17/06/2024
Ubicada estratégicamente en el corazón del estado de Tlaxcala, Apizaco se presenta como una ciudad con un pasado forjado al ritmo del ferrocarril y un presente lleno de vida y tradición. A tan solo 20 minutos de Tlaxcala, la capital del estado, esta localidad invita a explorar sus rincones y descubrir la fascinante historia que la define.

El nombre de Apizaco proviene del náhuatl y posee un significado evocador: «lugar de agua delgada» o «riachuelo». Esta toponimia hace referencia a un paraje local conocido como “El Ojito”, donde nace un río estrecho, dando origen al nombre que hoy conocemos. La presencia humana en esta región se remonta a tiempos inmemoriales. Diversos vestigios arqueológicos encontrados en la zona sugieren que los primeros habitantes se asentaron aquí hace aproximadamente 12 mil años, dejando huellas de su paso por estas tierras.

Historia: Un Legado que Viaja sobre Rieles
La historia de Apizaco está intrínsecamente ligada al desarrollo de las vías férreas en México. Aunque la región ya contaba con asentamientos desde la época prehispánica, como San Luis Apizaco (hoy Apizaquito), fue durante la colonia cuando la penetración española comenzó a transformar el paisaje. A pesar de las prohibiciones iniciales, los españoles se establecieron, a menudo adquiriendo tierras indígenas mediante métodos fraudulentos de “composiciones”, que eran legalizados por la corona para financiar conflictos bélicos en Europa. Así se formaron los grandes latifundios y haciendas que caracterizarían la región.
Sin embargo, el evento que marcó un antes y un después en la historia de Apizaco fue la llegada del ferrocarril. Durante el periodo de La Reforma, en 1866, Guillermo Lloyd reportaba el avance de las obras ferroviarias, previendo la circulación de trenes de Apizaco a México para principios de junio y el ramal hacia Puebla para agosto. Este ambicioso proyecto culminó el 16 de septiembre de 1869, cuando el entonces presidente Benito Juárez inauguró oficialmente la línea México-Apizaco-Puebla. Este hito convirtió a Apizaco en un nudo ferroviario crucial y un punto económico de gran importancia para el país durante muchas décadas.
La era del Porfiriato consolidó aún más la posición de Apizaco. La ciudad se convirtió en cabecera del municipio de Barrón Escandón y del distrito de Cuauhtémoc. Durante la gubernatura de Próspero Cahuantzi, a finales del siglo XIX, se reportaban avances significativos en infraestructura, como la construcción de un puente sobre el río Ateneo, la apertura de caminos, la edificación de un rastro municipal, la mejora de la plaza de Armas y la creación de pozos para riego, demostrando un crecimiento constante impulsado por la actividad ferroviaria.
Incluso la Revolución Mexicana tuvo a Apizaco como escenario de algunos acontecimientos nacionales. Aunque la información sobre clubes antirreeleccionistas locales es escasa, el movimiento impactó la vida de los ferrocarrileros y jóvenes de la región. Sin embargo, el ferrocarril siguió siendo el motor principal de la ciudad.
En la Época Contemporánea, los trabajadores del riel fueron pioneros en la organización laboral. Las asociaciones mutualistas, formadas para enfrentar la discriminación y marginación de las empresas extranjeras, evolucionaron. Un momento clave fue el 13 de marzo, cuando la asociación Mutualista Héroe de Nacozari de Apizaco se disolvió para transformarse en la Sección Número 3 del Sindicato Nacional de Trabajadores Ferrocarrileros de la República Mexicana (SNTFRM). La ciudad actual, tal como la conocemos, debe su origen y gran parte de su desarrollo a las vicisitudes del trazo, construcción y operación del Ferrocarril Mexicano. En 2010, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) reconoció la importancia de este legado al considerar las estaciones Xicoténcatl y Apizaco como patrimonio ferrocarrilero.
Geografía y Entorno Natural
Apizaco se beneficia de su cercanía a importantes cuerpos de agua como los ríos Atenco, Zahuapan y Texcalac. Esta proximidad propicia una vegetación abundante y variada, donde destacan especies como el aile, los sauces llorones, fresnos y álamos. Entre la flora local también se encuentra el maguey pulquero, cuya presencia explica la proliferación de haciendas pulqueras en la región, un elemento cultural y económico importante en el pasado de Tlaxcala.
Explorando Apizaco: Atractivos y Cultura
Los atractivos turísticos de Apizaco reflejan su identidad e historia. Como era de esperarse, muchos de ellos rinden homenaje a su pasado ferroviario. La Maquinita, una locomotora de vapor (la máquina 212) donada por Ferrocarriles Nacionales de México antes de ser desmantelada, es un ícono de la ciudad y un recordatorio tangible de su conexión con el tren. Otro punto de interés relacionado es el Museo Casa de Piedra, que antiguamente servía de vivienda para los trabajadores ferroviarios y hoy conserva gran parte de su estructura original, albergando exposiciones sobre la historia del ferrocarril en la región.
Más allá del ámbito ferroviario, Apizaco ofrece otros espacios de gran valor cultural. El Centro de las Artes, ubicado en la antigua Exfábrica de Hilados, Tejidos y Estampados San Luis, es un vibrante centro cultural. Esta fábrica llegó a operar con hasta 400 telares y hoy, en sus instalaciones, se imparten talleres de diversas disciplinas artísticas, revitalizando el espacio con creatividad y aprendizaje.
La fe también tiene un lugar destacado en Apizaco. La Basílica de Nuestra Señora de la Misericordia, cuya arquitectura se inspira en las majestuosas catedrales góticas del siglo XII, es un edificio impresionante. Su construcción finalizó en diciembre de 1961 y cada año es el centro de las Fiestas de la Santísima Virgen de la Misericordia, una celebración religiosa de gran arraigo popular.
Las tradiciones se viven con intensidad, y uno de los eventos que no se pueden perder es la Fiesta de Carnaval. Aunque se celebra en muchos municipios del estado de Tlaxcala, Apizaco participa activamente con diversos bailes y representaciones que llenan de color y alegría las calles.
Una Gastronomía con Sabor a Tlaxcala
La gastronomía de Apizaco es un reflejo de la rica herencia culinaria de Tlaxcala, una fusión de raíces prehispánicas con influencias españolas que resulta en sabores únicos y reconfortantes. Al visitar Apizaco, tendrás la oportunidad de probar platillos tradicionales que deleitan el paladar.

