12/08/2024
Durante años, Mazda ha sido reconocida por ofrecer vehículos con un excelente manejo y un diseño atractivo dentro del segmento generalista. Sin embargo, desde hace algún tiempo, la marca japonesa ha estado cultivando una ambición mayor: ascender al escalón premium, compitiendo directamente con nombres consolidados como Lexus, Acura e Infiniti, e incluso, en algunos mercados, planteando una alternativa a las marcas alemanas de lujo.

Esta aspiración no es nueva. Nos remontamos a 1991, una época en la que la demanda occidental de coches de lujo fabricados en Japón estaba en auge, impulsada por el éxito de Infiniti, Lexus y Acura. En ese contexto, Mazda planeaba el lanzamiento de Amati, una submarca de lujo propia. El objetivo era claro: construir modelos de lujo japoneses adaptados a los gustos del mercado estadounidense. Sin embargo, una crisis de liquidez frustró este proyecto en sus inicios. La cancelación de Amati se anunció al año siguiente, y los pocos modelos que se habían desarrollado bajo este concepto se vendieron finalmente bajo el nombre de Mazda.

Aunque el proyecto Amati no prosperó, parece que el sueño de posicionarse en el segmento de lujo nunca abandonó a Mazda. Durante años, el fabricante ha buscado dotar a sus coches de una sensación más premium, mejorando detalles y acabados gradualmente, hasta que finalmente, en los últimos años, ha dado un paso decidido y contundente hacia este objetivo.
No hace mucho tiempo, Mazda fijó su mira en Lexus. Jeremy Thomson, director general de Mazda en el Reino Unido, declaró a principios de 2022 la intención de la marca de "convertirse en una alternativa creíble a las marcas premium tradicionales, y eso significa no alemanas". Esta declaración coincidió con el lanzamiento del entonces nuevo Mazda CX-60, un SUV que, aunque no llegó al mercado estadounidense en su momento, fue concebido como una auténtica declaración de intenciones para el mercado europeo y otros. El CX-60 no fue solo un nuevo coche en la gama, sino un manifiesto de la nueva dirección de la marca.
El CX-60 fue diseñado para transmitir una sensación de lujo desde el primer vistazo. Sus detalles cromados, el uso de cuero Nappa y la madera de arce en el interior ayudaron a consolidar el concepto de un coche de lujo que ofrece mucho más de lo esperado por su precio. En Europa, el precio de partida del CX-60, especialmente en versiones con motorizaciones diésel microhíbridas o híbridas enchufables, supera fácilmente los 50.000 euros e incluso los 60.000 euros en acabados superiores como el Takumi. Esto lo sitúa directamente en un rango de precios donde compiten SUVs de gran tamaño de marcas como Mercedes, BMW y Audi, aunque Mazda se presenta como una alternativa con una filosofía y un diseño distintos.
Este SUV marcó un inicio impresionante para Mazda en su incursión en el segmento premium. Sin embargo, la pregunta persistía: ¿Ha logrado Mazda establecerse firmemente como un jugador en este campo? La respuesta, a juzgar por sus modelos más recientes y su recepción en el mercado, parece ser afirmativa. La clave reside en los vehículos que ha lanzado y actualizado recientemente.
Los Modelos Clave en la Transición de Mazda
Aunque Amati no llegó a materializarse, las recientes adiciones y cambios en la gama de Mazda, y la cálida acogida que han tenido, sugieren que Mazda simplemente tuvo la idea correcta en el momento equivocado en los años 90. Ahora, la marca está ofreciendo a los compradores exactamente lo que buscan: una alternativa premium con un gran valor.
Mazda CX-90 y CX-70
El Mazda CX-90, introducido para el año modelo 2024, es un claro ejemplo de la ambición premium de la marca. Este SUV de tres filas de asientos se posiciona como un competidor directo de modelos como el Lexus TX. Mientras que el Lexus TX parte de un precio superior a los 56.000 dólares en EE.UU., el CX-90 arranca en poco más de 37.000 dólares, una diferencia considerable de más de 18.000 dólares.
A pesar de esta diferencia de precio, el CX-90 no escatima en características premium. Ofrece cuero y simil cuero en toda la cabina, acabados de alta calidad, una pantalla táctil de 10.25 pulgadas (o 12.3 pulgadas en acabados superiores) y un sistema de sonido de ocho altavoces. El diseño interior es espacioso y ergonómico, y su manejo y aceleración han sido elogiados. El CX-90 también está disponible como híbrido enchufable con 323 CV, partiendo de menos de 50.000 dólares.
