¿Qué accidente tuvo Platero?

El Milagroso Accidente de Álvaro Platero

21/12/2025

Valoración: 3.55 (6359 votos)

La vida, a veces, nos pone a prueba de las maneras más inesperadas. Para Álvaro Platero, un joven de 22 años y jugador del Rugbi Ferrol, ese momento llegó en el día de su cumpleaños. Lo que comenzó como un viaje rutinario para reunirse con amigos y familia en Madrid, se transformó en un instante que desafió la lógica y la física, un suceso que él mismo describe como una eternidad, un lapso de tiempo en el que toda su existencia pareció comprimirse en unos pocos segundos vertiginosos.

¿Qué accidente tuvo Platero?
El día de su cumpleaños, Álvaro Platero, jugador del Rugbi Ferrol, salió despedido por un lateral de la autovía de As Pontes, pero solo necesitó veinte puntos de sutura.Dec 1, 2017

Era una mañana gris y lluviosa en la autovía AG-64, a la altura del kilómetro 12, cerca de Narón. Álvaro se dirigía hacia Oviedo, donde tomaría un tren. No conducía su coche habitual; este se encontraba en Castropol pasando la ITV. En su lugar, utilizaba un antiguo Mercedes. Todo parecía normal hasta que decidió adelantar a un camión. Las condiciones del asfalto, la velocidad, o quizás una combinación de factores, provocaron lo impensable: perdió el control del vehículo.

Índice de Contenido

Un Vuelo Inesperado

Lo siguiente que recuerda Álvaro es una secuencia que parece sacada de una película de acción, pero que fue brutalmente real. El coche atravesó el quitamiedos, la barrera de seguridad diseñada para contener los vehículos, y se precipitó al vacío. “Volé 45 metros hacia unos eucaliptos”, relata con una calma que contrasta con la magnitud del evento. Cuarenta y cinco metros en el aire, un tiempo suspendido donde el pánico podría haber tomado el control, pero donde la mente de Álvaro, entrenada en situaciones de riesgo por su afición a los deportes de aventura, comenzó a procesar.

El impacto fue inevitable y violento. El primer eucalipto golpeó el coche, haciéndolo girar. El segundo árbol actuó como un freno improvisado, desacelerando la caída. Finalmente, el tercer impacto lo envió hacia abajo, a tierra. La fuerza del choque, la caída, la destrucción del vehículo… todo apuntaba a un desenlace fatal o, en el mejor de los casos, a heridas gravísimas. Sin embargo, Álvaro salió de esa vorágine con algo que él mismo considera un milagro: apenas unos rasguños. La secuencia completa, desde que perdió el control hasta que el coche se detuvo tras el impacto con los árboles, le pareció una eternidad, un momento en el que “me dio para pensar de todo”.

La Mente en Modo Supervivencia

En esos instantes críticos mientras volaba sin control, su mente no se paralizó. La primera reacción fue de incredulidad y temor: “Al principio pensé: ‘Ahora que me está yendo todo genial, se va a acabar...’”. Una reflexión amarga sobre la fragilidad de la vida justo cuando todo parecía ir bien. Pero esa fase duró poco. Al darse cuenta de que el impacto aún no había llegado, su preparación para situaciones extremas tomó el mando.

Acostumbrado a los riesgos inherentes a los deportes de aventura, Álvaro había desarrollado una especie de protocolo mental para emergencias. Sabía que, en un accidente, la forma en que posicionas tu cuerpo puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Decidió prepararse para el golpe: se mantuvo rígido, una postura que ayuda a distribuir la fuerza del impacto, se cubrió la cara con los brazos para protegerse de fragmentos y golpes directos, y se agachó para proteger el cuello y la columna vertebral, zonas extremadamente vulnerables en este tipo de accidentes. “Esperé hasta terminar de volar”, recuerda. La famosa frase de que “se te pasa la vida por la cabeza” no es un cliché para él; asegura que fue exactamente lo que sucedió.

El Factor Rugbi

Una vez que el coche se detuvo, destrozado entre los árboles, las puertas estaban bloqueadas. A pesar de la cara cubierta de sangre inicial (que resultó ser superficial), Álvaro tuvo la fuerza y la claridad mental para gatear hasta la luna trasera y, a través de ella, levantar el dedo pulgar. Era un mensaje para los conductores del camión que había adelantado, testigos horrorizados del accidente desde la autovía: estaba vivo. Acto seguido, y con una entereza asombrosa, llamó a su novia en Ferrol, quien acudió inmediatamente en taxi, llegando al mismo tiempo que la ambulancia. A sus padres, que se dirigían desde Castropol, les dio una versión “light” para no alarmarlos en exceso.

