11/05/2024
El mundo del automóvil está repleto de historias fascinantes, desde los primeros días de su invención hasta los vehículos que han marcado épocas o han sido símbolos de estatus y poder. En esta ocasión, exploraremos dos facetas muy distintas pero igualmente interesantes: un coche que llevó por nombre 'Queen' y la notable colección de automóviles que pertenecieron a una de las figuras más icónicas del siglo XX y XXI, la Reina Isabel II.

Adentrémonos primero en la historia de un vehículo que, aunque quizás menos conocido hoy en día, jugó un papel en los albores de la industria automotriz estadounidense.
El Coche Llamado 'Queen': Un Pionero de Principios del Siglo XX
En los albores del siglo XX, la industria del automóvil estaba en plena ebullición. Ingenieros y emprendedores experimentaban con nuevas tecnologías y diseños, sentando las bases de lo que se convertiría en una de las industrias más grandes del mundo. Uno de estos pioneros fue Carl H. Blomstrom, un ingeniero visionario que construyó sus primeros prototipos experimentales en 1897 y 1899.
Blomstrom se convirtió en fabricante en 1902. Sus primeros esfuerzos dieron como resultado un pequeño coche, un 'runabout' de un solo cilindro. Para finales de 1903, había producido unas 25 unidades de estos vehículos, que sentarían las bases para su siguiente y más conocida creación: el coche 'Queen'.
En 1904, se estableció formalmente la C.H. Blomstrom Motor Company. Fue entonces cuando Blomstrom decidió renombrar su coche a 'Queen'. Inicialmente, el 'Queen' se ofrecía como un 'runabout' equipado con un motor monocilíndrico que desarrollaba unos impresionantes 8 caballos de fuerza para la época. Sin embargo, la compañía no tardó en expandir su oferta.
Pronto estuvo disponible un motor de doble cilindro opuesto, y para 1905, se añadió una versión con motor de cuatro cilindros, eliminando al mismo tiempo el modelo de un solo cilindro. Esta rápida evolución en la oferta de motores reflejaba la rápida progresión tecnológica y la creciente demanda de vehículos más potentes y sofisticados en esos años.
A pesar de la aparente progresión técnica, la firma C.H. Blomstrom Motor Company enfrentó dificultades. Durante el verano de 1906, la empresa tuvo problemas con las autoridades, siendo acusada de haber sido “defectuosamente constituida”. Estos problemas legales ensombrecieron el futuro de la marca 'Queen'.
La gama de modelos 'Queen' de 1906 incluía opciones de dos cilindros con 14 hp y 18 hp, así como un modelo de cuatro cilindros con 28 hp. El modelo K de 4 cilindros tenía un precio de 2.000 dólares, una suma considerable en ese momento, equivalente a casi 70.000 dólares en 2024. Los modelos de dos cilindros eran más accesibles, con precios de 800 y 1.100 dólares, equivalentes a aproximadamente 38.500 dólares en 2024. Estos precios situaban al 'Queen' en diferentes segmentos del incipiente mercado automotriz.
La cuestión legal que afectaba a Blomstrom se resolvió finalmente a través de una negociación. La compañía Car De Luxe pactó una fusión con la firma de Blomstrom. Como resultado de esta unión, el coche 'Queen' dejó de existir como marca independiente y se convirtió en el Car De Luxe a partir de 1908.
La producción total estimada del coche 'Queen' durante sus años de existencia (1904-1907) se sitúa alrededor de las 1.500 unidades. Este número, aunque modesto para los estándares actuales, representaba una producción significativa en los primeros años de la industria automotriz.
Carl H. Blomstrom, el ingeniero detrás del 'Queen', no se detuvo ahí. Después de la fusión, estableció la Blomstrom Manufacturing Company en 1907 y continuó desarrollando vehículos. Fue responsable de al menos cinco modelos diferentes a lo largo de su carrera: el Queen, el Gyroscope, el ciclo coche Rex, el Frontmobile y el Blomstrom. El coche 'Queen' es recordado hoy como parte de la rica y a menudo olvidada historia de los primeros fabricantes de automóviles en Estados Unidos.
