14/12/2020
Cuando se piensa en lujo, rendimiento y un emblema inconfundible, a menudo viene a la mente un logo muy particular: la 'B' alada. Este distintivo símbolo es reconocido mundialmente y adorna la parrilla de algunos de los automóviles más deseados del planeta. La pregunta que muchos se hacen es, ¿qué marca de coches esconde este icónico logotipo? La respuesta es simple y resuena con historia, innovación y victorias en competición: se trata de Bentley Motors.

La historia de Bentley es una narrativa rica que se extiende por más de un siglo, marcada por la pasión por la ingeniería, el lujo sin compromisos y un legado de éxito en las pistas de carreras. Desde sus humildes comienzos en un pequeño taller de Londres hasta convertirse en un gigante del automovilismo de lujo, la marca de la 'B' alada ha forjado un camino único.
- Los Orígenes: Nace la "B" Alada (1911-1920)
- Primeros Éxitos y la Era de las Carreras (1921-1930)
- Cambios de Propiedad y Evolución del Motor (1931-1940)
- Innovación en Carrocerías y Postguerra (1941-1950)
- Nuevos Modelos y Motores de Aluminio (1951-1960)
- Diseño y Colaboraciones (1961-1970)
- El Motor V8 Moderno (1971-1980)
- Seguridad y Nuevos Modelos (1981-1990)
- La Era Volkswagen y el Retorno a la Independencia (1991-2000)
- Regreso Triunfal a Le Mans y Modelos Recientes (2001-2010)
- Preguntas Frecuentes sobre la Marca de la "B" Alada
Los Orígenes: Nace la "B" Alada (1911-1920)
La semilla de lo que se convertiría en una leyenda del automovilismo se plantó en enero de 1919. Fue en ese momento cuando H.M. Bentley, W.O. Bentley y H.M.J. Ward unieron fuerzas y fundaron oficialmente Bentley Motors. La visión era crear coches de alta calidad, potentes y fiables.
Pocos meses después de la fundación, el arduo trabajo dio sus frutos. En octubre de 1919, el primer modelo de la compañía estaba listo: el 3 Litre. Este coche, impulsado por un motor de 65 CV, fue un hito. Se fabricó en un taller situado cerca de Baker Street, en Londres, un lugar que se convertiría en parte de la historia inicial de la marca.
Pero el 3 Litre no solo fue el primer modelo; también fue el vehículo que estrenó el distintivo emblema que definiría a la marca para siempre: la "B" alada. Este logo, que representa velocidad y libertad, se colocó prominentemente en el frontal del coche, anunciando al mundo la llegada de un nuevo competidor en el panorama automotriz.
A mediados de 1920, con el 3 Litre ya mostrando el camino, Bentley Motors anunció sus planes para un nuevo y más ambicioso proyecto: la construcción de un modelo con un motor de seis cilindros y 6,5 litros. La ambición estaba clara desde el principio: crear coches potentes y de gran cilindrada.
Primeros Éxitos y la Era de las Carreras (1921-1930)
La década de 1920 fue crucial para Bentley, estableciendo su reputación tanto en la carretera como en la competición. El 3 Litre, que había introducido la "B" alada, rápidamente ganó popularidad entre los entusiastas del motor.
El potencial de los coches Bentley en el automovilismo deportivo no tardó en manifestarse. En 1921, la marca logró su primera victoria en una carrera, un presagio de los muchos triunfos que vendrían. Este éxito inicial validó la ingeniería y el rendimiento de sus vehículos.
Para satisfacer la creciente demanda y expandir sus operaciones, Bentley fundó una nueva planta en Cricklewood. Esta instalación permitiría una mayor producción y desarrollo de futuros modelos.
La incursión de Bentley en el automovilismo se amplió más allá de las carreras locales. Un año después de su primera victoria, la marca participó en Las 500 Millas de Indianápolis, una de las carreras más prestigiosas del mundo, aunque fue una participación única en su historia temprana.
Sin embargo, sería en el circuito de Le Mans donde Bentley forjaría gran parte de su leyenda deportiva. En 1923, la marca obtuvo un respetable cuarto puesto en esta icónica carrera de resistencia. El éxito definitivo llegó solo un año después, en 1924, cuando Bentley consiguió su primera victoria en Le Mans. Este triunfo fue el primero de un total de tres victorias que la marca lograría en esta década, consolidando su estatus como una fuerza dominante en las carreras de resistencia.
