30/06/2021
El término derrape es común en el mundo del automovilismo, pero ¿sabemos realmente qué significa y cómo se produce? No es solo un movimiento espectacular visto en competiciones; es una pérdida de control que puede ocurrir en cualquier momento si no se comprenden las fuerzas que actúan sobre un vehículo.

Para entender el derrape, primero debemos hablar del comportamiento individual de un neumático. Existe un concepto clave llamado deslizamiento del neumático y un ángulo relacionado conocido como ángulo de deslizamiento. Estos describen el rendimiento de una rueda específica en relación con la superficie de la carretera. Un concepto fundamental aquí es el círculo de adherencia o círculo de tracción.

Aproximadamente, un neumático puede soportar la misma magnitud de fuerza absoluta en relación con la superficie de la carretera en cualquier dirección. Gráficamente, podemos representar esto como un círculo (o una elipse) donde la magnitud de la fuerza representa la tracción máxima disponible. El vector de fuerza que actúa sobre el neumático puede apuntar en cualquier dirección dentro de los límites de este círculo sin que el neumático comience a deslizar.
Imagina que un neumático puede soportar una fuerza de 0.8 G al frenar. Ese mismo neumático también puede soportar 0.8 G de fuerza al girar (fuerza lateral) o al acelerar (fuerza longitudinal). La magia ocurre cuando combinamos estas fuerzas. Por ejemplo, si el neumático está aplicando 0.56 G de fuerza lateral (girando) y simultáneamente 0.56 G de fuerza longitudinal (frenando o acelerando), la fuerza total combinada es aproximadamente 0.8 G (la suma vectorial). Mientras la combinación de fuerzas se mantenga dentro del círculo de adherencia, el neumático mantendrá su agarre.
Pero, ¿qué sucede cuando la fuerza aplicada por el vehículo a través del neumático excede el límite de este círculo de adherencia? En ese preciso instante, ese neumático individual comienza a deslizar. El deslizamiento es la pérdida de tracción de un neumático con respecto a la superficie por la que se desplaza.
El derrape, por otro lado, es la respuesta del vehículo en su conjunto a que uno o más de sus neumáticos están deslizando. La dinámica del vehículo durante un derrape dependerá de cuántos neumáticos están perdiendo adherencia y si el coche estaba rotando o girando cuando comenzó la pérdida de control. Un derrape implica que el vehículo se mueve de una manera no deseada, a menudo con una trayectoria diferente a la dictada por la dirección de las ruedas, debido a la pérdida de agarre.
Las condiciones de la carretera juegan un papel crucial en la aparición de derrapes. Superficies como asfalto mojado, nieve, hielo (especialmente el hielo negro, que es difícil de ver), escombros, arena, aceite u otros fluidos pueden reducir drásticamente los niveles de fuerza o velocidad a los que se produce el deslizamiento. La humedad excesiva puede causar aquaplaning (o hidroplaneo), un fenómeno donde se acumula una capa de agua delante y debajo de los neumáticos, provocando una pérdida casi total de contacto con la superficie de la carretera y, por lo tanto, una pérdida de adherencia.
Existen diferentes tipos de derrapes o situaciones de pérdida de control, cada una con características distintas:
Uno de los tipos más reconocibles es el coleteo (fishtailing). Este es un derrape cíclico que combina una pérdida de control del eje trasero (sobreviraje) con una sobrecorrección por parte del conductor, lo que lleva a un sobreviraje en la dirección opuesta, creando un movimiento de lado a lado similar al de la cola de un pez. Es una oscilación descontrolada del eje trasero.
El trompo (spin out) ocurre cuando el vehículo comienza a derrapar mientras rota, o desarrolla una rotación significativa mientras derrapa, perdiendo el control direccional. Una vez que el vehículo rota lo suficientemente rápido, su momento angular puede superar la influencia estabilizadora de los neumáticos (ya sea frenando o derrapando), y la rotación continuará incluso si las ruedas delanteras se centran. Esto puede ser causado por el bloqueo de algunos neumáticos al frenar mientras otros siguen girando, por una pérdida de tracción bajo aceleración (especialmente si es desigual), o al combinar frenada o aceleración con un giro.
Aunque no son tipos de derrape en sí mismos, el subviraje (understeer) y el sobreviraje (oversteer) son comportamientos del vehículo relacionados con la pérdida de adherencia. El subviraje ocurre cuando las ruedas delanteras pierden adherencia y el coche tiende a seguir recto en lugar de girar lo que indica el volante. El sobreviraje sucede cuando las ruedas traseras pierden adherencia y el coche tiende a girar más de lo que indica el volante, a menudo llevando al trompo si no se corrige.
El burnout es una técnica donde un conductor bloquea intencionadamente las ruedas delanteras para mantener el coche en su sitio mientras hace girar las ruedas traseras a alta velocidad. La fricción dinámica del neumático girando contra la carretera deposita goma en la superficie y genera una gran cantidad de humo blanco debido al calor. En el automovilismo deportivo, especialmente en las carreras de aceleración (drag racing), se realiza un breve burnout para calentar los neumáticos traseros y aumentar su adherencia antes de la salida. En la calle, los burnouts suelen ser ilegales y se asocian con conducción temeraria.
El tipo más simple de derrape es el que ocurre durante una frenada en línea recta. Si los cuatro neumáticos se bloquean de manera aproximadamente uniforme, el vehículo no tenderá a rotar y simplemente se deslizará hacia adelante hasta detenerse. Sin embargo, la distancia de frenado con las ruedas bloqueadas suele ser mayor que la que se lograría con una frenada al límite de la adherencia sin bloqueo (frenada de umbral). Además, al bloquear las ruedas, se pierde la capacidad de dirigir el vehículo.