Entre las delicias locales se encuentran los tlacoyos, que son pequeñas tortas de masa de maíz ovaladas, rellenas de diversos ingredientes como frijol, haba o requesón, y cocidas en el comal. También es popular el caldo de haba, una sopa sustanciosa y nutritiva. Para quienes disfrutan de sabores más intensos, el chicharrón en mole verde o en pipián, un mole elaborado a base de pepitas de calabaza, son opciones imperdibles.
Las bebidas fermentadas y derivadas del maguey son parte esencial de la cultura local. El pulque, bebida ancestral obtenida de la fermentación del aguamiel, se disfruta en sus diversas presentaciones. También se puede probar el vino de capulín, elaborado con este fruto conocido como cerezo mexicano, y el aguamiel fresco directamente del maguey.
Para el postre, Apizaco ofrece dulces tradicionales que son perfectos para acompañar una bebida o simplemente para disfrutar. Los muéganos, unas hojuelas de harina fritas y bañadas en piloncillo, son crujientes y dulces. Las pepitorias, hechas con semillas de calabaza caramelizadas, y el clásico dulce de calabaza en tacha, cocido lentamente en piloncillo y especias, son otras opciones deliciosas que cierran con broche de oro cualquier comida.
Eventos Anuales para Agendar
Si planeas tu visita a Apizaco, considera estas fechas importantes:
- Festejos de Carnaval (febrero)
- Festejos de Semana Santa
- Feria de Apizaco (febrero-marzo)
Estos eventos brindan una excelente oportunidad para experimentar la cultura y las tradiciones de la ciudad en su máxima expresión.
La Escena Nocturna en Apizaco
La vida en Apizaco también tiene su encanto al caer la noche. La explanada 12 de Mayo se transforma en un punto de encuentro para la comunidad apizaquense. Aunque la información disponible describe este lugar como un sitio de reunión nocturna, no especifica un día en particular para un tianguis o mercado. La explanada es un espacio público donde la gente converge, socializa y disfruta del ambiente local durante las horas vespertinas y nocturnas.
Preguntas Frecuentes sobre Apizaco
¿Qué significa el nombre Apizaco?
El nombre Apizaco proviene del náhuatl y significa «lugar de agua delgada» o «riachuelo», haciendo referencia a un nacimiento de agua local.
¿Cuál es la importancia histórica de Apizaco?
La importancia histórica de Apizaco radica principalmente en su desarrollo como un crucial centro ferroviario a partir de la segunda mitad del siglo XIX, tras la inauguración de la línea México-Apizaco-Puebla por Benito Juárez. Este hecho impulsó su crecimiento económico y social, convirtiéndola en un punto clave para el transporte y el comercio.
¿Qué atractivos turísticos puedo visitar en Apizaco?
Entre los principales atractivos turísticos de Apizaco se encuentran La Maquinita (una locomotora histórica), el Museo Casa de Piedra (dedicado a la historia ferroviaria), el Centro de las Artes (en una antigua fábrica textil), la imponente Basílica de Nuestra Señora de la Misericordia y la celebración del Carnaval.
¿Qué platillos típicos ofrece la gastronomía de Apizaco?
La gastronomía local ofrece platillos como tlacoyos, caldo de haba, chicharrón en mole verde o pipián, y bebidas tradicionales como pulque, vino de capulín y aguamiel. Para el postre, destacan los muéganos, pepitorias y dulce de calabaza.
¿Hay un tianguis en Apizaco? ¿Cuándo es?
La información proporcionada menciona que la explanada 12 de Mayo es un punto de encuentro al caer la noche. Sin embargo, no especifica si en este lugar se realiza un tianguis ni el día o los días en que esto ocurre.
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