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¿Qué Pasó con los Coches del Museo Chrysler?

16/03/2021

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El mundo del automovilismo está repleto de historias fascinantes, no solo sobre los vehículos que recorren nuestras carreteras, sino también sobre los lugares que custodian su legado. Uno de esos lugares, que lamentablemente ya no existe tal como lo conocimos, fue el Museo Chrysler en Auburn Hills, Michigan. Este espacio, diseñado para celebrar la rica historia de la marca y sus predecesoras, cerró sus puertas, dejando a muchos aficionados preguntándose: ¿qué pasó con sus coches y su edificio?

Índice de Contenido

Un Espacio Dedicado a la Historia de Chrysler

Inaugurado el 5 de octubre de 1999, el Museo Chrysler fue concebido como un tributo a más de un siglo de innovación y diseño automotriz bajo el paraguas de la empresa. Ubicado estratégicamente junto a la sede de Chrysler en América del Norte, en Auburn Hills, Michigan, el edificio en sí mismo era una obra de arte. Diseñado por Giffels Associates, ocupaba unas impresionantes 10 hectáreas y ofrecía aproximadamente 55,000 pies cuadrados de espacio de exposición distribuidos en tres niveles.

¿Qué pasó con los coches del Museo Chrysler?
Posteriormente, el edificio se convirtió en espacio de oficinas , y los 65 automóviles de la colección se exhibirán en eventos especiales en el Centro de Tecnología Chrysler y otras instalaciones de FCA.

La arquitectura del museo, con su exterior de granito rojo pulido y vidrio negro, hacía eco de la estética moderna del cercano Centro Tecnológico y Sede de Chrysler. Esta conexión visual no era casual; buscaba integrar el museo con el corazón operativo y de diseño de la compañía.

Explorando los Tesoros en su Interior

El museo albergaba una colección de alrededor de 65 vehículos, una mezcla cuidadosamente seleccionada de automóviles antiguos, modelos personalizados únicos y visionarios vehículos de concepto. Pero el museo era mucho más que solo coches aparcados. Contaba con pantallas interactivas y exhibiciones históricas que profundizaban en varios aspectos cruciales: el proceso de diseño de Chrysler, los avances tecnológicos que definieron épocas, las innovaciones pioneras y, de manera significativa, el impacto cultural del automóvil en la sociedad estadounidense y global.

El corazón del museo era su atrio de dos pisos, que destacaba una prominente torre giratoria. Esta torre sostenía plataformas desde las cuales se suspendían vehículos de concepto, ofreciendo una vista espectacular y dinámica de las creaciones más audaces de la marca. Desde este atrio, los visitantes podían acceder a las dos plantas principales de galerías de exposición.

  • Nivel Inferior: Este nivel, presentado de una manera más directa y cronológica, trazaba los primeros 50 años de la industria automotriz. Se centraba particularmente en la figura fundacional de Walter P. Chrysler y la evolución de su compañía. Aquí se podían encontrar vehículos raros de principios del siglo XX. Una pared del tiempo detallaba los roles de individuos clave y, crucialmente, el legado de compañías que se integraron en Chrysler o que fueron parte de su historia, como DeSoto, Hudson, Nash, Plymouth, Rambler y Willys-Overland.
  • Segundo Piso: Este nivel miraba más hacia la innovación y el futuro. Presentaba el primer motor Hemi de Chrysler, lanzado en 1951, una pieza de ingeniería que se convertiría en leyenda. Las exhibiciones aquí cubrían temas como el estilismo de vehículos, la electrónica automotriz, la fascinante tecnología de turbinas en la que Chrysler experimentó intensamente, la seguridad y la economía de combustible.
  • Nivel Inferior (Estilo Garaje): Diseñado para evocar un ambiente más informal, similar a un garaje, este nivel exhibía vehículos de las décadas de 1960 y 1970, una era de diseño audaz y potentes muscle cars. También dedicaba un espacio significativo a la icónica línea de vehículos Jeep y a los camiones producidos por la compañía.

