24/03/2024
En el corazón de Castilla y León, bañada por las aguas del río Carrión, se encuentra Palencia, una ciudad que, a pesar de su belleza y riqueza histórica, a menudo pasa desapercibida. Conocida cariñosamente como la 'Bella Desconocida', Palencia es el destino perfecto para aquellos que buscan una escapada tranquila, lejos del bullicio, donde poder recargar energías y sumergirse en la historia, el arte y la naturaleza.

Explorar Palencia es un placer que se puede disfrutar cómodamente a pie. Sus calles invitan a pasear sin prisa, descubriendo a cada paso rincones llenos de encanto y un patrimonio monumental que sorprende por su calidad y variedad. Pero la provincia ofrece aún más, con paisajes naturales y rutas que complementan a la perfección la visita urbana.
Un Paseo por el Corazón de la Ciudad
El punto de partida ideal para cualquier visita a Palencia es su Calle Mayor. Esta arteria principal es famosa por sus magníficas galerías porticadas del siglo XIX, que ofrecen un refugio tanto del sol como de la lluvia y dan a la calle un ambiente señorial y acogedor. Mientras paseas, no podrás dejar de notar el Monumento a la Mujer Palentina, una escultura obra de Indalecio López a la que los locales han apodado cariñosamente 'La Gorda'. Es un punto de encuentro y un símbolo de la ciudad.
Muy cerca, en el número 36 de la misma calle, se halla el Colegio de Villandrando. Aunque es un edificio educativo, su fachada es una auténtica obra de arte. Sus ventanas, de un puro estilo gótico veneciano, son un detalle arquitectónico que deja sin palabras y demuestra la riqueza histórica que se esconde en los edificios palentinos.
Continuando el paseo, llegamos a la Plaza Mayor. Este espacio abierto es el centro neurálgico de la vida palentina. Aquí se encuentra el Ayuntamiento y es el lugar perfecto para sentarse en una de sus numerosas terrazas, disfrutar del ambiente y contemplar el monumento en honor al gran artista Berruguete, hijo ilustre de la ciudad.
Otro punto de interés histórico y arquitectónico es la iglesia de San Miguel. Se dice que en este templo tuvo lugar el matrimonio de El Cid y Doña Jimena, añadiendo una capa de leyenda e historia a su ya de por sí notable estructura, con su esbelta torre que domina el perfil urbano.
La Bella Desconocida: La Catedral de San Antolín
Sin duda, la joya de la corona monumental de Palencia es su Catedral de San Antolín, apodada la 'Bella Desconocida'. Este impresionante templo gótico, cuya construcción se remonta al siglo XIV, se asienta sobre los restos de una cripta visigoda del siglo VII, dedicada a San Antolín, patrón de la ciudad. Entrar en la catedral es realizar un viaje a través del tiempo y los estilos artísticos.
En su interior, conviven armónicamente elementos de diferentes épocas. Desde los cimientos primitivos de la cripta visigoda, pasando por la majestuosidad gótica de la nave principal, hasta la grandiosidad renacentista de su retablo mayor. Es una de las catedrales más grandes de España y alberga un increíble patrimonio cultural, con obras de artistas de la talla de El Greco o el propio Berruguete, cuyas creaciones enriquecen capillas y retablos.
Recorrer sus naves, contemplar sus vidrieras, descubrir los detalles de sus capillas y sentir la atmósfera de siglos de historia y devoción es una experiencia imprescindible. La cripta, con su sencillez y antigüedad, ofrece un contraste fascinante con la magnificencia del resto del edificio, mostrando las profundas raíces históricas del lugar.
Vistas Panorámicas y Espacios Verdes
Para culminar el recorrido monumental por la ciudad, una visita obligada es el Cristo del Otero. Esta espectacular escultura, obra del escultor Victorio Macho, parece bendecir la ciudad desde lo alto de un cerro a poca distancia. Se puede acceder a él caminando, en bicicleta (gracias a un carril bici que lo conecta) o en coche. La recompensa de la ascensión merece la pena: desde aquí se disfrutan unas vistas privilegiadas de toda Palencia y su entorno, ofreciendo una perspectiva única de la 'Bella Desconocida'.
Si visitas Palencia durante los meses de verano y buscas un lugar para refrescarte y relajarte, el Parque del Sotillo es la opción perfecta. Situado en una isla natural en medio del río Carrión, este parque ofrece amplias zonas verdes, paseos sombreados y la posibilidad de disfrutar del frescor del río, siendo un oasis de tranquilidad en los días más calurosos.
Naturaleza e Historia en los Alrededores
Pero Palencia no es solo su ciudad. Los alrededores ofrecen multitud de opciones para los amantes de la naturaleza, la historia y las rutas al aire libre. El famoso Canal de Castilla es uno de los ingenios de ingeniería hidráulica más importantes de España y atraviesa la provincia palentina. Recorrer la Ruta de las Esclusas permite descubrir las diferentes cuencas y esclusas del canal, entendiendo su funcionamiento e importancia histórica como vía de comunicación fluvial.
Para los amantes de la naturaleza más pura, una visita a Monte el Viejo es indispensable. Este auténtico pulmón verde se encuentra a solo 6 km de la ciudad y es un lugar ideal para practicar senderismo, ciclismo de montaña o simplemente pasear y disfrutar del bosque. Como se mencionó, está conectado con la ciudad por un carril bici, lo que facilita el acceso de forma sostenible.
Las Vías Verdes, antiguas rutas de ferrocarril convertidas en caminos para ciclistas y senderistas, son otra excelente opción para explorar los paisajes palentinos de forma tranquila. Y para una experiencia diferente, el Tren Burra, una línea de vía estrecha, ofrece una forma encantadora de disfrutar de los paisajes característicos de Tierra de Campos.
