¿Qué gases contaminantes emiten los carros?

El Veneno Invisible: La Contaminación Global

29/10/2022

Valoración: 3.57 (8358 votos)

Como alguien apasionado por el mundo del automóvil y la movilidad, a menudo pensamos en la tecnología, la eficiencia y la velocidad. Pero hay un tema subyacente que impacta no solo cómo nos movemos, sino la salud del planeta y la nuestra propia: la contaminación. Un reciente informe del relator especial de la ONU sobre derechos humanos y medio ambiente ha puesto de manifiesto una realidad escalofriante: nos estamos envenenando a nosotros mismos y a la Tierra a un ritmo alarmante, y esta crisis, a pesar de su magnitud, pasa desapercibida.

¿Cuánto dióxido de carbono produce un automóvil?
¿Cuál es el promedio anual de emisiones de dióxido de carbono ( CO₂ ) de un vehículo de pasajeros típico? Un vehículo de pasajeros típico emite aproximadamente 4,6 toneladas métricas de CO₂ al año . Esto supone que el vehículo de gasolina promedio en circulación hoy en día tiene un consumo de combustible de aproximadamente 35,7 km/l y recorre aproximadamente 18 500 km al año.

Mientras la emergencia climática y la crisis de biodiversidad acaparan los titulares –y con justa razón–, la devastación silenciosa causada por la contaminación y las sustancias peligrosas sigue sin recibir la atención que merece. Sin embargo, los datos son demoledores: la contaminación y las sustancias tóxicas son responsables de, al menos, nueve millones de muertes prematuras cada año. Esta cifra es el doble de las muertes causadas por la pandemia de COVID-19 en sus primeros 18 meses y triplica la suma de fallecimientos por sida, malaria y tuberculosis. De hecho, una de cada seis muertes a nivel mundial está relacionada con enfermedades provocadas por la contaminación, una cifra que multiplica por 15 las muertes violentas (guerras, asesinatos, etc.).

Índice de Contenido

La Toxificación del Planeta se Intensifica

El panorama es desalentador. Según el informe, la intoxicación de nuestro planeta se está intensificando. Aunque algunas sustancias tóxicas han sido prohibidas o su uso se está reduciendo, la producción, el uso y el desecho de productos químicos peligrosos continúan aumentando a un ritmo acelerado. Cada año, cientos de millones de toneladas de sustancias tóxicas son liberadas al aire, el agua y el suelo.

La producción de sustancias químicas se duplicó entre 2000 y 2017, y las proyecciones indican que se duplicará de nuevo para 2030 y se triplicará para 2050. Gran parte de este crecimiento se concentra en países que no son miembros de la OCDE. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) advierte que este crecimiento resultará en un aumento de la exposición a riesgos y un empeoramiento de los impactos en la salud y el medio ambiente.

Amenazas Tóxicas: Viejas y Nuevas

El mundo lucha por gestionar las amenazas químicas existentes y emergentes. Sustancias cuya toxicidad se conoce desde hace tiempo, como el plomo, siguen utilizándose de forma generalizada. A pesar de sus devastadoras consecuencias para el desarrollo neurológico infantil, el plomo causa cerca de un millón de muertes al año y daños irreversibles en la salud de millones de niños.

Pero también hay nuevas preocupaciones. Los alteradores endocrinos, los microplásticos y los residuos farmacéuticos son solo algunos ejemplos. Un grupo particularmente inquietante son las sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas, conocidas como “sustancias químicas eternas” (forever chemicals).

Las Sustancias Químicas Eternas (PFAS)

Las PFAS son un grupo de miles de sustancias químicas utilizadas en una amplia gama de productos industriales y de consumo, desde espumas ignífugas hasta recubrimientos impermeables en textiles y utensilios de cocina. Su apodo de “eternas” se debe a su extrema persistencia en el medio ambiente.

Además de persistentes, son tóxicas y bioacumulativas, lo que significa que se acumulan en los tejidos de los organismos vivos y aumentan su concentración a medida que avanzan en la cadena alimentaria. La presencia de PFAS en el organismo es casi universal en los países industrializados.

La exposición a PFAS se ha relacionado con una serie de problemas de salud graves, incluyendo lesiones hepáticas, hipertensión, respuesta inmunitaria reducida, disminución de la fertilidad, menor peso al nacer y ciertos tipos de cáncer (testicular y de riñón).

