09/01/2026
El Renault Megane ha sido un pilar en la gama de la marca francesa durante muchos años, adaptándose a las cambiantes demandas del mercado y las normativas ambientales. Su historia motriz es un reflejo de esta evolución, pasando por diversas opciones de propulsión antes de centrarse en la electrificación.

Aunque en la actualidad el enfoque principal está en las motorizaciones electrificadas, específicamente en el modelo E-Tech, es importante recordar las opciones que impulsaron al Megane en generaciones anteriores y cómo se comparan con la propuesta actual.
- Motores de Combustión Interna Anteriores
- Experiencia de Conducción en Modelos Anteriores
- La Nueva Era: El Renault Mégane E-Tech Eléctrico
- Comparativa de Rendimiento (0-100 km/h)
- Preguntas Frecuentes sobre el Renault Megane
- ¿Qué motores están disponibles actualmente en el Renault Megane?
- ¿Qué motores se ofrecían anteriormente en el Megane?
- ¿Cuál es la aceleración del Megane con los motores anteriores?
- ¿Cuál es la aceleración del Mégane E-Tech eléctrico?
- ¿Qué plataforma utiliza el Mégane E-Tech?
- ¿Qué opciones de batería tiene el Mégane E-Tech?
- ¿Cuál es la autonomía del Mégane E-Tech?
- ¿El Mégane E-Tech tiene carga rápida?
- ¿Es seguro el Mégane E-Tech?
- Conclusión
Motores de Combustión Interna Anteriores
En el pasado reciente, el Renault Megane ofrecía a los consumidores la posibilidad de elegir entre motores diésel y de gasolina, buscando cubrir diferentes necesidades en cuanto a eficiencia y rendimiento. Estas opciones, aunque ya no son el centro de la oferta, marcaron una etapa significativa para el modelo.
Una de las opciones diésel disponibles era el motor dCi 115. Este propulsor buscaba ofrecer un consumo contenido, característica típica de los motores diésel, aunque en términos de rendimiento puro, como veremos, se situaba por debajo de su contraparte de gasolina.
Por otro lado, la gama de gasolina incluía un motor de 1.3 litros con una potencia de 138 CV, conocido bajo la denominación TCe 140. Según la información disponible, este motor de gasolina ofrecía una experiencia de conducción superior y era significativamente más rápido que el diésel.
Rendimiento Comparado (ICE)
Las diferencias de rendimiento entre estas dos opciones de combustión interna eran notables. El motor de gasolina TCe 140 demostraba ser el más ágil, con una aceleración de 0 a 100 km/h (aproximadamente 0-62 mph) en 9.4 segundos. En contraste, el motor diésel dCi 115 requería más tiempo para alcanzar la misma velocidad, completando el 0 a 100 km/h en 11.1 segundos.
Estas cifras evidencian que, si bien el diésel podía ser una opción válida para quienes priorizaban el ahorro de combustible en ciertos escenarios, el motor de gasolina ofrecía una respuesta más viva y una mayor capacidad para mantener el ritmo en carreteras más rápidas, donde algunas versiones diésel podían sentirse algo perezosas en comparación con rivales que ofrecían potencias superiores, incluso en sus variantes no deportivas.
Experiencia de Conducción en Modelos Anteriores
La experiencia al volante de las versiones de combustión interna del Megane, específicamente el dCi 115, se describía como bastante buena en general, aunque no llegaba a ser tan satisfactoria para conductores entusiastas como la que podían ofrecer rivales directos como el Ford Focus o el Volkswagen Golf. La sensación general era algo perezosa, especialmente al intentar seguir el ritmo del tráfico en vías rápidas, en parte porque muchos competidores ofrecían versiones con 148 CV o más.
La dirección del Megane en estas versiones se caracterizaba por ser muy ligera a bajas velocidades, lo que facilitaba las maniobras en ciudad. Sin embargo, esta ligereza tenía el efecto secundario de reducir gran parte de la sensación y la retroalimentación que otros rivales, como el SEAT León, sí proporcionaban al conductor. Algunas versiones, como las acabados Iconic y R.S. Line, incluían un sistema 'Multisense' que permitía modificar la respuesta del coche. Aunque el modo Sport añadía algo de peso a la dirección, la sensación era artificial y no terminaba de convencer a los conductores que buscaban una conexión genuina con la carretera.
La Nueva Era: El Renault Mégane E-Tech Eléctrico
El futuro del Renault Megane se ha electrificado con la llegada del Mégane E-Tech, un modelo que se presentó inicialmente como un coche conceptual, el Mégane eVision, revelado en octubre de 2020. Este concepto sentó las bases para el modelo de producción, que fue anticipado por un prototipo casi definitivo en junio de 2021.
