04/01/2024
En el mundo del automovilismo de lujo, pocas frases resuenan con tanta fuerza como el famoso lema de Sir Henry Royce: “Esfuérzate por la perfección en todo lo que hagas. Toma lo mejor que exista y mejóralo”. Esta máxima no es solo un eslogan; es el reflejo de una vida dedicada a la excelencia, forjada en la adversidad y animada por un deseo implacable de superar los límites de lo posible. Al conmemorar el 160 aniversario del nacimiento de este pionero, es oportuno sumergirse en su extraordinaria trayectoria y comprender qué impulsaba esa insaciable búsqueda de la perfección que aún hoy define a Rolls-Royce Motor Cars.

Sir Henry Royce, cuyo nombre completo era Frederick Henry Royce, nació en 1863 en una familia que enfrentaba graves dificultades financieras. La pobreza marcó sus primeros años, empeorando drásticamente cuando su padre, un molinero, fue declarado en bancarrota y encarcelado. Este contexto tan adverso, sin embargo, no quebrantó su espíritu, sino que pareció cimentar un carácter resiliente y una determinación férrea para forjarse una vida mejor.

Desde muy joven, con tan solo 10 años, Royce ya trabajaba en Londres, primero vendiendo periódicos y luego como repartidor de telegramas. Su sed de aprendizaje y mejora personal era evidente. En 1879, con el apoyo económico de su tía, consiguió un codiciado aprendizaje en los talleres del Great Northern Railway (GNR) en Peterborough. Allí, su aptitud natural para el diseño y su habilidad innata con las herramientas y los materiales salieron a la luz rápidamente. Un ejemplo temprano de su talento fue un conjunto de tres carretillas en miniatura que fabricó en latón, piezas que ya mostraban el estándar ejemplar de mano de obra y la búsqueda de la excelencia que mantendría a lo largo de toda su vida.
Sin embargo, el camino de Royce estuvo lleno de vicisitudes. Dos años después de iniciar su aprendizaje, su tía no pudo seguir pagando la cuota anual, lo que truncó abruptamente esta oportunidad. Sin desanimarse, Royce regresó a Londres y, en 1881, comenzó a trabajar en la incipiente Electric Lighting & Power Generating Company (EL&PG). Su decisión de abandonar la ingeniería tradicional por el emergente campo de la electricidad fue esencialmente pragmática. La electricidad era tan nueva en ese entonces que no tenía un organismo rector o instituciones profesionales, y por lo tanto, no requería exámenes ni estándares formales que alcanzar. A diferencia de la ingeniería, su falta de cualificaciones formales no fue una barrera para su progreso.
Su fascinación por el tema, su ya formidable ética de trabajo y su compromiso con el estudio (asistía a clases nocturnas de inglés y matemáticas después del trabajo) le valieron un rápido ascenso. En 1882, la EL&PG, rebautizada como Maxim-Weston Electric Company, lo envió a trabajar para su filial en Lancashire como Primer Electricista (Jefe), responsable del alumbrado público y teatral en la ciudad de Liverpool. Pero una vez más, las circunstancias conspiraron en su contra: debido a una mala gestión en la adquisición de patentes, la empresa entró abruptamente en quiebra y Royce, con solo 19 años, se encontró desempleado de nuevo.
A pesar de los reveses, el impulso innato de Royce, su clara apetencia por el riesgo (calculado) y la abundante autoconfianza que notaban sus contemporáneos lo llevaron a tomar las riendas de su destino. A finales de 1884, fundó F H Royce & Co en Manchester. Inicialmente, la empresa producía pequeños artículos como timbres a batería, pero pronto progresó hacia la fabricación de equipos pesados como grúas aéreas y cabrestantes de maniobra ferroviaria. El negocio prosperaba, pero la salud de Royce se deterioraba. Para 1901, años de exceso de trabajo y una vida hogareña tensa pasaron factura a su salud, que probablemente ya estaba debilitada por las privaciones de su infancia.
Su médico lo persuadió de comprar un cuadriciclo De Dion como una forma de escapar de la oficina y disfrutar del aire libre. Pero poco después, la salud de Royce colapsó. Un factor importante que contribuyó fue su creciente preocupación por los problemas financieros de la empresa. La disminución de la fortuna de la compañía se debía a una afluencia de maquinaria eléctrica barata, o al menos más barata, procedente de Alemania y Estados Unidos, que podía competir con los precios de Royce. Siempre perfeccionista, Royce no estaba dispuesto a entrar en una guerra de precios ni a comprometer la calidad de sus productos.
Se le prescribió un descanso completo, y finalmente fue persuadido para tomar unas vacaciones de 10 semanas y visitar a la familia de su esposa en Sudáfrica. Durante el largo viaje de regreso a casa, leyó 'The Automobile – its construction and management' (El Automóvil: su construcción y manejo). Este libro cambiaría su vida, y en última instancia, el mundo.

