¿Qué lleva un Alfonso XIII?

Alfonso XIII: Un Reinado en la Tormenta

21/06/2020

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La historia de España en el siglo XX se inicia bajo el signo de la incertidumbre y la inestabilidad, un periodo encarnado en la figura de Alfonso XIII. Nacido en una situación única en la historia, como hijo póstumo y rey desde la cuna, su destino estuvo intrínsecamente ligado a los profundos cambios y las crisis que sacudieron el país durante sus casi cuarenta y cinco años de reinado efectivo, que se extendió desde su nacimiento en 1886 hasta la proclamación de la Segunda República en 1931.

Alfonso XIII de España, conocido también por el apodo de «el Africano», nació en Madrid el 17 de mayo de 1886. Su nacimiento fue un evento de gran trascendencia, no solo por ser el heredero al trono, sino por la particular circunstancia de ser hijo póstumo. Su padre, el rey Alfonso XII, había fallecido el 25 de noviembre de 1885, dejando a su viuda, María Cristina de Habsburgo, embarazada. La continuidad dinástica dependía de ese nacimiento. Cuando el 17 de mayo de 1886 nació un varón, fue reconocido de inmediato como rey. Durante su minoría de edad, la Regencia fue ejercida por su madre, María Cristina de Habsburgo, desde 1885 hasta 1902.

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La regencia de María Cristina estuvo marcada por eventos significativos que sentaron las bases de los problemas que Alfonso XIII heredaría. Uno de los momentos clave fue la visita de la Reina Regente a Barcelona en 1888 para inaugurar la Exposición Universal, llevando consigo al Rey Niño, un evento que generó gran entusiasmo popular. Sin embargo, el final de la Regencia, poco antes de que Alfonso XIII asumiera personalmente la Corona, estuvo ensombrecido por el Desastre del 98. Tras la intervención de Estados Unidos en la guerra colonial, España perdió sus últimas posesiones ultramarinas en Cuba, Puerto Rico, Filipinas y Guam. Esta derrota militar supuso un duro golpe para la moral y la estabilidad del país.

Al cumplir los dieciséis años, el 17 de mayo de 1902, Alfonso XIII fue declarado mayor de edad y asumió formalmente las funciones constitucionales de jefe de Estado. Era consciente de la difícil situación del país, tal como reflejaba en su diario a principios de ese año. Se veía ante la disyuntiva de ser un rey que regenerara la patria o uno que fuera manejado por sus ministros y finalmente depuesto. Expresaba su deseo de ser un rey justo, de regenerar España y hacerla una nación buscada como aliada.

Durante los primeros años de su reinado efectivo, Alfonso XIII realizó numerosas visitas tanto dentro de España como al extranjero, buscando afianzar la posición internacional del país. Visitó todas las provincias españolas y fue recibido en países como Alemania, Reino Unido y Francia. Precisamente durante su visita a Francia, él y el presidente francés Émile Loubet sufrieron un atentado del que afortunadamente salieron ilesos.

Otro evento trascendental en su vida fue su matrimonio. El 31 de mayo de 1906, se casó con la princesa británica Victoria Eugenia de Battenberg, sobrina del rey Eduardo VII y nieta de la reina Victoria I del Reino Unido. Sin embargo, la alegría de la boda se vio empañada por un trágico suceso: un atentado anarquista. Cuando los reyes regresaban al Palacio Real tras la ceremonia, sufrieron un ataque con bomba que, aunque los dejó ilesos, causó la muerte de 28 personas e hirió a más de 100. Este atentado en la calle Mayor de Madrid fue un sombrío presagio de la violencia política que marcaría gran parte de su reinado.

¿Qué fue lo más importante que hizo Alfonso XIII?
Proclamación de la Segunda República.

