¿Cuándo cerraron el planetario de Guadalajara?

Planetario Guadalajara: Historia, Cierre y Legado

14/01/2021

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Durante décadas, el Planetario Severo Díaz Galindo fue un faro de conocimiento y asombro en Guadalajara. Inaugurado con la promesa de acercar la ciencia y la tecnología a todos, este centro se convirtió en un destino obligado para familias, escuelas y entusiastas del saber. Sus salas, repletas de exhibiciones interactivas y fascinantes, ofrecían un vistazo al vasto universo, la historia de nuestro planeta, los secretos de la aviación y el funcionamiento del cuerpo humano, dejando una huella imborrable en la memoria de quienes lo visitaron.

El Centro de Ciencia y Tecnología Planetario Severo Díaz Galindo fue una iniciativa impulsada por el entonces alcalde de Guadalajara, Arnulfo Villaseñor Saavedra, e inaugurado en el año de 1982. Su concepción respondió a la necesidad de dotar a la ciudad de un espacio dedicado específicamente a la divulgación científica y tecnológica, algo que hasta ese momento no existía con esa magnitud. El edificio fue diseñado por el arquitecto Eduardo Brosstats y se situó estratégicamente al norte de la ciudad, en la Calzada Independencia, en lo que antes era la avenida Flores Magón y hoy conocemos como Periférico Norte. Los terrenos donde se edificó formaban parte de una extensión propiedad del Ayuntamiento, dentro del “Parque Presidente José López Portillo”.

¿Cuándo cerraron el planetario de Guadalajara?
Entre 2009 y 2010 el Planetario cerró de manera definitiva sus puertas y el proyecto de Puerta Guadalajara no se concretó, se dejó en ruinas el recinto que albergó a lo mejor de la ciencia en el Occidente del país.

La tarea de equipar y acondicionar este ambicioso recinto recayó en manos expertas. El doctor en ciencias Leonard P. Skolnick, proveniente de la empresa Space Systems con sede en Filadelfia, Estados Unidos, fue el encargado de dar vida a las instalaciones interiores y exteriores del Planetario. El espacio era considerable, abarcando una superficie de cuatro mil 200 metros cuadrados, lo que permitía albergar una amplia variedad de áreas y exhibiciones.

Índice de Contenido

Instalaciones y Exhibiciones que Despertaron la Curiosidad

El Planetario no era solo una sala de proyecciones estelares, aunque su domo era, sin duda, una de sus principales atracciones. Contaba con un auditorio con capacidad para 300 personas, ideal para conferencias y charlas. Un multiteatro con espacio para 264 asistentes ofrecía proyecciones y demostraciones. Además, poseía un observatorio, un espacio fundamental para la observación directa del manto estelar tapatío, especialmente recordado por las visitas nocturnas que permitían conocer las constelaciones y el uso de telescopios.

La biblioteca era otro rincón importante, ofreciendo recursos para quienes deseaban profundizar en los temas expuestos. Una sala dedicada a la entonces emergente tecnología de las computadoras y el mundo cibernético mostraba los avances de la época. Incluso contaba con un pequeño jardín botánico y un huerto urbano, demostrando que la ciencia se manifestaba también en la naturaleza que nos rodea.

Las salas de exhibición eran el corazón interactivo del Planetario. Mostraban la historia de la tierra, el universo, y dedicaban espacios significativos a la aviación, las comunicaciones y los automóviles. Experimentos de física y química buscaban acercar estos campos a través del juego y la demostración práctica, haciendo que conceptos complejos fueran accesibles para niños y adultos por igual. Entre los aparatos y dispositivos más notables se encontraban un sismógrafo que funcionaba en tiempo real, permitiendo a los visitantes sentir la vibración de la Tierra; antenas de Teléfonos de México que invitaban a jugar al “teléfono descompuesto” para entender la transmisión del sonido; y una detallada maqueta de la Barranca de Huentitán que ofrecía una perspectiva del área Norte de la ciudad.

Para comprender el cuerpo humano, se exhibía un esqueleto humano didáctico montado en una bicicleta, mostrando cómo interactuaban los 206 huesos. La pasión por la aviación se satisfacía con la exhibición de motores de aviones y otras partes de aeronaves. En el exterior, el Planetario ofrecía atracciones igualmente impresionantes. Un vagón de Ferrocarriles Nacionales de México fue adaptado para funcionar como sala de lecturas y laboratorio, añadiendo un toque histórico y funcional. Pero quizás los elementos más icónicos en el exterior eran el espectacular avión de la Fuerza Aérea Norteamericana F-105B Thunderchief y la cabina de un Boing 707, esta última acondicionada para simular el cuerpo completo de la aeronave y ofrecer una experiencia inmersiva que muchos visitantes recuerdan con cariño.

