11/07/2021
Con 65 años, Jorge Gómez es un empresario reconocido, dueño de Roker, una de las empresas líderes en el mercado eléctrico, pero su historia comienza de manera muy diferente. Desde una casa prefabricada con techo de cartón y petróleo para evitar que pasara el agua, su mayor deseo era algo tan simple como tener una ducha con agua caliente. Este contraste define la trayectoria de un hombre que, impulsado por la intuición y el apoyo incondicional de su madre, construyó un imperio y cultivó una pasión por los automóviles de lujo, en especial por los exclusivos Pagani.

Jorge Gómez nació y creció en una familia de origen muy humilde. No se considera de clase media, sino directamente de una familia pobre. Su primera casa era prefabricada, con un techo de cartón que debían impermeabilizar con petróleo. En esa época, carecían de servicios básicos como agua corriente, y una ducha con agua caliente era una fantasía inalcanzable. Esta carencia, tan elemental, se convirtió en un símbolo de sus primeros anhelos.

Desde adolescente, Jorge trabajó para ayudar en casa. Vendió fiambre, preparó viandas y colaboró con su madre en una verdulería. Su madre, costurera que hacía camisas para el Once y luego limpiaba casas, fue una figura fundamental en su vida. A pesar de las dificultades económicas, ella siempre lo alentó con una frase que se grabó a fuego en él: “Vos podés, lo vas a lograr”. Este constante refuerzo positivo, viniendo de quien ponía todas sus fichas en él, hizo que Jorge terminara creyéndoselo, aunque en ese momento no tuviera “ni la más puta idea” de cómo lo lograría.
Su padre era obrero, trabajaba en la fundición, un trabajo insalubre y pesado. Cuando él se quedó sin empleo, su madre redobló esfuerzos limpiando casas para que Jorge pudiera seguir asistiendo al mismo colegio. Jorge fue un buen estudiante, llegando a tener un promedio de 9.45. Sin embargo, su comportamiento inquieto y “quilombero” le impidió ser abanderado, a pesar de su esfuerzo académico.
- El Grito de “Plata” y los Primeros Pasos Emprendedores
- La Pasión por los Autos y la Amistad con Horacio Pagani
- El Museo de Coleccionista y la Fusión de Pasiones
- Filosofía de Vida y Consejos Sinceros
- Visión sobre la Actualidad del País y la Economía
- Familia, Crianza y el Legado de la Intuición
- Gratitud y Felicidad
- Preguntas Frecuentes sobre Jorge Gómez
El Grito de “Plata” y los Primeros Pasos Emprendedores
Un momento clave en su formación fue una charla vocacional en quinto año. Mientras sus compañeros mencionaban profesiones tradicionales como abogado, periodista o profesor, Jorge respondió con determinación: “plata”. Aunque se graduó como perito mercantil, no continuó estudiando, algo que, jocosamente, su madre todavía hoy le pide que haga.
Desde joven, Jorge demostró una habilidad particular para los negocios, viendo las cosas de manera simple y rápida para “montar un curro”. A los 18 años, en solo seis meses de trabajo, ya había cambiado tres autos, lo que alertó a su madre sobre actividades dudosas. Al confesarle que estaba involucrado en negocios “de guante blanco” (que él considera los peores, comparándolos con la corrupción política), su madre le recordó los sacrificios que había hecho por su educación. Este momento fue una revelación para él. Se sintió tan mal que renunció a esas prácticas y se dio cuenta de que no necesitaba hacer “nada raro” para ganar dinero. A partir de ese momento, se dedicó a emprendimientos honestos, y, según él, “me fue espectacular”.
Experimentó en diversos rubros sin miedo al fracaso. Junto a amigos, puso una casa de galletitas que fracasó porque se comían todo el stock. Luego, una agencia de fletes llamada “Punto y banca” (por su gusto por el casino) que duró poco pero les dejó ganancias con la venta de las camionetas. También se metió en un supermercado por cuatro meses, vendiendo finalmente el fondo de comercio. Esta versatilidad y audacia provenían de acostumbrarse a arriesgar. Su filosofía es clara: “La gente tiene mucho miedo a fracasar, a que le vaya mal, a perder lo poco que tiene… Por eso siempre pongo en mis stories eso de ‘Hay que tener menos miedo que los demás’. Esa es una de las claves. Porque todos tenemos temor, pero si tenés menos que el resto, ahí ya te destacás”.
La Pasión por los Autos y la Amistad con Horacio Pagani
La relación de Jorge Gómez con la marca Pagani es uno de los aspectos más destacados de su vida. En 2005, se propuso comprar su primer Pagani, un objetivo ambicioso considerando que en ese momento no tenía la liquidez necesaria y la marca no tenía el reconocimiento mundial de hoy. Se reunió con Horacio Pagani, el diseñador de autos, y le planteó su situación: necesitaría llamar a un amigo para que le prestara el dinero y acordar cuotas. Lo que comenzó como una negociación un tanto inusual se transformó en una profunda amistad.
