¿Cómo sacar todo el líquido refrigerante?

Cambia el Líquido Refrigerante de tu Coche

20/04/2023

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El motor de tu coche es una maravilla de la ingeniería que funciona bajo condiciones extremas. Para que rinda al máximo y no sufra daños, necesita un aliado fundamental: el líquido refrigerante, también conocido como líquido anticongelante. Este componente vital se encarga de mantener la temperatura óptima del motor, evitando tanto el sobrecalentamiento en verano como la congelación en invierno. Pero, como cualquier otro fluido del coche, el líquido refrigerante no dura para siempre y pierde sus propiedades con el tiempo. Ignorar su mantenimiento puede llevar a problemas serios y, lo que es peor, muy caros de reparar.

Una pérdida de líquido refrigerante o el uso de un anticongelante en mal estado son invitaciones directas a que el motor sufra. Un motor que se sobrecalienta puede deformar piezas críticas, mientras que uno que se congela puede agrietar componentes como el bloque o la culata. Ambas situaciones pueden resultar en la necesidad de una reconstrucción completa del motor o incluso su reemplazo. Afortunadamente, cambiar el líquido refrigerante es una tarea de mantenimiento relativamente sencilla que puedes realizar tú mismo, ahorrándote dinero y asegurando la salud de tu motor.

¿Se puede mezclar anticongelante viejo y nuevo?
Mezclar refrigerantes de distintos tipos puede tener consecuencias graves y costosas. Como se mencionó anteriormente, la mezcla puede solidificarse, obstruir el motor y causar sobrecalentamiento , lo que a su vez puede causar los siguientes problemas: Degradación de las culatas.
Índice de Contenido

¿Por Qué es Tan Importante Cambiar el Líquido Refrigerante?

El líquido refrigerante hace mucho más que simplemente controlar la temperatura. Su composición especializada protege los diversos metales que componen el circuito de refrigeración contra la corrosión y la oxidación. Además, contiene aditivos que lubrican la bomba de agua y evitan la formación de depósitos que podrían obstruir los finos conductos del radiador y el bloque motor. Con el paso del tiempo y los kilómetros, estos aditivos se degradan, el poder anticongelante disminuye y el líquido pierde su capacidad para proteger eficazmente el sistema.

Un líquido refrigerante viejo o contaminado puede causar:

  • Sobrecalentamiento: La causa más común de averías graves. Si el motor se calienta en exceso, las juntas pueden quemarse (junta de culata), las piezas metálicas pueden dilatarse de forma irregular y deformarse.
  • Congelación: En climas fríos, el agua pura se expande al congelarse. Si el anticongelante no tiene la concentración adecuada, el agua del circuito puede congelarse, rompiendo manguitos, el radiador o incluso el bloque motor.
  • Corrosión y Oxidación: Los metales del circuito (aluminio, cobre, hierro) son vulnerables a la oxidación. El líquido refrigerante contiene inhibidores que evitan este proceso. Cuando estos se agotan, el óxido puede acumularse, reducir la eficiencia de la refrigeración y dañar la bomba de agua.
  • Obstrucciones: La suciedad, los sedimentos y los productos de la corrosión pueden acumularse en el circuito, bloqueando el flujo del líquido y provocando puntos calientes en el motor.

Por todas estas razones, cambiar el líquido refrigerante en los intervalos recomendados es una parte crucial del mantenimiento preventivo de tu vehículo.

¿Cada Cuánto Tiempo Debes Cambiar el Líquido Refrigerante?

La recomendación general para el cambio de líquido refrigerante suele ser cada 2 años o cada 40.000 kilómetros, lo que ocurra primero. Sin embargo, esta frecuencia puede variar dependiendo del tipo de anticongelante que utilice tu coche y las especificaciones del fabricante.

