¿Existe todavía el coche de Christine?

El coche de Christine: ¿Sigue existiendo?

18/09/2020

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Pocos automóviles han dejado una huella tan indeleble en la cultura popular y el cine de terror como Christine. Este coche, protagonista de la escalofriante novela de Stephen King y su posterior adaptación cinematográfica, no es un vehículo cualquiera; es una entidad con vida propia, celosa, posesiva y letal. Desde su debut en la pantalla grande, la pregunta sobre su identidad real y su destino ha fascinado a los aficionados: ¿qué coche era Christine exactamente y, lo más importante, alguno de los vehículos utilizados en la película ha logrado sobrevivir al paso del tiempo?

Adentrémonos en el mundo de Hollywood y los automóviles clásicos para desentrañar el misterio detrás de este legendario icono sobre ruedas.

¿Existe todavía el coche de Christine?
Los especialistas tenían pequeñas ventanas de observación dentro del tinte negro que indicaban el mal humor del coche. La escena final concluía con Christine estrellándose dentro de un garaje. El coche estaba atado a cables y atravesado por la pared. Hoy en día, solo se sabe que existen tres coches de la película .
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El Verdadero Modelo Detrás de la Leyenda

Aunque la narrativa principal, influenciada por la novela de Stephen King, a menudo identifica a Christine como un Plymouth Fury de 1958, la realidad del rodaje cinematográfico fue un poco diferente. Para dar vida a la malévola máquina en la pantalla, se recurrió principalmente a modelos de 1957. Esto incluyó no solo el modelo Fury, sino también sus hermanos de gama, los Plymouth Belvedere y Savoy. Todos estos vehículos compartían características visuales similares, lo que permitía intercambiarlos durante la filmación para diferentes escenas y efectos.

A pesar de la confusión entre modelos y años, el espíritu y la apariencia que el director John Carpenter buscaba plasmar se basaron fuertemente en el diseño distintivo de Plymouth de finales de los años 50. El coche, independientemente del modelo exacto utilizado en una toma particular, fue pintado de un distintivo color rojo con interiores a juego para unificar la imagen de Christine a lo largo de toda la película, creando esa presencia ominosa y reconocible al instante.

Rendimiento y Características del Plymouth Fury de 1957

Si nos centramos en el Plymouth Fury de 1957, que sirvió de base y referencia principal para la apariencia de Christine, descubrimos un automóvil con características notables para su época. Este modelo era aproximadamente una pulgada más largo que su predecesor, mostrando una ligera evolución en su diseño. Pero más allá de las dimensiones, el Fury de 1957 venía equipado de serie con comodidades y elementos de seguridad que no eran triviales en aquel entonces.

Entre su equipamiento estándar se incluían un tablero acolchado, asientos con cojines de espuma para mayor confort y limpiaparabrisas de velocidad variable, detalles que elevaban la experiencia de conducción.

Sin embargo, la verdadera emoción, la que realmente encajaba con el nombre 'Fury' (Furia), se encontraba bajo el capó. El corazón del Plymouth Fury de 1957 era el potente motor V-800. Esta formidable máquina era capaz de entregar unos impresionantes 290 caballos de fuerza, una cifra considerable para un coche de producción en la década de 1950. Esta potencia se gestionaba a través de una transmisión automática.

El modelo de 1957 incorporaba la entonces nueva transmisión de tres velocidades TorqueFlite de Chrysler. Lo que hacía particularmente interesante a esta transmisión era su sistema de control: en lugar de una palanca tradicional, el conductor seleccionaba las marchas mediante controles de botón, una característica distintiva y moderna para la época que añadía un toque futurista al interior del coche.

Además del potente motor y la avanzada transmisión, el Plymouth Fury de 1957 destacaba por su manejo. Contaba con una suspensión delantera sólida que contribuía a una gran capacidad de respuesta y estabilidad en la carretera, características deseables para cualquier conductor, aunque en el caso de Christine, esa estabilidad se usara para fines mucho más siniestros.

Dando Vida a Christine: El Rodaje

La creación de la aterradora personalidad de Christine en la pantalla fue un desafío logístico considerable. Para filmar todas las escenas, que incluían persecuciones, transformaciones y, por supuesto, la conducción "autónoma" del coche, se utilizaron más de 20 coches Plymouth. Como mencionamos, esta flota incluía una mezcla de modelos Belvedere, Savoy y Fury de 1957 y, según algunas fuentes, también algún modelo de 1958 para escenas específicas o como base.

Todos estos vehículos fueron meticulosamente preparados para el rodaje. Fueron pintados con el característico color rojo de Christine y sus interiores fueron modificados para que coincidieran, garantizando la continuidad visual a lo largo de la película, incluso cuando se destruía un coche tras otro en las escenas de acción.

Desde la misma escena inicial, donde vemos a Christine saliendo de la línea de montaje ya con una aura de maldad, queda claro que el coche no es un mero accesorio, sino un personaje central. La película logra transmitir la idea de que Christine tiene una mente propia, y esto se consiguió sin recurrir a controles remotos sofisticados, que no eran factibles en la época.

En su lugar, se emplearon conductores de acrobacias altamente cualificados. Estos conductores se ocultaban dentro del coche, sentados en el asiento trasero y operando el vehículo desde allí, o bien agachados en el asiento delantero. Para poder ver, utilizaban pequeñas ventanas o ranuras discretas que se camuflaban dentro del tintado oscuro de los cristales o en partes menos visibles del habitáculo. Este ingenioso método permitía simular que el coche se movía por sí solo, transmitiendo eficazmente el estado de ánimo maligno de Christine.