El Garaje Real: Los Automóviles de la Reina Isabel II
Cambiando radicalmente de época y contexto, pasamos de un pionero industrial a una figura de la realeza moderna y su impresionante colección de vehículos. La Reina Isabel II del Reino Unido fue conocida por su discreción, pero también por su afición a los caballos y, por supuesto, por los vehículos que utilizó a lo largo de su largo reinado. Su flota no solo la transportaba, sino que también desempeñaba un papel crucial en ceremonias de estado, visitas oficiales y desfiles.
A lo largo de las décadas, la Reina Isabel II utilizó una variedad de automóviles, cada uno seleccionado por su propósito, comodidad, seguridad y, a menudo, por su simbolismo diplomático o de prestigio. Aquí exploramos algunos de los vehículos más destacados de su "garaje" real:
Lincoln Cosmopolitan
Uno de los primeros coches de origen estadounidense que la Reina Isabel II utilizó fue un Lincoln Cosmopolitan. Su primer contacto con este modelo fue en 1951, cuando aún era princesa. Años más tarde, ya como Reina, este coche se convirtió en su transporte principal durante su primera visita a Norteamérica en 1957 y nuevamente para la inauguración de la importante vía marítima de St. Lawrence en 1969.
El modelo específico que utilizó fue un Lincoln Cosmopolitan de 1950. Este coche es particularmente famoso por la versión con techo tipo “burbuja” que fue solicitada por el entonces presidente de Estados Unidos, Dwight D. Eisenhower, para poder saludar al público desde el vehículo. Este modelo también fue utilizado por otros presidentes estadounidenses como John F. Kennedy y Harry S. Truman, lo que le otorgaba un aire de distinción y conexión transatlántica.
Aston Martin DB6
La Reina también demostró tener un gusto por los vehículos deportivos británicos. La versión descapotable del icónico Aston Martin DB6 formó parte de su colección. Este modelo, fabricado entre 1965 y 1971, es célebre por su diseño elegante y aerodinámico.
El Aston Martin DB6 fue, de hecho, el coche más producido por la marca en su momento, con casi 2.000 unidades fabricadas. La elección de un descapotable permitía a la Reina disfrutar de paseos más informales y, quizás, de la experiencia de conducción en el campo.

Mercedes-Benz 600 Pullman Landaulet
Para ocasiones de estado y desfiles, la Reina necesitaba vehículos que ofrecieran visibilidad y un diseño imponente. El Mercedes-Benz 600 Pullman Landaulet, de fabricación alemana, fue una elección perfecta para este propósito.
Este modelo se caracterizaba por su elegante diseño, que incluía seis puertas y un techo descapotable en la parte trasera. Esta configuración era ideal para los desfiles, ya que permitía a la Reina ponerse de pie y ser vista por las multitudes mientras el coche avanzaba. El Mercedes-Benz 600 es, en sí mismo, un coche legendario, conocido por su lujo, ingeniería avanzada para la época y su uso por parte de dignatarios y celebridades de todo el mundo.
Humber Super Snipe
Otro vehículo británico que encontró su lugar en el garaje real fue el Humber Super Snipe. Producido por la British Company Humber Limited entre 1938 y 1967, este coche estaba destinado a pasajeros de clase alta y era conocido por su comodidad y rendimiento.
El Humber Super Snipe fue considerado uno de los modelos más veloces de su época, ofreciendo una combinación de lujo y capacidad de crucero que lo hacía adecuado para los viajes de la realeza.
Bentley State Limousine
Quizás los vehículos más emblemáticos y exclusivos de la flota real sean las Bentley State Limousines. Estas no son simplemente coches de producción, sino vehículos diseñados y construidos a medida por encargo especial de la Reina Isabel II.
