03/07/2024
Cuando se piensa en los grandes tesoros culturales de Rusia, un nombre resuena con fuerza y majestuosidad: el Museo Estatal del Hermitage. Situado en la deslumbrante ciudad de San Petersburgo, este colosal complejo museístico no es solo el museo más famoso del país, sino también uno de los más grandes y prestigiosos a nivel mundial. Su vasta colección, albergada principalmente en el icónico Palacio de Invierno y sus anexos, ofrece un recorrido sin igual por la historia del arte y la cultura universal, atrayendo a millones de visitantes cada año.

El Hermitage no es solo un lugar para ver arte; es un testigo viviente de la historia rusa y europea, un espacio donde cada sala, cada obra, cuenta una parte de un relato fascinante que se extiende por más de dos siglos y medio. Desde las opulentas estancias de los zares hasta las galerías repletas de obras maestras, explorar el Hermitage es embarcarse en una aventura a través del tiempo y la creatividad humana.

- Una Historia Nacida de la Pasión Imperial
- Expansión y Apertura al Público en el Siglo XIX
- El Hermitage en el Torbellino del Siglo XX
- La Colección: Un Universo de Arte y Cultura
- El Complejo del Hermitage: Más Allá del Palacio de Invierno
- Planificando tu Visita: Información Práctica
- El Hermitage en la Actualidad
Una Historia Nacida de la Pasión Imperial
La génesis del Museo del Hermitage está íntimamente ligada a la figura de la emperatriz Catalina la Grande. Tras ascender al trono ruso en 1762, Catalina estableció su residencia principal en el recién finalizado Palacio de Invierno. Fue su insaciable sed de conocimiento y su profundo amor por el arte lo que sentó las bases de la colección que hoy admiramos.
En 1764, un evento clave marcó el inicio formal de lo que se convertiría en el Hermitage: la adquisición de una colección de 225 cuadros de pintura neerlandesa y flamenca comprada en Berlín. Este fue solo el principio. Catalina encargó a sus diplomáticos en toda Europa la misión de adquirir obras de arte, joyas, libros y objetos de valor para decorar su palacio. El Palacio de Invierno se transformó rápidamente en un repositorio de tesoros traídos de Occidente.
Durante la segunda mitad del siglo XVIII, Catalina no solo se dedicó a la construcción del complejo arquitectónico que hoy conocemos, sino que aumentó su colección de forma exponencial. Adquirió colecciones enteras que salían a la venta, incluyendo la del conde Heinrich von Brühl (con obras de Rubens y Rembrandt), la del barón Pierre Crozat (con Rafael, Rubens, van Dyck), la de Robert Walpole (Murillo, Rembrandt, Rubens, van Dyck) y la del conde Simon René de Baudouin. También se interesó por la escultura y las antigüedades, comprando la colección de Lyde Browne, que incluía esculturas romanas y renacentistas.
Esta colección, aunque monumental y de un valor incalculable, era en aquel entonces la colección privada de la emperatriz, no un museo abierto al público. Catalina la Grande reunió así la mayor colección privada de Europa, sentando las bases de lo que sería una de las pinacotecas más importantes del mundo.
Expansión y Apertura al Público en el Siglo XIX
El siglo XIX trajo consigo un crecimiento continuo de la colección y un cambio fundamental en la naturaleza del Hermitage.
Bajo el zar Alejandro I, tras la entrada de las tropas rusas en París en 1815, se realizó una de las mayores adquisiciones de la época: la colección privada de la emperatriz Josefina. A su muerte, Alejandro compró más obras a sus herederos, incluyendo piezas de Rubens, Rembrandt y esculturas de Antonio Canova.
Un hito importante fue el gran incendio que asoló el Palacio de Invierno en 1837. Aunque devastador para los interiores, se logró proteger gran parte de la colección, y la posterior reconstrucción permitió una reorganización de los espacios.
Durante este siglo, el museo siguió adquiriendo obras maestras. En 1850, se compró la colección del Palacio de Cristoforo Barbarigo, incluyendo cinco cuadros de Tiziano. En 1865, se adquirió la famosa 'Madonna Litta' de Leonardo da Vinci. En 1870, el Hermitage compró 'La Virgen y el Niño' (Madonna Connestabile) de Rafael, una obra tan valiosa que el gobierno italiano intentó sin éxito retenerla.
El cambio más significativo llegó en 1852, cuando el emperador Nicolás I decidió transformar la colección imperial en un Museo Imperial, siguiendo la tendencia de los museos estatales europeos. Se construyó una entrada específica para el público y se adecuaron nuevas estancias para exhibir las obras. El 5 de febrero de 1852, el Hermitage abrió sus puertas al público, aunque inicialmente el acceso estaba limitado a las clases altas.