Un Espacio de Encuentro y Aprendizaje

Más allá de sus exhibiciones permanentes, el Planetario Severo Díaz Galindo fue un centro neurálgico para diversas actividades y clubes que fomentaban el interés por la ciencia y la tecnología. Albergó clubes de radio aficionados, modelismo, aviones de radio control y, por supuesto, astronomía. Estos grupos daban vida al recinto y servían como plataformas para la divulgación y el intercambio de conocimientos especializados. Incluso fue escenario de transmisiones televisivas, como el programa infantil “Retedivertido” del Canal 6, con el títere Sixto y el conductor “Checo”, que realizaron recorridos por sus salas, invitando a los televidentes a explorar el mundo de la ciencia divertida.

La Época Dorada y el Comienzo del Fin

Las décadas de los ochenta y noventa representaron el apogeo del Planetario. Era un referente educativo indiscutible, con excursiones escolares que llenaban sus pasillos de bullicio y aprendizaje. Generaciones de tapatíos tuvieron su primer contacto significativo con la ciencia y la tecnología entre sus muros. Sin embargo, con el cambio de siglo, el Planetario comenzó a enfrentar un declive paulatino. La falta de renovación en sus exhibiciones y la emergencia de nuevas tecnologías fuera de sus instalaciones hicieron que su oferta pareciera menos atractiva. Poco a poco, el interés, tanto del gobierno como del público en general, fue disminuyendo, sumiéndolo en un estado de olvido.

El Cierre Definitivo: ¿Cuándo Ocurrió?

El final de la historia del Planetario Severo Díaz Galindo llegó de manera definitiva. El colofón a más de 25 años de historia dedicada a la divulgación científica se precipitó con el anuncio de un proyecto urbanístico en los terrenos que ocupaba: un complejo habitacional y comercial denominado Puerta Guadalajara. Este anuncio marcó el inicio del desmantelamiento del Planetario. En un estado de abandono, se procedió a embalar y almacenar las numerosas piezas que conformaban su valioso acervo.

Aparatos, maquetas y otros dispositivos fueron guardados en contenedores que se colocaron en los patios de la institución. Lamentablemente, este proceso no estuvo exento de incidentes, y la rapiña y el vandalismo se hicieron presentes, resultando en el saqueo de una gran cantidad de objetos. Afortunadamente, las aeronaves que formaban parte de la exhibición exterior tuvieron un mejor destino; fueron donadas a la Sociedad Mexicana de Estudios Aeronáuticos Latinoamericanos y trasladadas a la Ciudad de México, con el objetivo de ser restauradas y exhibidas en otro lugar.

Fue entre los años 2009 y 2010 cuando el Planetario Severo Díaz Galindo cerró sus puertas de manera definitiva. Pese a que el proyecto Puerta Guadalajara, que motivó su desmantelamiento, finalmente no se concretó, el recinto que albergó a lo mejor de la ciencia en el Occidente del país quedó en ruinas. Años después, en 2014, autoridades municipales y estatales anunciaron la intención de construir en ese mismo espacio la nueva sede de las Fiestas de Octubre, aunque, hasta la fecha de redacción de este artículo, no existe aún un proyecto integral definido para la utilización de los terrenos que alguna vez albergaron el querido Planetario de Guadalajara.

Preguntas Frecuentes sobre el Planetario de Guadalajara

¿Qué fue el Planetario Severo Díaz Galindo?

Fue un Centro de Ciencia y Tecnología ubicado en Guadalajara, dedicado a la divulgación científica y tecnológica a través de exhibiciones, talleres, proyecciones y actividades interactivas.

¿Cuándo se inauguró el Planetario de Guadalajara?

Fue inaugurado en el año 1982 por el alcalde Arnulfo Villaseñor Saavedra.

¿Dónde estaba ubicado?

Se encontraba al norte de Guadalajara, en la Calzada Independencia y el Periférico Norte (antigua Av. Flores Magón), dentro de terrenos del Ayuntamiento en el "Parque Presidente José López Portillo".

¿Cuándo cerró definitivamente el Planetario Severo Díaz Galindo?

El Planetario cerró sus puertas de manera definitiva entre los años 2009 y 2010.

¿Qué motivó el cierre del Planetario?

El cierre estuvo relacionado con el anuncio de un proyecto de complejo habitacional y comercial llamado Puerta Guadalajara en los terrenos que ocupaba, lo que llevó a su desmantelamiento, aunque dicho proyecto no se concretó.

¿Qué pasó con las piezas y exhibiciones del Planetario?

Muchas piezas fueron embaladas y almacenadas, sufriendo saqueo y vandalismo. Las aeronaves como el F-105B y la cabina del Boing 707 fueron donadas a la Sociedad Mexicana de Estudios Aeronáuticos Latinoamericanos y trasladadas a la Ciudad de México.

¿Qué hay ahora en el lugar donde estaba el Planetario?

El sitio quedó en ruinas tras el desmantelamiento. En 2014 se anunció la intención de construir allí la nueva sede de las Fiestas de Octubre, pero a la fecha no hay un proyecto integral definido para su uso.

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