El Comienzo del Fin: Cierre y Reestructuración

A pesar de recibir un promedio de 90,000 visitantes anualmente en sus primeros años y ser inicialmente rentable, el museo comenzó a enfrentar dificultades financieras. La asistencia disminuyó con el tiempo, reflejando quizás cambios en los intereses del público o desafíos en la promoción y el acceso. Los números no mentían: la instalación perdió casi 1.5 millones de dólares entre 2010 y 2011.

Ante esta situación insostenible, Chrysler Group, LLC tomó la difícil decisión de cerrar el museo al público general. El cierre efectivo ocurrió el 31 de diciembre de 2012. En ese momento, los activos del museo, incluida su valiosa colección de vehículos, fueron transferidos a la Chrysler Foundation, el brazo caritativo de la compañía. Esto parecía ofrecer una esperanza de que la colección se mantendría intacta y quizás se conservaría para futuras exhibiciones.

Hubo un breve respiro en 2016, cuando el museo reabrió temporalmente con horario limitado. Esta reapertura no era para el público general diario, sino principalmente para alquiler de eventos, reuniones y eventos especiales corporativos de Chrysler. Sin embargo, esta pausa fue corta. El cierre permanente y definitivo llegó el 18 de diciembre de 2016.

El Destino del Edificio y la Colección

Una vez cerrado permanentemente, el edificio que alguna vez albergó la historia rodante de Chrysler fue objeto de una transformación. En lugar de permanecer vacío o ser demolido, el espacio se reconvirtió para ser utilizado como espacio de oficinas. Este cambio marcó un final definitivo para su propósito original como museo público.

Interesantemente, la reconversión del edificio lo mantuvo dentro de la familia automotriz, aunque de una manera diferente. Las operaciones estadounidenses de Maserati, que se trasladaron desde Englewood Cliffs, Nueva Jersey, ahora ocupan este espacio. Posteriormente, las operaciones de Alfa Romeo en Estados Unidos también comenzaron a compartir este lugar, convirtiendo el antiguo museo en una sede administrativa para dos marcas italianas bajo el paraguas del grupo automotriz (inicialmente FCA, ahora Stellantis).

Pero, ¿qué pasó con los 65 coches que constituían el corazón del museo? Afortunadamente, la colección no se dispersó ni se vendió al público en general. En cambio, se tomó la decisión de preservar la colección y utilizarla de una manera diferente. Los vehículos serían exhibidos en eventos especiales organizados en el Centro Tecnológico de Chrysler (ubicado muy cerca) y en otras instalaciones pertenecientes a FCA (ahora Stellantis). Esto significa que, aunque ya no hay un museo público dedicado, los coches siguen siendo propiedad de la compañía y se muestran en ocasiones selectas, permitiendo que empleados, socios y, en eventos específicos, el público, puedan seguir admirando estas piezas históricas.

Desafíos de los Museos Automotrices

La historia del Museo Chrysler no es única. Muchos museos, especialmente aquellos ligados a corporaciones específicas, enfrentan desafíos significativos para mantener su viabilidad a largo plazo. La dependencia de la afluencia de visitantes, los costos de mantenimiento de instalaciones grandes y la conservación de vehículos históricos, y la necesidad de actualizar constantemente las exhibiciones para atraer a nuevas generaciones, son factores que pueden pesar mucho en sus finanzas.

Además, los museos corporativos a menudo dependen del apoyo financiero directo o indirecto de la empresa matriz. Cuando la empresa atraviesa dificultades económicas, como fue el caso de Chrysler en los años previos al cierre del museo, los activos no esenciales, por muy valiosos que sean culturalmente, pueden volverse vulnerables a recortes o reestructuraciones. La decisión de cerrar el museo y reutilizar el edificio probablemente fue vista como una medida necesaria para optimizar los recursos de la compañía.

Sin embargo, la decisión de mantener la colección de vehículos bajo propiedad corporativa y exhibirla en eventos especiales es un punto positivo. Asegura que estos coches históricos, que representan hitos importantes en la ingeniería y el diseño automotriz estadounidense, no se pierdan ni se dispersen en colecciones privadas donde su acceso público sería aún más limitado. Es una forma de preservar el legado, aunque la forma de acceder a él haya cambiado drásticamente.