Para apreciar realmente cómo Mazda compite con Lexus, es fundamental considerar los acabados superiores, como el Preferred. El CX-90 Turbo Preferred para 2025, con un precio inicial de unos 40.945 dólares, añade asientos de cuero calefactados con ajuste eléctrico, techo solar panorámico, la pantalla táctil de 12.3 pulgadas, control de crucero adaptativo y sensores de aparcamiento. Prácticamente todas estas características se aplican también al CX-70, que es esencialmente una versión de dos filas del CX-90, compartiendo plataforma y motorizaciones.

Veamos una pequeña comparación de datos:
| Característica | Mazda CX-90 (Preferred) | Lexus TX (Base) |
| Precio Inicial (aprox. en USD) | $40,945 | $56,000+ |
| Pantalla Infotainment | 12.3 pulgadas | 10.25 pulgadas |
| Material Asientos | Cuero (calefactados) | NuLuxe (simil cuero) |
| Techo Solar | Sí | No (en base) |
Esta tabla simple ilustra cómo Mazda ofrece características comparables o superiores en algunos aspectos por un precio significativamente menor, lo que refuerza su propuesta de valor premium.
Mazda CX-5
El Mazda CX-5 lleva ya un tiempo en el mercado, pero ha evolucionado constantemente para ofrecer una experiencia más refinada. Aunque se espera un nuevo modelo para 2026, la generación actual no muestra signos de antigüedad. Al contrario, se ha vuelto más sofisticada con los años, incorporando materiales que se sienten más premium de lo esperado para su rango de precio. Con un precio inicial de alrededor de 28.570 dólares para 2025, presenta texturas suaves al tacto en casi cualquier superficie que se toque.
El CX-5 compite con el Lexus NX de tamaño medio (que parte de unos 40.965 dólares) y también con modelos más generalistas como el Toyota RAV4 (que empieza en unos 28.850 dólares). Las revisiones más recientes del CX-5 se han centrado en reorganizar los acabados y las características para aumentar su atractivo premium.
El acabado Carbon Turbo, por ejemplo, disponible en colores elegantes como el Zircon Sand con interior oscurecido, destaca por su cabina revestida en cuero Terracota y detalles exteriores en negro brillante, que le otorgan un aspecto pulido y de gama alta por un precio de unos 37.000 dólares. Esto demuestra cómo Mazda utiliza combinaciones de colores, texturas y materiales para elevar la percepción de calidad, incluso en modelos con más años en el mercado.
Mazda 3 Sedán
Al igual que con el CX-90, el Mazda 3 Sedán ofrece un gran valor en sus acabados superiores, especialmente el Preferred. Por unos 26.340 dólares, el 2.5 S Preferred incluye asientos del conductor eléctricos con ajuste de ocho posiciones, fila delantera calefactada e interior con tapicería de simil cuero. Las revisiones del modelo 2024 destacaron cómo los materiales suaves al tacto y las opciones de cuero de alta calidad añadían una sensación premium.
Aunque el espacio en la fila trasera puede ser algo justo, la sensación general del coche es la de un vehículo que cuesta el doble de su precio de partida, que para el año modelo 2025 es de unos 23.950 dólares. El modelo 2024 introdujo mejoras que hicieron que el Mazda 3 se sintiera más lujoso, incluyendo una pantalla táctil de infoentretenimiento más grande de 10.25 pulgadas y tecnología como la carga inalámbrica de teléfonos. Mazda también eliminó el motor de acceso de 2.0 litros, comenzando la gama con el motor 2.5 de 191 CV. El Mazda 3 también está disponible con un motor turbo que eleva la potencia hasta 250 CV, mejorando significativamente las prestaciones.
Estos modelos (CX-90/CX-70, CX-5, Mazda 3) demuestran la consistencia de Mazda en su enfoque. No se trata solo de un modelo aislado, sino de una estrategia transversal en su gama, donde buscan ofrecer acabados interiores, tecnología y sensaciones de conducción que superan las expectativas del segmento generalista y se acercan al premium.
