01/11/2020
Guardamar, un nombre que evoca protección y cercanía al vasto azul. Literalmente, su significado es «el guardián del mar», una denominación que no es casual y que hunde sus raíces en la historia y la geografía de este singular enclave en la costa mediterránea. Esta función defensiva fue crucial en siglos pasados, especialmente considerando la importancia histórica de Orihuela, situada río arriba, como obispado y antigua capital del sur del Reino de Valencia. Pero Guardamar es mucho más que su significado histórico; es un mosaico de ecosistemas y paisajes que conviven en perfecta armonía, configurando un entorno de incalculable valor natural.

El tramo final del río Segura y su desembocadura, conocida como la Gola, representan uno de los espacios naturales más destacados de la zona. Este punto donde el río abraza al mar es un lugar de vital importancia ecológica. La vegetación que puebla sus orillas y marismas crea el hábitat ideal para una gran variedad de aves acuáticas. Es posible observar especies como la garza real, la garceta común, la elegante cigüeñuela, el martinete, diversas especies de gaviotas, el pequeño y activo zampullín chico, o la polla de agua, entre otras. La riqueza ornitológica de la Gola la convierte en un destino atractivo para los amantes del avistamiento de aves. Para facilitar esta actividad, se ha habilitado una torre de observación que ofrece una perspectiva privilegiada del entorno y de sus habitantes alados.
Adyacente a la desembocadura, encontramos un rincón de gran interés ecológico: La Marrada del Riu Vell. Este paraje es un tramo preservado del antiguo cauce del río Segura, que quedó aislado tras la implementación del Plan de Avenidas a finales de la década de 1980. Se ha llevado a cabo una labor de recuperación y replantación en esta área, utilizando vegetación autóctona y arbustos de ribera, lo que ha permitido mantener y potenciar su valor como refugio para la fauna local. La conexión con el río y sus paisajes fluviales se ve reforzada por la existencia de rutas verdes a ambos lados del cauce. Estos caminos están perfectamente acondicionados para la práctica del senderismo y el cicloturismo, permitiendo recorrer largas distancias río arriba y conectar Guardamar con otras poblaciones. Es posible llegar hasta Orihuela, situada a unos 29 kilómetros, o incluso aventurarse hasta Murcia, a 62 kilómetros de distancia, disfrutando de un recorrido tranquilo y rodeado de naturaleza.
Alejándonos ligeramente del cauce final del río, descubrimos otro de los pilares del paisaje y la economía local: la Huerta de Guardamar. Esta extensa zona de cultivo representa la tradición agrícola de regadío en la región, beneficiándose de su ubicación en el tramo final del Segura. Lo que hace única a esta huerta es el sistema de riego que la sustenta, una red heredada del medievo compuesta por acequias, azarbes y escorredores que distribuyen el agua de manera eficiente a las pequeñas propiedades. En estas parcelas, trabajadas con esmero, se cultivan principalmente cítricos y una variada gama de hortalizas. Sin embargo, si hay un producto que simboliza la huerta de Guardamar, esa es la famosa ñora. Este pimiento seco, esencial en la gastronomía valenciana, se seca tradicionalmente al sol y al aire en las dunas de Guardamar, adquiriendo un sabor y aroma característicos que lo hacen inconfundible y muy apreciado en multitud de platos.
El paisaje de Guardamar no se limita a la costa y la huerta; también se eleva en modestos relieves que ofrecen vistas panorámicas espectaculares. Los Montes y el Campo de Guardamar conforman el telón de fondo de esta rica geografía. En las décadas de 1940 y 1950, se llevaron a cabo importantes trabajos de repoblación forestal en las cañadas y cabezos cercanos, predominando la plantación de pinos. Estos cerros son hoy hogar de una abundante flora y fauna típicamente mediterránea. Aunque sus cimas no superan los 100 metros de altitud, nombres como el Montcaio, les Raboses, el Palleret, l’Estany y el Molar son referencias geográficas clave en el entorno. Dada la cercanía del nivel del mar en las tierras circundantes, la perspectiva desde estas pequeñas elevaciones es sencillamente impresionante.
Mirando hacia levante, se extiende ante nosotros una vasta panorámica costera que abarca desde la bahía de Santa Pola al norte, la silueta de la pequeña isla de Tabarca con su pintoresco pueblo del siglo XVIII, la ya mencionada desembocadura del río Segura, y por supuesto, la extensa playa de Guardamar. Esta playa es uno de sus grandes atractivos, con 11 kilómetros de arena fina y dorada que bordean la densa pinada, extendiéndose hacia el sur hasta alcanzar las lagunas salineras. Hacia poniente, a unos 30 kilómetros río arriba, la vista nos permite contemplar la antigua huerta que se extiende hasta la histórica ciudad de Orihuela. Esta visión del interior y su conexión fluvial refuerza la comprensión del papel defensivo que Guardamar desempeñó en el pasado, actuando como centinela frente al mar para proteger las tierras interiores.