La versión de producción del Mégane E-Tech hizo su debut oficial en el IAA de Múnich en septiembre de 2021, y sus ventas en Europa comenzaron en febrero de 2022. Se espera que el modelo también llegue a mercados como Australia a finales de 2023, aunque su distribuidor local lo considera más un modelo de 2024 debido a la alta demanda que limita el suministro en Europa.
Es relevante señalar que, inicialmente, la producción de las versiones de combustión interna (Megane IV) continuó paralelamente a la del nuevo modelo eléctrico, marcando un periodo de transición en la oferta del Megane.
Plataforma y Construcción Innovadora
El Mégane E-Tech se asienta sobre la plataforma CMF-EV, una arquitectura dedicada a vehículos eléctricos que comparte con el Nissan Ariya, un modelo de mayor tamaño. Esta plataforma ha sido fundamental para el diseño y las características del vehículo.
Una de las particularidades destacadas del Mégane E-Tech es su construcción, que utiliza materiales ligeros como el aluminio y la fibra de carbono. Esto contribuye a que sea uno de los vehículos eléctricos más ligeros del mercado en su segmento, un factor importante para la eficiencia y el manejo.
Diseño y Habitabilidad del E-Tech
El diseño del Mégane E-Tech ha sido objeto de atención. Se presentaron dos prototipos inicialmente, y el CEO de Renault, Luca de Meo, eligió el que tenía un diseño más "deportivo", con el jefe de diseño de la compañía destacando su aerodinámica y refiriéndose a él como un "Electric GTi".
Las proporciones del coche han sido comentadas, ya que hacen que su tamaño sea difícil de juzgar en fotografías; es ligeramente más corto que muchos otros hatchbacks familiares. La batería, situada bajo el piso, eleva ligeramente la cabina en comparación con un coche de combustión, siendo 50 milímetros más alto que el Mégane IV.
Aunque presenta elementos de diseño que algunos encuentran reminiscentes de los vehículos 4x4, diversas publicaciones automotrices lo describen como un hatchback que incorpora elementos de diseño de coupés y crossovers. Euro NCAP lo clasifica como un coche familiar pequeño.
Dentro del habitáculo, la posición de los asientos es alta. El espacio para la cabeza de los pasajeros traseros es limitado, aunque los asientos delanteros son considerados más espaciosos por los periodistas del motor. La línea alta de las ventanillas y el pequeño tamaño de las mismas fueron criticados por generar una sensación de encierro, opresiva y claustrofóbica.
Un punto positivo en el interior es la presencia de controles físicos para la temperatura, algo que fue reconocido por no ser una distracción durante la conducción, a diferencia de los sistemas que integran estas funciones en pantallas táctiles.
En cuanto al maletero, el Mégane E-Tech ofrece una capacidad de 440 litros. La mayor parte de esta capacidad proviene de su profundidad en lugar de su longitud, lo que resulta en un borde de carga alto. A diferencia de algunos vehículos eléctricos, el Mégane E-Tech no cuenta con un maletero delantero (frunk) debido a la presencia de motores y otros equipos bajo el capó. La visibilidad trasera es limitada, un aspecto que se ha mitigado con un espejo retrovisor con cámara de gran angular.

Tren Motriz del Mégane E-Tech
El corazón del Mégane E-Tech es su sistema de propulsión eléctrico, disponible con diferentes configuraciones para adaptarse a distintas necesidades de los usuarios.
Se ofrece con dos opciones de batería: una de 40 kWh y otra de 60 kWh. Estas baterías se combinan con dos opciones de motor eléctrico de tracción delantera. La primera opción es un motor con una potencia de 96 kW (129 CV) y un par motor de 250 Nm. La segunda, más potente, entrega 160 kW (215 CV) y un par motor de 300 Nm.
La batería de 60 kWh, en particular, es compatible con tasas de carga rápida de hasta 130 kW. Esta capacidad de carga permite recuperar una cantidad significativa de autonomía, concretamente 200 km, en aproximadamente 30 minutos, lo que facilita los viajes largos.
La autonomía anticipada según el ciclo WLTP varía entre 300 y 470 km, dependiendo de la capacidad de la batería seleccionada. La batería misma tiene unas dimensiones de 1960 mm de largo, 110 mm de alto y 1450 mm de ancho.
