01/11/2022
La historia de la grabación y reproducción de sonido, tal como la conocemos hoy, comenzó con un invento que cambió para siempre la forma en que experimentamos la música, el lenguaje y los sonidos del mundo. Antes de los discos de vinilo, los casetes, los CDs o los archivos digitales, existió una máquina asombrosa que logró la impensable hazaña de capturar una vibración efímera y hacerla audible de nuevo: el fonógrafo.

Este dispositivo pionero no solo fue una maravilla técnica de su tiempo, sino que también sentó las bases para una industria global multimillonaria. Su aparición marcó un antes y un después, abriendo las puertas a la posibilidad de preservar voces, actuaciones musicales y momentos sonoros para la posteridad. Pero, ¿cuándo y cómo nació esta invención crucial?
El Nacimiento de una Idea Revolucionaria
El fonógrafo hizo su aparición estelar en el año 1877. Su creador fue el prolífico empresario e inventor estadounidense Thomas Alva Edison (1847-1891). Edison, conocido como el 'Mago de Menlo Park' por su capacidad para idear y desarrollar numerosas invenciones, estaba trabajando en un proyecto completamente diferente cuando la idea del fonógrafo comenzó a tomar forma.

Según un relato de 1898 atribuido al propio Edison, la invención del fonógrafo fue, en cierto modo, un accidente indirecto. Inicialmente, Edison y su equipo estaban enfocados en desarrollar una máquina capaz de grabar mensajes telegráficos. Querían encontrar una manera de registrar los clics del telégrafo en tiras de papel.
Fue durante una sesión de trabajo nocturna en julio de 1877 cuando, en medio de la lluvia de ideas para el proyecto del telégrafo, Edison sugirió la audaz idea de grabar el sonido de una voz. Inspirado quizás por los recientes avances en la telefonía (Alexander Graham Bell había patentado el teléfono el año anterior), propuso acoplar una aguja a la parte posterior del diafragma de una boquilla de teléfono y usarla para inscribir las vibraciones creadas al hablar sobre una tira de papel en movimiento.
El equipo de Edison rápidamente redirigió sus esfuerzos hacia esta nueva posibilidad. En tan solo una hora, tenían un prototipo funcional. Edison mismo habló lentamente en la boquilla, recitando una conocida rima infantil. Al pasar la tira de papel grabada de nuevo por la aguja, escucharon un sonido rudimentario pero reconocible: 'ary ad ell am', el eco distorsionado de sus palabras.
Esta primera sesión de grabación improvisada duró hasta el amanecer, con el equipo experimentando con diferentes configuraciones. Finalmente, reemplazaron la tira de papel y los rodillos con una lámina de estaño envuelta alrededor de un cilindro. Este fue el medio inicial para grabar y reproducir sonido en el fonógrafo.
La Primera Grabación y su Impacto Inicial
La frase que pasó a la historia como la primera grabación sonora reproducible fue, por lo tanto, "Mary had a little lamb" (Mary tenía un corderito). Recitada por el propio Thomas Edison sobre una fina lámina de estaño.
A pesar de que las grabaciones en lámina de estaño solo podían soportar unas pocas reproducciones antes de deteriorarse, la invención de Edison causó una sensación inmediata. Fue demostrada ampliamente y recibió una cobertura significativa por parte de la prensa de la época. La idea de una máquina que pudiera hablar era algo sacado de la ciencia ficción.
Edison obtuvo la patente para el fonógrafo el 19 de febrero de 1878. Inicialmente, pensó en comercializarlo principalmente como una máquina de dictado para negocios, una herramienta para mejorar la eficiencia en la oficina.

Sin embargo, después de la emoción inicial, Edison desvió su atención hacia otros proyectos, notablemente la mejora de la bombilla eléctrica. No volvería a trabajar seriamente en el fonógrafo hasta finales de la década de 1880.
Evolución y la Llegada de la Competencia
Durante el tiempo en que Edison se mantuvo alejado del fonógrafo, otros inventores, inspirados por su trabajo, buscaron mejorarlo. Entre los más notables se encontraban Alexander Graham Bell (el inventor del teléfono) y Emile Berliner.
Bell y sus asociados, en su Laboratorio Volta, experimentaron tanto con grabaciones en disco como en cilindro. Desarrollaron el grafófono, que utilizaba cilindros de cera (un medio más duradero y con mejor calidad de sonido que la lámina de estaño) y se hizo popular como máquina de dictado.
Por su parte, Emile Berliner tuvo un éxito comercial significativo con las grabaciones en disco y la máquina para reproducirlas: el gramófono. Berliner patentó su sistema de grabación en disco en 1887. Los discos, a diferencia de los cilindros, eran más fáciles de replicar en masa, lo que los hacía más adecuados para la producción comercial de música. El éxito del gramófono de Berliner y sus discos eventualmente impulsó a Edison a retomar el desarrollo de su fonógrafo.
Fonógrafo vs. Gramófono: Una Comparación Conceptual
Aunque no contamos con datos técnicos detallados para una tabla comparativa estricta, podemos contrastar los sistemas basándonos en la información proporcionada:
El fonógrafo original de Edison utilizaba un cilindro (primero de estaño, luego de cera) en el que la aguja grababa surcos de profundidad variable. La reproducción se lograba pasando la misma aguja por los surcos, haciendo vibrar un diafragma que amplificaba el sonido. La grabación era en espiral, comenzando en un extremo del cilindro y terminando en el otro.
El gramófono de Berliner, en cambio, utilizaba un disco (inicialmente de caucho endurecido, luego de goma laca) con surcos de amplitud variable (laterales) en lugar de profundidad variable. La aguja seguía estos surcos laterales. La gran ventaja del sistema de disco era su facilidad de replicación. Se podía crear un 'master' y a partir de él prensar miles de copias de discos, algo mucho más complicado y costoso con los cilindros.
Aunque Edison inicialmente se resistió a que su fonógrafo fuera usado para entretenimiento, el éxito de Berliner con los discos de música demostró el enorme potencial del mercado discográfico.
Expansión Global: El Fonógrafo Llega a Chile
El fonógrafo se convirtió rápidamente en un fenómeno a nivel internacional tras su invención. En Chile, el interés por esta nueva tecnología surgió casi de inmediato.

