01/02/2020
En el vasto campo de la filosofía, la cuestión sobre el origen y la causa del movimiento y el cambio ha sido un tema central a lo largo de los siglos. ¿Por qué las cosas se mueven, se transforman y se desarrollan? Una de las respuestas más profundas y distintivas proviene del concepto de automovimiento, una noción que postula que la fuente de todo cambio reside intrínsecamente dentro de los propios objetos y fenómenos, y no en una fuerza o impulso externo.

El Concepto Fundamento del Automovimiento
La palabra “automovimiento” proviene del griego “autos”, que significa “uno mismo”, y se refiere a un movimiento o cambio que ocurre por sí mismo. Esta idea fundamental considera la naturaleza y, por extensión, la sociedad, no como entidades estáticas o inmutables, sino como algo sujeto a un perenne movimiento y a un cambio constante. La causa de este movimiento y cambio no se busca fuera de la naturaleza o de la sociedad, sino que se halla dentro de ellas mismas.

Históricamente, la concepción del automovimiento surgió como una respuesta a la necesidad de explicar el “comienzo” del universo y la causa primera de los procesos universales, así como para superar las dificultades inherentes a la explicación de los procesos reales de desarrollo. Los primeros filósofos materialistas intentaron explicar el movimiento a partir de fuerzas y propiedades inherentes a la propia naturaleza, como la unión y separación de principios elementales, o la acción de átomos y el vacío.
Contrastes Filosóficos: Idealismo vs. Materialismo Mecanicista
La idea del automovimiento se contrapone directamente a otras visiones filosóficas que buscan una fuente externa para el movimiento. Los idealistas, por ejemplo, a menudo afirman que la causa del movimiento no está en la naturaleza misma, sino fuera de ella, en un principio espiritual o en un dios. Filósofos como Descartes sostenían que la capacidad de movimiento en la naturaleza fue infundida por Dios al crear el mundo, y Newton creía que los planetas recibieron su impulso inicial directamente de la divinidad.
Por otro lado, el materialismo mecanicista, aunque materialista, también niega el automovimiento en su sentido dialéctico. Esta corriente reconoce como fuente del movimiento principalmente el choque de fuerzas externas contrapuestas. Sin embargo, el desarrollo consecuente de esta concepción, al igual que las teorías idealistas, conduce inevitablemente a la idea de un “primer impulso” externo, una fuerza inicial que puso todo en marcha desde fuera. La inconsistencia metodológica de la concepción mecanicista radica en que no puede oponerse eficazmente a la idea de este primer impulso y no logra explicar adecuadamente los procesos complejos de desarrollo.
La Dialéctica como Clave: Contradicciones Internas
La comprensión científica y filosófica profunda del automovimiento requirió una transformación radical del método de pensamiento. Fue la dialéctica, especialmente en el materialismo dialéctico, la que proporcionó la clave para entender este concepto. La filosofía marxista, al adoptar una visión materialista de la dialéctica, mostró que el movimiento es inseparable de la materia, que esta es internamente activa y capaz de cambiar y desarrollarse.
La fuente del automovimiento, tanto en la naturaleza como en la sociedad, reside en las contradicciones internas inherentes a los objetos y fenómenos. El desarrollo, en esta visión dialéctica, no es una simple disminución o aumento, ni una mera repetición. Es, fundamentalmente, la lucha de contrarios. Según Lenin, esta lucha es lo que distingue esencialmente la concepción dialéctica de la metafísica en este punto. Es la fuente del “automovimiento” que no necesita de ninguna fuerza exterior sobrenatural.
La concepción metafísica del movimiento, al verlo como simple traslación externa o cambio cuantitativo, deja en la sombra el automovimiento y su fuerza motriz interna. La concepción dialéctica, al ver el desarrollo como unidad y lucha de contrarios, nos proporciona la clave para entender el automovimiento de todo lo que existe, incluyendo los “saltos” cualitativos, las “soluciones de continuidad”, la “transformación en su contrario”, la destrucción de lo viejo y el nacimiento de lo nuevo. Solo esta visión permite apartarse del idealismo y la metafísica en la ciencia y la filosofía.
Ejemplos en la Naturaleza y la Sociedad
La teoría dialéctica del automovimiento se basa en los datos de la ciencia de la naturaleza y de la sociedad. La física moderna, la biología y otras ciencias encaran el movimiento como una propiedad inseparable de la materia, como el modo de su existencia. Por ejemplo, la disociación radioactiva de elementos o la mutación de elementos químicos son manifestaciones autodínámicas, procesos intraatómicos que son inconcebibles fuera de ellos mismos.
En el ámbito social, un ejemplo claro de automovimiento es la transformación del régimen del comunismo primitivo en un régimen basado en la división en clases. Esta transición no se efectuó por una causa externa, sino por procesos internos que se sucedieron dentro de los marcos del propio régimen primitivo, como la división del trabajo, la aparición del intercambio y el surgimiento de la propiedad privada. Estos procesos internos llevaron a la desintegración de la comuna primitiva y dieron lugar a la sociedad de clases.
