22/10/2020
Cuando se habla de la historia y la pasión por la velocidad en Estados Unidos, una ciudad y un circuito se destacan por encima del resto, reclamando con orgullo el título de "Capital Mundial de las Carreras". Este lugar no es otro que Indianápolis, hogar del icónico Indianapolis Motor Speedway, un sitio con una rica tradición que ha marcado el rumbo del automovilismo a nivel global.

Fundado a principios del siglo XX, el Speedway de Indianápolis ha sido testigo de innovaciones, dramas y triunfos que han cimentado su estatus legendario. No es solo un circuito; es un monumento a la ingeniería automotriz y al espíritu competitivo. Pero, ¿qué hace exactamente que Indianápolis sea considerada la capital del automovilismo en Estados Unidos? La respuesta reside en su historia, sus eventos emblemáticos y su constante evolución.
Los Inicios: Una Pista para Probar la Excelencia
La visión de crear una pista de carreras de clase mundial surgió en 1905 de la mente de Carl G. Fisher, un empresario de Indianápolis. Después de ver las carreras en Europa y notar la superioridad en diseño y manufactura de los autos europeos, Fisher concibió un lugar donde los fabricantes estadounidenses pudieran probar sus vehículos a altas velocidades antes de venderlos al público. En esa época, las carreras se realizaban en pistas de caballos o carreteras públicas, consideradas peligrosas e inadecuadas. Fisher soñaba con un circuito circular de varias millas de largo, con superficies anchas y lisas, donde los autos pudieran alcanzar velocidades de hasta 120 mph (190 km/h), algo casi impensable para la época.
Inspirado por el circuito de Brooklands en Londres, Fisher se propuso encontrar el lugar perfecto cerca de Indianápolis, una ciudad que él creía destinada a ser el centro mundial de la manufactura de "carruajes sin caballos". Junto a sus socios James A. Allison, Arthur C. Newby y Frank H. Wheeler, adquirieron una granja de 328 acres (133 ha) por 72,000 dólares en 1908. Así nació la Indianapolis Motor Speedway Company.
La construcción comenzó en marzo de 1909. Aunque inicialmente se planeó un óvalo más grande con un circuito de carretera, se optó por un óvalo de 2.5 millas (4.0 km) para dejar espacio a las tribunas. La superficie original era de tierra apisonada cubierta con capas de grava, piedra caliza y piedra triturada, todo ello regado con "taroid" (una mezcla de alquitrán y aceite). Se construyeron tribunas con 12,000 asientos y una cerca perimetral.
Primeros Eventos y Desafíos
Antes de que se completara el óvalo, el Speedway albergó una competencia de globos aerostáticos en junio de 1909, atrayendo a 40,000 personas. El primer evento de automovilismo fueron carreras de motocicletas en agosto de 1909, pero se detuvieron por problemas con la superficie de la pista.
Las primeras carreras de autos se llevaron a cabo el 19 de agosto de 1909. La superficie de tierra, aceite y alquitrán se deterioró rápidamente, formando baches y surcos. A pesar de los esfuerzos por repararla, la seguridad se convirtió en una preocupación seria. Trágicamente, hubo varios accidentes mortales, lo que llevó a la AAA (la asociación automovilística de la época) a boicotear futuros eventos hasta que se realizaran mejoras significativas.
El Nacimiento de "The Brickyard"
Ante los problemas de seguridad y la amenaza del boicot, Fisher y sus socios tomaron una decisión audaz: pavimentar la pista. Eligieron utilizar ladrillos, un material relativamente nuevo para pavimentación a gran escala en ese momento. Cinco fabricantes de Indiana suministraron 3.2 millones de ladrillos de 10 libras (4.5 kg) cada uno. Fueron colocados a mano sobre una capa de arena y sellados con mortero.
Mientras se realizaba esta monumental tarea, los locales comenzaron a llamar a la pista "The Brickyard" (La Ladrillera), un apodo que perdura hasta hoy. Una pared de concreto de 33 pulgadas (840 mm) se construyó frente a la tribuna principal y en las curvas para proteger a los espectadores. En una ceremonia especial, se colocó el último ladrillo, que era de bronce chapado en oro.
Hoy en día, una sección de 3 pies (0.91 m) de los ladrillos originales permanece expuesta en la línea de salida/meta, un recordatorio tangible de la historia del circuito. Con la nueva superficie de ladrillos, las pruebas de velocidad en diciembre de 1909 vieron a los autos alcanzar velocidades de hasta 112 mph (180 km/h).
