29/04/2021
La correcta protección de los cables eléctricos es un aspecto fundamental en cualquier instalación, ya sea doméstica, industrial o en aplicaciones específicas. Los cables, al ser el corazón de la transmisión de energía y datos, están expuestos a daños mecánicos, ambientales y, en algunos casos, al fuego. Para salvaguardar su integridad y garantizar la seguridad de las personas y los bienes, se utilizan diversos tipos de tubos y canalizaciones diseñados específicamente para este fin. La elección del tipo de protección adecuada depende de múltiples factores, incluyendo el entorno de la instalación, el número y tipo de cables a proteger, y las normativas vigentes.

El término general para estos elementos es "tubo protector de cables" o "conducto eléctrico", aunque existen diferentes denominaciones y materiales según su aplicación y características. A continuación, exploraremos los tipos más comunes de tubos y canalizaciones utilizados para la protección del cableado eléctrico, detallando sus propiedades y usos.
- Tubo Corrugado: Flexibilidad y Versatilidad
- Tubos de Doble Pared para Acometidas Enterradas
- Canalización Rígida de PVC: Para Instalaciones en Superficie
- Tubo de Acero: Robustez para Entornos Exigentes
- Tubos Helicoidales o Traqueales: Alta Protección Industrial
- Canaletas: Organización y Protección Superficial
- Consideraciones al Elegir el Tubo Protector
- Medidas Comunes del Tubo Corrugado Eléctrico
- Preguntas Frecuentes
Tubo Corrugado: Flexibilidad y Versatilidad
El tubo corrugado es, quizás, el tipo de conducto más reconocido y ampliamente utilizado en instalaciones eléctricas, especialmente en el ámbito residencial y comercial. Se caracteriza por su estructura anillada, similar a un fuelle, que le confiere una gran flexibilidad, facilitando su instalación en recorridos con curvas y cambios de dirección sin necesidad de accesorios adicionales como codos rígidos.
Este tipo de tubo protector se fabrica comúnmente en PVC, aunque también existen variantes en otros polímeros. La estructura típica del tubo corrugado de PVC consta de dos capas: una capa interior que aporta rigidez para facilitar el paso de la guía pasacables y una capa exterior corrugada que proporciona la flexibilidad y resistencia mecánica. Su diseño lo hace adecuado para ser instalado de diversas maneras: puede ir empotrado en paredes y techos, que es su uso más frecuente en edificaciones; también puede ser utilizado en instalaciones enterradas y aéreas, aunque en estos últimos casos pueden requerirse especificaciones adicionales o tipos de tubos más robustos.
Un aspecto crucial al utilizar tubo corrugado es la cantidad de cables que se pueden alojar en su interior. Según la legislación eléctrica, se permite introducir hasta cinco conductores eléctricos dentro de un tubo corrugado. Sin embargo, esta es una limitación máxima y, en la práctica, la cantidad ideal de cables debe permitir que el tubo no esté excesivamente lleno, facilitando futuras modificaciones o el paso de cables adicionales. El diámetro del tubo corrugado a seleccionar está directamente condicionado por la sección total de los cables que se van a introducir. Es vital elegir un diámetro que proporcione suficiente espacio libre para evitar el sobrecalentamiento de los cables y para que la instalación sea manejable.
Además de las versiones estándar, existen tubos corrugados fabricados con materiales libres de halógenos. Estos tubos libres de halógenos son especialmente importantes en instalaciones donde la seguridad en caso de incendio es una prioridad, como en edificios públicos, hospitales o escuelas. En caso de combustión, estos tubos no emiten gases tóxicos ni humos corrosivos, contribuyendo a la seguridad de las personas y la protección de las estructuras.

Tubos de Doble Pared para Acometidas Enterradas
Para aplicaciones específicas como las acometidas eléctricas enterradas, es decir, la parte de la instalación que conecta la red de distribución exterior con el punto de entrada a una propiedad, se utilizan tubos con características particulares. Los tubos de doble pared para acometidas son un ejemplo. Están fabricados en Polietileno, combinando polietileno de alta densidad en su capa interior y de baja densidad en su capa exterior.