El siglo XIX también vio un aumento considerable de los fondos arqueológicos. La compra de la colección del marqués de Cavelli en 1861 aportó cientos de vasijas griegas, bronces y esculturas. En 1886, la colección de Aleksandr Basilevski añadió miles de piezas medievales de marfil, esmaltes y objetos diversos. La colección Imperial de armas también fue trasladada al museo en 1885.
El Hermitage en el Torbellino del Siglo XX
El siglo XX fue una época de profundos cambios y desafíos para el Hermitage.
En 1904, el Palacio de Invierno dejó de ser residencia imperial. Al inicio de la Primera Guerra Mundial en 1914, las colecciones fueron evacuadas a Moscú por seguridad, regresando solo en 1924. Durante la guerra, el Palacio de Invierno llegó a funcionar como hospital.
La Revolución Rusa de 1917 tuvo un impacto significativo. El museo fue declarado Museo Estatal y, por un tiempo, la entrada fue gratuita. Se nacionalizaron muchas colecciones privadas de la aristocracia, enriqueciendo enormemente los fondos del Hermitage con todo tipo de arte y objetos, desde arte egipcio antiguo hasta arte bizantino. Fue en esta época cuando, debido al vasto aumento de su patrimonio, el Hermitage pasó de ser un museo de arte a un museo de arte y cultura universal.
Sin embargo, la década de 1930 trajo consigo dolorosas pérdidas. En un esfuerzo por financiar al estado, se realizaron ventas masivas de obras al extranjero. Más de 2800 cuadros fueron vendidos, incluyendo 50 obras maestras. Muchas de estas piezas terminaron en instituciones como la National Gallery de Washington y el Museo Gulbenkian de Lisboa. Estas ventas son un capítulo controvertido en la historia del museo, consideradas por muchos como injustificables.
La Segunda Guerra Mundial y el Sitio de Leningrado (1941-1944) representaron otra prueba de fuego. Se organizó la mayor evacuación de obras de arte hasta la fecha, trasladando más de un millón de piezas en tren a Sverdlovsk, en los Urales. Aunque dos trenes llegaron a salvo, el asedio impidió la salida de un tercero. Los conservadores que se quedaron en Leningrado trabajaron incansablemente para proteger los edificios y las obras restantes, y el museo sirvió como refugio para miles de personas. Sorprendentemente, las obras evacuadas no sufrieron daños.
Tras la guerra, las obras regresaron, y el museo fue restaurado de los daños sufridos. En 1948, el museo recibió una importante donación de arte de los siglos XIX y XX, incluyendo obras de Renoir, Matisse, Picasso, Monet, Van Gogh y Gauguin.

Una adición controvertida post-guerra fueron las obras traídas por el Ejército Rojo desde Berlín como botín de guerra, principalmente de colecciones privadas. Aunque criticado, el gobierno ruso justificó estas acciones como una compensación por la destrucción nazi de patrimonio ruso.
La Colección: Un Universo de Arte y Cultura
La colección del Hermitage es asombrosa en su amplitud y profundidad. Con más de tres millones de piezas, es prácticamente imposible verla en su totalidad en una sola visita. Se estima que tomaría once años dedicando un minuto a cada objeto.
La colección abarca:
- Antigüedades Clásicas: Obras de las civilizaciones romana y griega.
- Arte de Europa Occidental: Una de las colecciones más importantes del mundo, con obras maestras de la pintura y escultura desde la Edad Media hasta el siglo XX. Incluye la pinacoteca, considerada una de las más completas, con trabajos de maestros como Leonardo da Vinci, Rafael, Tiziano, Rembrandt, Rubens, Murillo, van Dyck, Monet, Renoir, Van Gogh, Gauguin, Matisse, Picasso y muchos otros.
- Arte Oriental: Piezas que cubren diversas culturas y periodos de Asia.
- Piezas Arqueológicas: Descubrimientos de diversas épocas y regiones.
- Arte Ruso: Una colección que documenta la rica historia artística de Rusia.
- Joyas y Armas: Colecciones que muestran la opulencia y la maestría artesanal.
La diversidad de la colección refleja la visión de sus creadores y la historia de un imperio que interactuó con culturas de todo el mundo.
El Complejo del Hermitage: Más Allá del Palacio de Invierno
El Hermitage no se limita al Palacio de Invierno. El complejo museístico abarca varios edificios históricos interconectados y otros sitios en San Petersburgo:
- Palacio de Invierno: El edificio principal y antiguo hogar de los zares. Alberga el corazón de la colección, incluyendo gran parte del arte de Europa Occidental.
- Pequeño Hermitage, Viejo Hermitage y Nuevo Hermitage: Anexos construidos para albergar la creciente colección imperial.
- Teatro del Hermitage: Uno de los teatros más antiguos de Rusia, utilizado hoy para eventos y espectáculos.
