29/01/2024
El mundo del automóvil está lleno de historias, innovaciones y, a veces, curiosos mitos. Desde vehículos que marcaron una era en regiones específicas hasta formas alternativas de poseer o construir un coche, la diversidad es inmensa. Exploraremos algunas de estas facetas, desmitificando creencias populares sobre un coche histórico, comprendiendo la realidad de los kit cars y ofreciendo una simple idea para un proyecto manual relacionado con el motor.

El Trabant y el Mito del Cartón
El Trabant, un coche que se convirtió en un verdadero símbolo de la antigua Alemania Oriental, tiene una historia rica y, a menudo, malinterpretada. Producido por primera vez en 1957 en la fábrica VEB Sachsenring Automobilwerke en Zwickau, este vehículo tuvo una larga trayectoria hasta 1990. Durante ese periodo, se fabricaron un total de 3,096,099 unidades. La demanda era tan alta que, tras hacer un pedido, la espera para recibir el coche podía prolongarse ¡hasta 20 años!
Los primeros modelos venían equipados con un pequeño motor de dos tiempos. Estos motores eran conocidos tanto por su considerable contaminación como por un consumo de combustible relativamente alto para su tamaño, reportando alrededor de 7 litros por cada 100 kilómetros. A pesar de estos aspectos, el Trabant era el vehículo más común en la antigua Alemania Oriental y también se exportó a varios países, tanto dentro como fuera del Pacto de Varsovia.

El nombre del coche, elegido en un concurso interno en 1957, el mismo año del lanzamiento del Sputnik (el primer satélite artificial), tiene un significado astronómico. En alemán, 'Trabant' se refiere a un satélite natural de un cuerpo celeste, como una luna. Curiosamente, en su origen eslavo, la palabra 'Trabant' comparte el mismo significado que la palabra rusa 'Sputnik': compañero. Un nombre bastante apropiado para un vehículo que fue el fiel compañero de millones de personas durante décadas.
¿Realmente Estaba Hecho de Cartón? Desvelando la Verdad
Una de las historias más persistentes y extendidas sobre el Trabant, especialmente popular en Alemania Occidental para ridiculizar a los alemanes del Este (Ossies), era que su chasis estaba hecho de cartón. Sin embargo, esta afirmación no era cierta. Desmontar y modificar un Trabant (como se menciona con 'Tim Trabi', aunque sin detalles específicos sobre quién o qué es) era aparentemente sencillo, lo que quizás alimentó algunas de estas suposiciones incorrectas.
La realidad es que los Trabant estaban fabricados con Duroplast. Este material es un plástico duro, con una consistencia casi similar a la Baquelita, y estaba hecho de materiales reciclados. Y aquí reside el origen del malentendido: entre esos materiales reciclados podía haber papel. De ahí surgió la confusión y la historia de que el coche estaba hecho de cartón. El Duroplast ofrecía una carcasa compacta, ligera y sorprendentemente duradera para la época. De hecho, la vida útil promedio de un Trabant era de 28 años, lo cual es notable.
Es interesante contrastar esto con otros productos que *sí* están hechos de materiales como el cartón, aunque con fines diferentes. Por ejemplo, existen maletas auténticas remachadas, producidas desde 1926, que están fabricadas de cartón. Estas maletas, con sus medidas adecuadas, son perfectas para decoración de interiores o incluso como equipaje de mano. Su aspecto retro, multifuncionalidad y durabilidad las convierten en objetos valiosos para quienes aprecian la autenticidad de una era olvidada. A diferencia del Trabant, ellas sí tienen el cartón como material principal.
Los Kit Cars: ¿Son Coches 'Reales'?
Adentrándonos en otra faceta del mundo automotriz, encontramos los kit cars. La definición general de un kit car implica que un fabricante produce múltiples conjuntos de piezas para un mismo vehículo, vendiendo cada kit a un tercero para que lo ensamble. La respuesta corta a si son coches 'reales' es sí, son vehículos funcionales que, en muchos casos, pueden ser matriculados y conducidos legalmente en vías públicas tras pasar las inspecciones necesarias.
Tipos y Distinciones
Dentro del universo de los kit cars existen subtipos y términos relacionados que es importante diferenciar:
- Re-body: Un subconjunto del kit car donde un vehículo fabricado comercialmente recibe una carrocería nueva (a menudo de fibra de vidrio) sobre su chasis y mecánica existentes. Generalmente, se conservan la transmisión y el interior originales. Estos kits requieren menos conocimiento técnico del constructor. Dado que el chasis y los sistemas mecánicos fueron diseñados, construidos y probados por un fabricante importante, un re-body puede resultar en un mayor grado de seguridad y fiabilidad.
