11/12/2023
La Inspección Técnica de Vehículos, conocida comúnmente como ITV, es un trámite obligatorio y recurrente para la mayoría de conductores en España. Su propósito principal es garantizar que los vehículos que circulan por nuestras carreteras cumplen con las condiciones técnicas y medioambientales mínimas para hacerlo de forma segura. Sin embargo, el proceso puede generar dudas, especialmente en lo que respecta a los fallos detectados durante la inspección y sus consecuencias. ¿Cuántos fallos son aceptables? ¿Qué significa un fallo leve frente a uno grave? Y, lo que quizás sea más importante para muchos, ¿qué pasa si no supero la ITV?
Es un mito extendido la creencia de que un número determinado de defectos leves, como cinco por ejemplo, puede resultar en un rechazo automático de la ITV. Esto es completamente falso. La normativa actual no establece un límite máximo para los defectos leves. Si tu vehículo solo presenta este tipo de fallos, la inspección se considerará favorable y habrás superado la ITV.

No obstante, que un defecto leve no impida pasar la ITV no significa que deba ser ignorado. Tal como se indica en el informe de inspección, un defecto de este tipo implica que debe corregirse a la mayor brevedad posible. La razón es simple pero crucial: un defecto leve no reparado a tiempo puede agravarse y convertirse en un defecto grave. Un ejemplo claro es una luz de freno fundida. Si pasas la ITV con una sola luz fundida (defecto leve), debes repararla. Si no lo haces y, posteriormente, se funde otra luz, podrías encontrarte con un defecto grave (falta de visibilidad o señalización adecuada), incluso después de haber pasado la inspección inicial. Además, el Código General de Circulación exige que los vehículos circulen en perfecto estado de mantenimiento. Circular con defectos, aunque sean leves, te expone a posibles sanciones por parte de las autoridades de tráfico.
La situación cambia drásticamente cuando se detecta un defecto grave. A diferencia de los fallos leves, un solo defecto grave es suficiente para que la inspección técnica de tu vehículo sea considerada desfavorable. Esto tiene consecuencias inmediatas y significativas.
Si tu ITV resulta desfavorable, tu vehículo no está autorizado para circular, salvo una única excepción: desplazarse directamente desde la estación de ITV hasta el taller de reparación, y posteriormente, desde el taller de vuelta a la misma estación de ITV para la reinspección. No está permitido usar el vehículo para ningún otro fin.
Una vez que tu vehículo ha sido reparado para subsanar los defectos graves, dispones de un plazo máximo de dos meses desde la fecha de la inspección desfavorable para volver a la estación y realizar la reinspección. Es crucial cumplir con este plazo, ya que de lo contrario tendrás que abonar la tarifa completa de una nueva inspección.
El coste de la reinspección puede variar dependiendo del momento en que la realices. Si regresas a la misma estación de ITV donde obtuviste el resultado desfavorable en un plazo inferior a 15 días, la segunda inspección será gratuita. Si la reinspección se realiza después de los 15 días pero dentro del plazo de dos meses desde la inspección desfavorable, generalmente deberás abonar un porcentaje del precio total, que suele rondar el 60%. Si superas el plazo de los dos meses para la reinspección, perderás el derecho a la tarifa reducida y tendrás que pagar el precio completo de una nueva inspección.
En definitiva, el escenario ideal y más seguro al pasar la ITV es obtener un resultado favorable sin defectos. Esto no solo garantiza que tu vehículo cumple con los estándares de seguridad y medioambientales, sino que también te asegura tranquilidad al circular y evita la necesidad de reparaciones urgentes o costosas.

Más allá de los resultados individuales de la inspección, es interesante analizar la situación del parque automovilístico en España en relación con la ITV. Según datos recientes, el parque de vehículos en nuestro país asciende a aproximadamente 39 millones de unidades. De estos, alrededor de 31 millones tienen menos de 25 años. Lo preocupante es que, según informes basados en datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), más de tres millones de vehículos no tienen la ITV en vigor. La mitad de estos vehículos son turismos.