De manera similar, el modo de producción capitalista, según esta perspectiva, prepara las premisas materiales para su propio hundimiento y el paso al socialismo, no por causas externas, sino en virtud de las leyes económicas internas de su propio desarrollo. La acumulación de capital, la polarización social, las crisis inherentes al sistema, son ejemplos de estas contradicciones internas que impulsan el cambio.
La Importancia de la Lucha de Contrarios
El principio motor de todo desarrollo, visto como automovimiento, es la división en contrarios, las contradicciones que surgen en el interior de las cosas y su posterior solución. Cada solución de una contradicción no pone fin al proceso, sino que implica el surgimiento de nuevas contradicciones, impulsando así el proceso infinito de desarrollo del mundo objetivo. Esta lucha y unidad de contrarios es la fuente interna que explica por qué la materia no necesita de ningún “primer impulso” externo para estar en movimiento y desarrollo constante. Siendo automovimiento, es su propia causa final.
Aunque las condiciones externas influyen en la transformación de los cuerpos y fenómenos, la perspectiva del automovimiento subraya que lo determinante son siempre las contradicciones internas. No obstante, la dialéctica marxista no niega el papel de las contradicciones externas; exige tener en cuenta todo el conjunto de contradicciones que contribuyen al desarrollo, pero siempre considerando la lucha de las contradicciones internas como la forma decisiva del movimiento hacia adelante.
Es importante no interpretar el automovimiento social como una evolución automática o pasiva que se desenvuelve sin la intervención activa de los seres humanos, de las masas populares o de los partidos. Si bien el desarrollo del capitalismo crea las premisas objetivas para su reemplazo por el socialismo mediante sus propias contradicciones internas, para que este cambio sea real y se materialice, es necesaria la acción consciente y la lucha para abolir el sistema existente. La revolución proletaria, por ejemplo, es vista como la tarea que cumple esta necesidad de cambio y asegura las condiciones para la construcción de la sociedad socialista. Por lo tanto, el automovimiento social no excluye, sino que a menudo requiere, la actividad transformadora de los individuos y los grupos.
Conclusión
En resumen, el automovimiento es un concepto filosófico crucial, especialmente en el materialismo dialéctico, que postula que la fuente y la causa del movimiento, el cambio y el desarrollo residen en las fuerzas y contradicciones internas de la propia materia y de los fenómenos, sean naturales o sociales. Se opone a las visiones idealistas que buscan una causa externa (divina) y al materialismo mecanicista que, al centrarse solo en choques externos, termina implicando un primer impulso ajeno al sistema. La comprensión del desarrollo como la unidad y lucha de contrarios es la clave para desentrañar el mecanismo del automovimiento, mostrando que el universo está en un estado constante de transformación impulsado desde dentro, sin necesidad de motores externos.
Comparación de Conceptos
| Concepto | Fuente Principal del Movimiento/Cambio | Filosofía Asociada |
|---|---|---|
| Automovimiento | Fuerzas y contradicciones internas del objeto o fenómeno. | Materialismo Dialéctico |
| Movimiento por Impulso Externo | Fuerzas externas al objeto (ej: choques mecánicos, voluntad divina). | Materialismo Mecanicista, Idealismo |
| Desarrollo (Visión Dialéctica) | Lucha de contrarios internos que lleva a cambios cualitativos. | Materialismo Dialéctico |
| Desarrollo (Visión Metafísica) | Simple aumento, disminución o repetición; no explica la fuente interna. | Materialismo Mecanicista (en ciertos aspectos) |
Preguntas Frecuentes sobre el Automovimiento
¿El automovimiento significa que todo cambia automáticamente sin intervención?
No, especialmente en el ámbito social. Si bien el automovimiento postula que las fuerzas impulsoras nacen internamente (las contradicciones sociales, económicas), la transformación final, como el paso de un sistema social a otro, a menudo requiere la acción consciente y organizada de las personas para resolver esas contradicciones.
¿Cómo se relaciona el automovimiento con la "lucha de contrarios"?
La lucha de contrarios es considerada la fuente y el mecanismo fundamental del automovimiento en el materialismo dialéctico. Las contradicciones internas dentro de un objeto o sistema generan tensiones y conflictos (la lucha) que impulsan su cambio y desarrollo.
¿Es el automovimiento una idea solo aplicable a la sociedad o la historia?
No, el concepto de automovimiento se aplica tanto a la naturaleza inorgánica (como la física atómica) como a la orgánica (biología, evolución) y a la sociedad. Es una propiedad fundamental de la materia en movimiento y desarrollo.
¿Qué diferencia hay entre el automovimiento y el movimiento mecánico simple?
El movimiento mecánico simple (como el choque de dos bolas de billar) es a menudo visto como un movimiento transmitido externamente. El automovimiento, en cambio, se refiere a cambios y desarrollos que surgen de las propiedades y contradicciones internas del propio objeto, llevando a transformaciones más complejas que un simple cambio de posición.
¿La ciencia moderna apoya la idea de automovimiento?
Según los textos filosóficos proporcionados, sí. Se menciona que datos de la física (radioactividad) y la biología (evolución) respaldan la idea de que el movimiento y el cambio son propiedades intrínsecas de la materia y no requieren de impulsos externos sobrenaturales.
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