La Exquisita Gastronomía Palentina
Ninguna visita a Palencia estaría completa sin deleitarse con su rica y sabrosa gastronomía. La cocina palentina, fundamentada en productos de la tierra y recetas tradicionales, es una de sus grandes señas de identidad. El plato estrella, sin discusión, es el lechazo churro asado. La calidad de la carne de cordero de la raza churra, criada en la provincia, es excepcional y su preparación al horno de leña es una auténtica delicia.
Pero la oferta culinaria va mucho más allá. No puedes dejar de probar la popular sopa castellana, reconfortante y llena de sabor; la menestra palentina, un guiso de verduras frescas de la huerta; o la prestigiosa morcilla de Villada, elaborada con cebolla pochada que le da una textura y dulzor únicos. La ciudad y los pueblos de la provincia cuentan con numerosas tabernas y restaurantes donde disfrutar de estas y otras exquisiteces locales.
Para acompañar tan rica comida, nada mejor que un buen vino de la tierra. La provincia de Palencia cuenta con dos Denominaciones de Origen que garantizan la calidad de sus caldos: la DO Arlanza, compartida con Burgos, y la DO Cigales, compartida con Valladolid. Tintos, rosados y claretes que maridan a la perfección con la gastronomía local.
Y para poner el broche de oro, los postres tradicionales son imprescindibles. Las rosquillas, las hojuelas con miel o la cazuela de San Antolín, un postre típico de las fiestas patronales, son solo algunas de las tentaciones dulces que te esperan en Palencia.
Además, si visitas Palencia en otoño, la provincia es un lugar excepcional para la recogida de setas. Este manjar de la naturaleza se incorpora a muchos platos locales, añadiendo un toque exquisito. Participar en unas jornadas micológicas es una forma única y diferente de disfrutar del entorno y la gastronomía.
La Emoción de la Semana Santa
La Semana Santa de Palencia es un evento que merece la pena presenciar. Reconocida como Fiesta de Interés Turístico Internacional, la ciudad se transforma durante estos días, viviendo con intensidad y devoción las procesiones que recorren sus calles. Desde el Domingo de Ramos, con la procesión de 'La Borriquita', hasta el Domingo de Resurrección, con el emotivo 'Rompimiento del Velo' que llena la ciudad de repique de campanas y fuegos artificiales.
Las procesiones, muchas de ellas con siglos de antigüedad, se caracterizan por una sobriedad y un silencio que solo es roto por el sonido característico del 'tararú', un toque de corneta que marca el paso y las paradas de los pasos, y por las voces de los coros que acompañan a las cofradías. Un momento especialmente singular es la famosa 'Llamada a los hermanos', que tiene lugar la noche del Martes y Miércoles Santo. Los cofrades recorren las calles tocando cornetas y llamando a las puertas de los hermanos para invitarles a participar en las procesiones del día siguiente. Una tradición intrigante y llena de significado.
Cómo Llegar a Palencia
Si todo lo que has leído te ha convencido de que Palencia merece una visita, ¿a qué esperas? Llegar a la ciudad es sencillo, y una de las formas más cómodas y sostenibles es el tren. Palencia cuenta con buenas conexiones ferroviarias que la unen con importantes ciudades españolas, permitiendo un viaje rápido y confortable. Renfe ofrece rutas que facilitan el acceso a esta ciudad castellana, haciendo del trayecto parte de la experiencia del viaje.
Preguntas Frecuentes sobre Palencia
¿Cuáles son los principales puntos de interés en la ciudad de Palencia?
Los puntos clave incluyen la Calle Mayor con sus soportales, el Colegio de Villandrando, la Plaza Mayor, la Catedral de San Antolín (la 'Bella Desconocida'), la iglesia de San Miguel y el Cristo del Otero con sus vistas panorámicas.
¿Qué platos típicos debo probar en Palencia?
El plato estrella es el lechazo churro asado. También son muy recomendables la sopa castellana, la menestra palentina y la morcilla de Villada. No olvides probar los postres tradicionales como las rosquillas o las hojuelas.
¿Es fácil moverse por Palencia?
Sí, el centro de la ciudad de Palencia es muy compacto y se puede explorar cómodamente a pie. Hay rutas peatonales recomendadas para visitar los principales monumentos.
¿Qué actividades se pueden realizar en los alrededores de Palencia?
En los alrededores puedes visitar el Canal de Castilla, hacer senderismo o ciclismo en Monte el Viejo, recorrer Vías Verdes o disfrutar de un paseo en el Tren Burra por Tierra de Campos.
¿Cuándo es un buen momento para visitar Palencia?
Cualquier época del año tiene su encanto. La primavera y el otoño son ideales para disfrutar de la naturaleza. La Semana Santa es un evento cultural muy importante. El verano permite disfrutar del Parque del Sotillo y los meses más fríos son perfectos para saborear la gastronomía de interior.
Conclusión
Palencia es mucho más que una parada en el camino. Es una ciudad que invita a ser descubierta sin prisas, a perderse por sus calles, a admirar su impresionante patrimonio, a deleitarse con su exquisita gastronomía y a conectar con la naturaleza de sus alrededores. La 'Bella Desconocida' espera a ser revelada ante tus ojos, ofreciéndote una experiencia auténtica y enriquecedora. Si buscas un destino donde la historia, el arte, la naturaleza y la buena mesa se dan la mano en un ambiente tranquilo y acogedor, Palencia es, sin duda, una excelente elección.
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