12/08/2021
Existe un automóvil en la historia argentina que, aunque popularmente asociado a una figura presidencial emblemática, nunca fue utilizado por él para el fin que fue concebido. Se trata del famoso Cadillac descapotable de 1955, una pieza de lujo y tecnología avanzada para su época, cuya trayectoria está entrelazada con momentos clave de la política nacional. A pesar de ser conocido como el Cadillac de Perón, la realidad es que Juan Domingo Perón nunca llegó a subir a bordo de esta unidad específica.

El vehículo en cuestión es un Cadillac modelo 67X, serie 62, fabricado en 1955. Fue un encargo especial de Perón, presumiblemente para ser utilizado en ceremonias oficiales y desfiles. Sin embargo, el destino quiso que, antes de que pudiera estrenarlo, fuera derrocado en septiembre de 1955. Esto marcó el inicio de una historia particular para este auto, que pasaría décadas guardado o al servicio de otros mandatarios, ajeno a la persona que originalmente lo solicitó.

- Un Encargo Presidencial No Utilizado
- Una Vida al Servicio de Otros Presidentes
- Abandono y Rescate: El Proceso de Restauración
- El Cadillac Hoy: Parte de la Flota Oficial con Poca Millas
- Una Excepción y las Nuevas Tendencias
- Preguntas Frecuentes sobre el Cadillac de Perón
- Comparativa: Los Cadillacs de Perón
Un Encargo Presidencial No Utilizado
La predilección de Perón por los automóviles Cadillac era bien conocida. Durante su primer gobierno, ya formaba parte de la flota oficial una lujosa limusina Cadillac de 1951. Este vehículo, un obsequio de General Motors, era frecuentemente utilizado tanto por Perón como por Eva Perón. Equipado con un motor V8, transmisión automática de tres marchas y dirección asistida, este modelo de 1951 se mantuvo en excelente estado y, años más tarde, tuvo un destino internacional al ser subastado en Inglaterra en 2016 por 123.500 dólares.
Pero el Cadillac que capturaría la imaginación popular y se convertiría en un símbolo sería el descapotable de 1955. Sus especificaciones técnicas eran impresionantes para la época: un motor V8 de 5424 centímetros cúbicos, capaz de entregar 250 caballos de fuerza, acoplado a una caja automática Hydra-Matic de cuatro velocidades. Su velocidad máxima alcanzaba los 180 km/h, y contaba con comodidades como elevavidrios eléctricos. Este vehículo representaba el pináculo del lujo y la ingeniería automotriz de mediados de los años 50.
El hecho de que Perón encargara este auto pero no pudiera usarlo inmediatamente después de su llegada a Argentina tras el exilio se explica por el cambio en las prioridades de seguridad. Para entonces, los automóviles blindados se habían vuelto esenciales para la protección presidencial. Un ejemplo de esto es el Ford Fairlane '72 blindado que lo recibió a su regreso en Ezeiza, un marcado contraste con el elegante descapotable de 1955.
Una Vida al Servicio de Otros Presidentes
Aunque Perón no lo utilizó, el Cadillac descapotable de 1955 no permaneció inactivo. Se convirtió en el vehículo ceremonial por excelencia, utilizado por una sucesión de presidentes argentinos, tanto de gobiernos de facto como democráticos. Figuras como Arturo Frondizi, Arturo Illia, Raúl Alfonsín, Carlos Menem y Fernando de la Rúa hicieron uso de él en diversas ocasiones. Estas incluían ceremonias de asunción presidencial, donde el auto descapotable permitía al mandatario saludar al público, o eventos de carácter protocolario como la tradicional vuelta en la pista de la Sociedad Rural de Palermo.
Este uso continuado a lo largo de décadas por distintos presidentes cimentó la imagen del Cadillac de 1955 como el automóvil presidencial por antonomasia en Argentina, a pesar de su peculiar origen ligado a Perón y su no utilización inicial por parte de él.
Abandono y Rescate: El Proceso de Restauración
La larga vida útil del Cadillac de 1955 tuvo sus altibajos. En 2018, durante la gestión de Mauricio Macri, el entonces secretario general de la Presidencia, Fernando de Andreis, puso de manifiesto el estado de abandono en el que se encontraba el vehículo. Lo describió como arrumbado en un depósito de la residencia de Olivos, una situación que De Andreis llegó a tomar como un símbolo del deterioro generalizado del país.
Esta denuncia impulsó un necesario proceso de restauración para devolver al icónico automóvil su esplendor. El vehículo fue recuperado y trasladado a los talleres del Museo del Automóvil de Buenos Aires para ser sometido a una puesta en valor. Los trabajos incluyeron la sustitución de componentes clave para su funcionamiento, como el carburador y el alternador. También se renovó por completo el sistema de correas, mangueras y cables.

