¿Quién es el dueño del Museo del Automóvil?

Museo del Automóvil Antiguo CDMX: Su Historia

09/04/2026

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El rugido de un motor antiguo, el brillo de la carrocería pulida a mano, la silueta elegante de épocas pasadas... Para muchos, el automóvil es más que un simple medio de transporte; es una máquina del tiempo que encapsula la historia, la innovación y la cultura de un siglo vertiginoso. La historia del automóvil, de hecho, es un espejo de la historia política, económica y social del siglo XX. Recorrer la evolución técnica de los coches nos ofrece una radiografía de momentos cruciales que nos ayudan a comprender el salto imparable hacia el consumo masivo y el desarrollo capitalista. En apenas cien años, el mundo de las cuatro ruedas se ha transformado radicalmente en términos de velocidad, aerodinámica, fuentes de energía, publicidad e incluso ha reconfigurado nuestras ciudades.

En la vibrante Ciudad de México, existe un lugar que resguarda celosamente este legado: el Museo del Automóvil Antiguo. Este espacio no solo exhibe vehículos, sino que cuenta sus historias, las de sus creadores, sus dueños y las épocas que vivieron. Es una parada obligatoria para cualquier apasionado del motor o simplemente para quien desee dar un fascinante paseo por el pasado automovilístico.

¿Quién es el dueño del Museo del Automóvil?
Arturo Perez Gutierrez, cuya pasión por el mundo del motor estuvo ligada indisolublemente toda su vida, fundó en 1991 el Museo del Automóvil Antiguo de México. Coleccionista de coches clásicos, promovió la creación de un espacio de exposición para deleite de los aficionados a los coches.
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El Sueño de un Apasionado: La Creación del Museo

Cada gran proyecto suele nacer de una pasión incontenible, y el Museo del Automóvil Antiguo de México no es la excepción. Su existencia se debe a la visión y dedicación de un hombre: Arturo Perez Gutierrez. Su amor por el mundo del motor fue una constante a lo largo de toda su vida, un idilio que comenzó temprano. Ya en los años 50, mucho antes de fundar el museo, su fascinación lo llevó a emprender la restauración de su primer automóvil, un Ford de 1924. Este acto no era solo un hobby, sino una muestra de su profundo respeto y conexión con la mecánica y la estética de los coches clásicos.

Impulsado por esta devoción y siendo un coleccionista ávido de coches clásicos, Arturo Perez Gutierrez concibió la idea de crear un espacio que pudiera compartir esta pasión con el público. Quería un lugar donde los aficionados, y el público en general, pudieran deleitarse con la belleza e historia de estos vehículos. Así, en 1991, su sueño se materializó con la fundación del Museo del Automóvil Antiguo de México.

Para dar forma física a esta visión, se contó con la pericia del Arquitecto Aguinaga, quien fue fundamental en el diseño y la construcción del museo. Bajo su tutela arquitectónica y la dirección apasionada de Perez Gutierrez, el museo vio la luz, logrando rápidamente posicionarse como uno de los centros temáticos más importantes en su tipo dentro de México y la región. El proyecto se inspiró, en parte, en referentes internacionales de prestigio, como el renombrado Museo Nacional del Automóvil de Mulhouse, en Alsacia, Francia, buscando emular su calidad expositiva y la riqueza de su colección.

La vida de Arturo Perez Gutierrez estuvo tan ligada a los automóviles que llegó a ser conocido cariñosamente como el “Hombre-Automóvil” de México. Su fallecimiento en 2011 dejó un legado invaluable: un museo consolidado, un referente para el mundo del motor y un tesoro cultural que preserva la historia de los vehículos que marcaron generaciones. Aunque ya no está, su pasión sigue viva en cada coche expuesto, en cada historia contada dentro de las paredes del museo.

