22/03/2025
La historia de Eduardo Barreiros es la de un emprendedor incansable que, partiendo de orígenes humildes en Galicia, logró levantar uno de los imperios industriales más importantes de la España de mediados del siglo XX. Su visión, su talento mecánico y su audacia le permitieron desafiar el status quo y competir de tú a tú con empresas estatales y multinacionales. Sin embargo, su camino estuvo plagado de obstáculos, y el destino final de la empresa que llevaba su nombre refleja las complejas dinámicas económicas y políticas de la época.

- Los Inicios de un Genio Mecánico en Galicia
- La Revolución del Diésel: De la Transformación a la Fabricación
- Construyendo un Imperio: Vehículos Industriales y Desafíos
- La Era Chrysler: Una Alianza con Sabor Amargo
- El Exilio Tecnológico y el Resurgir
- Última Etapa en Cuba: Los Motores Taíno
- El Destino de la Fábrica de Villaverde
- Legado y Reconocimiento
- Preguntas Frecuentes sobre Barreiros
Los Inicios de un Genio Mecánico en Galicia
Nacido en 1919 en una pequeña aldea de Orense, Eduardo Barreiros creció en el seno de una familia ya vinculada al transporte. Su padre, Eduardo Barreiros Nespereira, comenzó explotando líneas de autobús rurales con vehículos de segunda mano, como un Panhard-Levasor 10 HP y un viejo Renault. Desde muy joven, Eduardo acompañó a su padre, primero como revisor y pronto involucrándose en las tareas de mantenimiento y reparación de los vehículos, mostrando una habilidad innata para la mecánica.

Tras la Guerra Civil, la familia Barreiros amplió su pequeña flota con autobuses y camiones usados (un Chevrolet, un Ford, un Renault), que Eduardo se encargaba de recomponer con piezas rescatadas de desguaces. Esta práctica no solo les permitía mantener operativa su flota en tiempos de escasez, sino que también reveló el talento de Eduardo para transformar y dar nueva vida a la maquinaria. Pronto, comenzó a comprar, restaurar y vender vehículos y componentes, obteniendo beneficios que utilizó para financiar los estudios de sus hermanos.
En 1945, Eduardo vendió el negocio de autobuses familiar y fundó BECOSA (Barreiros Empresa Constructora, S.A.), orientada a la obra pública en Galicia. Fabricando su propia maquinaria pesada, logró una eficiencia notable que le permitió ganar importantes concursos, como la ampliación del Puerto de Castellón. Fue trabajando en sus propias contratas donde surgió la idea que cambiaría su vida y la industria del transporte en España.
La Revolución del Diésel: De la Transformación a la Fabricación
En la posguerra, la escasez y el alto coste de la gasolina impulsaron la búsqueda de alternativas. Eduardo Barreiros, con su agudo sentido práctico, observó el potencial del motor diésel, conocido por su menor consumo y el precio más bajo del gasoil. Se dio cuenta de que muchos motores de gasolina, especialmente los procedentes de excedentes militares como los camiones rusos ZIS-5 ("ЗиС"), podían ser adaptados para funcionar con gasoil.
En 1949, comenzó a experimentar en el taller familiar en Orense. Desarrolló y perfeccionó un proceso para transformar motores de gasolina a diésel, logrando mantener la potencia y velocidad originales. Esta innovación fue patentada en 1951 (patente n.º 198.618). La demanda de estas conversiones, especialmente entre los transportistas, creció rápidamente. El taller de Orense se quedó pequeño, lo que llevó a Barreiros a trasladar la producción a Madrid en 1951, alquilando talleres en la carretera de Andalucía y creando la empresa Galicia Industrial. En solo dos años (1952-1953), realizaron unas 700 transformaciones.
El éxito de la transformación a diésel le proporcionó la solvencia económica necesaria para dar el siguiente gran paso: la fabricación de motores propios. En 1954, fundó Barreiros Diésel, S.A., con un capital social de 10 millones de pesetas. Inicialmente, se centró en motores para tractores (EB-2) y, sobre todo, el exitoso motor EB-6 (una evolución de motores Perkins, aunque Barreiros desarrolló su propia tecnología). La producción comenzó modestamente pero creció rápidamente, lo que impulsó la necesidad de instalaciones más grandes.