La Era del Indianapolis 500
Después de albergar múltiples eventos de carreras en 1910, el enfoque de marketing cambió drásticamente. A partir de 1911, el Speedway decidió concentrarse en un único gran evento anual: una carrera de 500 millas. Esta decisión dio origen al legendario Indianapolis 500.
La primera edición de las 500 millas se celebró el Día de la Recordación (Memorial Day), el 30 de mayo de 1911. Un estimado de 80,000 espectadores presenciaron cómo Ray Harroun ganó la carrera a una velocidad promedio de 74.602 mph (120.060 km/h). Harroun también hizo historia al ser el único piloto que compitió sin un mecánico a bordo y, para ver lo que ocurría detrás, instaló un espejo retrovisor en su coche, el Marmon "Wasp", marcando la primera vez que se utilizó este dispositivo en un automóvil.
Las primeras décadas del Indy 500 consolidaron su reputación mundial, atrayendo a pilotos internacionales. La carrera se convirtió en el pináculo del automovilismo estadounidense. Durante la Primera Guerra Mundial (1917-1918), el circuito sirvió como base militar de reparación y reabastecimiento aéreo. Tras la guerra, las carreras se reanudaron y las velocidades continuaron aumentando.
Evolución, Desafíos y Nuevas Eras
La década de 1920 vio hitos importantes, como Pete DePaolo superando las 100 mph de velocidad promedio en 1925. En 1927, Carl Fisher y James Allison vendieron el circuito al expiloto y as de la aviación de la Primera Guerra Mundial, Edward V. Rickenbacker.
La Gran Depresión trajo consigo desafíos económicos, afectando los premios en metálico. Aunque a menudo se habla de una "fórmula de desguace" (junkyard formula), los cambios en las reglas de la década de 1930 buscaban fomentar la participación de fabricantes de automóviles estándar en lugar de máquinas de carreras altamente especializadas.
A pesar de los cambios, las crecientes velocidades hicieron que la pista de ladrillos se volviera cada vez más peligrosa, resultando en numerosas fatalidades entre 1931 y 1935. Esto llevó a una nueva pavimentación, reemplazando gran parte de los ladrillos con asfalto. También se realizaron mejoras en la seguridad, como la eliminación de la pared interior en las curvas, la realineación de la pared exterior, la obligatoriedad de cascos rígidos y la instalación del primer sistema de luces amarillas. A pesar de los peligros, pilotos como Louis Meyer y Wilbur Shaw se convirtieron en los primeros en ganar tres veces.
La Era Hulman y la Posguerra
Durante la Segunda Guerra Mundial (1942-1945), el automovilismo se suspendió y el Speedway cayó en un estado de abandono. Muchos pensaron que sería vendido para desarrollo inmobiliario. Sin embargo, Wilbur Shaw, tres veces ganador del Indy 500, descubrió que estaba a la venta y buscó un comprador que lo reabriera al público. Encontró a Tony Hulman, un empresario de Terre Haute, quien adquirió el circuito el 14 de noviembre de 1945 por una suma reportada de 750,000 dólares. Hulman invirtió rápidamente en renovaciones masivas para que el circuito estuviera listo para la carrera de 1946.
Bajo la propiedad de la familia Tony Hulman, el Speedway floreció. Se construyeron y remodelaron tribunas, se añadieron suites y museos, y el circuito recuperó su estatus. En la década de 1950, los "roadsters" dominaban, con velocidades que superaban las 150 mph. El Indy 500 incluso formó parte del Campeonato Mundial de Fórmula 1 de 1950 a 1960, aunque con poca participación cruzada de pilotos.
La Revolución del Motor Trasero y la Era Moderna
En octubre de 1961, se pavimentó con asfalto la mayor parte de la pista de ladrillos, dejando solo la famosa "Yard of Bricks" en la línea de salida/meta. La década de 1960 trajo consigo la revolución del motor trasero, iniciada por equipos europeos de F1 como Cooper y Lotus. Aunque inicialmente hubo escepticismo, el Lotus 38 con motor trasero ganó en 1965 con Jim Clark, cambiando para siempre la configuración de los autos del Indy 500.
Esta época vio el surgimiento de leyendas estadounidenses como A. J. Foyt, Mario Andretti y los hermanos Unser (Bobby y Al). Foyt y Al Unser Sr. se unieron al club de los cuatro veces ganadores. La década de 1970 y 1980 estuvieron marcadas por rivalidades, avances tecnológicos y momentos memorables, incluyendo la participación de la primera mujer, Janet Guthrie, en 1977, y la controversia entre USAC y CART que llevó a campos de salida inusuales en 1979 y 1997.