Es fundamental consultar el manual de propietario de tu vehículo. Algunos anticongelantes modernos de larga duración (conocidos como orgánicos o OAT) pueden durar hasta 5 años o 100.000 kilómetros. No obstante, la regla de los 2 años o 40.000 km es un buen punto de partida si no estás seguro o si utilizas anticongelantes convencionales.

Independientemente del tipo o la frecuencia de cambio, es altamente recomendable revisar el nivel y el estado del líquido refrigerante cada 20.000 kilómetros o al menos una vez al año. Una simple inspección visual puede alertarte sobre un nivel bajo (que podría indicar una fuga) o un líquido sucio o con partículas (que sugiere degradación o problemas en el sistema).

Herramientas Necesarias para el Cambio

Antes de empezar, asegúrate de tener a mano los siguientes elementos:

  • Guantes de protección: El líquido refrigerante puede ser irritante para la piel y es tóxico.
  • Recipiente adecuado: Un bidón o cubeta con capacidad suficiente (varios litros, dependiendo del tamaño del circuito de tu coche) para recoger el líquido viejo. Debe ser hermético para su posterior gestión como residuo peligroso.
  • Llave o alicates adecuados: Dependiendo del tipo de tornillo o abrazadera que sujete el manguito de vaciado o el tapón de drenaje. Una llave mordaza o un juego de llaves fijas o de vaso suelen ser suficientes.
  • Embudo: Facilita el llenado del nuevo líquido sin derrames.
  • Agua destilada o desmineralizada: Necesaria para limpiar el circuito después de vaciar el líquido viejo (opcional pero muy recomendable).
  • Nuevo líquido refrigerante: La cantidad y el tipo correctos según las especificaciones de tu coche.

Guía Paso a Paso: Cómo Cambiar el Líquido Refrigerante

Realizar el cambio de líquido refrigerante en casa es un proceso que consta de cuatro etapas principales:

Paso 1: Preparación y Elección del Líquido Correcto

Lo primero y más importante es asegurarte de que el motor esté completamente frío. Nunca intentes abrir el sistema de refrigeración con el motor caliente, ya que está bajo presión y podrías sufrir quemaduras graves por el líquido hirviendo.

Mientras esperas a que el motor se enfríe, identifica el tipo de líquido refrigerante que necesita tu coche. La información más fiable se encuentra en el manual del propietario. Presta atención a la concentración (porcentaje de anticongelante) y a las especificaciones técnicas (normativas del fabricante, tipo de aditivos).

La concentración del anticongelante determina su punto de congelación y ebullición. Las concentraciones comunes son:

  • Anticongelante 10%: Protección hasta aproximadamente -5ºC. Adecuado para climas muy templados.
  • Anticongelante 20%: Protección hasta aproximadamente -11ºC. Para climas con inviernos suaves.
  • Anticongelante 30%: Protección hasta aproximadamente -18ºC. Para climas con inviernos moderados.
  • Anticongelante 50%: Protección hasta aproximadamente -37ºC y un punto de ebullición más alto. Recomendado para climas fríos o vehículos que operan bajo cargas pesadas.

Además de la concentración, es crucial que el líquido cumpla las normativas específicas de tu vehículo. Utilizar un líquido incorrecto puede dañar las juntas, los manguitos o los componentes metálicos del sistema a largo plazo. No te guíes solo por el color, ya que diferentes fabricantes usan colores distintos para tipos similares de refrigerante.

Paso 2: Vaciar el Líquido Refrigerante Antiguo

Una vez que el motor esté frío, localiza el punto de drenaje del sistema de refrigeración. En muchos coches, hay un grifo o un tornillo de drenaje en la parte inferior del radiador. En otros, puede ser necesario desconectar el manguito inferior del radiador.

Coloca el recipiente adecuado debajo del punto de drenaje para recoger todo el líquido. Abre el grifo o afloja la abrazadera del manguito con la llave adecuada. Ten cuidado, incluso frío, el líquido puede salir con cierta presión al principio.

