31/10/2024
La primera película de la saga Fast and Furious, estrenada en 2001, no solo presentó al mundo a personajes inolvidables como Dominic Toretto y Brian O'Conner, sino que también catapultó a la fama a una serie de vehículos que se convirtieron en auténticos íconos de la cultura automotriz. Estos autos no eran meros accesorios; eran extensiones de los personajes, herramientas esenciales en la trama y protagonistas de algunas de las escenas más memorables de la película. Desde atracos audaces hasta carreras callejeras llenas de óxido nitroso, cada máquina sobre ruedas jugó un papel crucial.

La historia nos introduce en el submundo de las carreras ilegales en Los Ángeles, donde la velocidad, la mecánica y la lealtad son las reglas. El primer vistazo a la acción nos llega en un muelle de carga, donde tres vehículos particulares demuestran su eficacia en un audaz robo. Estos eran tres Honda Civic EJ1 Turbo 1995 de color negro, distintivos por sus luces de neón verdes. Equipados con modificaciones para el atraco, como techos corredizos adaptados y ballestas modificadas con alambres de agarre, estos Civics actuaron en formación coordinada para interceptar un camión en movimiento. Uno se colocaba al frente, mientras los otros dos flanqueaban el vehículo de carga, permitiendo a los secuestradores abordar el camión en plena marcha. Esta escena inicial estableció el tono de la película: la acción no estaría limitada a las pistas o las calles, sino que la habilidad al volante y las modificaciones de los autos serían clave para operaciones de alto riesgo.

Poco después, conocemos a Brian O'Conner, un personaje que inicialmente se presenta probando un llamativo Mitsubishi Eclipse RS 420A 1995. Este auto, de un distintivo color verde, es mostrado en el estacionamiento del Dodger Stadium, donde Brian intenta alcanzar altas velocidades. A pesar de su apariencia y potencial, el texto menciona que Brian casi pierde el control al intentar llegar a 225 km/h, mostrando una frustración inicial con su rendimiento o su manejo del mismo. Este Eclipse es el vehículo con el que Brian se presenta en el mundo de las carreras callejeras de Dom Toretto. En la primera carrera importante de la película, Brian apuesta este mismo Eclipse, valorado en $10,000 debido a su motor modificado, contra Dom y otros corredores. A pesar de utilizar óxido nitroso, incluso un segundo tanque a pesar de las advertencias de su portátil sobre daños, Brian no logra controlar completamente el auto y pierde la carrera contra Dom. El Eclipse se convierte así en propiedad de Dom, aunque el texto aclara que legalmente aún no le pertenecía a Dom por falta de la factura. El destino final de este coche es trágico: es destruido cuando Johnny Tran y su primo Lance le disparan con subfusiles, provocando la explosión del tanque de óxido nitroso.
El auto que Brian pierde en la primera carrera y que se lleva la victoria es el Mazda RX-7 FD3S Veilside 1993 de Dom Toretto. Este coche rojo, con un diseño icónico, representa la maestría de Dom en las carreras callejeras. El texto describe la carrera como una demostración de habilidad y potencia, donde Dom, al igual que Brian, utiliza tanques de óxido nitroso para asegurar la victoria. La frase de Dom tras ganar, minimizando el esfuerzo de Brian, subraya la superioridad de su conducción y de su máquina en ese momento. El RX-7 es el símbolo de Dom como el rey indiscutible de las calles en ese tramo de la historia.