- Edificio del Estado Mayor: Situado frente al Palacio de Invierno en la Plaza del Palacio, este magnífico edificio alberga la excepcional colección de arte impresionista y postimpresionista, con obras de Van Gogh y Matisse.
- Palacio de Invierno de Pedro el Grande: Una parte excavada y restaurada del palacio original de Pedro el Grande.
- Palacio Menshikov: Una de las edificaciones más antiguas de San Petersburgo, restaurada para mostrar arte aplicado de principios del siglo XVIII.
- Museo de Porcelana: Recientemente incorporado al Hermitage, traza la historia de la fabricación de porcelana y vidrio en Rusia.
- Centro de Almacenamiento y Restauración (Staraya Derevnya): Ofrece acceso público a una vasta parte de la colección no expuesta permanentemente, mediante técnicas innovadoras de 'almacenamiento abierto'.
- Palacio Konstantinovsky: Utilizado para exposiciones sobre heráldica y condecoraciones.
Explorar estos diferentes edificios es parte integral de la experiencia del Hermitage, cada uno con su propia historia y colecciones específicas.
Planificando tu Visita: Información Práctica
Visitar el Hermitage es una experiencia que requiere planificación debido a su tamaño. Aquí tienes algunos datos útiles:
- Nombre Oficial: Museo Estatal del Hermitage (Государственный Эрмитаж).
- Ubicación Principal: Plaza del Palacio (Dvortsovaya Ploschad), 2, San Petersburgo.
- Metro Cercano: Admiralteyskaya.
- Horario: Abierto diariamente de 10:30 a 18:00. Miércoles y viernes, hasta las 21:00. Última admisión media hora antes del cierre.
- Cierre: Lunes.
- Entrada: El precio varía para el complejo principal y los anexos. Hay entrada gratuita para niños en edad preescolar, escolares y estudiantes. El primer jueves de cada mes la entrada es gratuita para todos los visitantes.
- Compra de Entradas: Es altamente recomendable comprar las entradas online para evitar las largas colas en taquilla.
- Fotografía y Video: Permitido sin flash.
- Accesibilidad: El museo es accesible para sillas de ruedas, con rampas y ascensores. Se pueden alquilar sillas de ruedas de forma gratuita. Se recomienda avisar con antelación si se necesita asistencia.
Dada la magnitud del museo, muchos visitantes optan por visitas guiadas para asegurarse de ver los puntos destacados. Los amantes del arte pueden preferir explorar por su cuenta, centrándose en las colecciones que más les interesan.
El Hermitage en la Actualidad
El Museo del Hermitage sigue siendo una institución vibrante y en constante evolución. Además de expandir sus espacios dentro de San Petersburgo, colabora activamente en proyectos internacionales.
Se han establecido alianzas con museos en otras partes del mundo, como el Guggenheim Hermitage en Las Vegas (aunque cerrado en 2008), el Hermitage Ámsterdam en Países Bajos, y salas de exposición en la Somerset House de Londres. También se anunció un proyecto para abrir un centro del Hermitage en Barcelona, España.
La importancia cultural del Hermitage se extiende más allá de sus muros físicos. Fue el escenario de la película 'El arca rusa' (2002) de Aleksandr Sokúrov, rodada en una sola toma continua, que ofrece un viaje visual a través de la historia y las colecciones del museo.
El Museo Estatal del Hermitage no es solo un depósito de arte; es un símbolo de la riqueza cultural de Rusia, un puente entre Oriente y Occidente, y un destino imprescindible para cualquier persona interesada en la historia, el arte y la belleza.
Preguntas Frecuentes sobre el Hermitage
- ¿Cuál es el nombre completo del museo más famoso de Rusia?
El nombre completo es Museo Estatal del Hermitage (State Hermitage Museum en inglés).
- ¿Dónde se encuentra el Hermitage?
Se encuentra en San Petersburgo, Rusia, principalmente en el complejo del Palacio de Invierno y edificios adyacentes en la Plaza del Palacio.
- ¿Qué tipo de colecciones alberga el Hermitage?
Alberga una colección vastísima y diversa que incluye antigüedades clásicas, arte de Europa Occidental (pintura, escultura), arte oriental, piezas arqueológicas, arte ruso, joyas, armas, entre otras.
- ¿Cuánto tiempo se necesita para visitar el Hermitage?
Para ver una parte significativa de la colección, se recomiendan al menos 3-4 horas, pero para una exploración más completa de las principales galerías, un día entero o incluso varios días son necesarios.
- ¿Es accesible el Hermitage para personas con movilidad reducida?
Sí, el museo cuenta con rampas y ascensores, y ofrece alquiler gratuito de sillas de ruedas para garantizar la accesibilidad.
- ¿Puedo comprar entradas para el Hermitage por internet?
Sí, es muy recomendable comprar las entradas online a través del sitio web oficial para ahorrar tiempo y evitar las filas en las taquillas.
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