Al final de la década, en 1930, la producción se centró en modelos de mayor envergadura. Se ensamblaron solo 100 unidades del potente 8 Litre, un coche que representaba el pináculo de la ingeniería y el lujo de la época.
Cambios de Propiedad y Evolución del Motor (1931-1940)
La década de 1930 trajo consigo importantes cambios para Bentley, incluyendo una reestructuración corporativa significativa. A principios de 1931, comenzó la producción del modelo 4 Litre, que utilizaba una versión de 120 CV del motor de seis cilindros. Este motor fue modificado cinco años más tarde, en 1936, para aumentar su potencia a 126 CV, demostrando la continua búsqueda de mejora en el rendimiento.
Un evento trascendental ocurrió en noviembre de 1931: Rolls Royce, otro gigante británico del automovilismo de lujo, adquirió la sección de propulsores de Bentley. Esta adquisición marcó el inicio de un largo período en el que ambas marcas, aunque a menudo percibidas como rivales, estarían bajo el mismo paraguas corporativo, compartiendo tecnología y componentes.
A pesar de los cambios en la propiedad, la innovación en Bentley continuó. En 1939, la marca desarrolló el Embiricos, un modelo especial. Este coche destacaba por su carrocería aerodinámica, un diseño que se adelantó a su tiempo y que serviría de ejemplo e inspiración para futuros modelos Bentley, influyendo en su dirección estilística y de ingeniería.
Innovación en Carrocerías y Postguerra (1941-1950)
La década de 1940 estuvo inevitablemente marcada por la Segunda Guerra Mundial. Las operaciones automotrices se vieron afectadas, pero el final del conflicto permitió a Bentley retomar su producción y presentar innovaciones significativas.
En 1946, poco después del fin de la Gran Guerra, Bentley presentó el MkVI. Este modelo fue notable por varias razones. En primer lugar, fue el primer modelo de la marca en incorporar una carrocería de acero, lo que representaba un avance en la construcción de vehículos. Además, el MkVI hizo uso de componentes de Rolls Royce, reflejando la integración y el intercambio tecnológico entre las dos marcas bajo la misma propiedad.
La expansión global y la adaptación a diferentes mercados también fueron importantes en esta década. Tres años después de la presentación del MkVI, en 1949, Bentley construyó su primer coche con volante a la izquierda. Este desarrollo fue crucial para atender la demanda en mercados donde se conducía por la derecha, ampliando así el alcance internacional de la marca.
Nuevos Modelos y Motores de Aluminio (1951-1960)
La década de 1950 vio la introducción de nuevos modelos que continuaron la evolución de Bentley en el segmento de lujo y rendimiento. A principios de la década, llegó el R-Type, que se posicionó como el sucesor del exitoso MkVI. El R-Type contaba con 120 CV. Una característica interesante de este modelo fue que, tras 30 años compartiendo plataformas con Rolls Royce, fue el único modelo Bentley de la época que no tuvo un equivalente directo en la gama de Rolls Royce, lo que le otorgó una cierta singularidad.
En 1955, Bentley anunció el lanzamiento de la S Series. Esta nueva línea de modelos estaba equipada con un motor de nuevo desarrollo que venía acoplado a un cambio automático, una característica que comenzaba a ganar popularidad y ofrecía una mayor comodidad de conducción en los coches de lujo.
La gama se amplió en 1957 con el lanzamiento del Continental Flying Spur de cuatro puertas. Este modelo combinaba el estilo deportivo y el rendimiento de la línea Continental con la practicidad de una berlina, ofreciendo un coche lujoso y rápido para toda la familia.
Hacia el final de la década, en 1959, Bentley comunicó un avance significativo en la tecnología de motores. La marca comenzó a utilizar un motor de 6.0 litros fabricado en aluminio. Lo peculiar de este anuncio fue que se mencionó que este motor había sido desarrollado originalmente para los Rolls Royce de la década de 1920, destacando la longevidad y la adaptabilidad de la ingeniería de los propulsores dentro del grupo.
Diseño y Colaboraciones (1961-1970)
Los años 60 continuaron mostrando la evolución estilística y técnica de Bentley, a menudo influenciada por su relación con Rolls Royce y colaboraciones con diseñadores externos.
