¿Cuál es la marca de lujo de Chrysler?

Imperial: La Historia del Lujo de Chrysler

10/06/2019

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Desde mediados del siglo XX, la industria automotriz estadounidense ha estado marcada por una constante búsqueda de la excelencia y el lujo. Mientras General Motors tenía a Cadillac y Ford a Lincoln, Chrysler Corporation decidió lanzar su propia ofensiva en el segmento más exclusivo: la marca Imperial.

La historia de Imperial como una entidad separada de Chrysler es un relato de ambición, innovación y desafíos de mercado. A partir de 1955, Chrysler Corporation tomó la decisión estratégica de registrar Imperial como una marca completamente distinta. El objetivo era claro: competir directamente con las consolidadas marcas de lujo centradas en la opulencia y el estatus, como Cadillac de GM y Lincoln de Ford. Esta jugada buscaba posicionar a Imperial no solo como un modelo tope de gama dentro de Chrysler, sino como una alternativa de prestigio por derecho propio.

¿Cuál es la marca de lujo de Chrysler?
Durante varias décadas y varias generaciones, el Imperial fue el Chrysler más exclusivo y la opción favorita de transporte de lujo para los altos ejecutivos, funcionarios gubernamentales, miembros de la realeza y varias celebridades, en comparación con el Chrysler New Yorker, un modelo relativamente más asequible.

Sorprendentemente para muchos, y quizás uno de los mayores obstáculos para su percepción como marca independiente, los vehículos Imperial de este periodo (1955-1975) no llevaban el distintivo de 'Chrysler' en ninguna parte de su carrocería hasta el año 1971. Incluso entonces, el distintivo se retiró nuevamente en 1974. La intención de ser una marca distinta era palpable en la producción y el diseño, al igual que Lincoln y Cadillac lo eran para sus respectivas compañías matrices.

Índice de Contenido

Imperial: La Era de Marca Separada (1955-1975)

Durante estas dos décadas, Imperial buscó establecerse como el epítome del lujo de Chrysler. Se introdujeron innovaciones tecnológicas notables para la época. Por ejemplo, en abril de 1955, Chrysler y Philco anunciaron conjuntamente el desarrollo y la producción de la primera radio para automóvil totalmente transistorizada del mundo. Esta radio, conocida como modelo Mopar 914HR, estuvo disponible como una opción de 150 dólares (una suma considerable en aquel entonces) y fue instalada en muchos modelos Imperial de 1956, marcando un hito en la electrónica automotriz.

La estrategia de marketing de Chrysler Corporation para la nueva marca Imperial se encontró con un escollo significativo: la distribución. Aunque la corporación deseaba crear una línea individual de coches de lujo por encima y distinta de los vehículos de la marca Chrysler, estos coches rara vez, o casi nunca, se vendieron en salas de exposición independientes dedicadas exclusivamente a Imperial. Mientras que Cadillac y Lincoln hicieron un trabajo mucho mejor al separar físicamente sus marcas de lujo de los automóviles de menor precio, Imperial se ofreció en la red de concesionarios de Chrysler junto con el resto de los vehículos de la compañía. Esto llevó a que la marca fuera conocida casi universalmente como 'Chrysler Imperial', a pesar de que los concesionarios existentes sí contaban con carteles distintivos de 'Imperial' separados de los de Chrysler. Esta confusión de identidad obstaculizó la percepción de Imperial como una marca de lujo independiente comparable a sus rivales.

Evolución Técnica y de Diseño

Inicialmente, los automóviles Imperial se construyeron utilizando un sistema separado de carrocería sobre bastidor y tenían una carrocería única con una distancia entre ejes de 129.5 pulgadas (aproximadamente 329 cm). Sin embargo, a partir de 1967, la División Imperial, que ofrecía gamas como Custom, Crown y LeBaron, abandonó este sistema y comenzó a utilizar carrocerías de Chrysler. A pesar de compartir la base, Imperial mantuvo un estilo único y, hasta 1973, dispuso de capós muy largos como resultado de una distancia entre ejes tres pulgadas más larga (127 pulgadas frente a las 124 pulgadas de otros sedanes grandes de Chrysler). Posteriormente, la distancia entre ejes se redujo a las mismas 124 pulgadas (315 cm) que los otros modelos grandes de Chrysler.

A pesar de esta convergencia en la base, Imperial continuó presentando características técnicas y de confort únicas. Utilizaban una suspensión delantera específica con barras de torsión más largas que todos los demás productos de Chrysler y un travesaño de bastidor auxiliar aislado de caucho que contenía los anclajes de la barra de torsión. El interior contaba con instrumentación completa respaldada por luces de advertencia, ofreciendo un nivel de detalle y funcionalidad superior. Se incluyeron características notables como faros ocultos a partir de 1969, frenos antibloqueo opcionales desde 1971 (una tecnología muy avanzada para la época) y frenos de disco estándar en las cuatro ruedas en 1974 y 1975.

