10/06/2019
En un mundo en constante cambio y con una creciente conciencia medioambiental, la forma en que impulsamos nuestros vehículos está evolucionando rápidamente. Aunque durante décadas la gasolina y el diésel han dominado el panorama del transporte, la necesidad de reducir emisiones y buscar alternativas más sostenibles ha abierto la puerta a una diversidad de combustibles y tecnologías.

La información sobre la transición energética y la posible prohibición futura de ciertos motores tradicionales genera muchas preguntas sobre qué opciones existen realmente en la actualidad y cómo funcionan. Lejos de limitarse a los derivados del petróleo, hoy en día convivimos con una variedad de fuentes de energía para nuestros coches, cada una con sus particularidades, ventajas y desafíos.
Entender esta diversidad es clave para tomar decisiones informadas sobre la movilidad del futuro. Desde combustibles líquidos de origen vegetal hasta gases, electricidad e incluso sustancias como el hidrógeno, el abanico de posibilidades es más amplio que nunca. Exploraremos los tipos de combustibles más relevantes y cómo están redefiniendo el concepto de transporte personal.
- Combustibles Tradicionales: Gasolina y Diésel
- Alternativas Líquidas y Biocombustibles
- Combustibles Gaseosos: GLP y Gas Natural
- Hidrógeno: El Combustible del Futuro (Potencialmente)
- Electricidad: La Alternativa de Cero Emisiones Locales
- Bifuel vs. Híbridos: Diferencias Clave
- Tabla Comparativa de Combustibles Comunes
- Impacto Fiscal en la Compra de Vehículos Alternativos
- Preguntas Frecuentes sobre Combustibles
Combustibles Tradicionales: Gasolina y Diésel
Durante más de un siglo, la gasolina y el diésel han sido los pilares de la automoción. Ambos son combustibles fósiles derivados del petróleo, obtenidos mediante procesos de refinamiento y destilación.
La gasolina se utiliza en motores de combustión interna de encendido por chispa. En estos motores, una mezcla de aire y gasolina vaporizada se comprime y luego se enciende mediante una bujía, generando una explosión que mueve los pistones. Aunque las gasolinas modernas han mejorado su eficiencia y reducido sus emisiones gracias a aditivos y a la evolución de los motores y sistemas de escape (como los catalizadores), su quema sigue liberando dióxido de carbono (CO2), óxidos de nitrógeno (NOx), partículas y otros contaminantes.
El diésel, por otro lado, se emplea en motores diésel, que funcionan por autoignición. En lugar de una chispa, el aire se comprime a una presión muy alta, lo que eleva su temperatura. Luego se inyecta el combustible diésel finamente pulverizado, que se inflama espontáneamente al entrar en contacto con el aire caliente. El diésel es un hidrocarburo que contiene parafinas. Los motores diésel suelen ser más eficientes en consumo que los de gasolina, especialmente a bajas revoluciones. Históricamente, han emitido menos CO2 que los de gasolina por kilómetro, pero han tenido problemas con las emisiones de partículas y, sobre todo, de óxidos de nitrógeno (NOx), aunque las tecnologías actuales (filtros de partículas, sistemas SCR con AdBlue) han mitigado significativamente estos problemas.
Alternativas Líquidas y Biocombustibles
Ante la dependencia del petróleo y la preocupación por el cambio climático, han surgido alternativas líquidas, muchas de ellas derivadas de fuentes renovables.
El etanol es un alcohol que se obtiene principalmente por la fermentación de azúcares presentes en plantas como el maíz, la caña de azúcar o la cebada. Puede usarse puro (aunque requiere motores adaptados) o, más comúnmente, mezclado con gasolina en diferentes proporciones (como E5, E10, E85). El uso de etanol, al provenir de biomasa que absorbió CO2 durante su crecimiento, se considera que tiene un balance de carbono más favorable que la gasolina fósil.
El biodiésel es otro biocombustible líquido. Se produce a partir de lípidos naturales, como aceites vegetales (soja, colza, palma, girasol) o grasas animales, mediante un proceso químico llamado transesterificación. Al igual que el etanol, puede usarse puro o mezclado con gasoil de origen fósil (por ejemplo, B7, B10, B100). Su uso contribuye a reducir la dependencia del petróleo y puede tener un menor impacto en ciertas emisiones.
El metanol es otro alcohol que puede usarse como combustible o aditivo para la gasolina. Históricamente, se obtenía de la destilación destructiva de la madera, de ahí su nombre común "alcohol de madera". Hoy en día, también puede producirse a partir de gas natural, carbón o biomasa. Al igual que el etanol, puede mezclarse con gasolina y requiere adaptaciones en el motor para su uso puro.