Jorge estuvo allí cuando Pagani aún no era el “auto de moda entre los billonarios”. Se hizo amigo de Horacio en esos primeros años y, en agradecimiento, le presentó muchos clientes a medida que su propio éxito crecía. Para Jorge, conocer a Horacio Pagani fue comparable a conocer a Enzo Ferrari. La marca creció exponencialmente; hoy, adquirir un Pagani requiere estar en una lista de espera y, en sus palabras, “tenés que pedir por favor que te lo vendan”.
El negocio de los autos de alta gama experimentó un crecimiento impresionante. Jorge relata cómo un mismo modelo de Zonda que él llegó a vender por aproximadamente 340 mil dólares, hoy se vende por diez millones de dólares. Llegó a tener tres Zonda, uno de los cuales Horacio Pagani le guardaba en la fábrica en Italia. Cada vez que viajaba a Europa, el auto estaba listo para él, con el tanque lleno, un verdadero lujo que solo la amistad y la confianza permitían.
Su pasión por los autos lo lleva más allá de la posesión. Combina su amor por el automovilismo con el arte, coleccionando capots intervenidos por artistas. Esto lo conecta con su faceta de coleccionista, que se manifiesta en su “museo” personal.
El Museo de Coleccionista y la Fusión de Pasiones
La casa de Jorge Gómez es un reflejo de sus pasiones y su singular personalidad. La describe como una “mescolanza de un montón de estilos y cosas”, donde no se asesoró con nadie, para desesperación de su esposa arquitecta. Es un verdadero museo personal, repleto de ítems de coleccionista que compró en subastas y que tienen un gran significado para él.
Entre los objetos más preciados se encuentran un disco de oro de los Beatles, un volante firmado por el piloto de rally Ken Block, una escultura de Dalí y palos de batería que le regaló Marky Ramone de los Ramones. Un objeto particularmente sentimental es la maleta en la que la madre de Ringo Starr guardaba recortes periodísticos y folletos sobre la carrera de su hijo. Jorge la compró por su amor a los Beatles y el valor histórico de esos recuerdos familiares.

También posee piezas únicas como un BMW intervenido por un artista con los personajes de Don Gato y su pandilla, un pool comprado en Venecia con patas de cristal de Murano (uno de los dos que existen en el mundo), guitarras hechas con chatarra, y libros autografiados por Stan Lee y Paul McCartney (este último, un autógrafo que, según Jorge, ya no da más).
Filosofía de Vida y Consejos Sinceros
A pesar de haber alcanzado un gran éxito económico, Jorge Gómez no olvida sus orígenes humildes. Utiliza sus redes sociales para compartir consejos y motivar a otros, especialmente a los jóvenes que quizás no tienen el apoyo familiar que él tuvo. Su mensaje es directo y sin filtros: “Siempre hay que tener menos miedo que los demás. Muevan la colita. Y no se droguen”.
Insiste en la importancia de tener menos miedo que el promedio, ya que el temor es algo universal, pero superarlo es lo que permite destacarse y arriesgar. También cree firmemente en compartir el conocimiento y la información. Su lema es: “Si lo tengo, te lo doy, te juro. Nunca fui de guardarme información. Porque creo que todo eso eso vuelve. ‘Si sos mezquino, sos malo… y si sos bueno, eso mismo vuelve’”.
Reflexiona sobre un momento en el que “cayó en la mala” con negocios poco transparentes (“curros de guante blanco”). Fue su madre quien, al enterarse, lo hizo reflexionar sobre los sacrificios que ella había hecho. Este episodio lo llevó a renunciar a esas prácticas y a confirmar que podía ganar dinero de forma honesta, y le fue “espectacular”.
Un consejo recurrente que da, basado en la sabiduría popular, es: “Si vas a escuchar a alguien a quien no le va bien hay que hacerlo para no cometer los mismos errores”. Cree que mostrar su éxito, incluso a través de sus posesiones como los autos, puede hacer que los jóvenes le presten más atención a sus mensajes, ya que “esto es así, el viejo dicho: si vas a escuchar a alguien a quien no le va bien hay que hacerlo para no cometer los mismos errores”.
Visión sobre la Actualidad del País y la Economía
Como empresario, Jorge Gómez no es ajeno a la realidad económica de Argentina. Aunque a él personalmente “siempre le fue bien”, reconoce que la política económica afecta a todos. Describe la situación actual como “pésima”, señalando la brecha cambiaria y cómo el país, en general, se ha empobrecido en los últimos años. Considera que los sueldos y el nivel de vida han bajado drásticamente, y que “el que más lo paga es el que menos tiene”. Le indigna que “un tipo trabajando no pueda cubrir sus cosas”.
Sin embargo, también expresa su temor de que el país hubiera terminado “como Venezuela” con otra política económica, algo que vio de cerca con amigos venezolanos en Miami que perdieron todo. A pesar de las dificultades, ve puntos positivos recientes como la baja de tasas e inflación. Su perspectiva sobre el mercado inmobiliario es que las propiedades están muy bajas, y si alguien tiene acceso a un crédito hipotecario, es un buen momento para comprar, ya que la potencial suba del valor de la propiedad compensaría la tasa. No obstante, es crítico con los bancos, a los que considera “sin corazón” y “muy abusivos”, y prefiere no depender de ellos.
