17/01/2024
La historia del folclore argentino está marcada por figuras imborrables, artistas que dejaron una huella profunda con su voz y su arte. Uno de ellos fue sin duda Hernán Figueroa Reyes, un cantor y compositor salteño cuya prometedora carrera fue truncada de manera abrupta y trágica. Su fallecimiento, producto de un devastador accidente automovilístico, conmocionó al país y dejó un vacío irremplazable en la música popular.

El suceso que terminó con la vida de este talentoso artista ocurrió en la primera semana de febrero de 1973, un evento que aún hoy se recuerda con pesar entre los amantes del folclore. La noticia de su partida a los 36 años de edad impactó fuertemente, no solo por la pérdida humana, sino por el brillante futuro que le esperaba.

La Vida de un Artista Marcado por el Folclore
Nacido en la pintoresca Ciudad de Salta el 14 de septiembre de 1936, Hernán Figueroa Reyes creció en un hogar empapado de arte y cultura. Su padre, José Figueroa Aráoz, era un escritor, mientras que su madre, Mariela Reyes, era una actriz, poetisa y pionera en el teatro folclórico con su proyecto 'La Cacharpaya'. Este ambiente familiar nutrió desde muy temprano su pasión por el género musical que lo haría famoso.
Aunque sus padres se separaron en 1947 y él se mudó a Buenos Aires, la semilla del folclore ya estaba plantada. Durante su juventud, Hernán desempeñó diversos oficios para ganarse la vida: fue empleado de kiosko, trabajó en una perfumería, fue vendedor de terrenos, corredor de seguros e incluso llegó a ser Oficial Principal en un juzgado criminal. A pesar de estas variadas actividades y de iniciar estudios de abogacía en la Universidad de Buenos Aires, la música siempre latía en su interior.
Su debut profesional llegó en octubre de 1960, con tan solo 24 años, cuando se presentó junto al reconocido grupo Los Huanca Hua en un festival folclórico. Este fue el inicio de una trayectoria ascendente que lo consolidaría como una de las voces más importantes de su generación. Además de su carrera artística, Hernán formó una familia numerosa, siendo padre de siete hijos: Hernán (h), Carina, Andrea, Martín, Gonzalo, Jimena y Florencia. Su hermano, Robustiano Araoz, también incursionó en el mundo de la música, demostrando que el talento corría en la familia.
El Día Fatídico: El Accidente en la Ruta Nacional 9
La tragedia se cernió sobre la vida de Hernán Figueroa Reyes el viernes 2 de febrero de 1973. Era aproximadamente las 17 horas cuando el automóvil que conducía, un Fiat 128, circulaba por la Ruta Nacional 9. La ruta 9, una arteria vial fundamental que conecta Buenos Aires con el norte del país, es testigo de un intenso tránsito y, como cualquier ruta, presenta desafíos, especialmente bajo condiciones meteorológicas adversas.
Esa tarde en particular, el panorama era complicado. Una intensa lluvia caía sobre la zona, reduciendo drásticamente la visibilidad. Conducir bajo estas condiciones exige una precaución extrema, ya que el asfalto mojado disminuye la adherencia de los neumáticos, el agua puede acumularse formando aquaplaning, y la visibilidad se ve seriamente comprometida.
En ese contexto de baja visibilidad y camino resbaladizo, a la altura del kilómetro 109, cercano a la ciudad de Zárate, el Fiat 128 de Hernán Figueroa Reyes se vio involucrado en una colisión frontal. El impacto fue contra otro vehículo que, según los reportes, marchaba en sentido contrario. Un choque de frente, especialmente a velocidades de ruta, es uno de los tipos de accidentes más violentos y con mayor potencial de causar heridas graves o fatales. Los vehículos de la época, como el Fiat 128, carecían de las avanzadas medidas de seguridad pasiva (airbags, estructuras de deformación programada, cinturones de seguridad modernos) que son estándar hoy en día, lo que aumentaba exponencialmente el riesgo para los ocupantes.
En el Fiat 128 viajaba también Juan Angel "Quique" Coria como acompañante. En el otro vehículo implicado se encontraban personas de apellido Checchi y Schultz. El impacto fue brutal y dejó a todos los ocupantes con diversas heridas.
La Lucha por la Vida y el Desenlace Trágico
Tras el violento choque, la emergencia se activó de inmediato. A pesar de las difíciles condiciones climáticas y del estado de los vehículos, tanto Hernán Figueroa Reyes y su acompañante, como los ocupantes del otro automóvil, recibieron auxilio. Fueron trasladados de urgencia a una clínica en la cercana ciudad de Zárate, donde recibieron atención médica para intentar estabilizar sus estados y evaluar la gravedad de las lesiones.