Los combustibles P-series son una alternativa menos conocida y relativamente nueva, especialmente en algunas regiones. Son una mezcla compleja que típicamente incluye etanol, metiltetrahidrofurano (un derivado de la biomasa) y líquidos de gas natural. Están diseñados para ser usados en vehículos con motores de gasolina ligeramente adaptados.
Combustibles Gaseosos: GLP y Gas Natural
Los combustibles gaseosos han ganado popularidad como alternativas más limpias a la gasolina y el diésel, especialmente en flotas y vehículos urbanos.
El GLP (Gas Licuado de Petróleo) es una mezcla de hidrocarburos ligeros, principalmente propano y butano, que se obtiene del procesamiento del gas natural o del refino de petróleo crudo. Se almacena en estado líquido a presión moderada. Los vehículos que utilizan GLP suelen ser motores de gasolina adaptados (bicombustible) que pueden funcionar indistintamente con gasolina o GLP. Las emisiones de NOx y partículas del GLP son significativamente menores que las de la gasolina y el diésel.
El Gas Natural es un combustible fósil compuesto principalmente por metano. Se extrae de yacimientos subterráneos. Para su uso como combustible vehicular, se presenta principalmente en dos formas:
- GNC (Gas Natural Comprimido): El gas natural se almacena a alta presión (alrededor de 200-250 bares) en depósitos rígidos. Se utiliza en vehículos adaptados o diseñados específicamente para GNC.
- GNL (Gas Natural Licuado): El gas natural se enfría a temperaturas extremadamente bajas (-162°C) para convertirlo en líquido, lo que permite almacenar una mayor cantidad de energía en menos volumen. Se utiliza principalmente en vehículos pesados (camiones, autobuses, barcos) debido al coste y tamaño de los tanques criogénicos.
El gas natural, aunque es un combustible fósil no renovable, se considera el más limpio de ellos. Emite menos CO2 por unidad de energía que la gasolina o el diésel y produce muy bajas emisiones de partículas y NOx. Los vehículos de gas natural pueden ser monocombustible (solo usan gas natural) o bicombustible (gas natural y gasolina o, en el caso de vehículos pesados, gas natural y diésel).
Hidrógeno: El Combustible del Futuro (Potencialmente)
El hidrógeno es a menudo citado como el combustible definitivo para un transporte sin emisiones locales. Puede utilizarse de dos maneras principales en vehículos:
- En motores de combustión interna adaptados: Similar a la gasolina o el gas natural, el hidrógeno se quema en un motor. La principal emisión es vapor de agua, pero a altas temperaturas de combustión también pueden formarse NOx. Esta opción es menos común.
- En pilas de combustible (Fuel Cell Vehicles - FCV): Esta es la aplicación más prometedora. En una pila de combustible, el hidrógeno reacciona electroquímicamente con el oxígeno del aire para producir electricidad, calor y agua. Esta electricidad alimenta un motor eléctrico que mueve el vehículo. La única emisión es vapor de agua.
El principal desafío del hidrógeno es su producción (que idealmente debe ser a partir de fuentes renovables, el llamado "hidrógeno verde"), su almacenamiento seguro y eficiente en el vehículo y la infraestructura de repostaje.
Electricidad: La Alternativa de Cero Emisiones Locales
Los vehículos eléctricos puros (Battery Electric Vehicles - BEV) no utilizan ningún combustible en el sentido tradicional. Se mueven gracias a uno o varios motores eléctricos que se alimentan de la energía almacenada en un paquete de baterías recargables. La energía eléctrica se obtiene de la red eléctrica y puede provenir de diversas fuentes (renovables, fósiles, nuclear). Las emisiones contaminantes de un vehículo eléctrico son cero en el punto de uso (no emiten por el tubo de escape), aunque su impacto ambiental total depende de cómo se haya generado la electricidad que cargan y del proceso de fabricación y reciclaje de las baterías.
Bifuel vs. Híbridos: Diferencias Clave
Es común confundir los vehículos bifuel con los híbridos, pero son conceptos distintos:
- Vehículos Bifuel: Tienen un único motor de combustión interna diseñado o adaptado para funcionar con dos tipos de combustible distintos (por ejemplo, gasolina y GLP, o gasolina y GNC). Disponen de dos depósitos separados para cada combustible y el conductor (o el sistema del coche) puede seleccionar qué combustible usar en cada momento. El motor en sí es el mismo, solo que está preparado para quemar dos sustancias diferentes.