El Legado Persiste en Eventos Selectos

Aunque el edificio del museo tiene ahora un propósito diferente, la historia que albergaba no ha desaparecido por completo. La colección de vehículos sigue siendo un testimonio del ingenio de Chrysler, desde los primeros días de Walter P. Chrysler hasta la era de los muscle cars, la experimentación con turbinas y los avances en seguridad y eficiencia.

La posibilidad de ver estos coches en eventos especiales, aunque no sea una visita espontánea a un museo, mantiene viva la conexión con el pasado. Permite que las generaciones actuales y futuras de empleados de Stellantis, así como invitados en eventos particulares, puedan apreciar la evolución de la marca y los vehículos que la definieron. Es un recordatorio de que la historia del automóvil es una historia viva, que sigue influyendo en el diseño y la tecnología de los coches que se fabrican hoy en día.

La historia del Museo Chrysler es un claro ejemplo de cómo las instituciones culturales, incluso aquellas respaldadas por grandes corporaciones, pueden ser susceptibles a los vaivenes económicos y a las cambiantes prioridades empresariales. Sin embargo, la preservación de la colección y su uso continuado en eventos especiales asegura que el espíritu y el legado de Chrysler sigan siendo accesibles, aunque de una manera más limitada que cuando el museo estaba abierto al público general. El edificio ahora alberga oficinas, pero los coches, los verdaderos protagonistas de la historia, aún existen y se muestran, manteniendo viva la llama de la pasión automotriz.

Tabla Resumen: Antes y Después

AspectoDurante la Operación del Museo (1999-2016)Después del Cierre Permanente (Desde 2016)
EdificioMuseo público (con breve reapertura limitada)Espacio de oficinas (Sedes de Maserati y Alfa Romeo USA)
Colección de VehículosExhibida permanentemente en el museoPropiedad de la fundación/empresa, exhibida en eventos especiales en otras instalaciones
Acceso del PúblicoGeneral (con costo), luego limitado, luego nuloLimitado a eventos especiales, principalmente corporativos
Propósito PrincipalPreservación y exhibición pública de la historia de ChryslerUso administrativo/corporativo del edificio; preservación privada de la colección con exhibición selectiva

Preguntas Frecuentes sobre el Museo Chrysler

Aquí respondemos algunas de las preguntas más comunes sobre el destino del Museo Chrysler y su colección:

¿Por qué cerró el Museo Chrysler?

El museo cerró principalmente debido a la baja asistencia de visitantes y las pérdidas financieras significativas que estaba generando. Perdió casi 1.5 millones de dólares entre 2010 y 2011, lo que lo hizo insostenible como una operación pública.

¿Cuándo cerró el museo al público?

Cerró sus puertas al público general el 31 de diciembre de 2012. Tuvo una breve reapertura limitada en 2016 para eventos especiales antes de cerrar permanentemente el 18 de diciembre de 2016.

¿Dónde está ahora el edificio del antiguo Museo Chrysler?

El edificio fue reconvertido en espacio de oficinas. Actualmente alberga las sedes de Maserati y Alfa Romeo en Estados Unidos.

¿Qué pasó con la colección de coches del museo?

Los aproximadamente 65 coches de la colección no se vendieron. Siguen siendo propiedad de la empresa (ahora Stellantis) y se exhiben en eventos especiales organizados en el Centro Tecnológico de Chrysler y otras instalaciones corporativas.

¿Se puede visitar la colección de coches hoy en día?

No hay un museo público donde la colección esté permanentemente exhibida. El acceso para ver los coches está limitado a la asistencia a eventos especiales organizados por la empresa, que no son abiertos al público general de forma regular.

¿Cuántos coches había en la colección del museo?

La colección consistía en alrededor de 65 vehículos, incluyendo modelos antiguos, personalizados y de concepto.

¿Quién diseñó el edificio del museo?

El edificio fue diseñado por Giffels Associates.

En resumen, aunque el Museo Chrysler como espacio público ya no existe, la historia y los vehículos que representaba siguen siendo parte del patrimonio de la compañía, conservados y exhibidos en un formato diferente. Es un recordatorio de la naturaleza cambiante de cómo se preserva y comparte la historia automotriz.

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