A diferencia de algunos tubos utilizados en interiores, estos tubos de doble pared son considerados propagadores de llama. Debido a esta característica, su uso está restringido principalmente a instalaciones enterradas, donde el riesgo de propagación de fuego a través del conducto es mínimo. Una ventaja significativa de estos tubos en su contexto de uso es que no precisan de protección exterior adicional una vez enterrados, ya que su propia construcción les confiere la resistencia necesaria para este entorno. Los tubos de doble pared son versátiles y no se limitan solo a instalaciones eléctricas; también son empleados en canalizaciones de telecomunicaciones, fontanería o gas, dada su robustez y resistencia a las condiciones del subsuelo.
Canalización Rígida de PVC: Para Instalaciones en Superficie
Cuando la instalación de cables se realiza en superficie, es decir, visible a lo largo de paredes o techos, la canalización rígida de PVC es una opción común. Este tipo de tubería ofrece una protección mecánica sólida y un acabado estético más limpio en comparación con los tubos corrugados a la vista.
La canalización de PVC rígida está disponible en diferentes diámetros para adaptarse a la cantidad y sección de los cables. Al ser un material rígido, su instalación requiere el uso de piezas complementarias para salvar obstáculos y realizar cambios de dirección. Son indispensables los manguitos de unión para conectar tramos rectos y las curvas rígidas (codos) para las esquinas o las bajantes. La instalación de la canalización rígida de PVC implica fijar los tramos rectos y las piezas de curva a la superficie mediante abrazaderas o clips. Su rigidez proporciona una línea de instalación recta y ordenada, lo que la hace preferible en locales comerciales, garajes, almacenes o incluso en viviendas donde no es posible empotrar el cableado.
Tubo de Acero: Robustez para Entornos Exigentes
Similar a la canalización rígida de PVC en cuanto a su uso principal en superficie, el tubo de acero ofrece una protección mecánica superior. Es la elección predilecta en entornos industriales o donde los cables puedan estar expuestos a impactos significativos o condiciones ambientales adversas. El tubo de acero proporciona una robustez y durabilidad excepcionales.
Al igual que con el PVC rígido, la instalación de tubo de acero en superficie requiere el uso de piezas de unión y curvas específicas para este material. Además, trabajar con tubo de acero demanda herramientas de corte adecuadas para manipular el material, como sierras para metal o cortatubos. Su uso garantiza una protección muy alta contra daños físicos, roedores y, dependiendo del tipo y acabado, también contra la corrosión. Es una solución fiable para la protección de cables en talleres, naves industriales, exteriores (con el tratamiento adecuado) y otras áreas donde se necesita máxima resistencia.

Tubos Helicoidales o Traqueales: Alta Protección Industrial
Los tubos helicoidales, también conocidos como tubos traqueales, están diseñados para ofrecer un alto grado de protección a los conductores eléctricos en entornos particularmente exigentes. Construidos en PVC u otros materiales resistentes, estos tubos son flexibles pero con paredes más gruesas y una estructura que les confiere una resistencia mecánica superior a la del tubo corrugado estándar.
Su uso es frecuente en instalaciones industriales, maquinaria pesada y en el sector de la construcción. Estos tubos están diseñados para proteger los cables no solo contra impactos, sino también para proporcionar aislamiento eléctrico adicional y, a menudo, son estancos para proteger contra líquidos y polvo. Una característica importante de muchos tubos helicoidales es que son autoextinguibles en caso de llama, lo que añade una capa de seguridad crucial en ambientes industriales donde el riesgo de incendio puede ser mayor. Su diseño robusto y sus propiedades de aislamiento y estanqueidad los hacen ideales para proteger cableado en brazos robóticos, equipos móviles o cualquier aplicación donde los cables estén sometidos a movimientos constantes, vibraciones o condiciones ambientales severas.
Canaletas: Organización y Protección Superficial
Las canaletas son otra solución muy utilizada para la protección y organización de cables en instalaciones de superficie. A diferencia de los tubos redondos, las canaletas suelen tener una sección rectangular o cuadrada y disponen de una tapa que se puede retirar para introducir o retirar cables.