Ante la posibilidad de un derrape o para gestionarlo una vez iniciado, existen técnicas y sistemas:
Las técnicas manuales para maximizar la deceleración sin perder el control incluyen la frenada de umbral y la frenada cadenciada. La frenada de umbral consiste en mantener una fuerza de frenado constante justo al límite de la adherencia máxima del neumático, permitiendo un pequeño deslizamiento (10-20%) sin llegar al bloqueo total. La frenada cadenciada es una técnica más sencilla de aprender, que implica bombear el freno rápidamente, alternando entre el desbloqueo y el bloqueo momentáneo de las ruedas. Es menos efectiva que la frenada de umbral, pero permite recuperar adherencia periódicamente y mantener algo de control direccional.
Afortunadamente, los vehículos modernos cuentan con sistemas automatizados que ayudan a evitar y gestionar los derrapes. El sistema antibloqueo de frenos o ABS (Anti-lock Braking System) detecta si una rueda está a punto de bloquearse durante la frenada y modula rápidamente la presión del freno en esa rueda para permitir que vuelva a girar. Esto se hace de forma independiente en cada rueda, ayudando a mantener la capacidad de dirección durante la frenada. El control electrónico de estabilidad o ESC (Electronic Stability Control) va un paso más allá. Además de la información de giro de las ruedas, el ESC monitoriza la dirección del volante, la velocidad de guiñada (rotación del vehículo alrededor de su eje vertical) y la aceleración lateral. Si detecta que el vehículo no sigue la trayectoria deseada por el conductor (indicada por el volante), el ESC frena selectivamente una o varias ruedas para generar fuerzas que contrarresten el derrape y ayuden a mantener la trayectoria prevista. Estos sistemas son increíblemente efectivos para mejorar la seguridad activa.
Más allá de la pérdida de control involuntaria, el derrape se ha convertido en la base de un deporte y una técnica de conducción conocida como drift. A diferencia de otras disciplinas del automovilismo donde se busca la máxima velocidad o el adelantamiento, en el drift se compite por la dificultad, el ángulo, la velocidad y el estilo con el que se mantiene un derrape controlado y prolongado.
El drift es una categoría deportiva encasillada en el motor donde el objetivo no es la velocidad punta, sino ejecutar derrapes controlados a ángulos extremos. En las competiciones de drift se evalúan diversos elementos como la línea trazada (pasando cerca de puntos de referencia llamados 'clipping points'), el ángulo del derrape, la velocidad durante el mismo y el estilo del piloto. Los jueces puntúan la ejecución, buscando la precisión y la espectacularidad.
Los vehículos utilizados para hacer drift suelen compartir ciertas características: son predominantemente de tracción trasera, lo que facilita iniciar y mantener el deslizamiento del eje trasero. También suelen ser ligeros, tener una gran potencia y una distancia al suelo reducida para mejorar la estabilidad y el control en el derrape. Aunque se puede hacer drift con tracción delantera, es mucho más difícil y menos fluido que con tracción trasera, razón por la cual la mayoría de los coches de competición son RWD. Para hacerlos más atractivos, se les suelen instalar carrocerías deportivas y sistemas de escape ruidosos.
Otro factor importante en el drift es la resistencia del motor. Al estar sometido a altas revoluciones y cargas constantes durante los derrapes prolongados, el motor debe ser muy robusto y tener sistemas de refrigeración eficientes para evitar el sobrecalentamiento.
Para practicar drift de forma segura, es fundamental contar con un vehículo adecuado, un espacio seguro y cerrado (nunca en vías públicas) y una gran habilidad al volante, que solo se adquiere con práctica y entrenamiento. El drift es una manifestación controlada del derrape, llevada al extremo como forma de arte y competición.
En resumen, el derrape es la pérdida de adherencia de uno o varios neumáticos que lleva a una pérdida de control del vehículo. Puede ser involuntario y peligroso, o puede ser una técnica de conducción depurada como el drift. Comprender el círculo de adherencia y las fuerzas que actúan sobre el coche es clave para evitar situaciones de riesgo, mientras que sistemas como el ABS y el ESC son herramientas fundamentales de seguridad activa.
Preguntas Frecuentes:
¿Es lo mismo derrape que drift?
No exactamente. Derrape es el término general para la pérdida de adherencia de los neumáticos que resulta en un movimiento descontrolado del vehículo. Drift es una técnica de conducción (y un deporte) que implica iniciar y mantener un derrape de forma controlada y deliberada, generalmente con vehículos de tracción trasera.
¿Qué causa un derrape inesperado?
Un derrape inesperado suele ser causado por exceder los límites de adherencia de los neumáticos. Esto puede ocurrir por aplicar demasiada fuerza (aceleración, frenada o giro) para las condiciones existentes, o porque las condiciones de la carretera (agua, hielo, arena) reducen drásticamente la adherencia disponible, incluso a bajas velocidades o con fuerzas moderadas.
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