10/06/2020
La Pampa, una de las veinticuatro jurisdicciones que conforman la República Argentina, se extiende por el centro del país, presentando una geografía de transición. Hacia el noreste, conserva las características de la pampa húmeda, mientras que al oeste y sur, exhibe rasgos distintivos de la Patagonia. Una vasta franja orientada al noroeste-sudeste, conocida como el caldenal, es hogar de bosques de caldén, un árbol emblemático cuyo centro de dispersión mundial se encuentra en esta provincia. Limita al norte con San Luis y Córdoba, al este con Buenos Aires, al sur con el río Colorado que la separa de Río Negro, y al noroeste con Mendoza. Su capital y ciudad más poblada es Santa Rosa.

Históricamente, el territorio pampeano ha sido un cruce de caminos para diversas culturas durante miles de años. La investigación arqueológica, aunque tardía, ha revelado una rica presencia humana que data de hace 8600 años, especialmente en el sur de la provincia, cerca del río Colorado. Estas primeras comunidades eran cazadores-recolectores, cuya economía se basaba principalmente en la caza del guanaco. Con el tiempo, se desarrollaron rituales mortuorios y la ocupación humana se expandió a otras zonas, buscando siempre la protección de cuencas fluviales y manantiales.
- Poblamiento Aborigen Originario: Miles de Años de Presencia
- Tehuelches, Pampas y Querandíes: Los Pueblos del Siglo XVI
- Primeros Contactos y el Impacto de la Colonización
- Mixogenización y el Surgimiento de los Ranqueles
- Tratados de Paz y Conflictos Continuos
- Guerras Civiles y Alianzas Indígenas
- Las Campañas al Desierto y el Avance de la Frontera
- El Protectorado Rosista y la Hegemonía de Calfucurá
- Enfrentamientos con el Estado de Buenos Aires
- Pactos con la Nación Argentina
- La Rebelión de Calfucurá y su Fin
- Dominio Argentino y la Conquista Final
- Del Territorio Nacional a la Provincia
- Preguntas Frecuentes sobre La Pampa
Poblamiento Aborigen Originario: Miles de Años de Presencia
La evidencia más antigua de la presencia humana en La Pampa se remonta a unos 8600 años atrás, concentrada en el sur, cerca de Casa de Piedra. Estas tempranas sociedades adoptaron un modo de vida cazador-recolector, subsistiendo principalmente de la caza de guanacos. Alrededor de hace 6000 años, comenzaron a manifestarse prácticas funerarias, indicando una complejidad social creciente.
Una segunda oleada de poblamiento, hace aproximadamente 5000 años, vio la exploración de nuevas áreas, vinculadas a fuentes de agua como el río Curacó. Sitios arqueológicos en Tapera Moreira, al sur de las sierras de Lihuel Calel, han proporcionado valiosa información sobre este período.
Hace unos 3000 años, la estabilización del clima llevó a las condiciones semi-desérticas actuales. La ocupación se consolidó en la cuenca inferior del río Chadileuvú y la zona serrana de Lihué Calel. Estas comunidades se caracterizaban por enterrar a sus muertos cerca de sus toldos. En los últimos 2000 años, la ocupación se extendió a la Meseta Basáltica del Oeste y los médanos del río Atuel. Este período marcó la máxima expansión de las sociedades cazadoras pampeanas.
La fabricación y uso de la cerámica se registra desde aproximadamente el año 1200 d.C. También son notables las expresiones simbólicas, como las pinturas rupestres encontradas en varios sitios. El cementerio de Chenque I en Lihué Calel fue utilizado por unos 700 años. Estos pueblos practicaban modificaciones anatómicas y envolvían a los muertos en "paquetes funerarios". Utilizaban objetos de intercambio a larga distancia, como collares de caracoles marinos y tupus de plata mapuches, demostrando conexiones con regiones distantes.
Tehuelches, Pampas y Querandíes: Los Pueblos del Siglo XVI
Cuando los españoles llegaron al Río de la Plata en el siglo XVI, el territorio de la actual La Pampa estaba habitado por diversos grupos indígenas. Los españoles los llamaron indígenas pampas, derivado del quechua “pampa” (llano). Sus vecinos mapuches los denominaban tehuelches (“gente bravía”), y los guaraníes los conocían como querandíes (“que está gordo” o “rico en grasa”), en alusión a su dieta. Posteriormente, el jesuita Thomas Falkner los identificó como hets, y hoy son clasificados como tehuelches septentrionales. Los grupos más cercanos a la cordillera eran conocidos como puelches (“gente del este”) por los mapuches.
En el siglo XVI, estas tribus tehuelches rioplatenses, aunque a veces en conflicto entre sí, comenzaron a unirse para enfrentar a los recién llegados europeos.