Un "Hangar" Lleno de Tesoros sobre Ruedas

El Museo del Automóvil Antiguo de la Ciudad de México se asienta en un espacio considerable, descrito como un "hangar" que abarca unos 4 mil metros cuadrados. Este amplio recinto fue meticulosamente diseñado para albergar y exhibir de la mejor manera posible una colección impresionante. No fue una tarea sencilla; componer el rompecabezas para que más de 120 coches, cada uno con sus dimensiones y requisitos de espacio, tuvieran su lugar idóneo fue un desafío logístico y arquitectónico que fue resuelto con éxito.

Dentro de este vasto espacio, los visitantes son recibidos por una alineación espectacular de vehículos que parecen haber detenido el tiempo. Desde descapotables elegantes hasta imponentes Roll Royce, cada coche está estratégicamente ubicado para permitir su admiración desde todos los ángulos. La disposición busca guiar al visitante a través de las diferentes épocas y estilos, creando una narrativa visual de la evolución automotriz.

La colección es vasta y diversa, cubriendo un arco cronológico de más de cien años. Esto permite observar de cerca cómo cambiaron no solo las formas y los materiales, sino también los sistemas de propulsión. El museo exhibe coches movidos a vapor, los pioneros de la era automotriz, así como aquellos que funcionan con gasolina y diésel, las tecnologías que dominaron la mayor parte del siglo XX. Esta variedad ofrece una perspectiva completa de la historia de la ingeniería automotriz.

La procedencia de los vehículos es igualmente variada, con modelos que llegaron desde Estados Unidos, la vieja Europa e incluso ejemplares nacionales que tienen un lugar especial en el corazón de los mexicanos, como el emblemático Vocho (el Volkswagen Sedán), presente en sus múltiples versiones. Destaca una versión particular del Vocho realizada en filigrana de alambre, una obra de arte que sorprende y deja boquiabiertos a los visitantes por su detalle y originalidad.

Joyas Únicas y Coches con Historia Propia

La colección del museo no se limita a ser una simple acumulación de coches antiguos; alberga verdaderas joyas automovilísticas, algunas de las cuales son extremadamente raras o incluso únicas en el mundo. El automóvil más antiguo de la colección es un Oldsmobile de 1904, una pieza fundamental que representa los albores de la motorización personal.

Entre las piezas más destacadas se encuentran:

  • Un Packard Dietrich Phaeton Super 8 de 1936: Un ejemplo sublime de la elegancia y el lujo de la década de 1930.
  • Un Stanley Steamer de 1920: Representante de la tecnología de motor a vapor, una alternativa que compitió con la gasolina en los inicios del automóvil.
  • Un Franklin de 1919: Notorio por su motor refrigerado por aire, una característica técnica poco común en la época y que demuestra la experimentación en la ingeniería automotriz.
  • Un Rolls Royce “Brewster” Phantom I de 1926: Un coche de lujo incomparable.

La exclusividad es un sello de algunas de estas piezas. Se menciona específicamente que el Packard Dietrich Phaeton Super 8 de 1936 y el Rolls Royce “Brewster” Phantom I de 1926 son, según la información disponible, los únicos ejemplares que existen en todo el mundo. Esta singularidad añade un valor incalculable a la colección y subraya la importancia del museo como custodio de patrimonio automovilístico global.

Coches Pertenecientes a Figuras Icónicas

Más allá de su valor intrínseco como piezas de ingeniería y diseño, muchos de los coches en el museo tienen historias fascinantes ligadas a sus antiguos propietarios, algunos de ellos figuras icónicas del espectáculo, el arte o incluso protagonistas de sucesos históricos. Estos vehículos no solo transportaban personas; transportaban leyendas.