En el hospital, los médicos examinaron sus heridas. La cara ensangrentada asustó al principio, pero se confirmó que eran cortes superficiales. Lo que sí notaron fueron moratones, pero estos, irónicamente, no eran del accidente, sino de jugar al rugbi. Y fue precisamente este deporte, su pasión, lo que los médicos señalaron como un factor clave en su milagrosa supervivencia. Álvaro es un jugador de rugbi, un deporte que exige una preparación física excepcional, fortaleciendo músculos, huesos y articulaciones, especialmente en el torso, cuello y espalda.

“Los médicos me dijeron que estar fuerte por hacer deporte me ayudó a soportar el golpe”, afirma Álvaro. El mayor impacto fue vertical, una fuerza brutal que su cuerpo logró resistir de una forma que dejó perplejos a los profesionales sanitarios. Tener el cuello, la espalda y la columna fortalecidos por años de entrenamiento en el rugbi fue, según los expertos, lo que probablemente le salvó la vida, evitando lesiones medulares o latigazos cervicales graves. Sus lesiones se limitaron a una veintena de puntos de sutura y un leve dolor de espalda. “No tengo latigazos, no tengo nada de nada”, comenta, bromeando incluso con que un placaje de uno de sus compañeros australianos podría haberle causado más daño.

Recuperación y Reflexión Profunda

La recuperación de Álvaro ha sido tan rápida como asombrosa. El mismo viernes del accidente, después de pasar por el hospital Arquitecto Marcide, ya durmió en su casa en Asturias. Al día siguiente, cumpliendo con su plan original, viajó a Madrid para reunirse con sus amigos. Estar allí, compartiendo una cena y momentos de ocio, adquirió un significado completamente nuevo. “Cuando estaba cenando con ellos, había momentos en los que me paré a pensar que podía no estar allí, no disfrutar de eso nunca más”, confiesa. La experiencia le ha dejado una profunda huella, una apreciación renovada por la vida y por los pequeños grandes momentos.

Este accidente le ha hecho perderse, por primera vez desde que fichó en agosto, un entrenamiento con el Rugbi Ferrol. Pero su mente ya está puesta en volver al campo, a su posición de ala. La sonrisa, asegura, no se le borrará del rostro en meses. La razón es simple y poderosa: “Volví a nacer el día de mi cumpleaños”.

Este suceso no solo es una historia de un accidente aparatoso con un desenlace afortunado, sino un testimonio de cómo la preparación física, la mentalidad entrenada para situaciones extremas y, quizás, un poco de suerte o destino, pueden marcar la diferencia entre la tragedia y la supervivencia. Álvaro Platero es un ejemplo vivo de resiliencia, de cómo enfrentar lo inesperado y salir adelante, incluso después de volar 45 metros hacia un grupo de eucaliptos.

Preguntas Frecuentes sobre el Accidente de Álvaro Platero

¿Qué causó el accidente de Álvaro Platero?
Según el relato, Álvaro perdió el control de su antiguo Mercedes en la autovía AG-64 mientras adelantaba a un camión en un día lluvioso. Las condiciones del asfalto mojado probablemente jugaron un papel importante.

¿Cómo sobrevivió Álvaro Platero con heridas tan leves a un accidente tan grave?
Álvaro atribuye su supervivencia y la minimización de sus lesiones a varios factores: su preparación mental adquirida en deportes de aventura (saber cómo posicionar el cuerpo para el impacto) y, fundamentalmente, su excelente condición física como jugador de rugbi, que fortaleció su cuello, espalda y columna, permitiéndole soportar la fuerza del impacto vertical.

¿Qué papel jugó el rugbi en su recuperación?
Los médicos indicaron a Álvaro que su fortaleza física, resultado del entrenamiento en rugbi, fue crucial para soportar el golpe y evitar lesiones más graves, especialmente en la columna vertebral.

¿Dónde ocurrió el accidente?
El accidente tuvo lugar en la autovía AG-64, a la altura del kilómetro 12, en las proximidades de Narón.

¿Cuándo ocurrió el accidente?
El accidente ocurrió el día del 22º cumpleaños de Álvaro Platero, en la mañana, alrededor de las nueve y media.

¿Qué tipo de coche conducía Álvaro?
Conducía un antiguo Mercedes, ya que su coche habitual estaba en el taller pasando la ITV.

¿Cuánto tiempo estuvo Álvaro Platero en el aire?
Según su propio relato, el coche voló aproximadamente 45 metros después de atravesar el quitamiedos antes de impactar contra los árboles.

¿Ha vuelto a jugar al rugbi después del accidente?
En el momento del relato, se había perdido un entrenamiento, pero esperaba regresar pronto a su posición de ala en el Rugbi Ferrol, sintiéndose afortunado de estar vivo.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a El Milagroso Accidente de Álvaro Platero puedes visitar la categoría Automovilismo.

Subir