Al regresar a Inglaterra, Royce, ahora completamente revitalizado tanto mental como físicamente, adquirió inmediatamente su primer automóvil, un Decauville de 10 H.P. Dada la precaria situación financiera de su empresa, esto podría haber parecido un despilfarro frívolo de fondos preciosos. Sin embargo, esta compra fue astuta y calculada, y en su mente, contenía la clave para la futura prosperidad de la empresa.
La historia habitual cuenta que este primer coche estaba tan mal hecho y era tan poco fiable que Royce decidió que él podría hacerlo mejor. En realidad, su lectura de vacaciones ya lo había enfocado en la idea de producir su propio coche desde cero; de hecho, ya había suministrado un número limitado de motores eléctricos para el coche eléctrico 'Pritchett and Gold'. Así, contrariamente a la creencia popular, eligió el Decauville precisamente porque era el mejor coche disponible para él, con el fin de desmantelarlo y luego, en su frase más famosa, “tomar lo mejor que exista y mejorarlo”.
Comenzó construyendo tres coches de dos cilindros y 10 H.P. basados en el diseño del Decauville. Que él fuera la única persona que creía que esta nueva dirección podría salvar la empresa es otro signo de su tenacidad y autoconfianza. Igualmente importante, su atención al detalle en el diseño y la fabricación, acompañada de una revisión continua de los componentes después del análisis, estableció el patrón de producción que seguiría hasta su muerte.
Estos primeros ejemplos fueron seguidos por el 15 H.P. de tres cilindros, el 20 H.P. de cuatro cilindros y el 30 H.P. de seis cilindros, cada uno de los cuales representó avances significativos en el diseño automotriz. En 1906, dos años después de la fundación de Rolls-Royce, el Director General Claude Johnson persuadió a Royce de adoptar una política de 'un solo modelo'. En respuesta, Royce diseñó el 40/50 H.P. Silver Ghost, el coche que con razón se ganó el inmortal apodo de "el mejor coche del mundo".
El Silver Ghost demostró el instinto casi sobrenatural de Royce para utilizar los materiales adecuados para los componentes, mucho antes de que el análisis científico pudiera proporcionar datos fiables. También descubrió que las propiedades de los fluidos cambian con la velocidad, por lo que diseñó el carburador del Silver Ghost con tres inyectores que entraban en juego con diferentes aperturas del acelerador, eliminando así los 'puntos muertos'.
Para 1906, era obvio que las instalaciones de Rolls-Royce en Cooke Street, Manchester, ya no podían albergar la producción de automóviles de la empresa, que se expandía rápidamente. Rolls-Royce adquirió un sitio en Nightingale Road en Derby, donde Royce diseñó y supervisó la construcción de una fábrica completamente nueva y especialmente construida. Asumió esta tarea enorme y técnicamente compleja además de su carga de trabajo habitual, y exigió sus acostumbrados y exigentes estándares a todos los involucrados, no menos a sí mismo.