- Vehículos Híbridos Eléctricos: Combinan al menos dos fuentes de propulsión: un motor de combustión interna (típicamente de gasolina) y uno o varios motores eléctricos. Cuentan con un motor de combustión, un motor eléctrico y una batería (más pequeña que la de un eléctrico puro) que se recarga mediante la frenada regenerativa o el propio motor de combustión. Pueden funcionar solo con el motor eléctrico, solo con el motor de combustión, o con ambos a la vez, buscando optimizar la eficiencia y reducir el consumo y las emisiones.
La principal diferencia radica en que los bifuel usan dos combustibles en un mismo motor de combustión, mientras que los híbridos combinan un motor de combustión con un motor eléctrico.
Tabla Comparativa de Combustibles Comunes
| Combustible | Origen Principal | Tipo de Motor | Emisiones (Notas) |
|---|---|---|---|
| Gasolina | Petróleo (fósil) | Combustión interna (chispa) | CO2, NOx, partículas, etc. |
| Diésel | Petróleo (fósil) | Combustión interna (compresión) | CO2 (menos que gasolina), NOx (más que gasolina), partículas |
| GLP | Petróleo/Gas Natural (fósil) | Combustión interna (gasolina adaptado) | Menos NOx/partículas que gasolina/diésel |
| Gas Natural (GNC/GNL) | Yacimientos (fósil) | Combustión interna (adaptado o específico) | Menos CO2/NOx/partículas que gasolina/diésel |
| Eléctrico | Red eléctrica (variable) | Motor(es) eléctrico(s) | Cero en uso (depende de generación) |
| Biodiésel | Aceites vegetales/grasas animales (renovable) | Combustión interna (diésel) | Balance CO2 más favorable, otras emisiones variables |
| Etanol | Plantas (maíz, caña, etc.) (renovable) | Combustión interna (gasolina) | Balance CO2 más favorable, otras emisiones variables |
Impacto Fiscal en la Compra de Vehículos Alternativos
La elección del combustible también puede tener implicaciones fiscales, diseñadas en muchos casos para fomentar la adopción de opciones menos contaminantes.
El Impuesto Especial sobre Determinados Medios de Transporte, conocido como Impuesto de Matriculación, se paga al matricular un vehículo nuevo y su cuantía se basa en las emisiones de CO2 por kilómetro homologadas. Los vehículos con bajas emisiones de CO2 (por ejemplo, por debajo de 120 g/km) suelen estar exentos o tributar a tipos reducidos. Muchos vehículos eléctricos, de gas natural o GLP caen en estas categorías, lo que implica un ahorro significativo en este impuesto.
En cuanto al Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (el impuesto de circulación anual que se paga al ayuntamiento), muchos municipios ofrecen bonificaciones importantes, a menudo de hasta el 75%, para vehículos considerados ecológicos, como los eléctricos, de gas natural o GLP. Esto supone un ahorro recurrente para el propietario.
Preguntas Frecuentes sobre Combustibles
¿Existen distintos tipos de gases para usar como combustible en vehículos?
Sí, aunque pueden generar confusión. Los más comunes son el GLP y el gas natural (GNV). El GLP es una mezcla de propano y butano licuado, derivado del petróleo y el gas natural. El GNV es gas natural, compuesto principalmente por metano. Dentro del GNV, encontramos el GNC (Gas Natural Comprimido, almacenado a alta presión) y el GNL (Gas Natural Licuado, almacenado a muy baja temperatura como líquido).
¿Los vehículos que usan GLP contaminan menos que los de gasolina o diésel?
Sí, generalmente. Los vehículos a GLP emiten menos óxidos de nitrógeno (NOx) y partículas que los de gasolina y diésel, y sus emisiones de CO2 son ligeramente inferiores a las de la gasolina.
¿Hay distintos tipos de vehículos de gas natural según cómo usan el combustible?
Correcto. Existen vehículos monocombustible (solo usan gas natural), bicombustible (usan gas natural y gasolina, pudiendo alternar entre ambos) y, en algunos casos, vehículos de doble combustible (usan gas natural y diésel simultáneamente, optimizando la mezcla, común en vehículos pesados).
¿Contaminan los vehículos que usan el combustible de gas natural?
Sí, emiten gases contaminantes, ya que es un combustible fósil. Sin embargo, dentro de los combustibles fósiles, el gas natural es el menos contaminante. Produce menos emisiones de CO2, NOx y partículas en comparación con la gasolina y el diésel.
La diversidad de combustibles para vehículos es una realidad que responde a la búsqueda de una movilidad más eficiente y sostenible. Si bien la gasolina y el diésel siguen siendo predominantes, las alternativas como el GLP, el gas natural, la electricidad o el hidrógeno están ganando terreno, ofreciendo diferentes perfiles de rendimiento, coste e impacto ambiental. La elección del combustible adecuado dependerá de las necesidades del usuario, la infraestructura disponible y las regulaciones medioambientales futuras.
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