Familia, Crianza y el Legado de la Intuición
Jorge Gómez es padre de cuatro hijos: dos varones de su primer matrimonio y dos mujeres de su relación con la arquitecta Gabriela Lago. Su prioridad en la crianza es que sean “buenos chicos”. Puso énfasis en la educación, eligiendo buenos colegios, e incluso uno bilingüe para sus hijas menores. Cree que la educación “es una cosa que te va a ayudar toda la vida”.
Aunque su hijo mayor trabaja en la fábrica, todos sus hijos tienen sus propios proyectos emprendedores, algo que él valora como la mejor herencia: la energía y la audacia para crear sus propios caminos.
La intuición es otro pilar en la vida de Jorge. Compara seguir su intuición con “ver el futuro”, una capacidad que lo ha guiado en sus decisiones más importantes, al igual que Steve Jobs. Reconoce, entre risas, que la intuición también puede ser una “linda excusa para hacer una cagada”, como impulsarlo a ir a París.
La experiencia de hospedarse en el Ritz de París, que inicialmente lo intimidaba, fue la materialización de un deseo. Se maravilló con los detalles, desde la grifería bañada en oro hasta la suite donde vivió Coco Chanel. No salió del hotel, disfrutando del spa y el bar Hemingway, cumpliendo así una fantasía pendiente.

Otra anécdota que ilustra su visión del mundo y la generosidad (o la falta de ella, según el contexto) es la de sus amigos que lo invitaron a Wimbledon y no lo dejaban pagar nada. En respuesta, él los invitó a cenar al Ritz de Londres. Cuando pidió la cuenta, le dijeron que ya estaba paga, y uno de ellos le dijo: “Jorge, vos dijiste que invitabas, no que pagabas”. Una situación de “película de Woody Allen” que él vivió con una “sonrisa gigante”.
Gratitud y Felicidad
A sus 65 años, Jorge valora profundamente la vida. Muchos de sus amigos ya no están, por lo que se despierta cada día agradeciendo: “Estoy vivo, ¡aleluya!”. Considera que si uno tiene vida, salud, amor y dinero, debe estar contento. Reflexiona sobre sus primeros deseos, como la ducha con agua caliente, algo tan simple que hoy casi todos tienen y no le dan valor, al igual que la salud, que solo se valora cuando se pierde.
Sobre la relación entre el dinero y la felicidad, es categórico: “Nunca vas a ser feliz por la plata que tengas”. Explica que siempre se quiere más y que el verdadero sufrimiento ocurre al bajar de nivel económico. Agradece no haber tenido que retroceder. Reconoce que el dinero “ayuda porque también podés ayudar a la gente y eso te hace bien”. Por eso se esfuerza en sus redes, creyendo que si los jóvenes ven su éxito, prestarán más atención a sus mensajes positivos.
Su único ídolo fue su tío, hermano de su padre, quien, a diferencia del resto de la familia obrera, fue el único que empezó a emprender, comprando y vendiendo autos. Para Jorge, él fue una inspiración fundamental. Tuvo la oportunidad de llevarlo a Mónaco, visitar la fábrica de Pagani, cenar con Horacio y asistir al Grand Prix, un sueño cumplido junto a su ídolo antes de que falleciera.
La vida de Jorge Gómez es un testimonio de superación, audacia y la importancia del apoyo familiar. De una casa humilde sin agua caliente a poseer superautos y arte valioso, su historia demuestra que con intuición, trabajo y menos miedo, es posible transformar los sueños en realidad.
Preguntas Frecuentes sobre Jorge Gómez
¿Quién es Jorge Gómez?
Jorge Gómez es un empresario argentino, dueño de Roker, una empresa líder en el mercado eléctrico. Es conocido por su historia de superación personal, su pasión por los automóviles de lujo, especialmente la marca Pagani, y su colección de arte y objetos valiosos.
¿Qué relación tiene Jorge Gómez con Roker?
Jorge Gómez es el dueño de Roker, una de las empresas líderes en el mercado eléctrico en Argentina.
¿Qué relación tiene Jorge Gómez con Pagani?
Jorge Gómez es amigo personal de Horacio Pagani, el fundador de la marca de superautos. Fue uno de sus primeros clientes importantes, comprando su primer Pagani Zonda en 2005, y ha poseído varios modelos de la marca a lo largo de los años.
¿Qué edad tiene Jorge Gómez?
Según la información proporcionada, Jorge Gómez tiene 65 años.
¿Cómo fueron los inicios de Jorge Gómez?
Creció en una familia muy humilde, viviendo en una casa prefabricada con techo de cartón y sin acceso a servicios básicos como agua corriente. Trabajó desde joven vendiendo fiambre y ayudando en la verdulería familiar, impulsado por el apoyo y la creencia de su madre en su potencial.
¿Qué consejos comparte Jorge Gómez en redes sociales?
Sus consejos principales incluyen tener “menos miedo que los demás”, “mover la colita” (ser proactivo), “no drogarse”, compartir información generosamente y ser bueno, ya que cree que “todo eso eso vuelve”. También aconseja aprender de los errores de quienes no les ha ido bien.
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