La España de Alfonso XIII estuvo plagada de problemas de suma importancia que erosionaron la monarquía liberal y condujeron a su caída. Estos desafíos incluyeron la falta de una verdadera representatividad política que dejaba fuera a amplios grupos sociales, la pésima situación de las clases populares, especialmente en el campo, y el auge de movimientos regionalistas como el catalanismo. A esto se sumaron los constantes problemas derivados de la Guerra del Rif en el norte de Marruecos, una zona adjudicada a España en los repartos internacionales del siglo XX. El conflicto marroquí se convirtió en una sangría de vidas y recursos, generando un fuerte descontento popular, especialmente visible en eventos como la Semana Trágica de Barcelona en 1909. El monarca se implicó personalmente en este conflicto, llegando a visitar Melilla en 1911. A su vuelta, el presidente del Senado, Eugenio Montero Ríos, le otorgó el sobrenombre de «el Africano» por su interés y participación en la guerra.

La turbulencia política y social impidió que el sistema de partidos turnistas lograra consolidar una verdadera democracia liberal. La inestabilidad se manifestó en el asesinato de políticos reformistas clave. En 1910, Alfonso XIII nombró presidente del Consejo de Ministros a José Canalejas, un político liberal progresista que intentó aplicar importantes reformas sociales y regenerar el régimen. Canalejas contaba con el firme apoyo del Rey en su empeño por modernizar España y nacionalizar la Monarquía, buscando la colaboración de todas las fuerzas políticas, incluso tendiendo la mano a los socialistas. Sin embargo, su labor fue truncada trágicamente cuando fue asesinado por un anarquista en la Puerta del Sol en 1912. Para Alfonso XIII, la pérdida de Canalejas, a quien consideraba un amigo y colaborador esencial, fue un golpe irreparable. La muerte de este político, el más avanzado y progresista de su gobierno, hizo saltar por los aires las posibilidades de asentar un sistema político más estable en España.

Otro político importante que trabajó bajo su reinado fue Eduardo Dato, nombrado presidente del Consejo de Ministros en 1920. Dato intentó frenar el pistolerismo y aplicar reformas sociales, creando el Ministerio de Trabajo y promoviendo medidas para mejorar la vida de los obreros. A pesar de sus esfuerzos, fue asesinado por anarquistas en 1921. Alfonso XIII consideró 1921 como uno de los años más tristes de su reinado, solo comparable a 1931, y que contribuyó a acelerar el proceso que lo llevó al exilio. Estas muertes, junto con la constante conflictividad social, reflejaban la profunda crisis del sistema de la Restauración.

Durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918), España mantuvo una posición de neutralidad, una decisión que Alfonso XIII defendió. Sin embargo, esta neutralidad no estuvo exenta de problemas, como los ataques de submarinos alemanes a buques españoles. El Rey, a través de la Oficina Pro Cautivos que él impulsó, jugó un papel humanitario crucial, logrando acuerdos para que se respetaran los barcos con bandera hospitalaria. Curiosamente, la neutralidad española tuvo una consecuencia inesperada en la historia global: la pandemia de gripe de 1918, que afectó al mundo, fue conocida como la «gripe española». Esto se debió a que la prensa española, al no estar sometida a la censura de los países beligerantes, informó con mayor libertad sobre la enfermedad, creando la impresión errónea de que España era la más afectada.

¿Porque a Alfonso XIII le llamaban el africano?
Alfonso XIII "el Africano": se le conoció como tal por su interés colonial en el Magreb y su importante papel en la guerra de Marruecos. Así, su apodo fue el reflejo de su deseo por expandir la influencia española en el norte de África.

El reinado también estuvo marcado por el conflicto religioso y la oposición a ciertas ideologías. En 1919, Alfonso XIII consagró España al Sagrado Corazón de Jesús en el Cerro de los Ángeles. Según un relato, el Rey se negó a ceder a presiones de la masonería que, supuestamente, le exigían cuatro medidas (adhesión a la masonería, estado laico, reforma familiar con divorcio e instrucción pública laica) bajo amenaza de provocar su abdicación. Esta anécdota, si bien no confirmada, refleja las tensiones ideológicas de la época.