Ya en 1878, solo un año después de la invención de Edison, Arturo Salazar, un empleado del Telégrafo Transandino, demostró el profundo interés local al construir de manera casera su propio fonógrafo. Esto muestra la rápida difusión de la noticia y el ingenio para replicar la tecnología.
Fue a finales del siglo XIX cuando el empresario Efraín Band, de origen ruso pero radicado en Chile, comenzó a gestionar la comercialización de fonógrafos en el país. En 1890, Band logró introducir los primeros aparatos fonográficos en Chile, marcando el inicio de la era de la reproducción sonora comercial en la nación sudamericana.
A principios del siglo XX, el mercado chileno era abastecido principalmente por la empresa francesa Pathé Frères, que se especializaba en cilindros fonográficos. La oferta incluía grabaciones de arias de ópera, solos instrumentales y piezas de bandas. La apertura de la sucursal de "Casa Pathé" en Santiago, propiedad de Ernesto Würt, amplió aún más la disponibilidad de cilindros con grabaciones de diversos intérpretes europeos de la época.
Fonografía Artística: Pioneros en Chile
La creciente presencia de fonógrafos y cilindros en Chile puso de manifiesto una carencia: la inexistencia de grabaciones de artistas nacionales. Esta situación motivó a Efraín Band a dar un paso crucial en la historia de la música chilena.
Alrededor de 1906, Band decidió crear su propio sello fonográfico, al que llamó Fonografía Artística. Este sello se convirtió en un hito fundamental, ya que fue el primero en producir fonogramas (grabaciones sonoras) de música chilena, dando voz a los artistas locales y preservando su trabajo para las futuras generaciones.
El Legado y la Preservación Sonora
El fonógrafo y sus sucesores, el grafófono y el gramófono, sentaron las bases de la industria discográfica. La posibilidad de grabar y reproducir sonido abrió infinitas posibilidades, desde el entretenimiento en el hogar hasta la preservación histórica y cultural.
Colecciones importantes de grabaciones tempranas existen en instituciones como el Instituto Smithsonian en Estados Unidos. Estas colecciones, que datan de las primeras décadas de la grabación (1878-1898), contienen alrededor de 400 de las grabaciones más antiguas jamás realizadas. Fueron hechas en diversos materiales experimentales como caucho, cera de abejas, vidrio, lámina de estaño y latón, mientras los inventores buscaban el medio ideal para retener el sonido.
Durante mucho tiempo, gran parte del contenido de estas grabaciones históricas permaneció inaccesible debido a su fragilidad y a la dificultad de reproducirlas sin dañarlas. Sin embargo, gracias a los avances modernos, como un proceso de recuperación de sonido no invasivo desarrollado en el Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley, ahora es posible escuchar muchas de estas grabaciones, que antes se consideraban irrecuperables.

Este proceso utiliza técnicas de imagen para escanear los surcos de las grabaciones sin contacto físico directo, permitiendo reconstruir el sonido digitalmente. Esto ha arrojado nueva luz sobre los experimentos de los inventores pioneros y ofrece valiosos conocimientos sobre el habla y la audición a finales del siglo XIX.
Preguntas Frecuentes sobre el Fonógrafo
¿Cuándo aparece el fonógrafo?
El fonógrafo fue desarrollado por Thomas Alva Edison en 1877 y patentado en 1878.
¿Cuál fue la primera grabación del fonógrafo?
La primera grabación conocida y reproducible del fonógrafo de Edison fue la recitación de la rima infantil "Mary had a little lamb" por el propio Edison.
¿Thomas Edison inventó accidentalmente el fonógrafo?
Edison mismo ofreció relatos contradictorios. En una entrevista de 1898, sugirió que fue la única invención que le llegó indirectamente por accidente, surgiendo mientras trabajaba en grabar mensajes de telégrafo. Sin embargo, en 1929, afirmó que ninguna de sus invenciones fue por accidente, sino resultado de identificar una necesidad y realizar numerosas pruebas, resumiéndolo como "1% de inspiración y 99% de transpiración". La idea de grabar voz surgió durante una sesión de lluvia de ideas, lo que podría interpretarse como un giro inesperado en su investigación principal en ese momento.
Más Allá de la Invención
La historia del fonógrafo es un testimonio del ingenio humano y el deseo de capturar y compartir experiencias. Aunque la atención de Edison a menudo se desvió hacia otros inventos (llegó a tener casi 1,100 patentes), el fonógrafo le trajo su primera fama mundial.
La industria de la música grabada, tal como la conocemos hoy, surgió de la aplicación empresarial y el desarrollo continuo de las ideas detrás del fonógrafo y el gramófono por parte de Edison, Berliner y muchos otros.
Desde los rudimentarios cilindros de estaño hasta los sofisticados sistemas de grabación digital, el camino recorrido por el sonido grabado comenzó con aquel cilindro giratorio y una aguja vibrante en un laboratorio de Menlo Park en 1877.
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