04/07/2023
La velocidad pura, esa búsqueda incesante por desplazarse lo más rápido posible sobre la superficie terrestre, ha cautivado a la humanidad durante décadas. No hablamos de la velocidad de crucero en carretera, ni siquiera de los límites de un circuito de carreras. Nos referimos a romper barreras, a desafiar los límites de la física y la ingeniería. En este apasionante mundo, existe una marca que representa la cúspide del logro humano sobre ruedas: el récord mundial de velocidad en tierra.

Este récord no lo ostenta un superdeportivo de calle, por muy rápido que sea. Tampoco un coche de Fórmula 1, cuya velocidad máxima se queda muy lejos de estas cifras estratosféricas. El título pertenece a vehículos especialmente diseñados, auténticos cohetes sobre ruedas, construidos con un único propósito: ir lo más rápido posible en línea recta a través de vastos desiertos.

El Récord Actual: Una Barrera Supersónica
Según la Federación Internacional del Automóvil (FIA) y reconocido por Guinness World Records, el récord absoluto de velocidad en tierra se fijó el 15 de octubre de 1997 en el desierto de Black Rock, Nevada (EE. UU.). La marca es de 1.227,985 km/h (equivalente a 763,035 mph). Lo realmente impresionante de esta gesta es que no solo se superó el récord anterior, sino que también se rompió por primera vez la barrera del sonido en tierra. El vehículo alcanzó Mach 1,016.
El protagonista de esta hazaña fue el ThrustSSC (SuperSonic Car), una máquina impresionante impulsada por dos motores a reacción Rolls-Royce Spey, los mismos que utilizaban los aviones de combate Phantom. A los mandos de esta bestia se encontraba el piloto de la Royal Air Force (RAF), Andy Green. Green se convirtió así en la única persona en la historia en romper la barrera del sonido conduciendo un vehículo terrestre.
El ThrustSSC y su récord de 1997 representan un hito monumental en la historia de la velocidad. La ingeniería necesaria para controlar un vehículo a esas velocidades, la resistencia estructural, la aerodinámica para evitar que despegue o se desintegre, y la habilidad del piloto son factores críticos que confluyen en este tipo de récords. La pista debe ser perfectamente plana y extremadamente larga para permitir la aceleración necesaria y, crucialmente, la desaceleración segura.
Bloodhound LSR: La Nueva Frontera de la Velocidad
Si bien el récord de 1997 sigue vigente, hay un equipo que lleva años trabajando incansablemente para superarlo: el proyecto Bloodhound Land Speed Record (LSR). Con sede en Inglaterra, este equipo tiene un objetivo claro y ambicioso: superar la marca del ThrustSSC y establecer un nuevo hito en la velocidad terrestre.
El proyecto Bloodhound se lanzó originalmente en 2008, impulsado por Richard Noble, quien ya tenía experiencia en este campo al haber ostentado el récord de velocidad en 1983 con el Thrust2 (1.019 km/h) y haber liderado el equipo del ThrustSSC. Richard Noble y Andy Green estuvieron inicialmente ligados a este nuevo proyecto, aportando su invaluable conocimiento y experiencia.
El Vehículo: Una Máquina de Récords del Siglo XXI
El corazón del proyecto es el vehículo Bloodhound LSR, una maravilla de la ingeniería moderna. Diseñado para alcanzar velocidades nunca antes vistas, este coche es mucho más complejo que sus predecesores. En su configuración completa, el Bloodhound está diseñado para ser impulsado por dos fuentes de energía:
- Un motor a reacción Eurofighter EJ200, similar al que usan los aviones de combate modernos.
- Un cohete monopropulsor, que proporcionaría el empuje adicional necesario para alcanzar velocidades extremas.
El vehículo Bloodhound LSR no es solo un diseño en papel. Ya ha demostrado su potencial en pruebas reales. En 2019, el equipo trasladó el coche al desierto de Hakskeen Pan en Sudáfrica, un lugar ideal por su superficie plana y vasta extensión. En esas pruebas, utilizando solo el motor a reacción EJ200 (sin el cohete), el Bloodhound alcanzó una velocidad impresionante de 1.010 km/h. Si bien esta velocidad no fue suficiente para batir el récord de 1997, sí lo posicionó entre los ocho vehículos más rápidos jamás construidos y demostró que el diseño básico es viable y prometedor.
