Why is Mexico City no longer called DF?

CDMX: Ciudadanos Moldean su Nueva Era

09/07/2024

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La Ciudad de México ha experimentado una profunda transformación en los últimos años. Más allá del cambio de denominación de Distrito Federal a Ciudad de México (CDMX), esta evolución implicó la dotación de mayor autonomía y la creación de su propia Constitución. Este documento fundamental no fue redactado a puertas cerradas; por el contrario, buscó incorporar la voz ciudadana a través de mecanismos innovadores. Este artículo explora cómo miles de habitantes de la capital participaron activamente en este proceso histórico, influyendo en el contenido de la ley máxima de su ciudad.

La transición del Distrito Federal a la Ciudad de México fue un proceso complejo que buscaba modernizar la estructura política y administrativa de la capital del país, otorgándole facultades y autonomía similares a las de una entidad federativa, sin ser formalmente un estado. Una parte crucial de esta transformación fue la redacción de una nueva Constitución local, la primera en la historia de la Ciudad de México. Para asegurar que este documento reflejara las aspiraciones y necesidades de sus habitantes, se implementaron diversas estrategias de participación ciudadana. Entre ellas, destacó el uso de plataformas digitales para recoger propuestas y promover el diálogo.

Why is Mexico City no longer called DF?
On January 20, 2016, Mexico City took another step toward local autonomy when an amendment to the national constitution officially changed the capital's status from federal district to, simply, Ciudad de México (Mexico City, abbreviated CDMX).
Índice de Contenido

El Rol Catalizador de Change.org

Una de las herramientas clave en este esfuerzo de inclusión ciudadana fue la plataforma Change.org. Reconocida por ser un espacio donde los ciudadanos pueden iniciar y apoyar peticiones sobre diversas causas, Change.org se convirtió en un puente entre la sociedad civil y el comité redactor de la Constitución. La plataforma no solo alojó las propuestas, sino que también promovió ideas prometedoras entre su amplia base de usuarios y a través de sus listas de correo. Además, el equipo de Change.org se reunió con los promotores de las peticiones para ayudarles a refinar sus ideas y presentarlas de manera más efectiva.

La respuesta ciudadana fue notable. Se presentaron 357 peticiones diferentes a través de la plataforma, reflejando un amplio espectro de intereses y preocupaciones de la población capitalina. La visibilidad de estas propuestas fue significativa, con 500,000 usuarios visualizando las diferentes iniciativas.

Propuestas Ciudadanas con Impacto Real

El proceso demostró que la participación digital podía traducirse en influencia concreta. Varias peticiones lograron superar umbrales de firmas que les otorgaron una consideración especial por parte del comité redactor. Ocho peticiones superaron el umbral de las 10,000 firmas. Estos temas incluyeron:

  • Derechos LGBTI
  • Extensión de la licencia de paternidad y maternidad
  • Derechos de las personas con discapacidad
  • Revitalización de ríos y lagos
  • Derechos digitales y acceso universal a internet
  • Garantizar una cantidad mínima de espacio verde por residente
  • Principios de ciudad inteligente

Aún más impactante fue el grupo de peticiones que superaron el umbral de las 50,000 firmas. Cuatro iniciativas alcanzaron esta cifra, demostrando un respaldo ciudadano masivo:

  • Una petición que garantizaba la protección de los animales.
  • Otra relacionada con los derechos digitales y las estrategias de ciudad inteligente.
  • Una petición para el reconocimiento del “derecho a un buen gobierno”.
  • Un principio de transparencia conocido como 3de3, mediante el cual los funcionarios públicos divulgarían sus bienes personales, posibles conflictos de interés e impuestos.

En total, 280,000 personas firmaron las 357 peticiones. Si bien este número representa un porcentaje pequeño de la población total de la ciudad, el nivel de compromiso ciudadano superó con creces los objetivos iniciales establecidos por las autoridades, según Alberto Herrera Aragón, director de Change.org en México. “Creamos una dinámica completamente nueva – no habíamos hecho nada similar antes”, afirmó.

El Diálogo Directo: Ciudadanos Frente a Redactores

Un aspecto innovador y, según los involucrados, arriesgado del proceso, fue permitir que los ciudadanos promotores de las peticiones presentaran sus propuestas directamente al comité de redacción de la Constitución e, incluso, en algunos casos, al Jefe de Gobierno. Esta dinámica era nueva tanto para los ciudadanos, que no estaban acostumbrados a tener este nivel de acceso y diálogo, como para los funcionarios y redactores, quienes también se sentían nerviosos ante la situación, según relató Aragón.

Sin embargo, el riesgo dio sus frutos. Tras las primeras presentaciones, quedó claro que los redactores acogieron con agrado la oportunidad de escuchar directamente a ciudadanos apasionados por sus causas. Igualmente, los peticionarios sintieron que sus voces eran genuinamente escuchadas y tomadas en cuenta. Carlos Cruz, activista por la justicia juvenil y miembro del comité redactor, señaló: “Estábamos escribiendo y estábamos escuchando lo que la gente decía”.