En última instancia, el estatus de una marca de lujo o premium depende más de la aceptación del público que de cualquier otra cosa. Los coches de lujo no se definen únicamente por el cuero, la suspensión suave o las características interiores. Un buen coche de lujo es más que la suma de sus partes; se trata de la sensación que transmite, y eso se determina más por el consenso del mercado que por la intención del fabricante. Todos hemos experimentado sofás caros que se sienten incómodos y hallazgos de segunda mano que se sienten como nubes. Por lo tanto, la verdadera pregunta es si los conductores han aceptado a Mazda como una alternativa asequible a otros fabricantes de lujo japoneses.

Las cifras de ventas sugieren que sí. En 2022, Mazda vendió alrededor de 294.000 unidades en Estados Unidos. No está mal, pero en 2024, alcanzó las 424.382 unidades en EE.UU., un aumento del 16.8% respecto a las ventas de 2023, y su mejor año de ventas desde el auge de los coches compactos en la década de 1980. Para 2025, Mazda ya ha vendido 33.681 unidades en América del Norte solo en enero, una mejora del 11.2% respecto al mismo período del año anterior.
Este crecimiento no parece una coincidencia. Está ocurriendo justo después de que Mazda anunciara su clara intención de inclinarse más hacia el segmento premium. El público parece estar entendiendo que Mazda es la marca a considerar cuando se desea un coche con la sensación y las características de un Lexus, pero sin pagar los precios de Lexus. La estrategia de ofrecer un gran valor percibido, combinando diseño cuidado, materiales de calidad y un comportamiento dinámico refinado, está resonando en el mercado.
¿Es Mazda una marca de lujo?
Mazda se posiciona actualmente en un punto intermedio entre las marcas generalistas y las marcas premium. No se considera tradicionalmente una marca de "lujo" al nivel de Mercedes-Benz o BMW, pero con sus modelos más recientes y acabados superiores, ofrece un nivel de calidad, materiales y características que la sitúan como una alternativa premium creíble, especialmente frente a marcas como Lexus o Acura, a menudo a un precio más accesible.
Actualmente, los modelos más premium en la gama de Mazda son el CX-90 y el CX-60 (este último más enfocado a otros mercados fuera de EE.UU.). Estos SUVs, construidos sobre una nueva plataforma y equipados con motorizaciones avanzadas (incluyendo híbridos enchufables y motores de seis cilindros en línea) y acabados interiores de alta gama (cuero Nappa, madera), representan la cúspide de la oferta de Mazda en su estrategia premium.
¿Cómo se compara Mazda con Lexus?
Mazda busca activamente competir con Lexus ofreciendo vehículos que tienen un diseño sofisticado, interiores con materiales de alta calidad y tecnología avanzada. La principal diferencia radica a menudo en el precio, donde Mazda ofrece características similares a las de Lexus en acabados de gama media-alta, pero a un coste significativamente menor. Mientras que Lexus tiene una reputación de lujo más establecida, Mazda está construyendo la suya ofreciendo un gran valor en el segmento premium "accesible".
Hay varias razones. Primero, el mercado muestra una demanda creciente de vehículos que ofrezcan más refinamiento, tecnología y materiales de calidad sin alcanzar los precios más altos de las marcas de lujo tradicionales. Segundo, moverse hacia el segmento premium permite a Mazda aumentar sus márgenes de beneficio por vehículo. Tercero, mejora la percepción y el valor de la marca en general, lo que puede tener un impacto positivo en toda su gama de productos.
Conclusión
Mazda ha recorrido un largo camino desde sus inicios y desde el frustrado proyecto Amati. La ambición de posicionarse en el segmento premium nunca desapareció y ahora, con una estrategia clara y modelos convincentes como el CX-90, CX-70, CX-60 e incluso versiones superiores del CX-5 y Mazda 3, la marca está demostrando que puede ofrecer un nivel de calidad, refinamiento y características que la convierten en una alternativa muy seria y atractiva a las marcas premium tradicionales, especialmente aquellas de origen japonés. Las cifras de ventas recientes respaldan esta tesis, mostrando que el público está respondiendo positivamente a la propuesta de valor de Mazda: una experiencia casi premium a un precio que, si bien no es generalista, es considerablemente inferior al de sus rivales directos. Mazda no es quizás una marca de "lujo" en el sentido más estricto y tradicional, pero definitivamente se ha consolidado como una marca con una fuerte inclinación premium, ofreciendo una experiencia sofisticada y de alta calidad que la diferencia claramente de la mayoría de las marcas generalistas.
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