El costo de estas sustancias es inmenso, no solo en salud. En la Unión Europea, los costos sanitarios relacionados con las PFAS se estiman entre 52.000 y 84.000 millones de euros anuales, mientras que los costos de limpieza y recuperación de suelos y aguas contaminadas oscilan entre 10.000 y 170.000 millones de euros.

Fuentes Principales de Contaminación

Las fuentes de esta contaminación generalizada son variadas y a menudo interconectadas:

  • Combustibles Fósiles: La extracción, procesamiento, distribución y quema de carbón, petróleo y gas natural generan enormes volúmenes de contaminación y sustancias tóxicas. Además, los combustibles fósiles son la materia prima principal para las industrias petroquímica y del plástico, ambas altamente contaminantes.
  • Agricultura Industrial: Contamina el aire, el agua, el suelo y la cadena alimentaria con plaguicidas, herbicidas, fertilizantes sintéticos y medicamentos peligrosos.
  • Otras Industrias: La minería y la fundición, la industria manufacturera, el sector textil, la construcción y el transporte también son fuentes significativas de contaminación y sustancias tóxicas.

La contaminación es hoy omnipresente. Se encuentra desde las cumbres más altas del Himalaya hasta las profundidades de la Fosa de las Marianas.

Exposición Humana y Conexiones con Otras Crisis

Estamos expuestos a sustancias tóxicas constantemente: al respirar, a través de los alimentos y el agua que consumimos, por contacto con la piel e incluso desde el vientre materno a través del cordón umbilical. Estudios de biomonitorización confirman la presencia de residuos de plaguicidas, ftalatos, pirorretardantes, PFAS, metales pesados y microplásticos en nuestros cuerpos. Sorprendentemente, se han detectado sustancias tóxicas incluso en recién nacidos.

Esta contaminación tóxica está íntimamente ligada a los otros dos aspectos de la triple crisis ambiental global: la emergencia climática y el declive de la biodiversidad.

  • La industria química, por ejemplo, agrava el cambio climático al consumir más del 10% de los combustibles fósiles producidos globalmente y emitir unos 3300 millones de toneladas de gases de efecto invernadero anualmente.
  • El calentamiento global, a su vez, contribuye a la liberación de contaminantes peligrosos atrapados en glaciares y permafrost que se están derritiendo.
  • La contaminación y las sustancias tóxicas son uno de los cinco motores principales del declive catastrófico de la biodiversidad, afectando gravemente a polinizadores, insectos, ecosistemas acuáticos (dulces y marinos) y poblaciones de aves.

La Contaminación es una Cuestión de Desigualdad

Aunque la contaminación afecta a todos, su carga recae de manera desproporcionada en las personas y comunidades que ya sufren pobreza, discriminación y marginación sistémica. Los países de ingreso bajo y mediano soportan casi el 92% de las muertes relacionadas con la contaminación.

El entorno laboral es otra fuente significativa de exposición. Más de 750.000 trabajadores mueren anualmente debido a la exposición a sustancias tóxicas en el trabajo, como materia particulada, amianto, arsénico o gases de escape de motores diésel.

La gestión insegura de residuos, incluyendo vertidos, quema al aire libre y procesamiento informal de desechos electrónicos, baterías de plomo y plásticos, expone a cientos de millones de personas en el Sur Global a peligrosos cócteles químicos. Además, grupos como mujeres, niños, minorías, migrantes, pueblos indígenas, ancianos y personas con discapacidad son particularmente vulnerables.

Las Zonas de Sacrificio

El informe destaca la existencia de "zonas de sacrificio", comunidades que están expuestas a niveles extremos de contaminación y sustancias tóxicas. Este término, que se originó para describir áreas inhabitables por experimentos nucleares, ahora se refiere a lugares donde los residentes sufren consecuencias devastadoras para su salud y violaciones de sus derechos humanos.

Estas zonas, a menudo ubicadas cerca de sitios industriales o mineros altamente contaminantes, son un fallo del mercado de proporciones catastróficas, donde las empresas externalizan sus costos ambientales y de salud a comunidades vulnerables.

Ejemplos en América Latina y el Caribe incluyen:

  • Quintero-Puchuncaví, Chile: Un complejo industrial con refinerías, petroquímicas, centrales eléctricas y fundición de cobre, que ha causado enfermedades a cientos de escolares por contaminación atmosférica.
  • La Oroya, Perú: Un 99% de los niños tienen niveles de plomo en sangre que superan los límites aceptables debido a una fundición de plomo.
  • Cerro de Pasco, Perú: Los habitantes están expuestos a metales pesados por una enorme mina a cielo abierto.
  • Guadalupe y Martinica, Francia: Agua y suelo contaminados con el plaguicida clordecona, afectando al 90% de la población y aumentando el riesgo de cáncer. La quema regular de vertederos también genera químicos peligrosos.