Rick Mears dominó finales de los 80 y principios de los 90, rompiendo la barrera de las 220 mph en clasificación y logrando seis poles. Se convirtió en el tercer piloto en ganar cuatro veces en 1991. La carrera de 1992 tuvo el final más reñido de la historia, con Al Unser Jr. ganando por solo 0.043 segundos.
En la década de 2000, tras la división entre Indy Racing League (IRL) y CART, pilotos y equipos de CART comenzaron a cruzar al Indy 500, culminando en la unificación de las series en 2008. Pilotos como Juan Pablo Montoya y Hélio Castroneves (quien se unió al exclusivo club de los cuatro veces ganadores en 2021) dejaron su huella.
Más Allá del Indy 500
Aunque el Indy 500 es su evento principal, el Indianapolis Motor Speedway ha albergado otras categorías de carreras importantes. Desde 1994 hasta 2020, fue sede de la Brickyard 400 de NASCAR. También recibió la Fórmula 1 con el Gran Premio de Estados Unidos (2000-2007) y MotoGP (2008-2015), utilizando un circuito de carretera interno moderno que incorpora partes del óvalo. Este circuito de carretera ha tenido diferentes configuraciones a lo largo de los años para adaptarse a las distintas series.
El Speedway también cuenta con el Indianapolis Motor Speedway Museum, que alberga el Salón de la Fama y una vasta colección de autos históricos. El Brickyard Crossing Golf Resort es otro atractivo dentro de los terrenos. Con más de un millón de visitantes anuales, el sitio es una de las atracciones más visitadas del área metropolitana de Indianápolis.
Hitos Clave en la Historia del IMS
- 1909: Fundación del Speedway. Primera carrera de autos. Pavimentación con 3.2 millones de ladrillos.
- 1911: Celebración del primer Indianapolis 500.
- 1917-1918: El circuito sirve como base militar durante la Primera Guerra Mundial.
- 1925: Pete DePaolo supera las 100 mph de velocidad promedio en el Indy 500.
- 1931-1935: Periodo peligroso que lleva a mejoras de seguridad y repavimentación parcial con asfalto.
- 1945:Tony Hulman compra el Speedway y lo renueva tras la Segunda Guerra Mundial.
- 1950-1960: El Indy 500 forma parte del Campeonato Mundial de Fórmula 1.
- 1961: La mayor parte de la pista se pavimenta con asfalto, dejando la "Yard of Bricks".
- 1965: Jim Clark gana con un auto de motor trasero, consolidando la "revolución".
- 1977: Janet Guthrie se convierte en la primera mujer en calificar. A. J. Foyt logra su cuarta victoria.
- 1994: Se celebra la primera Brickyard 400 de NASCAR.
- 2000: Se estrena el circuito de carretera para el Gran Premio de Estados Unidos de F1.
- 2020: Roger Penske adquiere el Indianapolis Motor Speedway y otras propiedades relacionadas.
- 2021: Hélio Castroneves se une al club de los cuatro veces ganadores del Indy 500.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Por qué se llama "The Brickyard"?
Se ganó este apodo en 1909, cuando la pista fue completamente pavimentada con 3.2 millones de ladrillos para mejorar la seguridad tras los problemas iniciales con la superficie de tierra y alquitrán.
¿Cuál es el evento más famoso que se celebra en el circuito?
Sin duda, el Indianapolis 500 es el evento cumbre y el más famoso, celebrado anualmente desde 1911 (con interrupciones por las Guerras Mundiales).
¿Qué otras categorías han competido en el IMS?
Además de la IndyCar Series (que corre el Indy 500 y otras carreras en el circuito de carretera), el Speedway ha albergado la NASCAR (Brickyard 400, Pennzoil 250), Fórmula 1 (Gran Premio de Estados Unidos) y MotoGP.
¿Quién es el actual propietario del Indianapolis Motor Speedway?
Desde 2020, el propietario es Penske Entertainment Corp., una subsidiaria de la Penske Corporation, dirigida por Roger Penske.
¿Cuántos pilotos han ganado el Indy 500 cuatro veces?
Hasta la fecha, solo cuatro pilotos han logrado esta hazaña histórica: A. J. Foyt, Al Unser Sr., Rick Mears y Hélio Castroneves.
Conclusión
La historia, la magnitud de sus eventos, las innovaciones que ha impulsado y las leyendas que ha forjado justifican plenamente por qué el Indianapolis Motor Speedway y, por extensión, la ciudad de Indianápolis, son consideradas la verdadera capital del automovilismo en Estados Unidos. Es un lugar donde la tradición se encuentra con la velocidad, y donde cada mayo se escribe un nuevo capítulo en la rica saga de las carreras.
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