En 1962, se presentó el S3, continuando la línea de la S Series e introduciendo refinamientos en diseño y equipamiento.
Un cambio más significativo llegó en 1965 con la aparición del T Series. Este modelo presentaba una línea de carrocería muy similar a la del Rolls Royce Silver Shadow, reflejando la sinergia dentro del grupo. Sin embargo, el T Series incorporaba importantes avances técnicos propios, como suspensión independiente en las cuatro ruedas y discos de freno, características que mejoraban notablemente el manejo y la seguridad.
La colaboración con renombrados diseñadores italianos también marcó esta década. Seis años después del lanzamiento del T Series, en 1971, hizo su debut en el Salón de Londres un diseño especial creado por Pininfarina. Esta colaboración con una de las casas de diseño más prestigiosas del mundo subrayó el deseo de Bentley de combinar su ingeniería robusta con una estética de vanguardia y elegancia italiana.
El Motor V8 Moderno (1971-1980)
La década de 1970 se centró en la optimización de los propulsores existentes y la introducción de modelos que refinarían la experiencia de conducción Bentley.
A principios de los años 70, los ingenieros de Bentley y Rolls Royce rediseñaron el motor V8. El objetivo principal era dotarlo de una mayor potencia y eficiencia. Este motor V8 rediseñado se convirtió en un pilar fundamental para la marca y es notable que, en el momento en que se recopiló la información histórica, ¡este diseño básico aún se mantenía en uso, testificando su robustez y potencial de desarrollo!
En 1977, Bentley presentó el T2. Este modelo fue una evolución del T Series, incorporando mejoras técnicas y de equipamiento para mantener la gama al día con las expectativas de los clientes de lujo de la época.
Seguridad y Nuevos Modelos (1981-1990)
La década de 1980 fue testigo de la introducción de modelos potentes y un enfoque creciente en la seguridad activa.
En 1982, Bentley lanzó el Mulsanne Turbo. Este modelo inyectó un rendimiento considerable en la gama, utilizando la tecnología turboalimentada para ofrecer una aceleración y velocidad impresionantes, sin sacrificar el lujo y la comodidad esperados de un Bentley.
Dos años más tarde, en 1984, llegó el Eight. Este modelo se caracterizaba estéticamente por su frontal con una parrilla cromada que recordaba a los modelos de carreras de los años 20, un guiño a la rica herencia deportiva de la marca.
Un avance técnico importante y fundamental para la seguridad se incorporó en 1987. A partir de ese año, todos los modelos de la marca incluyeron frenos antibloqueo (ABS) de serie. Esta medida posicionó a Bentley a la vanguardia en la implementación de sistemas de seguridad activa en sus vehículos de lujo.
La Era Volkswagen y el Retorno a la Independencia (1991-2000)
La última década del siglo XX fue un período de grandes cambios y resurgimiento para Bentley, culminando con una nueva era bajo la propiedad de un gran grupo automotriz.
En marzo de 1991, se presentó el Bentley Continental R. Este modelo fue particularmente significativo porque fue el primero en tener una carrocería diseñada específicamente para Bentley desde el Continental Type-R de 1954. Esto marcó un paso hacia una mayor distinción estilística de su marca hermana, Rolls Royce.
A partir de enero de 1993, todos los coches Bentley comenzaron a llevar el logo de la "B" alada de forma prominente. Según la información histórica proporcionada, esta decisión se tomó para celebrar los 50 años de la adquisición de la marca por parte de Rolls Royce, aunque la adquisición inicial de la sección de motores fue en 1931.
A mediados de la década, la gama se amplió con la presentación del Azure, un elegante descapotable diseñado por Pininfarina, continuando la tradición de colaboraciones con carrozzeros italianos. También llegó el Continental T, que con 400 CV se convirtió en el vehículo más potente fabricado por Bentley hasta la fecha, reafirmando el compromiso de la marca con el rendimiento.
Un acontecimiento histórico tuvo lugar en 1998: Bentley y Rolls Royce volvieron a ser dos compañías independientes después de 67 años juntas bajo la misma propiedad. En abril de ese año, BMW compró Rolls Royce.
