24/01/2022
En los albores del siglo XX, cuando los automóviles comenzaban a transformar el paisaje, cada vehículo que rodaba era a menudo una obra de arte, muchas veces construida a mano por ingenieros y diseñadores pioneros en lugares como Auburn, Indiana. La historia de Auburn Automobiles es un fascinante relato de innovación audaz, diseño deslumbrante, visión empresarial y, finalmente, un trágico encuentro con la realidad económica.

Todo comenzó en 1904, cuando la Eckhart Carriage Company de Auburn decidió aventurarse más allá de los carruajes tirados por caballos para empezar a fabricar lo que entonces se llamaban 'carruajes sin caballos'. Esta incursión marcó el inicio de lo que se convertiría en la Auburn Automobile Company.
- La Llegada de un Visionario: E. L. Cord
- Innovación y Diseño de Vanguardia
- Marketing y el Glamour de Hollywood
- El Apogeo y la Caída: La Gran Depresión
- ¿Qué Sucedió Después? Del Automóvil a los Jeeps
- El Legado Vive: El Museo ACD
- Intentos de Resurrección
- Tabla Comparativa de Modelos Emblemáticos
- Preguntas Frecuentes sobre Auburn Automobiles
- Conclusión
La Llegada de un Visionario: E. L. Cord
El punto de inflexión para la compañía llegó en 1924 con la entrada de Errett Lobban Cord. Cord era un vendedor de automóviles excepcionalmente exitoso que rápidamente ascendió en la empresa. Para finales de 1925, ya tenía el control total de la Auburn Automobile Company. Su ambición no se detuvo ahí. En 1926, adquirió la prestigiosa Duesenberg Company y retuvo a sus célebres fundadores, August y Frederick Duesenberg, conocidos por sus automóviles de lujo y alto rendimiento.
La visión de Cord era crear un imperio automotriz que abarcara diferentes segmentos del mercado. Bajo su liderazgo, la compañía no solo produjo automóviles bajo la marca Auburn, sino que también desarrolló los innovadores Cord y mantuvo la exclusividad de los Duesenberg. Cord era un maestro del marketing. Cultivó una red de concesionarios en 93 países y territorios de EE.UU., y para 1930, nuevos concesionarios aparecían a un ritmo de cinco por día. Como señala Walter Fisher del Auburn Cord Duesenberg Automobile Museum, «E. L. Cord vino de Chicago y sus conocimientos de ventas cambiaron todo, no solo las ventas, sino la construcción de automóviles y su transformación en un empresario».
Innovación y Diseño de Vanguardia
La era de Cord se caracterizó por la audacia en el diseño y la ingeniería. Tres años después de adquirir Duesenberg, la compañía lanzó el Cord L-29 en 1929. Este modelo fue revolucionario por ser el primer automóvil de producción masiva con tracción delantera disponible para el público en Estados Unidos. Esta configuración permitía un perfil más bajo y eliminaba el túnel de transmisión, contribuyendo a una estética más elegante y aerodinámica.
Otro modelo icónico fue el Auburn Speedster. Producido entre 1928 y 1936, a lo largo de tres series, el Speedster se convirtió en un símbolo de velocidad y estilo. Diseñado inicialmente por Alan Leamy y luego por Gordon Buehrig para la serie final, el Speedster 851/852 de 1935-1936 es quizás el más reconocido, apodado el 'Hollywood car' por sus líneas dramáticas, guardabarros envolventes y tubos de escape laterales visibles. Estos autos no solo eran hermosos, sino que incorporaban características técnicas avanzadas, como el eje trasero de doble relación Columbia, que ofrecía efectivamente una transmisión de seis velocidades combinada con la caja de cambios de tres marchas.
El legado de innovación continuó con los modelos Cord 810/812, también diseñados por Gordon Buehrig. Estos automóviles, lanzados en 1935, presentaban un diseño distintivo con una parrilla horizontalmente ranurada apodada 'nariz de ataúd' y, lo que es más notable, faros retráctiles ocultos, una característica que no se vería de nuevo como un elemento de lujo hasta décadas después. Impulsados por un motor Lycoming V8, utilizaban una transmisión semiautomática de cuatro velocidades con preselector electro-vacío Bendix, otra característica de vanguardia.
Marketing y el Glamour de Hollywood
E. L. Cord entendió el poder del marketing y no dudó en asociar sus coches con celebridades. El museo Auburn Cord Duesenberg exhibe coches propiedad de figuras como Babe Ruth y Amelia Earhart. Earhart recibió un Cord 812 de 1937 de su esposo, George Putnam, un coche cuyo diseño se decía que estaba inspirado en la aviación. Quizás uno de los coches más famosos del museo sea el Cord L-29 Cabriolet naranja brillante de 1930, propiedad del renombrado arquitecto Frank Lloyd Wright, quien admiraba la lógica y la ciencia detrás de la tracción delantera del Cord.