La lista de coches con pasados célebres incluye:

  • El Marquette de 1930: Un modelo particularmente raro, ya que solo se fabricó durante ese año. La pieza exhibida en el museo perteneció nada menos que a Cantinflas, el mundialmente famoso cómico mexicano. Imaginar a 'El Mimo de México' a bordo de este coche añade una capa de magia e historia local a la pieza.
  • El Ford 1934 V8: Este modelo está asociado a una de las parejas criminales más notorias de la historia de Estados Unidos, Bonnie & Clyde. Se dice que un coche como este, conocido por su velocidad y fiabilidad en la época, fue utilizado por los famosos ladrones en sus audaces andanzas robando bancos.
  • El Pierce Arrow de 1936: Este elegante vehículo tiene una conexión directa con la historia del cine. Fue utilizado en la grabación de la icónica película “El Padrino” en 1972, añadiendo un toque de glamour y drama de Hollywood a la colección.
  • El Lincoln Continental 1947: Este imponente descapotable tuvo un propietario de leyenda: John Wayne, el famoso actor de westerns. Wayne era un gran aficionado a los coches, y este Lincoln formaba parte de su colección personal. Curiosamente, este mismo modelo de Lincoln Continental descapotable fue el vehículo oficial utilizado por presidentes de Estados Unidos como Eisenhower, Kennedy o Johnson. El coche de Wayne incluso viajó a México y, tras su fallecimiento, fue adquirido para el museo, cerrando un círculo entre su historia personal y el patrimonio cultural mexicano.
  • El Jaguar de 1963: Capaz de alcanzar altas velocidades (hasta 240 km/h), este coche deportivo tiene una conexión con el cine de lucha libre mexicano. Un ejemplar como este era un habitual en las películas de El Santo, el legendario luchador enmascarado que protagonizó numerosas cintas de acción y ciencia ficción.

Estos ejemplos ilustran cómo los coches no son solo máquinas, sino artefactos culturales que se entrelazan con la vida de personas famosas, eventos históricos y la producción artística, dotándolos de un aura especial que va más allá de su valor material.

La Pasión por la Conservación: El Cuidado de los Clásicos

Mantener una colección de más de 120 vehículos antiguos en óptimas condiciones es una tarea monumental que requiere dedicación y experiencia. En el Museo del Automóvil Antiguo, esta labor está a cargo de un equipo de personas cuyo trabajo es tan fundamental como la colección misma. Mientras se pasea entre un descapotable y un Rolls Royce, es común observar a trabajadores que, con esmero y precisión, pulen la epidermis de los coches, asegurándose de que cada curva y cada detalle brillen como en sus días de gloria.

Pero su labor va más allá del simple mantenimiento estético. Estos cuidadores se dedican también a hacer rugir los motores, a poner en marcha estas máquinas del pasado para asegurar que permanezcan en plena forma mecánica. Conocer los intrincados mecanismos de coches de diferentes épocas, con tecnologías variadas (vapor, gasolina, diésel), requiere un conocimiento profundo y una habilidad especial. Se podría decir que conocen a estos autos casi mejor que sus antiguos dueños, y el cariño y la dedicación con la que los prodigan son evidentes, casi como si fueran seres queridos motorizados.

Planificando tu Visita al Museo

Si te ha picado la curiosidad y deseas sumergirte en este fascinante mundo de coches clásicos, es importante tener en cuenta la información práctica para planificar tu visita al Museo del Automóvil Antiguo de la Ciudad de México.

Ubicación

El museo se encuentra en la parte sur de la Ciudad de México, en la delegación (o alcaldía) de Coyoacán, un barrio conocido por su ambiente cultural e histórico. La dirección exacta es Avenida División del Norte 3572, haciendo esquina con la calle Nezahualpilli. Llegar puede requerir algo de paciencia debido al intenso tráfico de la ciudad y los sentidos de circulación. Es altamente recomendable utilizar herramientas de navegación como GPS o Google Maps para facilitar la llegada.

Si prefieres el transporte público, una opción es tomar el Metro hasta la estación Tasqueña y allí hacer transbordo al Tren Ligero con dirección a Xochimilco. Deberás bajarte en la estación Nezahualpilli, que se encuentra cerca del museo.

Horarios y Precios (Información de 2017)

Es crucial destacar que la siguiente información sobre horarios y precios está basada en datos de 2017, proporcionados en el texto fuente. Dado que han pasado varios años, estos datos podrían haber cambiado. Se recomienda encarecidamente verificar la información actualizada directamente con el museo antes de planificar tu visita, ya sea a través de su sitio web (si tienen) o por teléfono, ya que, como se menciona, los horarios en México a veces pueden ser menos rígidos de lo esperado.

