25/08/2019
La historia del automóvil está repleta de nombres que alguna vez dominaron el mercado, pero que con el tiempo se desvanecieron. Uno de esos nombres es Wolseley, una marca británica con una rica herencia que existió desde 1901 hasta 1975. Fundada en un momento clave de la industria, Wolseley se convirtió rápidamente en un jugador principal, pero una serie de decisiones estratégicas y cambios corporativos sellarían su destino.

Los orígenes de Wolseley Motors Limited se remontan a principios de 1901, nacida de la colaboración entre Vickers Armaments, un gigante de la industria armamentística, y Herbert Austin, una figura pionera en el mundo automotriz. Curiosamente, la conexión inicial de Austin con Vickers se dio a través de su trabajo en The Wolseley Sheep Shearing Machine Company Limited, donde Austin había estado explorando la fabricación de automóviles como una forma de diversificar el negocio estacional de maquinaria para esquilar ovejas.
- Los primeros pasos y la era de Herbert Austin
- La llegada de John Siddeley y el cambio de rumbo
- Expansión, diversificación y la Primera Guerra Mundial
- Postguerra: Expansión, colapso y la llegada de William Morris
- Bajo el paraguas de Morris y la era del 'Badge Engineering'
- La era BMC, British Leyland y el fin
- Modelos icónicos: El Wolseley 4/44 y el 6/90
- ¿Dónde se fabricaban los automóviles Wolseley?
- Preguntas Frecuentes sobre Wolseley
Los primeros pasos y la era de Herbert Austin
Herbert Austin, trabajando en su tiempo libre a finales de la década de 1890, construyó sus primeros prototipos de automóviles. Aunque su primer diseño, basado en un modelo de Léon Bollée, no pudo comercializarse debido a la adquisición de derechos por otro grupo, Austin persistió. Persuadió a los directores de The Wolseley Sheep Shearing Machine Company para invertir en maquinaria, lo que llevó a la creación del Wolseley Autocar No. 1 en 1897. Este vehículo de tres ruedas, aunque innovador con suspensión trasera independiente, no tuvo éxito comercial.
Siguiendo con el desarrollo, Austin presentó vehículos de cuatro ruedas en 1899 y 1900. El punto de inflexión llegó con el Wolseley Gasoline Carriage de 1901, que adoptó un volante en lugar del timón, una señal de la evolución hacia diseños más modernos. Sin embargo, la junta directiva de la empresa de esquilar ovejas perdió interés en la incipiente industria automotriz. Fue entonces cuando Thomas y Albert Vickers, impresionados por el trabajo de Austin, intervinieron.
Vickers, Sons and Maxim fundaron The Wolseley Tool and Motor Car Company Limited en marzo de 1901. Herbert Austin fue nombrado director gerente, y la compañía se dedicó a fabricar automóviles y máquinas herramienta. Los primeros modelos comercializados al público en 1901, de 5 hp y 10 hp, se basaban en el diseño del 'Voiturette'. Austin promocionaba sus motores horizontales por su bajo centro de gravedad y mejor lubricación, y defendía su velocidad de 750 rpm frente a los motores de la competencia que funcionaban a velocidades más altas y con menor vida útil.
La asociación con Vickers fue crucial, no solo por el respaldo financiero, sino también por el acceso a diseño general, velocidad de producción y aceros especiales. Durante el contrato de cinco años de Austin, hasta 1906, Wolseley fabricó más de 1.500 automóviles, consolidándose como el mayor fabricante británico. La reputación de Austin quedó firmemente establecida.
La llegada de John Siddeley y el cambio de rumbo
En 1905, Wolseley adquirió el fondo de comercio y los derechos de patente de la Siddeley Autocar Company, fundada por John Siddeley en 1902. Siddeley, que fabricaba coches basados en diseños de Peugeot, fue nombrado gerente de ventas de Wolseley en Londres. Pocos meses después, Herbert Austin renunció a Wolseley para fundar su propia compañía, Austin Motor Company. Su partida se debió en gran parte a su firme rechazo a adoptar los nuevos motores verticales que sus directores deseaban, mientras que Austin prefería seguir desarrollando sus motores horizontales.