Dado el volumen y el ritmo implacable de su trabajo, la segunda crisis grave de salud de Royce en 1911 no fue una sorpresa. Se le prescribió descanso nuevamente, y durante el verano y el otoño, Johnson lo llevó en un viaje por carretera que se extendió hasta Egipto. En el viaje de regreso, se detuvieron en el sur de Francia, donde Royce se encariñó con el pequeño pueblo de Le Canadel, cerca de Niza. Siempre hombre de acción, Johnson compró un terreno y encargó una nueva casa para Royce, además de una villa más pequeña para dibujantes y asistentes visitantes. El propio Royce, naturalmente, se interesó vivamente en los trabajos de construcción, alojándose en un hotel cercano.
Sin embargo, su salud siguió siendo frágil. Después de una recaída que llevó a una cirugía de emergencia en Inglaterra, regresó a la casa ya terminada para recuperarse. Durante el resto de su vida, pasó (muy sensatamente) los inviernos en Le Canadel y los veranos en el sur de Inglaterra. Desde 1917, su residencia inglesa fue Elmstead, una casa del siglo XVIII en el pueblo de West Wittering, en la costa de Sussex, a solo ocho millas de la actual sede de Rolls-Royce en Goodwood. Elmstead tenía terrenos adyacentes, donde Royce retomó su antiguo interés por el cultivo de frutas. Inevitablemente, también aplicó su deseo de perfección a esta actividad, y rápidamente se convirtió en un experto líder en muchos aspectos de la agricultura y la horticultura.
Su vida doméstica en Elmstead arroja más luz sobre su naturaleza perfeccionista, que centraba su atención incluso en las acciones más pequeñas de los demás. Por ejemplo, solo se contrataba a un aspirante a cocinero si hervía las patatas de la manera 'correcta', del mismo modo que un desafortunado trabajador en las instalaciones de Cooke Street fue una vez amonestado y se le mostró cómo usar una escoba correctamente. Estos ejemplos, aunque parezcan triviales, ilustran la profundidad de su compromiso con la excelencia en todos los aspectos de la vida.
Ya sea diseñando componentes de automóviles o motores de avión, la búsqueda de la perfección de Royce nunca disminuyó. Sin embargo, incluso él reconoció que, de hecho, era inalcanzable. Su mantra para el personal de su oficina de dibujo era 'Borra, modifica, mejora, refina', y ese proceso de mejora y desarrollo constantes llevó a algunos de sus mayores logros de ingeniería. Bajo su dirección, el motor aeronáutico Buzzard construido en 1927 con una potencia inicial de 825 H.P. se transformó en solo cuatro años en el motor 'R' ganador del Trofeo Schneider que, en su forma final, era capaz de producir 2.783 H.P. Y su diseño esquemático para un motor V12 aparecería casi inalterado en el Phantom III de 1936, tres años después de su muerte. Ingeniero instintivo e intuitivo, creía firmemente que si algo se veía bien, probablemente estaba bien. Su extraordinaria capacidad para evaluar componentes solo con la vista resultó infalible una y otra vez.
La tendencia de Royce a trabajar en exceso, a menudo a expensas de su propia salud, era un síntoma de su búsqueda de la perfección, y una voluntad de lograrla forjada en la adversidad y la dificultad. Fue un hombre muy motivado, algunos dirían obsesivo, que superó muchos reveses y desgracias, y aplicó su meticulosa mirada de ingeniero, su mente inquisitiva y su ética de trabajo implacable a todos los aspectos de su vida. Y tal es el poder de su ética y su legado, que aún informan e inspiran a la empresa que lleva su nombre 160 años después de su nacimiento.
Preguntas Frecuentes sobre Rolls-Royce
Aunque el artículo se centra en la vida y filosofía de Sir Henry Royce, es común tener preguntas prácticas sobre los vehículos de la marca hoy en día.

¿Cuál fue la famosa frase de Rolls-Royce?
La famosa frase, atribuida a Sir Henry Royce, cofundador de la empresa, es: "Esfuérzate por la perfección en todo lo que hagas. Toma lo mejor que exista y mejóralo".
¿Cuánto vale alquilar un Rolls-Royce?
El texto proporcionado incluye un comentario sobre la experiencia de alquilar un Rolls-Royce para una boda, destacando la puntualidad, profesionalidad y amabilidad del chófer. Sin embargo, no especifica un precio o tarifa de alquiler concretos.
¿Cuántas personas caben en un Rolls-Royce?
La capacidad de pasajeros varía según el modelo. Los modelos de Rolls-Royce suelen ofrecer configuraciones de 4 o 5 plazas, aunque algunas versiones o personalizaciones pueden variar.
¿Cuánto vale un Rolls-Royce Phantom?
Según la información proporcionada, el precio en carretera (on-road price) de un Rolls-Royce Phantom en Delhi comienza en ₹10,32,84,983. Este precio incluye cargos de registro (RTO) y seguro.
¿Cuál sería la cuota mensual (EMI) o el pago inicial para un Rolls-Royce Phantom?
Para un Rolls-Royce Phantom, una cuota mensual (EMI) podría comenzar en ₹19.66 Lakh por mes, calculada para un plazo de 60 meses a un interés del 9.8% sobre un monto de préstamo de ₹9.30 Cr, con un pago inicial de ₹1.03 Cr. Estos son ejemplos y pueden variar.
¿Qué coche es mejor, Phantom o Cullinan?
La elección entre un Rolls-Royce Phantom y un Rolls-Royce Cullinan depende de las necesidades y preferencias del comprador. El texto proporcionado solo menciona esta pregunta pero no ofrece una comparación o respuesta sobre cuál es "mejor", ya que ambos son vehículos de lujo excepcionales diseñados para propósitos ligeramente diferentes (el Phantom es una berlina ultralujosa, mientras que el Cullinan es un SUV de lujo).
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