La Guerra del Rif alcanzó un punto crítico en 1921 con el Desastre de Annual. Unas operaciones militares mal planificadas llevaron al hundimiento de la comandancia militar de Melilla, causando miles de bajas. Este desastre tuvo un impacto devastador en la opinión pública y exacerbó la crítica hacia la política colonial y, en general, hacia todo el sistema de la Restauración. Se abrió una investigación, conocida como el Expediente Picasso, que al parecer implicaba a altos cargos. Algunas voces señalaron al propio monarca como responsable indirecto del desastre, dado su fuerte apoyo a la política colonial y su presunta influencia en el nombramiento de mandos responsables, como el general Fernández Silvestre, a quien, según algunas fuentes, animó a avanzar de forma imprudente.

En este contexto de profunda crisis política y social, se abrió la puerta a una solución autoritaria. Alfonso XIII había llegado a considerar la posibilidad de una dictadura en 1923. El 13 de septiembre de 1923, el capitán general de Cataluña, Miguel Primo de Rivera, dio un golpe de Estado. Alfonso XIII respaldó este golpe, encargándole la formación de un gobierno. Una de las razones especuladas para este apoyo fue la posibilidad de evitar que el Expediente Picasso saliera a la luz, lo que podría haber comprometido al monarca. Se inició así la Dictadura de Primo de Rivera, que duraría hasta 1930. Durante este periodo, se puso fin a la Guerra de Marruecos con el desembarco de Alhucemas en 1925, que permitió el control español del Rif. A pesar de este logro militar, la dictadura generó una oposición creciente, especialmente entre estudiantes, intelectuales y el cuerpo de Artillería. En 1929 se celebraron las Exposiciones de Barcelona y Sevilla, pero la creciente impopularidad del dictador llevó a Alfonso XIII a apartarlo del gobierno el 29 de enero de 1930.

Tras la caída de Primo de Rivera, el Rey nombró al general Dámaso Berenguer presidente del consejo de ministros con la intención de restaurar la normalidad constitucional. Este periodo fue conocido popularmente como la «Dictablanda». Sin embargo, el daño al prestigio de la monarquía ya estaba hecho. Se acusó al rey de haber apoyado la dictadura y de tener responsabilidades en el Desastre de Annual. El sentimiento antimonárquico creció, y en 1930, los partidos republicanos se unieron en el Pacto de San Sebastián. Hubo intentos militares republicanos que fueron sofocados, pero el camino hacia la república parecía inevitable.

¿Qué fue lo más importante que hizo Alfonso XIII?
Proclamación de la Segunda República.

El gobierno de Aznar, nombrado por el Rey en febrero de 1931, convocó elecciones municipales para el 12 de abril de 1931. Estas elecciones fueron interpretadas como un plebiscito entre monarquía y república. Al conocerse la victoria de las candidaturas republicanas en las ciudades, el 14 de abril se proclamó la Segunda República Española. Para evitar una guerra civil, Alfonso XIII decidió abandonar el país ese mismo día. En su manifiesto, declaró que las elecciones le revelaban que no tenía el amor de su pueblo y que, aunque podría haber resistido, quería apartarse de lo que pudiera conducir a una guerra fratricida. Partió hacia Cartagena y de allí al exilio, primero en París y luego en Roma.

Una vez en el exilio, las Cortes republicanas constituidas en 1931 llevaron a cabo una investigación sobre su reinado a través de una Comisión de Responsabilidades. El 20 de noviembre de 1931, el pleno de las Cortes lo declaró culpable de «alta traición» y lo sentenció a ser declarado fuera de la ley, degradado de sus títulos e incautados sus bienes en España. Esta sentencia, publicada en la Gaceta de Madrid, fue un acto simbólico de ruptura con el pasado monárquico, aunque sería derogada posteriormente por Francisco Franco en 1938.