Siddeley, al asumir el cargo de Austin, implementó rápidamente el cambio a motores verticales, trayendo consigo a Lionel de Rothschild a la junta directiva. Esta transición le dio a Wolseley un nuevo impulso y modernizó su imagen, que con los motores horizontales comenzaba a parecer anticuada. En el Salón del Automóvil de Olympia de noviembre de 1905, Wolseley exhibió sus nuevos modelos de 15, 18 y 32 hp con motores verticales, aunque aún mostraban algunos modelos más pequeños con motores horizontales.
Bajo la dirección de Siddeley, Wolseley mantuvo el liderazgo en ventas que Austin le había dejado. Sin embargo, la gestión desde Londres, lejos de la base de producción en Birmingham, generó ineficiencias que afectaron la rentabilidad. Después de discusiones internas, Siddeley renunció en 1909, y Rothschild también se fue. Ernest Hopwood fue nombrado director gerente en agosto de 1909.
Expansión, diversificación y la Primera Guerra Mundial
Las recomendaciones para racionalizar las operaciones llevaron a una recuperación de los beneficios y a una rápida expansión del negocio de Wolseley. La fábrica de Adderley Park se amplió significativamente en 1912. En 1914, la compañía fue renombrada como Wolseley Motors Limited.
Wolseley no se limitaba a la fabricación de automóviles. Como parte del grupo Vickers, actuaba como ingeniero general y manejaba una amplia gama de proyectos. Construyeron autobuses de dos pisos para Birmingham, conjuntos de iluminación eléctrica, motores para lanchas (desde 12 hp hasta 250 hp), camiones de bomberos y vehículos especiales para el Ministerio de Guerra. También fabricaban máquinas herramienta, principalmente para uso propio o para otras empresas del grupo. Construyeron grandes motores para automotores de gasolina-eléctricos e incluso motores aún más grandes para ferrocarriles en Estados Unidos. En 1905, ofrecieron locomotoras de vía estrecha a gasolina.
La diversificación se extendió a motores marinos y aeronáuticos. Aunque inicialmente suministraban motores para lanchas, pronto fabricaron motores para embarcaciones más grandes, y en 1906 diseñaron motores horizontales de dieciséis cilindros para submarinos británicos. Desarrollaron motores V8 de alta eficiencia para hidroplanos y motores de ocho cilindros en línea. El dirigible Mayfly fue equipado con motores Wolseley. En el ámbito aeronáutico, a partir de 1910, ofrecieron motores de aviación refrigerados por agua, incluyendo un V8 de 60 hp y posteriormente una versión de 120 hp.
La compañía también participó en proyectos únicos como el camión monorraíl Brennan, que utilizaba motores Wolseley para su estabilización giroscópica y propulsión, y suministró tractores de oruga a Robert Falcon Scott para su expedición a la Antártida. En 1914, produjeron un coche giroscópicamente equilibrado de dos ruedas para un inventor ruso, un proyecto fascinante que, aunque funcional en demostraciones, fue archivado con el inicio de la guerra.
Desde 1912, Wolseley también suministró vehículos comerciales, ofreciendo una gama que iba desde furgonetas de reparto hasta camiones de cinco toneladas. Para 1913, Wolseley era el mayor fabricante de automóviles de Gran Bretaña, vendiendo 3.000 unidades.
La Primera Guerra Mundial transformó la producción de Wolseley. Como el mayor fabricante de automóviles del país, la empresa se volcó en el esfuerzo bélico, produciendo miles de automóviles y camiones, motores aeronáuticos y aviones, hélices, montajes para cañones navales, mecanismos de transmisión para dirigibles y millones de proyectiles y bombas. La capacidad de fabricación se expandió enormemente durante este período.