Casi simultáneamente, en un movimiento estratégico de gran calado, Volkswagen anunció en 1998 una inversión masiva de 500 millones de libras esterlinas en Bentley. Esta inversión no solo aseguraba el futuro de la marca, sino que también estaba destinada al desarrollo de un nuevo modelo que la revitalizaría.
El impacto de la inversión de Volkswagen se hizo sentir rápidamente. En septiembre de 1999, se lanzó el Bentley Arnage Red Label. Este modelo fue importante porque marcó el retorno del legendario motor V8 de 6,75 litros a la gama, un propulsor icónico para la marca que se benefició de la modernización y la inyección de capital.
Regreso Triunfal a Le Mans y Modelos Recientes (2001-2010)
El inicio del siglo XXI bajo la propiedad de Volkswagen fue una era de renovación, expansión de la gama y un regreso triunfal a sus raíces de competición.
En 2001, Bentley presentó en Detroit el EXP Speed 8, un prototipo diseñado específicamente para la competición de resistencia. Este coche marcó el regreso de Bentley a las 24 Horas de Le Mans después de décadas de ausencia. El regreso fue exitoso, logrando el tercer puesto en la carrera de 2001 (el texto original menciona 1992, pero el contexto histórico y el modelo EXP Speed 8 presentado en 2001 sugieren que la participación y el podio se refieren a principios de los 2000). Este logro significó el retorno de la marca al podio de la carrera de resistencia más famosa del mundo tras 71 años.
La firma también recuperó formalmente su viejo nombre de Bentley Motors, reafirmando su identidad. Bajo la nueva dirección, se desveló una serie de modelos que definirían la gama moderna de Bentley: el Arnage T (una versión de alto rendimiento), el Arnage R, y el modelo que se convertiría en un pilar de la marca, el Continental GT.
El culmen del regreso a Le Mans llegó en 2003, cuando Bentley Motors ganó las 24 Horas de Le Mans, añadiendo otro capítulo glorioso a su historia en la competición.
La gama de modelos continuó creciendo. En 2005, apareció el Continental Flying Spur de cuatro puertas, que rápidamente se ganó la reputación de ser el cuatro puertas más rápido fabricado por Bentley hasta ese momento, combinando lujo superlativo con un rendimiento asombroso.
El año 2006 fue el de los descapotables. Bentley lanzó el Continental GTC, la versión convertible del exitoso Continental GT, ofreciendo una experiencia de conducción a cielo abierto sin renunciar al lujo y la potencia. También se presentó un nuevo Azure, que se convirtió en el abanderado de la gama de descapotables de la marca, representando el pináculo del lujo y la elegancia.
Preguntas Frecuentes sobre la Marca de la "B" Alada
Aquí respondemos algunas preguntas comunes sobre la marca de coches que utiliza el logo de la "B" alada:
- ¿Qué marca de coches tiene el logo de la "B" alada?
La marca de coches mundialmente conocida por utilizar el icónico logo de la "B" alada es Bentley. - ¿Cuándo se fundó Bentley Motors?
Bentley Motors fue fundada en enero de 1919 por H.M. Bentley, W.O. Bentley y H.M.J. Ward. - ¿Cuál fue el primer modelo de Bentley en llevar el logo de la "B" alada?
El primer vehículo de la marca en incorporar el distintivo logo de la "B" alada en su frontal fue el Bentley 3 Litre, lanzado en octubre de 1919. - ¿Ha pertenecido Bentley a otras compañías a lo largo de su historia?
Sí, a lo largo de su rica historia, Bentley ha formado parte de otros grupos automotrices. Notablemente, estuvo bajo la propiedad de Rolls Royce durante 67 años y, a partir de 1998, se integró en el Grupo Volkswagen. - ¿Se considera a Bentley una marca de coches de lujo?
Absolutamente. Bentley es reconocida globalmente como una de las marcas de automóviles de ultra-lujo y alto rendimiento más prestigiosas del mundo.
La historia de Bentley, la marca de la "B" alada, es una fascinante saga de innovación, competición y la búsqueda constante de la excelencia. Desde los primeros modelos que portaron con orgullo su emblema hasta los sofisticados y potentes vehículos de hoy en día, Bentley ha mantenido su compromiso con la creación de automóviles que son tanto obras de arte de la ingeniería como símbolos de estatus y rendimiento.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a La Marca Tras la 'B' Alada: Historia Bentley puedes visitar la categoría Automovilismo.