Construyendo un Imperio: Vehículos Industriales y Desafíos
La ambición de Eduardo Barreiros iba más allá de los motores; quería fabricar vehículos completos. Adquirió vastos terrenos en Villaverde, Madrid, para construir una gran factoría. Esta se convertiría en la "Factoría 3" o "Factoría Barreiros", un complejo industrial de 1.3 millones de metros cuadrados (llegaría a dos millones) que concentraba diversas actividades y empresas auxiliares creadas por Barreiros (CABSA para bombas de inyección, MOSA para comercialización, fundición propia, CEESA para equipos eléctricos, etc.), siguiendo un modelo de integración vertical.
Sin embargo, Barreiros se enfrentó a la fuerte oposición del Instituto Nacional de Industria (INI), que respaldaba a las empresas estatales como SEAT (turismos) y ENASA (Pegaso camiones) y no veía con buenos ojos a un competidor privado tan potente. Las licencias para fabricar vehículos completos se demoraban, a pesar de los éxitos técnicos y comerciales de Barreiros.
Un punto de inflexión llegó en 1957 cuando Barreiros ganó un concurso para suministrar 400 camiones al Ejército portugués con un prototipo, conocido como "El Abuelo". A pesar de la resistencia interna, logró una demostración ante Francisco Franco en El Pardo en 1960, quien, impresionado, le dio su aprobación con la frase: «Barreiros, adelante, adelante». Esto le abrió la puerta a obtener los permisos necesarios para fabricar camiones en España.

A partir de 1959, Barreiros diversificó su producción. Se asoció con Hanomag para fabricar tractores (Rheinstahl Hanomag Barreiros), con AEC para autobuses y dumpers (Barreiros AEC), y comenzó a fabricar sus propios camiones (Puma, Azor, Súper Azor), compitiendo directamente con Pegaso. También se aventuró en furgonetas (Tempo Onieva, después Tempo Ibérica) y motores para taxis (EB-55 para SEAT 1400/1500).
La Factoría de Villaverde se convirtió en un centro neurálgico de la industria española, llegando a emplear a 12.000 trabajadores directamente y más de 25.000 en todo el grupo y su red. Barreiros exportaba a numerosos países de Europa, África y América Latina.
La Era Chrysler: Una Alianza con Sabor Amargo
A pesar de los éxitos, el rápido crecimiento y el modelo de ventas a plazos generaron importantes necesidades financieras. Barreiros buscó apoyo bancario y oficial, pero la respuesta fue insuficiente. Ante la agobiante situación y tras varios intentos infructuosos de asociación con fabricantes europeos y americanos (Jaguar, Rootes, Mercedes-Benz, General Motors), en 1962, Barreiros alcanzó un acuerdo con la multinacional estadounidense Chrysler.
En 1963 se firmó el pacto, y en 1964 Chrysler adquirió el 40% de Barreiros Diésel por 18 millones de dólares (la mayor inversión extranjera en España hasta entonces), aumentando poco después su participación al 45%. La estrategia de Chrysler, liderada por Lynn Townsend, era introducir sus modelos en el mercado español, aprovechando la infraestructura de Barreiros. Así, la factoría de Villaverde comenzó a fabricar los turismos Simca 1000 y Dodge Dart (posteriormente Dodge 3700 GT), además de continuar con los vehículos industriales Barreiros.
Esta etapa, si bien trajo una inyección de capital y permitió la fabricación de turismos, también supuso el inicio de la pérdida de control para Eduardo Barreiros. Las diferencias de criterio con la multinacional americana, que priorizaba sus propios modelos, y la necesidad de nuevas ampliaciones de capital a las que Barreiros no pudo hacer frente, llevaron a Chrysler a aumentar progresivamente su participación. En 1967, Chrysler elevó su cuota al 77%, y la compañía Barreiros Diésel, S.A. dejó de existir como tal, siendo adquirida por Chrysler y rebautizada como Chrysler España S.A.
Eduardo Barreiros perdió el control de la empresa que había creado. Dimitió como Presidente en mayo de 1969 y firmó un acuerdo que le obligaba a una inactividad forzosa en la industria automotriz durante cinco años. Recibió una importante suma por sus acciones, pero la experiencia fue un golpe duro. Sus hermanos, que habían trabajado con él, tomaron caminos separados.
El Exilio Tecnológico y el Resurgir
Forzado a apartarse del sector que amaba, Eduardo Barreiros no se quedó inactivo. Utilizó el capital obtenido para invertir en otros negocios, demostrando su versatilidad empresarial. Se dedicó al sector agroalimentario, adquiriendo extensas fincas en La Solana (Ciudad Real) y fundando PUVASA (Explotaciones Puerto Vallehermoso, S.A.) en 1969. Realizó grandes inversiones en maquinaria agrícola y técnicas de regadío, convirtiéndose en una referencia en cereales y ganadería (sementales).