Postguerra: Expansión, colapso y la llegada de William Morris
Tras la guerra, con la muerte de los hermanos Vickers, la dirección decidió capitalizar la capacidad de fabricación ampliada para producir coches en grandes cantidades y a precios relativamente bajos. Adquirieron la fábrica de municiones de Ward End y compraron un costoso terreno en Piccadilly, Londres, para construir una lujosa sede y sala de exposiciones, Wolseley House, con un costo superior a 250.000 libras. Este gasto fue más del doble de sus beneficios de 1919, cuando aún se beneficiaban de los contratos gubernamentales.
Sin embargo, el fin de los contratos de guerra, la imposición de un impuesto sobre los beneficios de guerra, una huelga de moldeadores y, crucialmente, una fuerte recesión comercial en 1920, golpearon duramente a la empresa. Casi todos los pedidos fueron cancelados. Wolseley registró pérdidas significativas año tras año, alcanzando las 364.000 libras en 1924. La competencia, como W.R. Morris, redujo drásticamente los precios, empeorando la situación.
La gestión también fue inestable. Ernest Hopwood, que había renunciado en 1919, fue reemplazado por un comité en 1923. Finalmente, a finales de octubre de 1926, se declaró que la compañía estaba en bancarrota, con deudas de 2 millones de libras. Wolseley Motors fue puesta en administración judicial, en lo que se describió como uno de los "fracasos más espectaculares" de la industria automotriz temprana.
En febrero de 1927, cuando Wolseley fue subastada por los administradores, William Morris (más tarde vizconde Nuffield), fundador de Morris Motors, la compró por 730.000 libras con su propio dinero. Se rumorea que Morris actuó para evitar que rivales como General Motors (que luego compró Vauxhall) o incluso Herbert Austin, el fundador de Wolseley (quien lamentó no poder comprarla), se hicieran con la compañía. Morris ya tenía una conexión previa con Wolseley, ya que sus Morris Garages en Oxford habían sido agentes de la marca.
Bajo el paraguas de Morris y la era del 'Badge Engineering'
William Morris incorporó una nueva compañía, Wolseley Motors (1927) Limited, y consolidó la producción en la planta de Ward End en Birmingham. Vendió partes no deseadas de la planta de Adderley Park y trasladó su negocio de vehículos comerciales, Morris Commercial Cars, al resto de Adderley Park.
Morris cambió la política de producción de Wolseley, que Vickers había orientado hacia la producción masiva barata. Buscó preservar la reputación de lujo de la marca. Mantuvo y desarrolló modelos existentes, como el 16-45 de seis cilindros (Silent Six), introduciendo una versión de cuatro cilindros (12-32) y un modelo de ocho cilindros (21-60). También desarrolló motores innovadores, como el motor de árbol de levas en cabeza (OHC) de 847 cc para el Morris Minor, fabricado en Ward End. Este diseño OHC, aunque costoso, se expandió a seis cilindros y potenció modelos icónicos como el Wolseley Hornet y varios MG famosos.
El 1 de julio de 1935, Morris transfirió la propiedad personal de Wolseley a Morris Motors Limited. A partir de este momento, los modelos Wolseley se convirtieron cada vez más en diseños de Morris con 'ingeniería de insignias' (badge engineering), compartiendo plataformas y componentes pero con diferencias estéticas y de acabado para justificar un posicionamiento más lujoso.
La era BMC, British Leyland y el fin
Después de la Segunda Guerra Mundial, la producción de Wolseley se consolidó con la de Morris en Cowley. Los primeros modelos de posguerra, como el 4/50 y el 6/80, aunque basados en los Morris Oxford MO y Morris Six MS, conservaron los distintivos motores Wolseley OHC y la tradicional parrilla del radiador. El 6/80 fue un modelo insignia, utilizado incluso por la policía británica por su buen rendimiento y manejo para la época.