Se utilizan para proteger los conductores eléctricos y otro tipo de cableado (como cables de telecomunicaciones, sistemas de audio o de datos) contra pequeños impactos y para ocultarlos de forma ordenada. Las canaletas se fijan a la superficie mediante tornillos o, en versiones más ligeras y para cargas de cableado menores, mediante adhesivo. Se suministran habitualmente en tiras de dos metros de longitud, que se pueden cortar fácilmente a la medida necesaria o empalmar para cubrir recorridos más largos. Existen diferentes tamaños de canaletas, permitiendo seleccionar el adecuado según la sección y cantidad de cables a introducir. Para un acabado profesional y funcional, las canaletas cuentan con una amplia gama de piezas complementarias, como tapas finales para cerrar los extremos, ángulos exteriores e interiores para cubrir las esquinas, y derivaciones en forma de 'T' o 'L' para distribuir el cableado.
Consideraciones al Elegir el Tubo Protector
La selección del tipo de tubo o canalización adecuado es crucial para la seguridad y eficiencia de la instalación eléctrica. Es fundamental considerar:
- Tipo de Instalación: ¿Será empotrada, superficial, enterrada, aérea o industrial?
- Entorno: ¿Hay riesgo de humedad, polvo, impactos mecánicos, temperaturas extremas, o necesidad de baja emisión de humos en caso de incendio?
- Cantidad y Sección de Cables: Esto determinará el diámetro o tamaño necesario del conducto.
- Normativa Local: Las regulaciones eléctricas especifican qué tipos de conductos son aceptables para cada aplicación y las limitaciones de llenado.
Calcular bien el material que se va a utilizar, considerando no solo los tramos rectos sino también los accesorios necesarios (uniones, curvas, tapas, ángulos), es la mejor forma de optimizar la compra y asegurar una instalación correcta y segura.
Medidas Comunes del Tubo Corrugado Eléctrico
Las medidas o diámetros de los tubos corrugados varían para adaptarse a las diferentes necesidades de cableado. Para instalaciones eléctricas, las medidas más comunes y estandarizadas suelen ser:
- 16 mm
- 20 mm
- 25 mm
- 32 mm
- 40 mm
- 50 mm
- 63 mm
Estas medidas se refieren al diámetro exterior aproximado del tubo. La elección de una u otra medida dependerá directamente de la sección total de los cables que se prevea introducir, asegurando que el llenado del tubo cumpla con la normativa (recordando el límite de hasta cinco conductores y dejando espacio libre).

Preguntas Frecuentes
¿Cómo se llama el tubo que protege los cables?
Se denomina de diversas maneras según su tipo y material, incluyendo tubo corrugado, canalización de PVC, tubo de acero, tubo helicoidal, tubo traqueal o canaleta.
¿Qué tubo usar para proteger cables?
El tipo de tubo a usar depende del tipo de instalación (empotrada, superficial, enterrada, industrial), el entorno (seco, húmedo, con riesgo mecánico, con requisitos de seguridad contra incendios) y la cantidad/sección de los cables. Cada tipo de tubo (corrugado, PVC rígido, acero, doble pared, helicoidal, canaleta) tiene aplicaciones y propiedades específicas.
¿Cuántos cables pueden ir por un tubo corrugado?
Según la legislación, se permite introducir hasta cinco conductores eléctricos en un tubo corrugado. El diámetro del tubo debe elegirse en función de la sección de los cables a utilizar.
¿Qué medidas hay de tubo corrugado?
Las medidas más comunes de tubo corrugado para instalaciones eléctricas son 16, 20, 25, 32, 40, 50 y 63 mm. Estas varían según el uso, material y peso del tubo.
En resumen, la protección adecuada del cableado eléctrico mediante el uso de tubos y canalizaciones es un paso indispensable para garantizar la seguridad, fiabilidad y durabilidad de cualquier instalación eléctrica. Conocer los diferentes tipos disponibles y sus aplicaciones específicas permite tomar decisiones informadas para cada proyecto.
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