Tras perder el Eclipse, Brian necesita un nuevo vehículo. Sus superiores policiales le proporcionan un maltrecho Toyota Supra 2JZ BiTurbo 1994. Inicialmente, el estado del auto provoca risas entre el equipo de Dom, pero al abrir el capó, descubren que las partes esenciales están en excelentes condiciones. Jesse estima que con una inversión de unos $15,000 o más y la importación de piezas desde Japón, podrían transformarlo. Este Supra se convierte en un proyecto central para el equipo de Dom y Brian. El texto detalla el proceso de reconstrucción, con Jesse mostrando diseños de software y todos trabajando en él. El Supra es el vehículo con el que Brian se integra realmente al grupo, trabajando codo con codo con ellos. Una vez terminado, el texto describe una prueba de rendimiento en la autopista de la costa del Pacífico, donde el Supra compite y supera fácilmente a un Ferrari F355 Spyder 1999. Este auto es el que Brian utiliza en la última parte de la película, incluida la persecución final. Al final, en un gesto de amistad y reconocimiento, Brian le entrega las llaves de este Supra a Dom, cumpliendo su deuda de un “auto de diez segundos”.
El equipo de Dom también cuenta con otros vehículos que aparecen en momentos clave. Jesse compite en las "Race Wars" con el Volkswagen Jetta III 1995 de su padre. El texto menciona que Jesse apuesta este coche, confiado en ganar contra Johnny Tran. Sin embargo, a pesar de usar su sistema de óxido nitroso, Jesse pierde la carrera contra el Honda S2000 F20C 2000 de Tran. La derrota y la apuesta perdida provocan que Jesse entre en pánico y huya de las Race Wars en el mismo Jetta, lo que desencadena eventos trágicos posteriormente.
Johnny Tran, el rival de Dom, aparece con su propio conjunto de vehículos potentes. Además de las motocicletas que él y Lance utilizan en el ataque a la casa de Dom y la persecución final, Tran compite en las Race Wars con un Honda S2000 F20C 2000 negro. Este coche es descrito ganando la carrera contra el Jetta de Jesse, utilizando también su propio sistema de óxido nitroso para adelantar a Jesse en el último momento. El S2000 simboliza la rivalidad entre Tran y el equipo de Dom en el circuito de carreras.
Uno de los autos más emblemáticos de la película, cargado de historia familiar, es el Dodge SuperCharger R/T 1970 de color negro, que perteneció al difunto padre de Dom. Dom le muestra este coche a Brian en su garaje, revelando que él y su padre lo construyeron juntos. Dom confiesa que nunca lo ha conducido debido a que le causa pánico, asociado al trágico accidente en el que su padre murió compitiendo en él. Este accidente, causado por otro piloto que chocó contra el auto de su padre a alta velocidad, es un evento fundamental en la vida de Dom y explica su filosofía de vivir la vida "a un cuarto de milla a la vez". A pesar de su reticencia, Dom saca el Charger en la persecución final contra Tran y Lance. Es este poderoso auto el que utiliza para sacar de la carretera a Lance. Sin embargo, el destino del Charger es tan violento como su historia familiar; tras una carrera improvisada contra Brian, Dom se estrella violentamente contra un camión, volcando el auto y dejándolo completamente destruido. La destrucción del Charger representa la culminación de la tensión y la acción, y es el punto donde Brian decide dejar ir a Dom.
Finalmente, en una escena post-créditos, Dom aparece conduciendo un Chevrolet Chevelle SS 1970 en Baja California, México. Este coche, diferente a los vistos anteriormente, lo muestra continuando su vida en la carretera, reafirmando su lema de vivir la vida en esos intensos momentos de velocidad. Aunque su papel es breve, el Chevelle cierra la película con una imagen potente de Dom y su conexión inquebrantable con los autos y la libertad que representan.
Otros vehículos mencionados en el texto incluyen la camioneta roja que Brian usa brevemente después de probar el Eclipse, el auto de Mia en el que ella y Brian dan un paseo (sin especificar modelo), y los Civics que Brian encuentra en el taller de Héctor (identificados por no tener los neumáticos Mashamoto ZX de los autos del atraco, sino Pirelli), demostrando que no eran los vehículos buscados. Estos autos, aunque menos prominentes, contribuyen al ambiente automovilístico general de la película.