Esta cifra de vehículos sin ITV vigente puede deberse a diversas razones, como el simple olvido, dificultades económicas para afrontar las reparaciones necesarias, o incluso vehículos que han sido abandonados sin tramitar su baja administrativa. La distribución geográfica de esta problemática varía por Comunidades Autónomas. Las regiones con un mayor porcentaje de vehículos sin ITV son Baleares (16,7%), la Comunidad Valenciana (12,3%) y Cataluña (11,5%). En el otro extremo, las CC.AA. con menor porcentaje en esta circunstancia son Madrid (7,1%) y Navarra (7,5%).
Cabe destacar que las cifras de la DGT mencionadas a menudo no incluyen a los vehículos de más de 25 años, que representan cerca de 8 millones de unidades en España. Precisamente, son estos vehículos más antiguos los que estadísticamente tienen una mayor probabilidad de no pasar la ITV. Guillermo Magaz, director gerente de la Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos (AECA-ITV), señala que el coste de las reparaciones requeridas para que un vehículo antiguo supere la inspección a menudo supera el propio valor de mercado del vehículo, lo que desincentiva a sus propietarios a pasarla.
La tendencia de vehículos que no pasan la ITV o simplemente no acuden a la inspección ha ido en aumento en los últimos años. Atendiendo a datos del Ministerio de Industria y Turismo y la DGT, un preocupante 34% del total de vehículos que deberían haber pasado la ITV el año pasado simplemente no lo hicieron. Este porcentaje ha crecido de manera constante desde 2017, cuando se situaba en torno al 26%.
Desde AECA-ITV, la asociación que agrupa a las estaciones de inspección, se pone un énfasis particular en el riesgo significativo que supone tener millones de vehículos circulando en España sin cumplir con los estándares mínimos de seguridad y medioambientales. Por ello, han instado a la Unión Europea a presionar a los estados miembros para que adopten medidas más efectivas que aseguren que todos los vehículos cumplan con estas exigencias, un paso fundamental para alcanzar el objetivo de cero víctimas en accidentes de tráfico para 2050.
Circular sin haber superado la ITV no solo es un riesgo para la seguridad vial, sino que también conlleva consecuencias legales directas. La Dirección General de Tráfico (DGT) contabiliza el número de vehículos en el parque que no tienen la ITV en vigor, pero reconoce la dificultad de saber exactamente cuántos de ellos están circulando activamente, ya que muchos vehículos antiguos sin ITV pueden estar simplemente abandonados.
Lo que sí se puede cuantificar son las sanciones impuestas. Circular con un vehículo que no ha superado la inspección técnica es, a día de hoy, el segundo motivo de infracción que genera más multas en España, solo superado por el exceso de velocidad. Cada año, la DGT interpone más de 650.000 sanciones a conductores que son detectados circulando con la ITV caducada o desfavorable.

Otro aspecto fundamental a considerar es la relación entre la ITV y el seguro del vehículo. Recientemente, la Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras (UNESPA) ha puesto sobre la mesa la posibilidad de que las compañías aseguradoras reclamen los gastos ocasionados en un siniestro si el vehículo responsable tenía la ITV caducada. AECA-ITV respalda esta iniciativa, destacando cómo tener la ITV al día puede evitar que la aseguradora exija al asegurado asumir el coste de los daños causados.
Cristina Casado, responsable técnico-legal de UNESPA, ha abogado públicamente por el derecho de repetición (también conocido como derecho de regreso) en casos donde un vehículo causa un siniestro vial teniendo la ITV vencida.
El derecho de repetición es una facultad legal, contemplada en la Ley sobre Responsabilidad Civil y Seguro en la Circulación de Vehículos a Motor. Actualmente, permite a la compañía aseguradora, una vez que ha pagado la indemnización correspondiente a los perjudicados, reclamar esa cantidad al conductor responsable si el siniestro se debió a circunstancias específicas, como conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas.
La propuesta de UNESPA busca ampliar este derecho de repetición para incluir aquellos casos en los que el vehículo causante del siniestro tenía la ITV caducada. Esta posibilidad de reclamación por parte de la aseguradora se aplicaría principalmente al seguro voluntario de responsabilidad civil, que cubre los daños que exceden los límites del seguro obligatorio.