También invirtió en bodegas en La Mancha, modernizándolas, y en minería (Centro Minero de Penouta para la extracción de casiterita). Creó sociedades de cartera y una financiera inmobiliaria (CEFISA), aunque esta última sufrió problemas y le hizo perder parte de su fortuna. A pesar de su incursión en otros sectores, nunca abandonó del todo su pasión por los motores, manteniendo un pequeño laboratorio.

Una vez cumplido el período de inactividad forzosa pactado con Chrysler (inicialmente 5 años, pero el texto sugiere que pasaron 10 hasta su regreso formal), en 1980, a los sesenta y un años, Eduardo Barreiros regresó al sector automotriz constituyendo Diésel Motores Industrias, S.A. (DIMISA) en Madrid y Pinto. Se centró en la investigación y desarrollo de nuevos motores diésel modulares (V6, V8, etc.).
Última Etapa en Cuba: Los Motores Taíno
El destino llevó a Eduardo Barreiros a una última gran aventura industrial. El gobierno cubano, buscando desarrollar su industria automotriz y modernizar su parque móvil, contactó con el Lloyd's Register para buscar asesoramiento. DIMISA, la empresa de Barreiros, ganó un concurso internacional frente a grandes fabricantes y firmó un contrato con Cuba para implementar un plan de desarrollo automotriz, incluyendo la fabricación de motores diésel.
Barreiros se trasladó a Cuba y dirigió la transformación de una antigua planta para producir una nueva familia de motores diésel, denominados Taíno EB (en honor a sus iniciales). Aunque se inició con la dieselización experimental de motores rusos ZiL, el proyecto principal era la fabricación de motores Taíno de diversas cilindradas (3, 4, 6, 8, 10, 12 cilindros en V y en línea).
El proyecto se enfrentó a desafíos, incluida la caída del Muro de Berlín y la posterior crisis económica en Cuba (el "Periodo Especial"), que impidieron alcanzar los ambiciosos objetivos de producción iniciales (10.000 motores/año). Sin embargo, se produjeron motores Taíno y se modernizó significativamente la industria metalúrgica de la isla, desde la fundición hasta la fabricación de componentes. Eduardo Barreiros recibió reconocimientos en Cuba por su labor.
Eduardo Barreiros falleció en La Habana, Cuba, el 19 de febrero de 1992, a los 72 años, mientras preparaba lo que podría haber sido una nueva incursión empresarial en Angola. Su muerte puso fin a la trayectoria de uno de los industriales más notables de España.
El Destino de la Fábrica de Villaverde
Tras la adquisición por Chrysler en 1967 y la salida de Eduardo Barreiros en 1969, la fábrica de Villaverde continuó operando como Chrysler España S.A. Fabricó los modelos Chrysler y Simca, y mantuvo la producción de vehículos industriales Barreiros bajo la marca Dodge (como el Dodge 300). Sin embargo, la matriz americana enfrentó problemas financieros a nivel global.
En 1978, Chrysler vendió sus filiales europeas al Grupo PSA (Peugeot-Citroën) por la simbólica cifra de 1 dólar. La antigua Chrysler España pasó a formar parte de PSA. Los vehículos de turismo y comerciales ligeros fabricados en Villaverde pasaron a denominarse Talbot (marca rescatada por PSA) a partir de 1979, produciendo modelos como el Talbot Solara o el Talbot Samba.
La división de vehículos industriales, que aún fabricaba camiones y autobuses en Villaverde, fue cedida en 1981 a una nueva sociedad, HISPAVINSA (Hispano Francesa de Vehículos Industriales, S.A.), participada por PSA y Renault Vehículos Industriales (RVI). En 1983, RVI tomó el control total de Hispavinsa. Por un tiempo, los antiguos modelos industriales Barreiros/Dodge se vendieron bajo la marca Renault. Estos vehículos fueron los últimos en llevar el legado directo de la producción industrial iniciada por Barreiros en Villaverde.

Mientras tanto, la fábrica de Villaverde bajo control de PSA se adaptó para la fabricación de modelos Peugeot y Citroën a partir de 1982-1983 (Peugeot 205, Citroën LNA). Hoy en día, la planta de Villaverde sigue siendo una importante factoría del Grupo Stellantis (sucesor de PSA), fabricando modelos de Peugeot y Citroën.