Primeros Contactos y el Impacto de la Colonización
La colonización española en las áreas vecinas, como la fundación de Sancti Spiritu (1527) y la primera Buenos Aires (1536-1541), tuvo un impacto significativo. La introducción del ganado vacuno y caballar, que rápidamente se volvió cimarrón en las vastas llanuras, transformó el ecosistema y la vida de los pueblos originarios. Este ganado se convirtió en un recurso crucial para ellos, pero también atrajo a los colonizadores.
La fundación de ciudades como Mendoza (1561), Córdoba (1573), la segunda Buenos Aires (1580) y San Luis (1594) empujó a las poblaciones indígenas de Cuyo y Córdoba hacia el sur, aumentando la concentración tehuelche y fomentando alianzas intertribales. La presión del avance español y la posterior influencia mapuche llevaron a una mayor homogeneización relativa de estas tribus. Los malones (ataques) a las estancias fronterizas y rutas se hicieron frecuentes, con caciques como Bagual y Capaquén ganando renombre.
En el siglo XVII, la interacción con los europeos trajo consigo devastadoras epidemias, como la viruela, que diezmaron a gran parte de las poblaciones aborígenes.
Mixogenización y el Surgimiento de los Ranqueles
A partir de mediados del siglo XVIII, los tehuelches pampeanos, beneficiados por el ganado cimarrón, comenzaron a interactuar y mixogenizarse con nuevas etnias. Destaca la fusión con los pehuenches mapuchizados provenientes del Ránquil, en la región andina, dando origen a los ranqueles de las pampas. Caciques como Carripilún lideraron este grupo. La presencia de cautivas europeas en las tolderías también contribuyó a un aporte genético europeo.
Otros grupos, como los mapuche-huiliches liderados por Llanquitur, también se asentaron en las llanuras, intensificando los ataques a las estancias y los puestos fronterizos españoles.
Tratados de Paz y Conflictos Continuos
El final del siglo XVIII estuvo marcado por intentos de paz y recurrentes conflictos. En 1782, el cacique tehuelche septentrional Lorenzo Calpisqui, reconocido como el “cacique principal de todas las pampas”, firmó un tratado de paz con el virrey de Buenos Aires. Este acuerdo permitía a los indígenas usar el ganado cercano a los fuertes a cambio de información sobre los ranqueles.
Sin embargo, los ranqueles y otros grupos no adheridos al tratado continuaron con los malones, atacando estancias y pueblos. Pese a estos quiebres, Calpisqui volvió a buscar la paz en 1790.
A principios del siglo XIX, los tehuelches septentrionales boreales habían desaparecido como facción étnica distinta, mientras que los australes, más al sur, resistieron, aunque también experimentaron un proceso de mapuchización.
Guerras Civiles y Alianzas Indígenas
Las guerras de independencia y las posteriores guerras civiles argentinas involucraron a las etnias aborígenes. Alianzas como la ranquel-carrerina (con José Miguel Carrera, exiliado chileno) y la mapuche-pincheirista (con los hermanos Pincheira, realistas chilenos) impactaron la región. Caciques como Yanquetruz, sucesor de Carripilún como cacique principal ranquel, lideraron importantes malones contra poblaciones bonaerenses y de otras provincias.
Los Pincheiras establecieron reductos en zonas cordilleranas y pampeanas (como Chical Co, Limay Mahuida, e Isla de los Pincheira o Chadileo), desde donde organizaban cuatrerismo y secuestros. Los mapuches borogas también se aliaron con los Pincheira, aumentando su presencia en la Pampa. Luego, los borogas firmaron la paz con Juan Manuel de Rosas, pero esta alianza fue inestable, llevando a nuevos conflictos, como el ataque a Río Cuarto por Canuillán, Mellín, Rondeau y Cañiuquir.
Estos eventos reflejaron la compleja red de alianzas y conflictos en la que los pueblos originarios se vieron inmersos, tomando partido en las luchas internas argentinas.
Las Campañas al Desierto y el Avance de la Frontera
A principios de la década de 1830, el gobierno de Buenos Aires, bajo Juan Manuel de Rosas, organizó la primera “campaña al desierto” con el objetivo de correr las fronteras hacia el oeste y el sur. Esta campaña contó con varias columnas militares.
La columna del oeste, comandada por José Félix Aldao, operó desde Mendoza, logrando tomar prisioneros, rescatar cautivas y apoderarse de ganado.
La columna del centro, liderada por José Ruiz Huidobro, partió de San Luis. Se enfrentó a Yanquetruz en la batalla de las Acollaradas (1833), derrotando a un grupo de ranqueles, aunque el cacique logró escapar. La falta de suministros impidió la persecución.