El interior seguía siendo un punto fuerte, con detalles como luces de lectura traseras con lentes de precisión que no se reflejaban en el parabrisas y la sorprendente inclusión de cuatro encendedores de cigarrillos, reflejando la opulencia esperada en este segmento.

El Paréntesis (1976-1978) y el Regreso (1981-1983)

Tras el fin de la producción en 1975, no se produjeron modelos bajo el nombre Imperial entre 1976 y 1978. Durante este breve hiato, el estilo que se había utilizado anteriormente en los Imperial fue rebautizado y vendido como el Chrysler New Yorker Brougham. Algunas de las características técnicas distintivas, como los frenos de disco traseros y la función antibloqueo opcional, desaparecieron en estos modelos renombrados, aunque los interiores lujosos y detallados continuaron casi sin cambios.

La marca Imperial reapareció en la gama de los años 1981 a 1983. Esta vez, lo hizo con un enfoque diferente: un cupé de dos puertas diseñado en el contexto de la crisis petrolífera de 1973-1983, basado en la plataforma del Chrysler Cordoba de segunda generación. Esta encarnación de Imperial buscaba combinar el lujo personal con una eficiencia (relativa para la época) y un diseño más moderno.

Todos los ejemplos del Imperial 1981-1983 estaban equipados con el motor V8 de 318 pulgadas cúbicas (5.2 L) de Chrysler. Una característica destacada de todos los Imperial de 1981 fue la inclusión de inyección de combustible de serie, una tecnología que no era universal en aquel entonces. Este motor producía una potencia de 104.5 kW (equivalente a 142 CV). En términos de rendimiento, el Imperial de 1981 podía acelerar de 0 a 60 mph (0 a 97 km/h) en 13.4 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 172 km/h (107 mph). Aunque estas cifras pueden parecer modestas para los estándares actuales, representaban un rendimiento respetable para un cupé de lujo en esa era, especialmente considerando el enfoque en la eficiencia tras la crisis del petróleo.

Comparativa de Épocas

CaracterísticaImperial (1955-1975)Imperial (1981-1983)
Tipo de Vehículo PrincipalSedanes, Coupés, ConvertiblesCupé de dos puertas
Base de PlataformaInicialmente única, luego compartida con ChryslerBasada en Chrysler Cordoba (2ª Gen)
Distintivo 'Chrysler'Generalmente ausente hasta 1971 (eliminado 1974)No especificado en el texto proporcionado para este periodo
Innovaciones NotablesRadio transistorizada (1956), Frenos antibloqueo (opc. 1971), Frenos disco 4 ruedas (std. 1974-75), Faros ocultosInyección de combustible (std. 1981)
Motor (Periodo 1981-83)N/AV8 318 ci (5.2L)
Potencia (Periodo 1981-83)N/A104.5 kW (142 CV)
Marketing/DistribuciónVendido en concesionarios Chrysler (confusión)No especificado en el texto proporcionado para este periodo

Preguntas Frecuentes sobre Imperial

Q: ¿Era Imperial realmente una marca separada de Chrysler?

A: Sí, a partir de 1955, Chrysler Corporation la registró y la trató legalmente como una marca separada con el objetivo de competir con Cadillac y Lincoln. No llevaban el distintivo 'Chrysler' en sus vehículos durante gran parte de su primera etapa.

Q: Si era una marca separada, ¿por qué se le conocía a menudo como 'Chrysler Imperial'?

A: Esto se debió principalmente a la estrategia de distribución. Imperial se vendía a través de la red de concesionarios de Chrysler, no en salas de exposición independientes dedicadas, lo que generó confusión en la percepción del público y el apodo 'Chrysler Imperial', a pesar de los esfuerzos por separarla.

Q: ¿Qué características únicas tenían los Imperial?

A: Dependiendo del año, incluyeron la primera radio de coche transistorizada, una suspensión delantera específica, instrumentación completa, faros ocultos, frenos antibloqueo opcionales (muy temprano para su tiempo) y frenos de disco estándar en las cuatro ruedas.

Q: ¿Cuándo existió la marca Imperial?

A: Como marca separada, existió principalmente en dos periodos: de 1955 a 1975 y luego tuvo un breve regreso de 1981 a 1983.

Q: ¿Compartía Imperial componentes con otros coches Chrysler?

A: Sí, especialmente a partir de 1967, los Imperial comenzaron a utilizar carrocerías basadas en las de otros modelos grandes de Chrysler, aunque mantenían un estilo único y algunas diferencias técnicas y de equipamiento.

La historia de Imperial es un testimonio del intento de Chrysler por establecerse firmemente en el segmento del lujo puro. Aunque enfrentó desafíos significativos, particularmente en la distinción de marca debido a su distribución, los vehículos Imperial de sus distintas épocas representaron la cúspide de la ingeniería y el lujo que Chrysler Corporation podía ofrecer.

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