Las heridas sufridas por el folclorista eran de extrema gravedad. Durante los siguientes tres días, Hernán luchó por su vida en la clínica, permaneciendo inconsciente. A pesar de los esfuerzos del personal médico y de la esperanza de sus seres queridos y seguidores, la magnitud de los daños internos y externos era insuperable. Finalmente, en la mañana del 5 de febrero de 1973, tres días después del accidente automovilístico, Hernán Figueroa Reyes falleció a causa de las profundas heridas. Tenía apenas 36 años de edad, una edad en la que muchos artistas alcanzan la plenitud de su carrera y vida.
La noticia de su muerte generó una profunda tristeza en el ámbito del folclore y en el público en general. Se perdía a una figura carismática, con una voz singular y un talento innato para interpretar y componer. El accidente en la Ruta Nacional 9 se convirtió así en un hito trágico en la historia de la música argentina.
El acompañante de Figueroa Reyes, Juan Angel "Quique" Coria, también resultó herido en el suceso, al igual que los ocupantes del otro vehículo. Aunque la información proporcionada se centra en la figura de Hernán, es importante recordar que estos sucesos viales tienen múltiples víctimas y afectan a varias familias.
El Legado de un Cantor Inolvidable
A pesar de su partida prematura, el legado de Hernán Figueroa Reyes perduró a través de su música. Su voz sigue sonando en radios y peñas, y sus canciones son interpretadas por nuevas generaciones de artistas. El recuerdo de su figura se mantiene vivo entre quienes lo conocieron y admiraron.
Décadas después de su muerte, se le han rendido diversos homenajes. En enero de 2017, por ejemplo, la municipalidad de Cosquín, ciudad icónica del folclore argentino, inauguró una estatua de tamaño natural en su honor en la Plaza Próspero Molina, junto a otras figuras emblemáticas como Atahualpa Yupanqui, Mercedes Sosa y Jorge Cafrune. Esta estatua, obra del escultor Fernando Pugliese, es un testimonio físico de su importancia en la historia del Festival de Cosquín y en el folclore en general. Sus hijas, nietos y sobrinos estuvieron presentes en la emotiva ceremonia.
Además de los reconocimientos oficiales, artistas independientes y grupos folclóricos continúan realizando espectáculos en su memoria, manteniendo viva su obra y su espíritu.
El Último Descanso: De la Bóveda al Cinerario
Inicialmente, los restos de Hernán Figueroa Reyes fueron sepultados en el cementerio de Baradero, provincia de Buenos Aires, en la bóveda de la familia Berisso de Tonini. Baradero es una ciudad que tuvo un significado especial para el artista y su familia, un lugar donde vivieron momentos felices.
Sin embargo, con el paso del tiempo, la familia tomó la decisión de reubicar los restos. En marzo de 2022, a través de una emotiva carta dirigida a la comunidad de Baradero, los hijos de Hernán Figueroa Reyes informaron que las cenizas de su padre, junto con las de su madre, habían sido trasladadas. El nuevo lugar de descanso elegido fue el cinerario de la Parroquia Nuestra Señora de Luján de Baradero, un espacio sagrado inaugurado recientemente en ese momento, el 8 de diciembre de 2021.
La familia explicó que la elección de este lugar respondía al deseo de que las cenizas de sus padres descansaran en un sitio al amparo de los rezos diarios de los fieles. Esta decisión también tuvo en cuenta a los numerosos admiradores que durante años se acercaban al cementerio para dejar flores y rendir homenaje a la memoria del cantor. Ahora, el lugar para honrar a Hernán Figueroa Reyes en Baradero es el cinerario de la Parroquia Nuestra Señora de Luján.

Preguntas Frecuentes sobre el Suceso
A continuación, respondemos algunas de las preguntas más comunes relacionadas con el trágico fallecimiento de Hernán Figueroa Reyes:
¿Dónde ocurrió el accidente de Hernán Figueroa Reyes?
El accidente tuvo lugar en la Ruta Nacional 9, a la altura del kilómetro 109, cerca de la ciudad de Zárate, en la provincia de Buenos Aires, Argentina.
¿Cuándo falleció Hernán Figueroa Reyes?
El accidente ocurrió el 2 de febrero de 1973, y Hernán Figueroa Reyes falleció tres días después, el 5 de febrero de 1973, a consecuencia de las graves heridas sufridas.
¿Qué tipo de vehículo conducía Hernán Figueroa Reyes?
Según los informes, conducía un automóvil Fiat 128.
¿Había otras personas involucradas en el accidente?
Sí, en el mismo vehículo viajaba como acompañante Juan Angel "Quique" Coria, quien también resultó herido. Además, hubo heridos en el otro vehículo implicado en la colisión, identificados con los apellidos Checchi y Schultz.
¿Cuántos años tenía Hernán Figueroa Reyes al fallecer?
Falleció a la edad de 36 años.
¿Dónde está enterrado Hernán Figueroa Reyes?
Inicialmente, sus restos fueron sepultados en el cementerio de Baradero. Sin embargo, desde marzo de 2022, sus cenizas (junto con las de su madre) descansan en el cinerario de la Parroquia Nuestra Señora de Luján en Baradero.
¿Cuáles fueron las causas del accidente?
El texto menciona que el accidente ocurrió en medio de una intensa lluvia que obstruía la visibilidad, y fue una colisión contra otro vehículo que venía en sentido contrario. Las condiciones climáticas adversas fueron un factor determinante.
El recuerdo de Hernán Figueroa Reyes y la trágica forma en que su vida fue segada nos recuerdan la fragilidad de la existencia, incluso para aquellos que parecen eternos a través de su arte. Su música sigue siendo un consuelo y un legado para el folclore argentino.
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