Legado y Reconocimiento
Aunque la empresa Barreiros Diésel desapareció como tal, el legado de Eduardo Barreiros perdura. Su visión industrial, su capacidad de innovación y su lucha contra la adversidad son un ejemplo de emprendimiento. Fue reconocido en vida con distinciones como la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo y el Premio Internacional Dag Hammarskjöld.
Tras su fallecimiento, su hija Mari Luz Barreiros ha trabajado incansablemente para preservar su memoria y su obra a través de la Fundación Eduardo Barreiros. Esta fundación gestiona un museo en Valdemorillo (Madrid) que exhibe vehículos, motores y documentos históricos, manteniendo vivo el recuerdo de un hombre que, sin apenas estudios, construyó un imperio industrial y dejó una huella imborrable en la historia automotriz española e internacional.
La historia de Barreiros es un recordatorio de la importancia de la inversión, las economías de escala y el apoyo institucional en una industria intensiva en capital como la automotriz, factores que finalmente condicionaron el destino de su empresa frente al poder de las grandes multinacionales.
Preguntas Frecuentes sobre Barreiros
¿Qué le pasó a la empresa Barreiros?
La empresa original, Barreiros Diésel S.A., fundada por Eduardo Barreiros, creció rápidamente pero enfrentó problemas financieros derivados de la necesidad de grandes inversiones y la financiación de ventas. En 1963, se asoció con la multinacional estadounidense Chrysler, que adquirió una participación inicial. Debido a las continuas necesidades de capital y diferencias estratégicas, Chrysler fue aumentando su control hasta adquirir el 100% de la compañía en 1969, pasando a llamarse Chrysler España S.A. Eduardo Barreiros perdió el control y abandonó la empresa.
¿Dónde se fabricaban los vehículos Barreiros?
Inicialmente, las transformaciones de motores se realizaban en Orense y luego en talleres alquilados en Madrid. La gran factoría y centro de producción principal de Barreiros Diésel se estableció en Villaverde, Madrid. Allí se fabricaron motores, camiones, autobuses y otros vehículos industriales, y posteriormente, tras la asociación con Chrysler, los turismos Simca y Dodge. Barreiros también tuvo una fábrica de motores y vehículos en Setúbal, Portugal, y en su última etapa, fabricó motores en La Habana, Cuba.
¿Quién inventó el motor Barreiros?
Eduardo Barreiros no inventó el concepto general del motor diésel (que fue inventado por Rudolf Diesel). Sin embargo, él inventó y patentó el proceso de transformación a diésel de motores de gasolina ya existentes. Además, Barreiros y su equipo de ingenieros diseñaron y desarrollaron sus propios motores diésel originales, como el EB-6, el A-26, el EB-55 y, en su última etapa en Cuba, la familia de motores Taíno EB.
| Año | Acontecimiento |
|---|---|
| 1919 | Nacimiento de Eduardo Barreiros. |
| 1945 | Fundación de BECOSA (Empresa constructora). |
| 1949 | Inicio de la transformación de motores gasolina a diésel. |
| 1951 | Traslado a Madrid, creación de Galicia Industrial, patente del proceso de transformación. |
| 1954 | Fundación de Barreiros Diésel, S.A. en Madrid. |
| 1957 | Gana concurso para camiones del Ejército portugués ("El Abuelo"). |
| 1960 | Obtiene permiso de fabricación de vehículos completos tras demostración a Franco. |
| 1962 | Acuerdo inicial con Chrysler. |
| 1963 | Firma del pacto con Chrysler. |
| 1964 | Chrysler adquiere el 40% de Barreiros Diésel. |
| 1965 | Comienza la fabricación de Dodge Dart y Simca 1000 en Villaverde. |
| 1967 | Chrysler aumenta su participación al 77%, Barreiros pierde el control. |
| 1969 | Chrysler toma el 100% de la compañía (Chrysler España S.A.), Eduardo Barreiros dimite. |
| 1969-1974 | Periodo de inactividad forzosa en automoción, se dedica a otros negocios (PUVASA, minería, etc.). |
| 1980 | Constitución de DIMISA (Diésel Motores Industrias, S.A.). |
| 1981 | DIMISA gana concurso en Cuba, comienza el desarrollo de motores Taíno. |
| 1992 | Fallecimiento de Eduardo Barreiros en La Habana, Cuba. |
| 1978 | Chrysler vende sus filiales europeas, incluida Chrysler España, al Grupo PSA. |
| 1981-1983 | La división de vehículos industriales de Villaverde pasa a control de Renault Vehículos Industriales. |
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