Desde AECA-ITV, consideran esta medida como una "medida clave para la seguridad vial". Coinciden con UNESPA en que esta propuesta busca reducir los siniestros causados por fallos técnicos en los vehículos que podrían haberse detectado y corregido si la ITV estuviera en vigor. De hecho, AECA-ITV ha ido un paso más allá y ha solicitado en varias ocasiones que se exija la ITV en vigor no solo para pasar la inspección (donde ya se verifica la existencia del seguro obligatorio), sino también para contratar, renovar o subrogar la póliza del seguro obligatorio.
Guillermo Magaz de AECA-ITV subraya la conexión evidente entre el seguro y la ITV: "La relación entre el seguro del vehículo y la ITV es tan evidente que, en algunos casos, puede afectar a la cobertura de la póliza si el vehículo implicado en el siniestro tiene la ITV caducada." Explica que la ITV es la prueba de que el vehículo cumple con las condiciones técnicas para circular. Por lo tanto, si un siniestro ocurre debido a un fallo mecánico que se habría evitado con una ITV en regla, la compañía aseguradora podría ejercer el derecho de repetición contra su propio asegurado para recuperar los costes de las indemnizaciones pagadas.
Actualmente, las estaciones de ITV ya comprueban al realizar la inspección que el vehículo dispone de la póliza de seguro obligatorio en vigor; sin este seguro, no se puede realizar la inspección. La propuesta de AECA-ITV es invertir esta lógica y que sean las compañías de seguros quienes controlen activamente que sus clientes mantengan la ITV de sus vehículos al día como condición para el seguro.

Preguntas Frecuentes sobre la ITV
¿Cuántos fallos leves puedo tener y aun así pasar la ITV?
No hay un número máximo establecido de defectos leves. Puedes tener varios y aun así obtener un resultado favorable. Sin embargo, es obligatorio corregirlos lo antes posible, ya que pueden agravarse y convertirse en defectos graves o ser motivo de sanción si son detectados por las autoridades en carretera.
¿Qué sucede si mi vehículo tiene un defecto grave?
Con un solo defecto grave, la ITV resulta desfavorable. No podrás circular con el vehículo, excepto para ir al taller y volver a la estación de ITV para la reinspección. Tienes un plazo máximo de dos meses para corregir el fallo y volver a pasar la inspección.
Si mi ITV es desfavorable, ¿cuánto tiempo tengo para la reinspección y cuánto cuesta?
Tienes un plazo de dos meses para subsanar los defectos. La reinspección en la misma estación es gratuita si la haces en los primeros 15 días. Si la haces después de 15 días pero dentro de los dos meses, suele costar alrededor del 60% de la tarifa completa. Pasados los dos meses, deberás pagar el precio íntegro de una nueva inspección.
¿Puedo circular con la ITV caducada o desfavorable?
No. Circular con la ITV caducada o con un resultado desfavorable está prohibido y conlleva sanciones económicas importantes. Con resultado desfavorable, solo se permite la circulación para ir y volver del taller y la estación de ITV.
¿Cómo afecta no tener la ITV al día a mi seguro de coche?
Aunque tengas seguro, si causas un siniestro y tu vehículo tenía la ITV caducada, la compañía aseguradora podría ejercer el derecho de repetición contra ti. Esto significa que, tras pagar la indemnización a los afectados, la aseguradora podría reclamarte a ti esos costes, especialmente si el accidente fue causado por un fallo técnico que se habría detectado y corregido con una ITV en vigor.
Mantener la ITV de tu vehículo al día es una responsabilidad que va más allá de evitar multas o problemas con el seguro. Es una garantía de seguridad para ti, tus acompañantes y el resto de usuarios de la vía, asegurando que tu coche cumple con los requisitos esenciales para una circulación segura y eficiente. Un vehículo en buen estado es fundamental para reducir la siniestralidad en nuestras carreteras y contribuir a un medio ambiente más limpio.
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