En resumen, la primera entrega de Fast and Furious se apoyó fuertemente en su elenco automotriz para contar la historia. Cada coche, desde los sigilosos Civics de los atracos hasta el legendario Charger de Dom, tuvo un papel definido en la narrativa y contribuyó a establecer la identidad de la saga. La relación entre los personajes y sus máquinas fue palpable, haciendo que estos vehículos fueran tan recordados como los propios actores.
| Vehículo | Propietario/Usuario Principal | Papel Destacado | Destino en la Película (según el texto) |
|---|---|---|---|
| Honda Civic EJ1 Turbo 1995 (negro con neón verde) | Equipo de Dom (para atracos) | Atraco inicial al camión | Utilizados en el atraco, uno volcado en la persecución final. |
| Mitsubishi Eclipse RS 420A 1995 (verde) | Brian O'Conner | Prueba de rendimiento, primera carrera | Perdido en la carrera contra Dom, destruido por Tran y Lance. |
| Mazda RX-7 FD3S Veilside 1993 (rojo) | Dominic Toretto | Ganador de la primera carrera | Gana la primera carrera. |
| Toyota Supra 2JZ BiTurbo 1994 (naranja/dorado, luego reconstruido) | Brian O'Conner (originalmente), Reconstruido por el equipo de Dom | Proyecto de reconstrucción, carrera contra Ferrari, persecución final | Entregado a Dom al final de la película. |
| Volkswagen Jetta III 1995 (blanco) | Jesse | Carrera en Race Wars | Perdido en la carrera contra Tran, utilizado para escapar. |
| Honda S2000 F20C 2000 (negro) | Johnny Tran | Carrera en Race Wars | Gana la carrera contra Jesse. |
| Dodge SuperCharger R/T 1970 (negro) | Padre de Dom (histórico), Dominic Toretto (final) | Auto familiar, persecución final | Destruido en el choque final. |
| Chevrolet Chevelle SS 1970 | Dominic Toretto | Escena post-créditos | Conducido por Dom en México. |
Preguntas Frecuentes sobre los Autos de Fast and Furious 1
¿Cuáles fueron los autos utilizados en el atraco del camión al inicio de la película?
Según el texto, se utilizaron tres Honda Civic EJ1 Turbo 1995 de color negro con luces de neón verdes para el atraco inicial al camión.
¿Qué auto conducía Brian O'Conner al principio de la película?
Al principio, Brian O'Conner conducía un Mitsubishi Eclipse RS 420A 1995 de color verde.
¿Qué auto pierde Brian en la primera carrera contra Dom?
Brian apuesta y pierde su Mitsubishi Eclipse RS 420A 1995 en la primera carrera contra Dominic Toretto.
¿Qué auto conducía Dominic Toretto en la primera carrera callejera?
Dominic Toretto ganó la primera carrera conduciendo su Mazda RX-7 FD3S Veilside 1993 de color rojo.
¿Qué auto reconstruye Brian con el equipo de Dom?
Tras perder el Eclipse, Brian lleva un Toyota Supra 2JZ BiTurbo 1994 maltrecho que el equipo de Dom ayuda a reconstruir por completo.
¿Qué le sucede al Dodge Charger de Dom al final de la película?
El Dodge SuperCharger R/T 1970 de Dom, que era de su padre, resulta completamente destruido tras chocar violentamente contra un camión después de una carrera improvisada con Brian.
¿Brian se queda con el Toyota Supra al final?
No, al final de la película, Brian le entrega las llaves del Toyota Supra reconstruido a Dom, reconociendo que le debía un "auto de diez segundos".
¿Qué auto aparece Dom conduciendo en la escena post-créditos?
En la escena post-créditos, Dom aparece conduciendo un Chevrolet Chevelle SS 1970 en México.
¿Qué auto usó Jesse en Race Wars y qué le pasó?
Jesse usó el Volkswagen Jetta III 1995 de su padre en Race Wars. Lo apostó contra Johnny Tran, perdió la carrera y huyó en él.
¿Qué auto usó Johnny Tran para competir contra Jesse en Race Wars?
Johnny Tran compitió y ganó contra Jesse en Race Wars utilizando un Honda S2000 F20C 2000.
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