¿Cómo quitar el líquido refrigerante del coche?
Para eliminar el líquido anticongelante antiguo tienes que buscar el tornillo, grifo o tapón que de acceso al circuito y abrirlo para expulsar todo el líquido. Normalmente suele estar en el punto más bajo del circuito, y si no lo tiene bastará con sacar el manguito de abajo del radiador.

Para acelerar el vaciado y asegurarte de que salga la mayor cantidad posible, abre también el tapón del depósito de expansión del líquido refrigerante (¡solo con el motor frío!). Esto permite que el aire entre en el sistema y el líquido fluya libremente.

Deja que el líquido se drene por completo. Esto puede llevar varios minutos. Espera hasta que solo gotee antes de pasar al siguiente paso. El líquido refrigerante usado es un residuo peligroso y debe ser gestionado adecuadamente en un punto limpio o taller autorizado.

Paso 3: Limpiar el Circuito de Refrigeración (Opcional pero Recomendable)

Para eliminar los restos del antiguo refrigerante y cualquier sedimento o suciedad, es aconsejable limpiar el circuito. Cierra el grifo o vuelve a conectar y asegurar el manguito que abriste en el paso anterior.

Llena el sistema con agua destilada o desmineralizada a través del depósito de expansión hasta la marca de máximo. Cierra el tapón del depósito.

Arranca el motor y déjalo funcionar durante unos 10-15 minutos con la calefacción interior puesta al máximo. Esto ayuda a que el agua circule por todo el sistema, incluyendo el radiador de la calefacción.

Apaga el motor y deja que se enfríe por completo de nuevo. Una vez frío, vacía el agua del circuito de la misma manera que vaciaste el refrigerante antiguo (Paso 2). Observa el color del agua que sale; si sale sucia, puedes repetir el proceso de llenado con agua, calentar y vaciar hasta que el agua salga limpia.

Este paso de lavado es crucial para asegurar que el nuevo refrigerante funcione de manera óptima y no se contamine con residuos viejos.

Paso 4: Llenar el Depósito con el Nuevo Anticongelante

Una vez que el circuito esté vacío y limpio (si realizaste el lavado), cierra firmemente el grifo o reconecta el manguito de drenaje.

Con la ayuda de un embudo, comienza a llenar el depósito de expansión con el nuevo líquido refrigerante del tipo y concentración adecuados para tu coche. Llena lentamente para permitir que el aire escape del sistema.

Observa las marcas de mínimo y máximo en el depósito. Llena hasta que el nivel se acerque a la marca de máximo. No llenes por encima del máximo.

Arranca el motor con el tapón del depósito abierto y déjalo funcionar. A medida que el motor se caliente, el termostato se abrirá y el líquido comenzará a circular por todo el sistema, incluyendo el radiador. Es probable que el nivel en el depósito baje a medida que el líquido llena los huecos. Añade más líquido si es necesario para mantener el nivel entre las marcas de mínimo y máximo.

¿Cómo quitar el líquido refrigerante del coche?
Para eliminar el líquido anticongelante antiguo tienes que buscar el tornillo, grifo o tapón que de acceso al circuito y abrirlo para expulsar todo el líquido. Normalmente suele estar en el punto más bajo del circuito, y si no lo tiene bastará con sacar el manguito de abajo del radiador.

Una vez que el motor alcance su temperatura normal de funcionamiento (la aguja de temperatura estará en su posición habitual), cierra el tapón del depósito de expansión. Deja el motor funcionando unos minutos más.

Apaga el motor y deja que se enfríe por completo. Una vez frío, verifica el nivel de nuevo. Ajusta si es necesario, añadiendo más líquido hasta la marca de máximo. Revisa el nivel en los días siguientes por si el sistema sigue purgando aire.

¿Cuánto Cuesta el Cambio de Líquido Refrigerante?