- Hand-built car o Special car: Un coche típicamente modificado o construido desde cero por un individuo para un propósito específico (como carreras de montaña, de carretera, de circuito o intentos de récord). Se distinguen de los kit cars en que no son ensamblados a partir de un kit producido en serie.
- Rally specials y Homologation specials: Especialmente desde la Segunda Guerra Mundial, estos términos se refieren a series especiales de coches producidos por fabricantes, a menudo para cumplir con regulaciones de competición.
- Component car: Un coche de autoensamblaje en el que el 100% de las piezas necesarias para construir el coche se compran a una única empresa. Los component car se distinguen de los kit cars en que todas las piezas tienen control de calidad y están diseñadas para encajar perfectamente. Se pueden construir en significativamente menos tiempo que un kit car.
Los kit cars no deben confundirse con los 'knock-down kits', un término generalmente aplicado a un ejercicio comercial similar pero a mayor escala, como el ensamblaje de coches de producción en plantas locales a partir de kits de piezas prefabricadas.
Una Mirada a la Historia de los Kit Cars
Los kit cars existen prácticamente desde los albores del automóvil. En Inglaterra, en 1896, Thomas Hyler-White desarrolló un diseño para un coche que podía ser ensamblado en casa, publicando los planos técnicos en la revista 'The English Mechanic'. En Estados Unidos, el 'Lad's Car' de 1912 se podía comprar por 160 USD completamente ensamblado o por 140 USD en formato kit.

Su popularidad creció en la década de 1950. La producción de coches había aumentado considerablemente, y con la protección contra el óxido aún en sus inicios, muchos vehículos antiguos eran enviados al desguace debido a que su carrocería estaba más allá de una reparación económica. Surgió una industria que suministraba nuevas carrocerías y chasis para tomar los componentes de estos coches y convertirlos en vehículos nuevos, particularmente en deportivos.
El plástico reforzado con fibra comenzó a usarse de forma generalizada, haciendo que la producción a pequeña escala de componentes de carrocería fuera mucho más económica. En el Reino Unido, hasta mediados de la década de 1970, los kit cars eran a veces vehículos de producción normal parcialmente ensamblados. Esto permitía evitar un impuesto de compra, ya que los kits se evaluaban como componentes y no como vehículos completos.
Durante los años 70, muchos kits tenían carrocerías con estilo de deportivos diseñadas para atornillarse directamente al chasis del VW Beetle. Esto fue muy popular ya que la antigua carrocería se podía separar fácilmente del chasis, dejando prácticamente todos los componentes mecánicos unidos. Luego se montaba una carrocería de plástico reforzado con fibra del proveedor del kit. Esto convirtió al Beetle en uno de los vehículos 'donantes' más populares. Ejemplos de esta conversión incluyen el Bradley GT, el Sterling y el Sebring, de los cuales se fabricaron miles y muchos aún existen hoy en día. Los 'dune buggies' basados en Volkswagen también aparecieron en números relativamente grandes en los años 60 y 70, generalmente basados en una plataforma de chasis acortada.
Kit Cars Hoy: Réplicas y Legalidad
Los kit cars actuales son frecuentemente réplicas de clásicos muy conocidos y a menudo caros. Están diseñados para que cualquier persona con las habilidades técnicas adecuadas pueda construirlos en casa con un estándar que les permita ser conducidos en vías públicas. Estas réplicas, en apariencia general, se parecen al original, pero sus carrocerías suelen estar hechas de esteras de fibra de vidrio empapadas en resina de poliéster en lugar de la chapa metálica original.
Las réplicas del AC Cobra y el Lotus Seven son ejemplos particularmente populares. El derecho a fabricar el Lotus 7 es propiedad de Caterham Cars, que compró los derechos a Colin Chapman (fundador de Lotus) en 1973. Los coches de Caterham son component car y son un desarrollo continuo del diseño de Chapman. Todos los demás coches estilo Lotus Seven son kit cars réplica, que cuestan significativamente menos que el Caterham pero también tienen un menor valor residual.
Estos kit cars réplica permiten a los entusiastas poseer un vehículo que se asemeja mucho a uno que quizás no podrían permitirse debido a su escasez, y al mismo tiempo aprovechar la tecnología moderna.