  • Horario General: El museo abre de Martes a Domingos. El horario de atención es de 10:00 de la mañana a 15:30 de la tarde.
  • Precio de la Entrada General (2017): El costo de la entrada general era de $30 pesos mexicanos.
  • Precios con Descuento (2017): Se ofrecía una tarifa reducida de $15 pesos mexicanos para estudiantes, maestros (previa acreditación), menores de 12 años y adultos jubilados.

Visitas Guiadas (Información de 2017)

Para enriquecer la experiencia, el museo ofrecía visitas guiadas. Nuevamente, esta información corresponde a 2017:

  • Visitas Guiadas entre Semana: De Martes a Viernes, las visitas guiadas se realizaban a las 13:00 horas. Tenían un coste extra de $10.00 pesos mexicanos por persona, adicional al precio de la entrada.
  • Visitas Guiadas de Fin de Semana: Los Sábados y Domingos, la visita guiada era gratuita.

La disponibilidad y los horarios de las visitas guiadas también deben ser confirmados directamente con el museo, especialmente si se basan en datos de hace varios años.

Preguntas Frecuentes sobre el Museo del Automóvil Antiguo de México

¿Quién fundó el Museo del Automóvil Antiguo de México?
Fue fundado por Arturo Perez Gutierrez, un apasionado coleccionista de coches clásicos, en 1991.
¿Dónde se encuentra ubicado el museo?
Se localiza en la Ciudad de México, en la alcaldía Coyoacán, en la Avenida División del Norte 3572, esquina Nezahualpilli.
¿Cuál es el coche más antiguo de la colección?
El vehículo más antiguo que alberga el museo es un Oldsmobile de 1904.
¿Cuántos coches hay aproximadamente en la colección?
El museo exhibe más de 120 automóviles.
¿Hay coches de vapor en la colección?
Sí, la colección incluye vehículos con diferentes tipos de propulsión, como vapor, gasolina y diésel, abarcando más de cien años de historia automotriz.
¿El museo tiene coches que pertenecieron a personas famosas?
Sí, cuenta con varios coches con historias ligadas a figuras icónicas, como el Marquette de Cantinflas, un Ford asociado a Bonnie & Clyde, el Pierce Arrow de la película “El Padrino”, el Lincoln Continental de John Wayne, y un Jaguar similar a los de las películas de El Santo.
¿La información de horarios y precios es actual?
La información proporcionada en el texto fuente sobre horarios y precios data de 2017. Es recomendable verificar estos datos directamente con el museo antes de visitarlo, ya que pueden haber cambiado.
¿Hay planes para trasladar el museo?
Según la información de 2017, se hablaba de la posibilidad de transferirlo a una nueva sede con mayor espacio, pero este hecho se estaba posponiendo y en ese momento permanecía en su ubicación original. Se desconoce el estado actual de estos planes.

Más Allá de la Exposición: El Legado

Aunque el edificio del museo no es tan antiguo, su colección y la visión de su fundador le han permitido consolidarse rápidamente como un punto de referencia. La conversación sobre una posible transferencia a una sede más amplia, mencionada en 2017, sugiere el deseo de crecimiento y la necesidad de espacio para una colección que probablemente sigue expandiéndose o que requiere mejores instalaciones para su conservación y exhibición. Independientemente de si se concreta un traslado, el museo actual sigue siendo un espacio valioso que cumple la función de preservar y difundir la rica historia del automóvil.

El Museo del Automóvil Antiguo de México no es solo un lugar para ver coches bonitos; es un archivo rodante que nos habla de ingenio humano, de cambios sociales, de lujo, de velocidad, de crímenes, de películas y de la vida misma en el último siglo. Cada vehículo tiene una historia que contar, y el museo ofrece el escenario perfecto para escucharlas. Es un destino que nutre la curiosidad, despierta la nostalgia y, sin duda, enciende la chispa de la pasión por el mundo del motor.

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