El coste de cambiar el líquido refrigerante varía principalmente según el precio del propio anticongelante y la cantidad que necesite tu vehículo. El precio del líquido puede oscilar significativamente, desde unos 6€ por un litro de anticongelante básico al 10% hasta 80€ o más por bidones de 5 litros de anticongelantes orgánicos de larga duración y marcas reconocidas que cumplen normativas específicas.

Si decides hacerlo tú mismo, el coste será únicamente el del líquido más las herramientas si no las tienes. Si optas por llevarlo a un taller, deberás sumar la mano de obra, que puede variar ampliamente según el taller y la región.

Aunque pueda parecer tentador optar por el líquido más barato, es muy recomendable seguir siempre la especificación del fabricante de tu coche. Un líquido adecuado garantizará la protección óptima y la compatibilidad con los materiales de tu sistema de refrigeración, evitando problemas a largo plazo que acabarían siendo mucho más caros.

Preguntas Frecuentes (FAQs)

Aquí respondemos algunas dudas comunes sobre el líquido refrigerante:

¿Cómo sacar todo el líquido refrigerante del coche?

Para sacar la mayor cantidad posible, debes encontrar el punto más bajo del circuito de refrigeración, que suele ser un tapón de drenaje en el radiador o el manguito inferior del radiador. Abrir el tapón del depósito de expansión facilita la salida del líquido. Sin embargo, es casi imposible vaciar el 100% del líquido sin equipos de vacío profesionales, ya que siempre quedará una pequeña cantidad en el bloque motor y el radiador de la calefacción. Por eso es importante el paso de lavado con agua destilada.

¿Se puede mezclar anticongelante viejo y nuevo?

Idealmente, no. Aunque mezclar el mismo tipo de anticongelante (misma base química y especificaciones) para rellenar un poco no suele ser un problema, mezclar diferentes tipos (por ejemplo, inorgánico con orgánico, o diferentes concentraciones) puede degradar las propiedades de protección, causar reacciones químicas indeseadas que formen sedimentos o incluso dañar componentes. Lo mejor es vaciar completamente el antiguo y llenar con líquido nuevo del tipo recomendado por el fabricante.

¿Qué pasa si uso agua en lugar de anticongelante?

Usar solo agua (incluso destilada) no es recomendable. El agua pura tiene un punto de congelación de 0ºC y hierve a 100ºC (a presión atmosférica), lo cual es insuficiente para proteger el motor en la mayoría de las condiciones. Además, el agua no contiene los aditivos anticorrosivos y lubricantes que sí tiene el anticongelante, lo que acelerará la oxidación y el desgaste de los componentes del sistema.

¿Cómo saber si el líquido refrigerante está en mal estado?

Las señales incluyen un color turbio o descolorido, la presencia de partículas, óxido o una sustancia aceitosa en el depósito. También puedes notar que el motor tarda más en alcanzar la temperatura de funcionamiento, se sobrecalienta o que la calefacción interior no funciona correctamente.

¿Es normal que el nivel de refrigerante baje un poco?

Una ligera evaporación es normal a lo largo del tiempo. Sin embargo, una bajada significativa y constante del nivel suele ser indicativo de una fuga en algún punto del sistema (manguitos, radiador, bomba de agua, junta de culata, etc.). En ese caso, es crucial identificar y reparar la fuga antes de rellenar.

Conclusión

Cambiar el líquido refrigerante es una tarea de mantenimiento esencial que protege tu motor de daños costosos relacionados con la temperatura y la corrosión. Siguiendo los pasos descritos y utilizando el tipo de líquido adecuado para tu coche, puedes realizar esta operación tú mismo y prolongar significativamente la vida útil de tu vehículo. Recuerda siempre consultar el manual del fabricante y gestionar el líquido usado como residuo peligroso. Un pequeño esfuerzo hoy puede ahorrarte grandes problemas y gastos en el futuro. ¡Mantén tu motor fresco y protegido!

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