La fusión de Austin y Morris en 1952 para crear la British Motor Corporation (BMC) intensificó el 'badge engineering'. Wolseley, junto con MG y Riley, compartieron carrocerías y chasis. Modelos como el 4/44 (más tarde 15/50) y el 6/90 estaban estrechamente relacionados con el MG Magnette y el Riley Pathfinder, respectivamente. Aunque compartían la base, Wolseley a menudo recibía motores o características ligeramente diferentes para justificar su posición en el mercado.
En 1957, el Wolseley 1500 se basó en el sucesor planeado del Morris Minor, compartiendo carrocería con el Riley One-Point-Five. Al año siguiente, el Wolseley 15/60 introdujo un nuevo diseño de berlina de tamaño medio de BMC, obra del renombrado diseñador italiano Pininfarina. Este diseño fue tan exitoso que pronto se replicó en modelos de otras cuatro marcas del grupo BMC.
La tendencia continuó. El Wolseley Hornet era una variante del Mini con un maletero extendido, compartido con el Riley Elf. El 1500 fue reemplazado por el Wolseley 1100 (basado en el exitoso BMC ADO16) en 1965, que se convirtió en el 1300 dos años después. Finalmente, una versión del Austin 1800 (ADO17) se lanzó en 1967 como el Wolseley 18/85.
Tras la fusión de BMC y Leyland en 1969 para formar British Leyland, la marca Riley fue retirada. Wolseley continuó, pero en una forma cada vez más diluida. El Wolseley Six de 1972 era una variante de seis cilindros del Austin 1800 (Austin 2200). Su fin llegó rápidamente. En 1975, fue reemplazado por una versión de la nueva gama 18-22 series (diseño 'wedge'). Este modelo final ni siquiera recibió un nombre propio, simplemente se llamó "Wolseley". Se vendió solo durante siete meses antes de que toda la gama 18-22 series fuera renombrada como Princess, marcando el fin de la marca Wolseley después de 74 años.
Hoy en día, la marca Wolseley es propiedad de SAIC Motor, adquirida a través de su subsidiaria Nanjing Automobile tras la disolución de MG Rover Group. La Wolseley Sheep Shearing Machinery Company, la empresa original de esquila de ovejas, sobrevivió a su vástago automotriz y continúa operando como Ferguson plc.
Modelos icónicos: El Wolseley 4/44 y el 6/90
Dos modelos notables de la era BMC temprana fueron el Wolseley 4/44 y el 6/90. Ambos fueron diseñados por Gerald Palmer antes de la fusión completa de estilos dentro de BMC.
El Wolseley 4/44, lanzado en 1953, compartía carrocería y muchos componentes con el MG Magnette ZA. Para diferenciarlos, se hicieron cambios cosméticos en el interior y exterior. El 4/44 utilizaba una versión de carburador simple del motor XPAG de Morris, conocido por los deportivos MG, designado como XPAW. Aunque este motor de 1250cc y 46bhp era adecuado para un coche de gama media-alta de la época (posicionado por encima del MG en cuanto a lujo, con asientos de cuero y salpicadero de madera de nogal), ya se planeaba su reemplazo por el nuevo motor Serie B de 1500cc. El 4/44 tenía una caja de cambios de 4 velocidades con selector en la columna de dirección, dirección de cremallera y piñón, suspensión delantera independiente y eje trasero rígido con ballestas. Su velocidad máxima rondaba los 113 km/h (70 mph), adecuada para las carreteras de la época pre-autopista. Se construyeron casi 30.000 unidades hasta 1956.
El Wolseley 6/90, lanzado en 1954, reemplazó al 6/80 como el modelo insignia de la marca. Al igual que el 4/44, compartía paneles de carrocería con el Riley Pathfinder de 1953, aunque utilizaba el nuevo motor de seis cilindros en línea BMC Serie C, que producía 95 hp. A diferencia del Riley, el 6/90 no heredó la sofisticada suspensión trasera del Pathfinder, pero algunas versiones sí adoptaron refinamientos Riley, como la palanca de cambios en el piso (en lugar de la columna). El interior destacaba por un panel de instrumentos con acabado Formica a rayas grises y una gran rejilla cromada central para el altavoz. Las pruebas de la época registraron una velocidad máxima de 154 km/h (96 mph) y una aceleración de 0 a 97 km/h en 17,3 segundos. Fue un modelo popular entre la policía británica. Se fabricaron 5776 unidades de la Serie I.