En términos de rendimiento, la versión con el motor de 160 kW (215 CV) y la batería de 60 kWh declara una aceleración de 0 a 100 km/h en 7.5 segundos. Sin embargo, varios periodistas del motor han registrado tiempos incluso mejores, llegando a los 6.9 segundos, lo que lo sitúa al mismo nivel de aceleración que el antiguo modelo de gasolina TCe 140.
El Mégane E-Tech también está equipado con un conjunto de 26 sistemas avanzados de asistencia al conductor (ADAS), que le otorgan capacidades de conducción semiautónoma de Nivel 2. Un detalle interesante de diseño e ingeniería es la ubicación de las baterías, pensada para aislar a los ocupantes del ruido de los neumáticos, contribuyendo a una cabina más silenciosa.
Seguridad
La seguridad es un aspecto crucial en cualquier vehículo moderno. El Renault Mégane E-Tech ha sido evaluado por Euro NCAP, obteniendo una calificación de cinco estrellas, lo que confirma su buen nivel de protección para los ocupantes.
Comparativa de Rendimiento (0-100 km/h)
Para visualizar las diferencias en aceleración entre las distintas opciones de motor, aquí presentamos una tabla comparativa basada en los datos proporcionados:
| Modelo | Motor / Batería | Aceleración 0-100 km/h (aprox.) |
|---|---|---|
| Megane IV (anterior) | dCi 115 (Diésel) | 11.1 segundos (0-62 mph) |
| Megane IV (anterior) | TCe 140 (Gasolina) | 9.4 segundos (0-62 mph) |
| Mégane E-Tech Eléctrico | 160 kW (215 CV) / 60 kWh | 7.5 segundos (declarado) / 6.9 segundos (registrado por prensa) |
Como se observa, el Mégane E-Tech más potente iguala o supera la aceleración del modelo de gasolina anterior, a pesar de ser un vehículo eléctrico que a menudo es más pesado debido a las baterías.
Preguntas Frecuentes sobre el Renault Megane
Basándonos estrictamente en la información disponible, respondemos algunas preguntas comunes:
¿Qué motores están disponibles actualmente en el Renault Megane?
Según la información proporcionada, el Renault Megane ahora solo está disponible con un motor híbrido enchufable, aunque el texto se centra extensamente en describir el modelo puramente eléctrico, el Mégane E-Tech, con sus opciones de motor de 96 kW (129 CV) o 160 kW (215 CV) y baterías de 40 kWh o 60 kWh.
¿Qué motores se ofrecían anteriormente en el Megane?
Anteriormente se ofrecían motores de combustión interna, incluyendo un diésel denominado dCi 115 y un motor de gasolina 1.3 litros TCe 140 de 138 CV.
¿Cuál es la aceleración del Megane con los motores anteriores?
El Megane TCe 140 de gasolina aceleraba de 0 a 100 km/h en 9.4 segundos, mientras que el diésel dCi 115 lo hacía en 11.1 segundos.
¿Cuál es la aceleración del Mégane E-Tech eléctrico?
La versión más potente del Mégane E-Tech, con el motor de 160 kW, declara una aceleración de 0 a 100 km/h en 7.5 segundos, aunque se ha registrado en 6.9 segundos por algunas fuentes.
¿Qué plataforma utiliza el Mégane E-Tech?
El Mégane E-Tech utiliza la plataforma CMF-EV, compartida con el Nissan Ariya.
¿Qué opciones de batería tiene el Mégane E-Tech?
Está disponible con baterías de 40 kWh o 60 kWh.
¿Cuál es la autonomía del Mégane E-Tech?
La autonomía anticipada según el ciclo WLTP varía entre 300 y 470 km, dependiendo de la capacidad de la batería.
¿El Mégane E-Tech tiene carga rápida?
Sí, la batería de 60 kWh es compatible con carga rápida de hasta 130 kW, permitiendo recuperar 200 km de autonomía en 30 minutos.
¿Es seguro el Mégane E-Tech?
Sí, ha recibido una calificación de seguridad de cinco estrellas por parte de Euro NCAP.
Conclusión
La trayectoria del Renault Megane en cuanto a motorizaciones muestra una clara adaptación a los nuevos tiempos. Desde las opciones tradicionales de diésel y gasolina, que ofrecían diferentes balances entre eficiencia y rendimiento, se ha evolucionado hacia una oferta centrada en la electrificación. El Mégane E-Tech representa esta nueva era, destacando por su plataforma dedicada, su construcción ligera y sus opciones de tren motriz eléctrico que, en su variante más potente, igualan o superan el rendimiento de aceleración de los modelos de combustión anteriores, al tiempo que ofrecen capacidades de autonomía y carga rápida adecuadas para el uso moderno.
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