La información de las peticiones fue sistematizada. De manera similar a las actualizaciones de encuestas que también se realizaron, las peticiones se presentaban semanalmente al grupo redactor. El equipo de LabCDMX monitoreaba diariamente las tasas de crecimiento de firmas. Una vez que una petición superaba el umbral de las 10,000 firmas, se notificaba al grupo redactor y se solicitaba a hasta tres voluntarios del equipo que se reunieran con los peticionarios.

Después de esta reunión inicial, los ciudadanos se reunieron en promedio dos veces adicionales con los asesores legales para dar seguimiento al proceso de redacción de sus propuestas. Este acompañamiento aseguró que las ideas ciudadanas fueran comprendidas y consideradas adecuadamente en la formulación de los artículos constitucionales. Antes de que el borrador fuera presentado públicamente a la asamblea constituyente, los 14 peticionarios cuyas propuestas habían superado los umbrales significativos fueron consultados sobre la redacción final de los artículos relacionados con sus iniciativas. Este paso final fue crucial, y todos menos un peticionario aprobaron el texto final, declarando sus peticiones en línea como una “victoria”.

Este proceso demostró que la participación ciudadana puede ser un proceso de doble vía, con un componente pedagógico tanto para los ciudadanos como para los funcionarios. Como señaló Rivera, uno de los involucrados: “Pensamos que la participación se trataba de hacer que los ciudadanos aprendieran sobre el proceso, pero también se trataba de hacer que los funcionarios de alto nivel aprendieran que nada malo sucederá si tienes las reglas y expectativas correctas establecidas. La participación va en ambos sentidos; es un proceso pedagógico”.

Éxitos y Desafíos en la Co-creación Constitucional

El éxito del proceso de incorporación de propuestas ciudadanas, especialmente aquellas que superaron el umbral de las 10,000 firmas, fue significativo. Todas las ideas que alcanzaron esta cifra fueron incorporadas en el borrador de la Constitución. Esto valida la efectividad de la metodología implementada y el compromiso inicial del comité redactor con la inclusión de la voz ciudadana.

Sin embargo, el proceso constitucional de dos etapas presentó desafíos para este experimento de co-creación. Si bien el entonces Jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, pudo ordenar que el comité redactor escuchara a los peticionarios exitosos, su autoridad no se extendía sobre la Asamblea Constituyente de 100 miembros una vez que el borrador del texto les fue entregado para negociación y ratificación. Como resultado, los peticionarios tuvieron menos influencia durante esta segunda etapa del proceso legislativo. Esto subraya la complejidad de integrar plenamente la participación ciudadana en sistemas políticos establecidos, donde las etapas formales de deliberación y votación pueden limitar el impacto directo de las iniciativas ciudadanas iniciales.

A pesar de este desafío final, el proceso de participación ciudadana facilitado por Change.org y otras iniciativas marcó un precedente importante en la historia política de la Ciudad de México. Demostró la viabilidad y el valor de abrir los procesos de toma de decisiones, incluso los tan complejos como la redacción de una Constitución, a la influencia directa de sus habitantes. La transformación del Distrito Federal a Ciudad de México no fue solo un cambio de nombre o de estatus legal; fue también una oportunidad para repensar la relación entre gobierno y gobernados, y para construir, con la participación de muchos, las bases de su futuro.

Resumen de Participación Ciudadana en la Constitución de CDMX

AspectoDetalle
Plataforma PrincipalChange.org
Total Peticiones357
Usuarios que Vieron Propuestas500,000
Firmantes Totales280,000
Peticiones > 10,000 Firmas8 (Ideas incorporadas al borrador)
Peticiones > 50,000 Firmas4 (Temas de alto respaldo)
Interacción Ciudadanos/RedactoresSí, reuniones directas
Consulta Final a PeticionariosSí, a los 14 principales
Aprobación Borrador por Peticionarios13 de 14

Preguntas Frecuentes sobre el Proceso

¿Qué papel jugó Change.org en este proceso?
Change.org actuó como una plataforma para recoger, promover y organizar peticiones ciudadanas relacionadas con la Constitución de la CDMX. Facilitó el contacto entre peticionarios y el comité redactor.

¿Cuántos ciudadanos participaron a través de peticiones?
280,000 personas firmaron alguna de las peticiones alojadas en la plataforma.

¿Qué tipo de propuestas fueron consideradas?
Las propuestas abarcaban temas como derechos LGBTI, derechos laborales, derechos de discapacidad, medio ambiente, derechos digitales, espacio público, buen gobierno y transparencia.

¿Fueron todas las propuestas ciudadanas incluidas en la constitución?
Todas las ideas de las 8 peticiones que superaron el umbral de 10,000 firmas fueron incorporadas en el borrador inicial de la Constitución.

¿Cómo interactuaron los ciudadanos con los redactores de la constitución?
Los peticionarios cuyas iniciativas tuvieron éxito se reunieron directamente con miembros del comité redactor y asesores legales para discutir y refinar sus propuestas.

¿El proceso de participación garantizó que las ideas ciudadanas quedaran en la Constitución final?
Si bien las ideas fueron incorporadas en el borrador, la etapa de negociación y ratificación en la Asamblea Constituyente limitó la influencia final de los peticionarios, ya que no tuvieron la misma participación en esa fase.

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