El Apogeo y la Caída: La Gran Depresión
Aunque las marcas Auburn, Cord y Duesenberg estaban asociadas con algunos de los automóviles más elaborados y caros del mercado, Cord también aspiraba a producir coches más accesibles para las familias. No solo vendía un coche, sino un estilo de vida. La compañía alcanzó su pico de ventas en 1931, vendiendo un récord de 34,000 automóviles.
Sin embargo, el éxito de Auburn fue efímero. El crack de Wall Street en 1929 y la consiguiente Gran Depresión tuvieron un impacto devastador en el mercado de automóviles de lujo. La base de clientes potenciales se redujo drásticamente. Los modelos de gama alta como los Duesenberg, con precios de Rolls-Royce, sufrieron especialmente, pero incluso los Auburn, más asequibles dentro del portafolio, vieron caer sus ventas.
A pesar de la ingeniería avanzada y el estilo agresivo, los vehículos de Auburn eran demasiado caros para el mercado de la Depresión. Para intentar mantener la compañía a flote, Auburn comenzó a producir gabinetes de cocina y fregaderos alrededor de 1935.
Los problemas se agravaron para E. L. Cord. Acusado de manipulaciones ilegales de acciones, se vio obligado a ceder el control de su holding automotriz, que incluía Auburn, Cord, Duesenberg y la Central Manufacturing Co., una empresa de construcción de carrocerías que fabricaba cuerpos metálicos para Auburn y otras marcas. Bajo una orden judicial de la Comisión de Bolsa y Valores de EE.UU., Cord vendió sus acciones.
La producción automotriz de las tres marcas cesó por completo en 1937. En 1937, la Auburn Automobile Company se declaró en bancarrota, marcando el final de una era dorada para la fabricación de automóviles en Auburn, Indiana.
¿Qué Sucedió Después? Del Automóvil a los Jeeps
Aunque la producción de automóviles terminó en 1937, la historia de las instalaciones y la empresa no concluyó. Tras una reorganización por bancarrota en 1940, la antigua Auburn Automobile Co. se fusionó con la Central Manufacturing Company para formar la Auburn Central Manufacturing (ACM) Corporation. Esta nueva entidad recibió una gran cantidad de trabajo de producción para la Segunda Guerra Mundial, tanto que en 1943 se rebautizaron como American Central Manufacturing.
Una de sus contribuciones más notables durante la guerra fue la fabricación de las carrocerías de al menos tres cuartas partes, o aproximadamente medio millón, de los famosos jeeps Willys y Ford de 1/4 de tonelada utilizados por el ejército estadounidense. ACM fabricó todos los cuerpos de los aproximadamente 360,000 jeeps Willys MB y, a mitad de la producción de los aproximadamente 280,000 jeeps Ford GPW, también comenzaron a fabricar sus carrocerías. Para 1943, con una producción máxima en tiempo de guerra, la empresa de Connersville, Indiana (donde se encontraban las grandes instalaciones de ACM) se había convertido en un centro industrial vital, ganándose el apodo de 'Pequeño Detroit'. La producción de carrocerías de jeep para Willys continuó hasta 1948.

Después de la guerra, en 1945, ACM se centró en productos con mayor potencial de mercado para sus capacidades de fabricación, eligiendo fregaderos, electrodomésticos y gabinetes de cocina como su producto principal. Esto se convirtió en el negocio central de ACM después de la guerra.
El Legado Vive: El Museo ACD
A pesar del fin de la producción automotriz, el legado de Auburn, Cord y Duesenberg perduró. En 1969, líderes comunitarios y voluntarios locales formaron la organización sin fines de lucro Auburn Automotive Heritage, Inc. Esta organización recaudó fondos para restaurar la antigua sala de exposición y la sede de la fábrica, y comenzó a reunir automóviles para exhibir.
El resultado de sus esfuerzos fue el Auburn Cord Duesenberg Automobile Museum, que abrió sus puertas al público el 6 de julio de 1974 en el mismo edificio original de estilo Art Deco, construido en 1929 por A.M. Strauss. El edificio, que cayó en desuso después del cierre de la compañía, fue bellamente restaurado. Caminar por la sala de exposición original con su gran escalera, piso de terrazo geométrico y techos pintados a mano, es un viaje en el tiempo a una época en la que administradores, vendedores e ingenieros trabajaban codo con codo para construir coches a mano.
El Museo ACD detalla la historia de la compañía y destaca la red de exportación de Cord. Exhibe diseños originales, modelos de arcilla y, lo más impresionante, muchos de los coches en exhibición (113 de 120) aún funcionan. El Salón de la Tecnología muestra cómo los innovadores de Auburn continuaron avanzando en la tecnología automotriz. El museo es un tributo a quienes invirtieron y siguen invirtiendo en preservar esta importante parte de la historia automotriz estadounidense. Gracias a estos esfuerzos de preservación, el edificio fue declarado Hito Histórico Nacional en 2005.
Intentos de Resurrección
Después del cese de la producción en 1937, hubo intentos intermitentes de revivir las marcas. En 1938, las activos de la Auburn Automobile Company fueron comprados por Dallas E. Winslow, quien formó la Auburn-Cord-Duesenberg Company (ACD Co.) para suministrar piezas y ofrecer servicio y restauración utilizando a extrabajadores.