Las escenas de destrucción requerían múltiples vehículos. La escena final, particularmente memorable, involucra a Christine estrellándose dentro de un garaje o taller. Para lograr el efecto de un coche arrollando una pared, se utilizaron cables. El coche, sujeto a estos cables, era tirado con fuerza a través de la estructura, creando el impacto devastador que vemos en la película.

Diferencias Entre el Libro y la Película

Como suele ocurrir con las adaptaciones de libros a la gran pantalla, existen algunas diferencias notables entre la Christine de la novela de Stephen King y la Christine que vimos en el cine. Estas discrepancias son interesantes para los aficionados y revelan detalles sobre el proceso creativo y las realidades de la producción cinematográfica.

La primera diferencia significativa se refiere al número de puertas. En la novela, Stephen King describe a Christine como un vehículo de cuatro puertas. Sin embargo, el Plymouth Fury de 1957, el modelo principal utilizado en la película por su apariencia, solo estaba disponible de fábrica como un coupé de dos puertas con techo rígido (hardtop). Esta limitación del modelo real obligó a la producción a usar versiones de dos puertas para el papel principal.

Otra diferencia importante es el color. En la novela, Christine es descrita originalmente con una combinación de colores rojo y blanco. Los puristas y aficionados a los automóviles Plymouth de la época saben que el Plymouth Fury de 1957, en su edición especial y limitada, solo se ofrecía en un color único: un elegante beige con detalles dorados. El icónico color rojo sólido de la película fue una elección artística para potenciar la presencia visual y la naturaleza demoníaca del coche en pantalla.

El propio Stephen King ha explicado la razón detrás de estas inexactitudes en su novela. Según el autor, escribió la parte central de la historia primero, y luego completó el principio y el final unos años más tarde. Esta secuencia de escritura hizo que fuera imposible acomodar con precisión lo que estaba siendo lanzado por la industria automotriz en el momento de concebir la historia. A pesar de las discrepancias de modelo y color respecto a la realidad del Fury de 1957, King eligió el nombre 'Fury' porque describía perfectamente la naturaleza violenta y furiosa del coche que había imaginado.

El Destino de los Coches de Christine: ¿Sobreviven?

Después de utilizar y, en muchos casos, destruir más de 20 Plymouth durante el intenso rodaje de la película, surge la inevitable pregunta: ¿alguno de esos automóviles sobrevivió al proceso? La respuesta es sí, pero en un número muy reducido.

Aunque la mayoría de los vehículos fueron desmantelados o quedaron inutilizables después de las escenas de choque y destrucción, se sabe que solo tres coches de los utilizados en la película sobreviven hoy en día. Estos vehículos restantes se convirtieron en piezas de colección muy buscadas por los aficionados al cine y a los automóviles clásicos.

La posesión de uno de estos coches supervivientes es un tesoro para cualquier coleccionista. Representan no solo un pedazo de la historia del cine de terror, sino también un ejemplo del diseño automovilístico estadounidense de finales de los años 50. Estos pocos supervivientes son un testimonio del impacto cultural de la película y del aura que rodea a Christine, el coche que se negó a morir, tanto en la ficción como, en cierto modo, en la realidad, a través de estos ejemplares conservados.

Preguntas Frecuentes sobre el Coche de Christine

Aquí respondemos algunas de las dudas más comunes sobre el famoso coche de la película:

¿Qué modelo de coche era Christine realmente?

En la novela, se describe principalmente como un Plymouth Fury de 1958. Sin embargo, para la película se utilizaron predominantemente modelos Plymouth de 1957, incluyendo Belvedere, Savoy y, por supuesto, el Fury. El coche se identifica visualmente con el estilo del Plymouth de 1957-1958.

¿Cuántos coches se usaron para filmar Christine?

Se utilizaron más de 20 coches Plymouth durante el rodaje de la película para poder llevar a cabo todas las escenas de acción y destrucción necesarias.

¿Alguno de los coches originales de la película Christine sigue existiendo?

Sí, se sabe que solo tres coches de los utilizados en la filmación original de 'Christine' han sobrevivido hasta la actualidad.

¿Cómo hicieron que el coche pareciera conducirse solo?

No se usaron controles remotos. La ilusión se logró utilizando conductores de acrobacias experimentados que se escondían dentro del coche y lo operaban desde puntos de visión discretos.

¿El coche de Christine era realmente rojo de fábrica?

El Plymouth Fury de 1957, el modelo principal usado, venía de fábrica en color beige con detalles dorados. El distintivo color rojo de la película fue una elección del equipo de producción.

¿Por qué el coche de la película tiene dos puertas si en el libro tiene cuatro?

El Plymouth Fury de 1957 solo se fabricó en versión de dos puertas. La diferencia se debe a una discrepancia entre la descripción original de Stephen King en su novela y la disponibilidad del modelo real utilizado en la película.

Conclusión

El Plymouth Belvedere/Fury conocido como Christine es mucho más que un simple coche de película; es un personaje icónico que ha aterrorizado a audiencias durante décadas. Aunque el rodaje implicó el sacrificio de numerosos vehículos, el hecho de que solo tres de ellos sobreviven hoy en día añade una capa de misticismo y rareza a su leyenda. Estos pocos ejemplares restantes no solo son reliquias cinematográficas, sino también testigos silenciosos de la furia y el terror que Christine desató en la pantalla grande, manteniendo viva la historia de uno de los automóviles más famosos y temidos del cine.

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