comparación con la dependencia actual de las gasolineras.

¿Cuáles son las principales ventajas de los coches eléctricos?

Las ventajas clave incluyen menores emisiones de gases de efecto invernadero en comparación con los coches de gasolina, menores costos de mantenimiento (menos piezas, sin cambios de aceite), un funcionamiento más silencioso y suave, y la posibilidad de beneficiarse de incentivos fiscales y subsidios gubernamentales.

¿Cuáles son los principales desafíos de los coches eléctricos?

Los desafíos actuales incluyen el costo inicial más alto en comparación con los coches de gasolina, la ansiedad de autonomía (aunque la tecnología mejora constantemente), la disponibilidad y velocidad de la infraestructura de carga pública, y las preocupaciones sobre la capacidad de la red eléctrica y la fuente de la electricidad.

La historia del coche eléctrico es un testimonio de persistencia y evolución. Desde los humildes experimentos del siglo XIX hasta la sofisticada tecnología actual, los vehículos eléctricos han recorrido un largo camino. Su futuro, impulsado por la innovación y la necesidad de una movilidad más sostenible, parece más brillante que nunca, marcando el comienzo de una nueva era en el transporte personal.

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