Afortunadamente, algunas piezas originales pudieron ser conservadas, como el radiador. Los detalles estéticos también fueron cuidados: los tapizados fueron renovados, respetando rigurosamente su diseño original para mantener la autenticidad del vehículo histórico. Este esfuerzo de restauración permitió que el Cadillac de 1955 volviera a ser una pieza exhibible y funcional, digna de su lugar en la historia automotriz y política argentina.
El Cadillac Hoy: Parte de la Flota Oficial con Poca Millas
Actualmente, el Cadillac descapotable de 1955 sigue formando parte de la flota oficial de vehículos presidenciales de Argentina. A pesar de sus casi siete décadas de existencia, el auto ha recorrido sorprendentemente pocos kilómetros: menos de 18.000 en total. Esto se debe a que su uso siempre ha sido ceremonial y limitado a eventos específicos, no como un vehículo de transporte diario.
Su avanzado equipamiento para la época, como el motor V8 y los elevavidrios eléctricos, continúa deslumbrando a quienes tienen la oportunidad de verlo de cerca. Su presencia evoca una era pasada y un estilo de lujo que hoy es considerado clásico.
Una Excepción y las Nuevas Tendencias
Aunque se suponía que el uso del Cadillac de 1955 estaba reservado exclusivamente a los presidentes argentinos en funciones, hubo al menos una excepción notable. En 2006, durante una visita a Néstor Kirchner en la residencia de Olivos, el entonces presidente venezolano Hugo Chávez tuvo la oportunidad de conducir brevemente el icónico automóvil dentro del predio, acompañado por Julio De Vido.
Sin embargo, en los últimos años, se ha observado un cambio en las preferencias para las ceremonias de asunción presidencial. El Cadillac de 1955, que solía ser el protagonista en estos eventos, ha sido reemplazado por vehículos más modernos.
En 2015, Mauricio Macri llegó a la Casa Rosada para su asunción asomado por el techo corredizo de un Volkswagen Touareg, junto a Juliana Awada. Posteriormente, en 2019, Alberto Fernández optó por llegar manejando su propio automóvil particular, un Toyota Corolla.
De cara a la asunción presidencial más reciente, en diciembre de 2023, se había rumoreado la posibilidad de que Javier Milei reviviera la tradición y utilizara el Cadillac descapotable. No obstante, finalmente se decidió por un Mercedes-Benz CLK Convertible para la ocasión.

Esta tendencia reciente plantea la pregunta sobre el futuro uso del Cadillac de 1955 en actos oficiales. Después de 70 años de historia singular, ¿volverá a ser el vehículo elegido para que un Presidente de la Nación recorra las calles en una ceremonia pública?
Preguntas Frecuentes sobre el Cadillac de Perón
A continuación, respondemos algunas preguntas comunes basadas en la información disponible sobre este histórico automóvil:
¿Cómo se llama el auto más asociado a Perón?
El automóvil más popularmente asociado a Juan Domingo Perón es el Cadillac descapotable de 1955. Aunque él lo encargó, no llegó a utilizarlo antes de ser derrocado.
¿Por qué Perón no usó el Cadillac descapotable de 1955?
Juan Domingo Perón encargó el Cadillac descapotable en 1955, pero fue derrocado en septiembre de ese año, antes de poder utilizarlo en actos oficiales. Cuando regresó a Argentina, las prioridades de seguridad habían cambiado y se requerían vehículos blindados.
¿Qué presidentes argentinos utilizaron el Cadillac descapotable de 1955?
El Cadillac de 1955 fue utilizado por varios presidentes argentinos en ceremonias y eventos protocolares, incluyendo a Arturo Frondizi, Arturo Illia, Raúl Alfonsín, Carlos Menem y Fernando de la Rúa.
¿Fue restaurado recientemente el Cadillac de 1955?
Sí, el Cadillac de 1955 fue sometido a un proceso de restauración a partir de 2018, luego de que se denunciara su estado de abandono. Los trabajos se realizaron en los talleres del Museo del Automóvil de Buenos Aires e incluyeron la reparación y reemplazo de diversas partes para su puesta en valor.
¿Qué motor tiene el Cadillac descapotable de 1955?
El Cadillac de 1955 asociado a Perón está equipado con un motor V8 de 5424 centímetros cúbicos, que desarrolla 250 caballos de fuerza.
La historia del Cadillac descapotable de 1955 es un fascinante capítulo de la historia automotriz y política argentina, un vehículo que, aunque no fue utilizado por la figura a la que está más asociado, ha sido testigo y protagonista de numerosos eventos a lo largo de casi siete décadas.
Comparativa: Los Cadillacs de Perón
| Característica | Cadillac Limusina 1951 | Cadillac Descapotable 1955 |
|---|---|---|
| Uso por Perón | Sí, frecuente (también Evita) | No llegó a usarlo |
| Origen | Obsequio de General Motors | Encargo de Perón |
| Motor | V8 | V8 (5424 cc, 250 CV) |
| Transmisión | Automática de 3 marchas | Automática Hydra-Matic de 4 velocidades |
| Dirección | Asistida | No especificado en el texto (pero probable) |
| Estado Actual | Subastado en 2016 (Inglaterra) | Parte de la flota oficial argentina |
| Uso por otros Presidentes | No especificado | Sí (Frondizi, Illia, Alfonsín, Menem, De la Rúa) |
| Kilometraje (1955) | No especificado | Menos de 18.000 km (acumulados) |
Si quieres conocer otros artículos parecidos a El Famoso Cadillac Descapotable de Perón puedes visitar la categoría Automóviles.