Al sur del Montcaio se localiza el Campo de Guardamar. Estas tierras, antiguamente de secano y dedicadas a la ganadería, experimentaron una transformación fundamental en la década de 1920 gracias a la iniciativa de la compañía Riegos del Levante. Mediante la elevación de los sobrantes de la margen derecha del río Segura, se logró convertir gran parte de esta área en regadío, abriendo nuevas posibilidades agrícolas. A pesar del desarrollo urbanístico que ha experimentado la zona, se mantiene en gran medida un paisaje rural característico, dominado por extensas plantaciones de limoneros, naranjos y campos de hortalizas. Este paisaje está salpicado de casas de campo tradicionales y embalses destinados al riego. Las zonas que conservan el secano muestran cultivos como viñedos y campos de cereales, ofreciendo una estampa diferente pero igualmente auténtica. En las partes más elevadas del Campo, la vista regala un encantador panorama de la Laguna de La Mata, con el inmenso Mar Mediterráneo como telón de fondo, conectando visualmente el interior con la costa.
Finalmente, un espacio natural de excepcional relevancia que comparte territorio con Guardamar es el Parque Natural de las Lagunas de La Mata y Torrevieja. Conocidas históricamente como las Salinas de Guardamar, estas lagunas salineras constituyen un ecosistema de altísimo valor ecológico. Su importancia radica en la riqueza de su flora, su vegetación adaptada a condiciones salinas y su fauna, especialmente la avifauna. El parque es un punto clave en las rutas migratorias de numerosas especies, sirviendo como área de descanso y alimentación. Entre las aves que lo visitan, destacan el zampullín cuellinegro y, de manera muy notoria, el flamenco, cuya presencia congrega a gran número de visitantes. También nidifican en el parque otras especies de interés como la cigüeñuela, el aguilucho cenizo y la avoceta. El parque abarca una superficie de 3.700 hectáreas, con una parte significativa de la orilla norte dentro del término municipal de Guardamar. Para quienes deseen explorar este valioso espacio, existe un Centro de Información e Interpretación situado a unos 6 kilómetros de Guardamar. Su acceso se encuentra en la carretera N-332, a la altura de La Mata, y es fácilmente accesible en bicicleta desde Guardamar. Dentro del propio parque, se ha señalizado una ruta que permite recorrerlo a pie o en bicicleta, ofreciendo la oportunidad de sumergirse en este paisaje único y observar su biodiversidad.
Guardamar es, por tanto, un lugar donde el significado de su nombre cobra vida a través de la interacción entre el mar, el río, la tierra cultivada y los espacios naturales protegidos. Es un destino que ofrece una rica experiencia a quienes buscan conectar con la naturaleza, explorar paisajes diversos y comprender la historia que ha modelado este rincón del Mediterráneo.
Preguntas Frecuentes sobre Guardamar y su Entorno:
¿Qué significa el nombre Guardamar? Literalmente, el nombre Guardamar significa «el guardián del mar». Esta denominación histórica hace referencia a su función defensiva en el pasado.
¿Qué tipo de aves se pueden ver en la desembocadura del río Segura? En la Gola del Segura se pueden avistar diversas aves acuáticas como garzas reales, garcetas, cigüeñuelas, martinetes, gaviotas, zampullines chicos y pollas de agua, entre otras.
¿Cómo se riega la huerta de Guardamar? La huerta tradicional se riega mediante un sistema medieval de acequias, azarbes y escorredores que distribuyen el agua del río Segura.
¿Qué es la ñora de Guardamar? La ñora es un tipo de pimiento que se cultiva en la huerta de Guardamar y se seca en las dunas. Es un ingrediente muy valorado en la cocina valenciana.
¿Se pueden realizar rutas de senderismo o cicloturismo en Guardamar? Sí, existen rutas verdes a lo largo del río Segura que conectan Guardamar con poblaciones río arriba como Orihuela y Murcia, ideales para senderismo y cicloturismo.
¿Dónde se encuentra el Parque Natural de las Lagunas de La Mata y qué aves se pueden ver? El parque se encuentra cerca de Guardamar, con parte de su orilla norte en el término municipal. Es un importante punto para aves migratorias y nidificantes, destacando el flamenco, el zampullín cuellinegro, la cigüeñuela, el aguilucho cenizo y la avoceta.
¿Hay un centro de visitantes para el Parque Natural? Sí, hay un Centro de Información e Interpretación a 6 km de Guardamar, accesible desde la N-332 a la altura de La Mata.
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