Alfonso XIII vivió su exilio principalmente en hoteles de lujo, sustentado por fondos depositados en el extranjero. Se separó de su esposa Victoria Eugenia. Durante la Guerra Civil Española (1936-1939), apoyó al bando sublevado, llegando a afirmar ser un «falangista de primera hora». Había buscado apoyo de Mussolini para un golpe de Estado monárquico en 1934. Su relación con Francisco Franco, a quien había favorecido en su carrera militar, se deterioró tras la victoria franquista, ya que Franco no restauró la monarquía de inmediato. Alfonso XIII se sintió traicionado. El 15 de enero de 1941, poco antes de morir, renunció a la jefatura de la Casa Real en favor de su hijo Juan. Falleció en Roma el 28 de febrero de 1941. Sus restos fueron inicialmente enterrados en Roma y no fueron trasladados al Panteón de los Reyes en el Monasterio de El Escorial hasta 1980, por orden de su nieto, el rey Juan Carlos I.

El reinado de Alfonso XIII fue un periodo de intensos contrastes: modernización y atraso, estabilidad política aparente y conflictividad social latente, prestigio internacional y desastres militares. Su figura sigue siendo objeto de debate, marcada por sus decisiones en momentos críticos y su papel en la transición de una monarquía en crisis a la Segunda República.

Preguntas Frecuentes sobre Alfonso XIII

¿Qué fue lo más importante que hizo Alfonso XIII?
No hay un único hecho que defina lo más importante de su reinado, sino una serie de eventos y decisiones que tuvieron un gran impacto. Quizás lo más trascendental de su época fue el colapso del sistema político de la Restauración, el establecimiento de la Dictadura de Primo de Rivera con su apoyo, y finalmente, su decisión de abandonar España en 1931 para evitar una guerra civil, lo que permitió la proclamación pacífica de la Segunda República. Su reinado abarca un periodo de profundas transformaciones y crisis que culminaron con el fin de la monarquía.
¿Por qué a Alfonso XIII le llamaban «el Africano»?
Recibió este apodo del presidente del Senado, Eugenio Montero Ríos, a su regreso de una visita a Melilla en 1911. El sobrenombre se debía a su marcado interés y participación en los asuntos relacionados con la Guerra del Rif en el norte de África, un conflicto que tuvo una gran relevancia durante su reinado.
¿Cuándo y por qué abandonó España Alfonso XIII?
Alfonso XIII abandonó España voluntariamente la noche del 14 de abril de 1931, tras conocerse la victoria de las candidaturas republicanas en las elecciones municipales del 12 de abril. Estas elecciones fueron interpretadas como un plebiscito entre monarquía o república. Decidió marcharse para evitar un enfrentamiento civil y facilitar la transición a la Segunda República, aunque sin abdicar formalmente.
¿Qué problemas principales enfrentó España durante su reinado?
Los principales problemas fueron la falta de representatividad política para amplios sectores de la sociedad, la grave situación económica y social de las clases populares (especialmente campesinas), los continuos conflictos derivados de la Guerra del Rif y el auge de los movimientos regionalistas como el catalanismo. Estos problemas llevaron a una gran inestabilidad política y social.
¿Cuál fue su relación con la Dictadura de Primo de Rivera?
Alfonso XIII respaldó el golpe de Estado de Miguel Primo de Rivera en 1923 y le encargó formar gobierno, iniciando así la dictadura. Se especula que una de las razones fue evitar la publicación del Expediente Picasso, que podía implicarle en el Desastre de Annual. Apoyó la dictadura hasta que la creciente oposición lo llevó a destituir a Primo de Rivera en 1930.
¿Dónde están enterrados los restos de Alfonso XIII?
Inicialmente, Alfonso XIII fue enterrado en la iglesia de Santa María de Montserrat de los Españoles en Roma tras su fallecimiento en 1941. En 1980, sus restos fueron trasladados al Panteón de los Reyes del Monasterio de El Escorial, por orden de su nieto, el rey Juan Carlos I.

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