Fueron fabricadas por Bentley para conmemorar su Jubileo de Oro en 2002, marcando 50 años en el trono. Solo se construyeron dos unidades de estas limusinas de lujo blindadas, lo que las convierte en vehículos únicos en el mundo. Diseñadas para ofrecer el máximo nivel de seguridad, comodidad y presencia en los eventos de estado más importantes, las Bentley State Limousines se convirtieron en sinónimo del transporte oficial de la Reina en el Reino Unido.
Comparativa de los Coches Utilizados por la Reina Isabel II
| Modelo | Fabricante | Origen | Tipo Principal | Periodo de Uso / Significado |
|---|---|---|---|---|
| Lincoln Cosmopolitan (1950) | Lincoln (Ford) | EE. UU. | Sedán/Limusina | Visitas a Norteamérica (1951, 1957, 1969). Conexión presidencial. |
| Aston Martin DB6 Volante | Aston Martin | Reino Unido | Deportivo Descapotable | Uso más informal (modelo fabricado 1965-1971). |
| Mercedes-Benz 600 Pullman Landaulet | Mercedes-Benz | Alemania | Limusina de Estado (6 puertas, techo descapotable) | Desfiles y ocasiones ceremoniales. |
| Humber Super Snipe | Humber Limited | Reino Unido | Sedán de Lujo | Transporte de clase alta, viajes (modelo fabricado 1938-1967). |
| Bentley State Limousine | Bentley | Reino Unido | Limusina de Estado Blindada | Vehículos oficiales principales desde 2002. Hechos a medida. |
Preguntas Frecuentes
A continuación, respondemos algunas preguntas comunes sobre el coche 'Queen' y los vehículos de la Reina Isabel II.
¿Quién fabricó el coche Queen?
El coche 'Queen' fue fabricado por la C.H. Blomstrom Motor Company, fundada por el ingeniero Carl H. Blomstrom.
¿Cuántos coches Queen se hicieron?
Se estima que la producción total del coche 'Queen' fue de aproximadamente 1.500 unidades entre 1904 y 1907.
¿Qué pasó con la marca Queen?
La marca 'Queen' dejó de existir en 1908 tras una fusión con la compañía Car De Luxe, pasando el modelo a denominarse Car De Luxe.
¿Cuál fue el primer coche importante de origen estadounidense que usó la Reina Isabel II?
El Lincoln Cosmopolitan de 1950 fue uno de los primeros y más notables coches de origen estadounidense utilizados por la Reina Isabel II, comenzando a usarlo como princesa en 1951.
¿Cuántos Bentley State Limousine tiene la Reina?
La Reina Isabel II encargó y poseía dos unidades únicas de la Bentley State Limousine, construidas específicamente para ella en 2002.
¿Por qué el Mercedes-Benz 600 de la Reina tenía 6 puertas?
El Mercedes-Benz 600 Pullman Landaulet utilizado por la Reina tenía una configuración de seis puertas y techo descapotable en la parte trasera específicamente diseñada para su uso en desfiles y ceremonias, permitiéndole mayor visibilidad y la capacidad de saludar al público de pie.
Conclusión
Desde los humildes pero innovadores comienzos del coche 'Queen' en los albores del siglo XX hasta la sofisticada y diversa flota de vehículos que sirvieron a la Reina Isabel II durante décadas, el mundo del automóvil nos ofrece una rica perspectiva histórica y cultural. El 'Queen' representa la audacia de los primeros fabricantes de automóviles, mientras que los coches de la Reina Isabel II son testigos rodantes de la historia moderna, adaptándose a las necesidades de una monarca en un mundo cambiante.
Ambas historias, aunque separadas por más de un siglo y contextos muy diferentes, subrayan la importancia del automóvil no solo como medio de transporte, sino también como símbolo de progreso, estatus e identidad.
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