Más tarde, en 1960, los derechos de los nombres Auburn-Cord fueron adquiridos por Glenn Pray, un entusiasta y profesor. Pray inicialmente vendió piezas de repuesto, pero luego se dedicó a la producción de réplicas. En 1964, su compañía comenzó a fabricar el Cord 8/10, una réplica a escala 8/10 del Cord 810 original, con tracción delantera y carrocería de plástico. Aunque se construyeron 97 unidades antes de que la empresa de Pray quebrara en 1966, marcó un intento de traer de vuelta el espíritu de Cord. Pray luego continuó produciendo réplicas de Auburn.
Un intento más reciente ocurrió en 2014, cuando Craig Corbell adquirió los derechos de la marca Cord con planes de revivirla bajo la Ley de Fabricantes de Vehículos de Bajo Volumen de 2015. Planeaba comenzar con un vehículo de tres ruedas de lujo antes de pasar a una réplica más convencional del Cord 810/812 con tecnología moderna. Sin embargo, el proyecto fue cancelado y los derechos de Cord volvieron a subastarse en 2019.

Tabla Comparativa de Modelos Emblemáticos
A lo largo de su historia, Auburn y las marcas bajo el control de E.L. Cord produjeron vehículos que destacaron por su diseño e innovación. Aquí comparamos algunos de los más representativos:
| Modelo | Marca | Años Clave | Característica Distintiva Principal | Notas Adicionales |
|---|---|---|---|---|
| L-29 | Cord | 1929-1932 | Primera producción masiva con tracción delantera en EE.UU. | Permitió un perfil bajo, diseño elegante. |
| Speedster (Varias series) | Auburn | 1928-1936 | Estilo deportivo con 'cola de barco', potente motor. | Modelos famosos: 8-88, 120, 125, 160 (V12), 851/852 (Supercharged 8). |
| Speedster 851/852SC | Auburn | 1935-1936 | Diseño icónico por Gordon Buehrig, motor sobrealimentado. | Apodado el 'Hollywood car', eje trasero de doble relación Columbia. |
| Modelo 810/812 | Cord | 1936-1937 | Faros retráctiles ocultos, 'nariz de ataúd', tracción delantera. | Diseño de Gordon Buehrig, transmisión con preselector, motor V8. |
Preguntas Frecuentes sobre Auburn Automobiles
¿Por qué quebró Auburn Automobile Company?
La principal causa de la quiebra fue el impacto de la Gran Depresión de 1929. Aunque Auburn vendió muchos coches en 1931, el mercado de vehículos, especialmente los modelos más caros de Auburn, Cord y Duesenberg, se redujo drásticamente a medida que la economía empeoraba. Los problemas financieros de E.L. Cord y las acusaciones de manipulación de acciones también contribuyeron a la caída.
¿Auburn todavía fabrica coches hoy en día?
No, la producción automotriz de la Auburn Automobile Company original cesó en 1937. Aunque ha habido varios intentos de revivir la marca o producir réplicas a lo largo de los años (como las réplicas de Glenn Pray en los años 60 y el intento cancelado más reciente), la compañía original ya no existe y no fabrica automóviles.
¿Cuáles son los modelos más famosos de Auburn?
Sin duda, el Auburn Speedster es el modelo más icónico y reconocido, especialmente las versiones de 'cola de barco', en particular el Speedster 851/852 Supercharged de 1935-1936. Otros modelos importantes incluyen los sedanes y cabriolets Auburn de la era Cord, así como los revolucionarios modelos Cord L-29 y Cord 810/812.
¿Dónde puedo aprender más sobre la historia de Auburn?
El mejor lugar para aprender sobre la historia de Auburn, Cord y Duesenberg es el Auburn Cord Duesenberg Automobile Museum en Auburn, Indiana. Está ubicado en la antigua sede de la compañía y alberga una extensa colección de automóviles y artefactos históricos.
¿Qué hizo la Auburn Automobile Company después de dejar de fabricar coches?
Después de la bancarrota y reorganización, la compañía, bajo el nombre de Auburn Central Manufacturing y más tarde American Central Manufacturing, se dedicó a la producción de componentes para la Segunda Guerra Mundial, siendo un fabricante importante de carrocerías para jeeps Willys y Ford. Después de la guerra, se centraron en la fabricación de productos para el hogar como fregaderos y gabinetes de cocina.
Conclusión
La historia de Auburn Automobiles es un testimonio de la audacia, la innovación y el estilo que caracterizaron una era del automovilismo estadounidense. Desde sus humildes comienzos como fabricante de carruajes hasta convertirse en un jugador importante bajo el liderazgo de E. L. Cord, que produjo coches tan icónicos como el Speedster y el primer automóvil con tracción delantera de producción masiva en EE.UU., Auburn dejó una marca indeleble. Aunque la Gran Depresión puso fin a su producción automotriz, su legado vive en los impresionantes vehículos que aún se conservan y en el dedicado Museo ACD, recordando al mundo la breve pero brillante existencia de una marca que se atrevió a soñar con la velocidad y el glamour.
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