La columna del este, que llegó a Bahía Blanca, envió destacamentos al territorio pampeano. Uno de ellos, junto a indígenas aliados, persiguió a Yanquetruz, logrando la rendición de varios caciques ranqueles, aunque Yanquetruz escapó. Rosas también buscó alianzas con los borogas en las Salinas Grandes.
Estas campañas, si bien no lograron la dominación total, permitieron un avance significativo de la frontera y la ocupación militar de partes de la Pampa y el Comahue.
El Protectorado Rosista y la Hegemonía de Calfucurá
Tras la campaña de 1833, se establecieron guarniciones en fortines, y se firmaron tratados de paz con algunos caciques. Sin embargo, la retirada de fortines en 1835 y conflictos internos entre los borogas (como la masacre de Masallé orquestada por Calfucurá) llevaron a nuevos malones.
A partir de 1840, Calfucurá, un cacique mapuche-nguluche, pactó una alianza a modo de protectorado con Rosas. Calfucurá se convirtió en el líder dominante de una vasta confederación de tribus mapuches, ranqueles y tehuelches araucanizados, con base en las Salinas Grandes. Actuaba como intermediario y daba aviso de ataques de grupos menores. Rosas le enviaba alcohol, mercancías y vacunas a través de su ahijado, Pedro Rosas y Belgrano.
Calfucurá también pactó la paz con Sayhueque del “País de las Manzanas” y con el cacique tehuelche meridional Casimiro Biguá. Esta hegemonía duró hasta la caída de Rosas en 1852. Calfucurá se mantuvo leal a Rosas, participando en la batalla de Caseros y atacando Bahía Blanca tras la derrota.
Enfrentamientos con el Estado de Buenos Aires
Tras la caída de Rosas, Calfucurá, aunque inicialmente se alió con la Confederación Argentina de Urquiza, entró en conflicto con el Estado de Buenos Aires. En 1855, él y su hijo Manuel Namuncurá lideraron un terrible malón contra Azul. El coronel Bartolomé Mitre intentó perseguirlo pero fue derrotado por Calfucurá en la batalla de Sierra Chica, ganándose el apodo de “Napoleón del desierto”.
Otros caciques, como Bulnes Yanquetruz, también infligieron derrotas al ejército bonaerense. Calfucurá continuó atacando poblaciones fronterizas, con un ejército estimado en seis mil guerreros. A pesar de algunas victorias militares argentinas, la situación en la frontera siguió siendo inestable.
Pactos con la Nación Argentina
La Guerra del Paraguay interrumpió las campañas militares argentinas. Sin embargo, se lograron pactos de paz con caciques como Catriel, Cachul e Ignacio Coliqueo, quienes abandonaron la confederación de Calfucurá y se aliaron con Argentina.
Un hito importante fue el reconocimiento del cacicazgo de Casimiro Biguá, líder de los tehuelches meridionales. En 1865, Biguá reconoció informalmente la soberanía argentina sobre la Patagonia oriental y fue ascendido a teniente coronel del Ejército Argentino. En 1869, él y otros jefes izaron la bandera argentina y juraron fidelidad, oficializando un protectorado argentino sobre vastos territorios patagónicos, aunque la dominación efectiva tardaría más.
La Rebelión de Calfucurá y su Fin
A pesar de los pactos, Calfucurá continuó con sus malones. En 1870, atacó Tres Arroyos y Bahía Blanca. En 1872, asaltó Veinticinco de Mayo, Alvear y Nueve de Julio, causando numerosas muertes y robando ganado. Sin embargo, fue derrotado en la batalla de San Carlos de Bolívar por el general Ignacio Rivas y los aliados de Catriel. Calfucurá falleció en 1873, siendo sucedido por su hijo Manuel Namuncurá.
Dominio Argentino y la Conquista Final
En 1878, se sancionó la Ley de distribución de la tierra, buscando llevar la frontera controlada hasta los ríos Negro, Neuquén y Agrio. La Gobernación de la Patagonia fue creada, abarcando un vasto territorio que incluía la actual La Pampa.
La segunda campaña de la “Conquista del Desierto”, liderada por Julio A. Roca, buscó la dominación efectiva de estas tierras. Varias divisiones militares avanzaron sobre el territorio pampeano. La división de Nicolás Levalle se enfrentó a Manuel Namuncurá y fundó el Fuerte Huitrú (futura General Acha). La división de Eduardo Racedo persiguió a Baigorrita y fundó el Fortín Resina (futura Victorica). La división de Hilario Lagos erigió el Fortín Toay. Para junio de 1879, la región pampeana había sido incorporada efectivamente a la República Argentina.