| Modelo | Motor | Cilindrada | Potencia | Velocidad Máxima (aprox.) | Años de Producción |
|---|---|---|---|---|---|
| Wolseley 4/44 | 4 cilindros, OHC (derivado XPAG) | 1250 cc | 46 hp | 113 km/h (70 mph) | 1953-1956 |
| Wolseley 6/90 | 6 cilindros en línea, BMC Serie C | 2639 cc | 95 hp | 154 km/h (96 mph) | 1954-1959 (Serie I y II) |
¿Dónde se fabricaban los automóviles Wolseley?
A lo largo de su historia, la producción de Wolseley estuvo principalmente centrada en Birmingham, Reino Unido. Las fábricas principales se encontraban en Adderley Park y Ward End. Inicialmente, The Wolseley Tool and Motor Car Company comenzó en Adderley Park. Tras la adquisición por Vickers, la producción se expandió significativamente, especialmente en Adderley Park. Durante la Primera Guerra Mundial y en la expansión de posguerra, la fábrica de Ward End, que había sido una planta de municiones de Vickers, se convirtió en una instalación clave para la producción de automóviles.
Cuando William Morris compró Wolseley en 1927, consolidó la producción en la extensa planta de Ward End, vendiendo o reutilizando partes de Adderley Park (donde trasladó Morris Commercial Cars). Después de la Segunda Guerra Mundial, la producción de Wolseley se movió y consolidó con la de Morris en la planta de Cowley, cerca de Oxford. Esta fue la principal ubicación de fabricación para los modelos Wolseley durante la era BMC y British Leyland hasta el cese de la marca en 1975.
Preguntas Frecuentes sobre Wolseley
Aquí respondemos algunas preguntas comunes sobre la marca Wolseley y su historia:
- ¿Qué le pasó a la marca Wolseley?
Wolseley, que fue el mayor fabricante británico a principios del siglo XX, sufrió un colapso financiero en 1926 debido a una expansión excesiva y problemas económicos de posguerra. Fue comprada por William Morris (Morris Motors) en 1927. Posteriormente, se integró en grandes fusiones corporativas (BMC, British Leyland). Bajo estas estructuras, Wolseley se convirtió principalmente en una marca de 'badge engineering', vendiendo versiones más lujosas de modelos compartidos con otras marcas del grupo como Morris, Austin, MG y Riley. Finalmente, la marca fue descontinuada por British Leyland en 1975 como parte de una racionalización de su portfolio. - ¿Cuál era la velocidad máxima del Wolseley 6/90?
Según las pruebas de la época (revista The Motor, 1955), el Wolseley 6/90 tenía una velocidad máxima de aproximadamente 154 km/h (96 mph). - ¿Cuál era la velocidad máxima del Wolseley 4/44?
El Wolseley 4/44, con su motor de 1250 cc y 46 hp, tenía una velocidad máxima más modesta. Las fuentes indican que alcanzaba poco más de 113 km/h (70 mph). - ¿Dónde se fabricaban los autos Wolseley?
Históricamente, los autos Wolseley se fabricaron principalmente en Birmingham, en las plantas de Adderley Park y Ward End. Después de la Segunda Guerra Mundial, la producción se trasladó y consolidó en la planta de Cowley, cerca de Oxford, bajo la propiedad de Morris Motors y posteriormente de BMC/British Leyland.
La historia de Wolseley es un recordatorio de cómo la industria automotriz ha evolucionado a lo largo del siglo XX, con marcas icónicas que surgieron, dominaron y finalmente desaparecieron en el torbellino de fusiones y cambios tecnológicos. Aunque la marca ya no existe, su legado perdura en los vehículos que aún circulan y en los anales de la historia automotriz británica.
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