La Búsqueda: Piloto, Financiación y un Futuro
Actualmente, el proyecto Bloodhound LSR se encuentra en una fase crucial. Después de superar dificultades financieras en 2018 gracias a la inversión del empresario Ian Warhurst (cuya firma Grafton LSR se convirtió en la matriz del proyecto), el equipo busca ahora los dos elementos clave para la próxima fase:
- Un Piloto: El equipo ha anunciado que busca un nuevo piloto. No se trata solo de encontrar a alguien con las habilidades excepcionales para controlar un vehículo supersónico a velocidades extremas, sino también alguien que pueda contribuir significativamente a la financiación del proyecto. La convocatoria es clara: buscan un conductor experimentado, apasionado por la velocidad, y que venga acompañado de patrocinios o fondos propios considerables.
- Financiación: El equipo estima que se necesitan alrededor de 12 millones de libras esterlinas (aproximadamente 14 millones de euros o 15 millones de dólares, dependiendo del cambio) para llevar a cabo la próxima fase de intentos de récord. Esta financiación es esencial para cubrir los costos de operación, logística, desarrollo final del vehículo (integración del cohete) y la organización de los intentos de récord.
El objetivo inmediato del Bloodhound LSR es alcanzar los 1.290 km/h (800 mph), lo que sería suficiente para batir el récord actual. Sin embargo, su meta final es mucho más ambiciosa: romper la barrera psicológica de las 1.000 millas por hora, lo que equivale a unos impresionantes 1.600 km/h. Lograr esta velocidad requeriría el uso combinado del motor a reacción y el cohete.
Relevancia en el Siglo XXI: ¿Más Allá de la Velocidad?
En un mundo cada vez más consciente del medio ambiente, podría parecer que los proyectos de récords de velocidad propulsados por motores de reacción son reliquias del pasado. Sin embargo, Stuart Edmondson, el actual líder del equipo Bloodhound LSR, defiende la relevancia de estos esfuerzos.
Edmondson señala que el proyecto impulsa la innovación en áreas como la aerodinámica, los materiales avanzados y los sistemas de propulsión. Además, plantea la posibilidad de utilizar tecnologías más sostenibles. Menciona la capacidad de hacer funcionar el motor EJ200 sin combustible fósil y la posibilidad de usar un motor eléctrico para la bomba del cohete. Su visión es ambiciosa: "Podemos establecer el primer récord de velocidad en tierra con cero emisiones netas en 2025". Esta perspectiva añade una capa de modernidad y propósito al tradicional objetivo de la velocidad pura.
Comparativa de Velocidades Extremas
Para poner en perspectiva las velocidades de las que hablamos, comparemos el récord actual y los objetivos del Bloodhound con otras referencias de velocidad:
| Vehículo / Marca | Velocidad (km/h) | Notas |
|---|---|---|
| Récord Mundial (ThrustSSC) | 1.227,985 | Récord actual, supersónico |
| Prueba Bloodhound (2019) | 1.010 | Con motor a reacción EJ200 |
| Objetivo Inicial Bloodhound | 1.290 | Para batir el récord actual |
| Objetivo Final Bloodhound | 1.600 | Romper la barrera de 1.000 mph |
| Tren Maglev Serie L0 (Japón) | 600 | Tren de levitación magnética más rápido |
| Récord F1 | ~380 | Velocidad máxima en circuito |
Preguntas Frecuentes (FAQ)
Aquí respondemos algunas preguntas comunes sobre el récord de velocidad en tierra:
¿Cuál es el récord mundial de velocidad en coche?
El récord mundial oficial de velocidad en tierra es de 1.227,985 km/h.
¿Quién ostenta el récord actual?
El récord fue establecido por Andy Green al volante del vehículo ThrustSSC.
¿Cuándo se estableció el récord?
La marca se logró el 15 de octubre de 1997.
¿Qué es el Bloodhound LSR?
Es un proyecto y el nombre del vehículo diseñado para intentar batir el récord mundial de velocidad en tierra.
¿Qué velocidad ha alcanzado el Bloodhound?
En pruebas realizadas en 2019, el Bloodhound LSR alcanzó una velocidad de 1.010 km/h utilizando solo su motor a reacción.
¿Cuándo intentará el Bloodhound batir el récord?
El equipo Bloodhound LSR espera poder realizar el intento de récord en 2025, aunque esto depende de conseguir la financiación y el piloto necesarios.
¿Qué velocidad espera alcanzar el Bloodhound?
El objetivo inicial es superar los 1.227,985 km/h (apuntan a 1.290 km/h), con la meta final de alcanzar los 1.600 km/h.
El mundo de los récords de velocidad en tierra sigue siendo un campo de batalla para la innovación y la audacia. El proyecto Bloodhound LSR representa el último capítulo en esta fascinante búsqueda, demostrando que, incluso en la era de los vuelos espaciales y la movilidad eléctrica, la pura emoción de la velocidad sobre la tierra sigue siendo una poderosa fuerza impulsora para la ingeniería y la aventura humana.
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