Una preocupación común sobre los kit cars es la percepción de que parece técnicamente imposible ensamblar un coche en casa y matricularlo para vías públicas, incluyendo el cumplimiento de los estándares para el control de calidad obligatorio (prueba de aptitud para circular) que se requiere en la mayoría de los países. Sin embargo, es posible.

Por ejemplo, para obtener permiso para usar un kit car en Alemania, cada vehículo con una velocidad superior a 6 km/h sin una licencia de operación general (ABE) o un permiso de tipo CE (EC-TG) debe someterse a una inspección técnica por parte de un experto oficialmente reconocido. En el Reino Unido, es necesario cumplir con los requisitos de las regulaciones IVA (Individual Vehicle Approval). En Estados Unidos, la SEMA (Specialty Equipment Market Association) ha trabajado estado por estado para establecer formas legales para que los estados registren kit cars y vehículos especiales para inspección y matriculación.
Una encuesta realizada por el Dr. Ingo Stüben a casi 600 propietarios de kit cars en EE. UU., Reino Unido y Alemania mostró que, típicamente, se requieren entre 100 y 1,500 horas para construir un kit car, dependiendo del modelo y la completitud del kit. A medida que la complejidad de los kits ofrecidos continúa aumentando, los tiempos de construcción se han incrementado. Algunos kits réplica precisos pueden tardar más de 5,000 horas en completarse.
Es interesante notar que varios productores de coches deportivos reconocidos, como Lotus, Marcos y TVR, comenzaron su andadura como fabricantes de kit cars, lo que demuestra que esta vía puede ser el origen de grandes marcas.
Preguntas Frecuentes
Aquí abordamos directamente las preguntas clave que motivaron esta exploración:
¿Trabant está hecho de cartón?
No, el Trabant no está hecho de cartón. Su carrocería está fabricada principalmente de Duroplast, un plástico duro compuesto de materiales reciclados, que podía incluir papel. Esta composición a base de materiales reciclados y la posible inclusión de papel llevaron al mito del cartón.
¿Los coches kit son coches reales?
Sí, los kit cars son considerados coches reales. Son vehículos funcionales ensamblados por particulares a partir de un kit de piezas suministrado por un fabricante. En muchos países, pueden ser matriculados y conducidos legalmente tras pasar las inspecciones y cumplir las normativas de seguridad y emisiones correspondientes.
¿Qué Usar para las Ruedas de un Coche de Cartón?
Finalmente, en un registro completamente diferente, si te animas a construir un modelo de coche simple utilizando materiales cotidianos como el cartón, aquí tienes una idea para las ruedas y los ejes, basándonos en materiales básicos como un rollo de papel de cocina y pajitas:
- Crear el Cuerpo: Toma el rollo de papel de cocina y córtalo cuidadosamente de arriba a abajo por ambos lados para crear una forma de semicilindro. Este será el cuerpo de tu coche.
- Cortar las Piezas de Paja: Usando tijeras, corta un trozo de pajita que sea ligeramente más ancho que el rollo de papel de cocina (aproximadamente 3 pulgadas o unos 7.5 cm). Corta otro trozo de la misma longitud. Estos serán los ejes. Luego, toma uno de estos trozos y usa una regla para medir y marcar con un lápiz tres secciones de 1 pulgada (unos 2.5 cm) que cortarás. Ahora deberías tener tres partes más pequeñas de la pajita. (Nota: La descripción proporcionada solo explica cómo cortar las pajitas, no cómo usarlas con las ruedas, pero la intención es clara: las pajitas largas serían para los ejes, y las cortas o partes de ellas podrían usarse como espaciadores o conectores, aunque la explicación se detiene en el corte. Para las ruedas en sí, típicamente usarías círculos de cartón más grueso, tapas de plástico o incluso las bases de las pajitas cortadas si son lo suficientemente anchas, pegándolas a los extremos de los ejes de pajita que pasen por el cuerpo de cartón del coche).
Esta simple actividad ilustra cómo la creatividad puede convertir materiales sencillos en modelos de vehículos, uniendo de alguna manera la fascinación por los automóviles con la construcción manual, aunque a una escala mucho menor y con materiales muy diferentes a los utilizados en un Trabant o un kit car.
Desde los históricos Trabant y sus materiales innovadores pero mal entendidos, pasando por la complejidad y la historia de los kit cars que permiten a los entusiastas construir sus propios deportivos, hasta la simple alegría de crear un coche de juguete con cartón, el mundo del automóvil ofrece un sinfín de temas fascinantes para explorar.
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