La existencia de estas zonas de sacrificio es una mancha en la conciencia de la humanidad, donde las personas son tratadas como desechables y sus derechos pisoteados.

Injusticias Ambientales Transnacionales

Muchas injusticias ambientales tienen un alcance transnacional. El consumo en países ricos tiene graves consecuencias en la salud y los ecosistemas de otros Estados. Países de ingreso alto exportan irresponsablemente materiales peligrosos (plaguicidas, residuos plásticos y electrónicos, aceite usado, vehículos desechados) a países de ingreso bajo y mediano, aprovechando regulaciones más laxas.

Ejemplos incluyen la exportación de plaguicidas prohibidos por la UE, el desguace de buques en playas del Sur de Asia con exposición de trabajadores a tóxicos, y el procesamiento informal de residuos electrónicos en países en desarrollo, exponiendo a trabajadores a altos niveles de metales pesados y otros químicos peligrosos.

La Responsabilidad Empresarial y las Recomendaciones

Las empresas tienen la responsabilidad de actuar con debida diligencia en materia de derechos humanos y medio ambiente. Sin embargo, existen innumerables ejemplos de compañías que violan este derecho generando contaminación o exponiendo a la población a sustancias tóxicas.

El relator de la ONU es claro: las empresas que operan en zonas de sacrificio deberían invertir en control de contaminación, usar combustibles más limpios, cambiar sus procesos, reducir la producción y, si es necesario, trasladarse. También son responsables de la limpieza y rehabilitación de las áreas contaminadas por sus operaciones.

Entre las recomendaciones clave a los Estados, el informe insta a detoxificar urgentemente las zonas de sacrificio y eliminar las injusticias ambientales. Es un llamado a reconocer que un medio ambiente limpio, saludable y sostenible es un derecho humano fundamental, y que la inacción ante la contaminación está costando millones de vidas y dañando irreparablemente nuestro planeta.

Tabla Comparativa: Muertes por Contaminación vs. Otras Causas

CausaMuertes Anuales (Estimado)
Contaminación (Total)9.000.000
Contaminación Atmosférica7.000.000
Exposición a Plomo1.000.000
Sida, Malaria y Tuberculosis (Suma)~3.000.000 (Triple de la suma)
Violencia (Guerras, asesinatos, etc.)~600.000 (15 veces las muertes violentas)

*Nota: Las cifras comparativas se basan en las relaciones mencionadas en el texto del informe.

Preguntas Frecuentes sobre la Contaminación y Sustancias Tóxicas

¿Cuántas muertes causa la contaminación al año?

La contaminación y las sustancias tóxicas causan al menos nueve millones de muertes prematuras cada año a nivel mundial.

¿Cuál es el mayor contribuyente ambiental a las muertes prematuras?

La contaminación atmosférica es el mayor contribuyente ambiental, causando aproximadamente siete millones de muertes prematuras anualmente.

¿Qué son las "sustancias químicas eternas" (forever chemicals)?

Son las sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS), un grupo de miles de sustancias químicas que persisten en el medio ambiente y se bioacumulan en los organismos vivos. Se usan en muchos productos industriales y de consumo.

¿Qué son las zonas de sacrificio?

Son comunidades o lugares donde los residentes están expuestos a niveles extremos de contaminación y sustancias tóxicas, sufriendo consecuencias devastadoras para su salud física y mental y violaciones de sus derechos humanos.

¿Cómo afecta la contaminación a la desigualdad?

La carga de la contaminación recae desproporcionadamente en las personas y comunidades que ya enfrentan pobreza, discriminación y marginación, especialmente en países de ingreso bajo y mediano.

¿Qué papel tienen las empresas en esta crisis?

Las empresas tienen la responsabilidad de respetar los derechos humanos y el medio ambiente. Sin embargo, muchas contribuyen significativamente a la contaminación, especialmente en las zonas de sacrificio, y a menudo no asumen la responsabilidad de la limpieza y rehabilitación de las áreas contaminadas.

¿Se espera que la producción de sustancias químicas disminuya?

No, se espera que la producción de sustancias químicas peligrosas continúe aumentando rápidamente, duplicándose para 2030 y triplicándose para 2050, intensificando así la toxificación del planeta.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a El Veneno Invisible: La Contaminación Global puedes visitar la categoría Automóviles.

Subir