El Tratado de Límites con Chile (1881) aseguró la posesión argentina de los territorios orientales de los Andes. Aunque caciques como Sayhueque, Inacayal y Foyel resistieron, fueron finalmente vencidos en 1884.
En las décadas siguientes, se fundaron numerosas localidades en el territorio pampeano, incluyendo Victorica (1882), General Acha (1882), Santa Rosa (1892), Toay (1894), Quehué (1896), Intendente Alvear (1896), Parera (1898) y Algarrobo del Águila (1899).
Del Territorio Nacional a la Provincia
Por ley de 1882, la Gobernación de la Patagonia se dividió en Territorios de la Pampa y de la Patagonia. El Territorio de la Pampa Central abarcaba la actual provincia y partes de otras.
La ley N.º 1532 de 1884 creó formalmente el Territorio Nacional de La Pampa, con límites definidos. Su primer gobernador fue Juan Ayala. Ajustes posteriores de límites en 1907 modificaron ligeramente su extensión.
Originalmente, la capital del Territorio Nacional fue General Acha, pero a partir de 1900, la capital se trasladó a Santa Rosa de Toay (luego solo Santa Rosa). En 1915, los departamentos fueron renombrados con nombres indígenas.
En 1951, el Congreso Nacional dispuso la creación de una nueva provincia en el territorio de La Pampa. Mediante una asamblea constituyente, se sancionó la constitución provincial y se eligió el nombre de Provincia Eva Perón en 1952.
Tras el golpe de estado de 1955, el nombre fue anulado y se volvió a la denominación de La Pampa. La constitución de 1952 fue derogada. En años posteriores, hubo intentos de sancionar una nueva constitución bajo gobiernos militares, hasta que en 1960 se sancionó la Constitución pampeana, cuya legitimidad ha sido debatida. Esta constitución fue reformada en 1994 y 1998.
La provincia de La Pampa ha tenido varios gobernadores desde la vuelta a la democracia, incluyendo a Rubén Marín, Carlos Verna y Oscar Mario Jorge. Actualmente, es gobernada por Sergio Ziliotto.
Preguntas Frecuentes sobre La Pampa
- ¿Cuál es la capital de La Pampa?
La capital de la provincia de La Pampa es Santa Rosa. - ¿Qué pueblos originarios habitaban la región de La Pampa?
Históricamente, el territorio fue habitado por tehuelches septentrionales (también llamados pampas, querandíes o hets), puelches, y posteriormente por ranqueles (surgidos de la mixogenización de tehuelches y pehuenches mapuchizados) y grupos mapuches. - ¿Qué es el caldenal?
El caldenal es una vasta franja geográfica en la provincia de La Pampa, orientada al noroeste-sudeste, caracterizada por ser una zona de bosques de caldén, un árbol nativo. - ¿Quién fue Calfucurá?
Calfucurá fue un importante cacique mapuche-nguluche que, a partir de la década de 1840, llegó a dominar gran parte de la Pampa y el Comahue, liderando una gran confederación de tribus y manteniendo una compleja relación de alianza y conflicto con el Estado argentino. - ¿Cuándo se convirtió La Pampa en provincia?
El territorio de La Pampa fue declarado provincia por ley en 1951 y se constituyó formalmente en 1952 bajo el nombre de Provincia Eva Perón. Tras la anulación de este nombre en 1955, recuperó su denominación actual de Provincia de La Pampa. - ¿Cómo se llama a las personas nacidas en La Pampa?
La información proporcionada en el texto no especifica cómo se denomina a las personas nacidas en la provincia de La Pampa (el gentilicio).
| Período Histórico | Principales Grupos Indígenas | Interacción con Europeos/Argentinos |
|---|---|---|
| Pre-contacto (hasta S. XVI) | Tehuelches Septentrionales (Pampas, Querandíes, Hets), Puelches | Vida cazadora-recolectora, expansión territorial, rituales |
| S. XVI - XVIII | Tehuelches Septentrionales, Puelches, Mixogenización con Pehuenches (Ranqueles), llegada de Mapuche-Huiliches | Primeros contactos, introducción de ganado, epidemias, conflictos (malones), tratados de paz (Calpisqui) |
| S. XIX (hasta Conquista) | Ranqueles, Mapuches (Borogas, Nguluches, etc.), Tehuelches (septentrionales araucanizados, meridionales) | Involucramiento en guerras civiles, alianzas (Pincheiras, Rosas), hegemonía de Calfucurá, campañas militares argentinas |
| Pos-Conquista (desde 1879) | Grupos residuales, reasentamientos, comunidades actuales (Mapuche, Tehuelche, Ranquel) | Dominio efectivo del Estado argentino, creación del Territorio Nacional, fundación de pueblos, conflictos por la tierra |
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