¿Qué pasa cuando un carro híbrido se queda sin gasolina?

¿Valen la Pena los Eléctricos para Viajes Largos?

11/10/2021

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La promesa del coche eléctrico es tentadora: cero emisiones, bajo mantenimiento y, sobre todo, un coste por kilómetro sensiblemente inferior al de los vehículos de combustión interna. Son ideales para el día a día, para ir al trabajo o para moverte por la ciudad. Pero, ¿qué pasa cuando la carretera se alarga? ¿Merecen realmente la pena los coches eléctricos para esos viajes largos que nos llevan más allá de nuestro radio de acción habitual? Esta es una pregunta que muchos potenciales compradores se hacen, y la respuesta, como suele ocurrir, no es un simple sí o no. Se basa en la experiencia real, en la tecnología actual y en la infraestructura disponible.

Exploremos los diferentes aspectos que entran en juego al plantearse un viaje largo en un vehículo eléctrico, basándonos en una experiencia reciente que pone de manifiesto tanto los avances como los desafíos que aún persisten.

¿Merecen la pena los coches eléctricos para viajes largos?
Pero estos vehículos no son muy buenos en carretera . Hasta que las baterías puedan transportar más potencia o los vehículos puedan cargarse más rápido, conducir un vehículo eléctrico más de 240 kilómetros aproximadamente será más lento, más caro y más estresante que hacerlo en un vehículo de gasolina.
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Infraestructura de Carga Pública: ¿Tan Mala Como Dicen?

Hace no mucho tiempo, abundaban las historias sobre las dificultades de usar las redes de carga pública que no eran de Tesla. Se hablaba de la necesidad de tener múltiples aplicaciones en el teléfono, una por cada compañía de carga, y de la frustración de encontrar estaciones que simplemente no funcionaban, a menudo debido a vandalismo (el robo de cables de cobre era un problema) o a un mantenimiento deficiente.

Sin embargo, la situación parece estar mejorando. En un viaje reciente, la mayoría de esos problemas no se materializaron. Es cierto que alguna estación podría tener un pequeño desperfecto, como un clip roto que impide la comunicación con el coche, pero a menudo hay múltiples puntos en una misma estación, permitiendo usar uno que sí funcione. El tema de las aplicaciones aún existe, pero las opciones más populares cubren gran parte de la red. Y lo que es más importante, cada vez más cargadores permiten pagar directamente con tarjeta de crédito, eliminando la necesidad de descargar una aplicación específica, lo cual es un gran paso adelante en cuanto a comodidad.

Las cosas están evolucionando rápidamente. Hoy en día, aplicaciones de mapas populares como Google Maps pueden indicar dónde se encuentran los cargadores más cercanos, qué tan rápidos son e incluso, en algunos casos, cuántos puntos de carga están disponibles en tiempo real. Esta información reduce la incertidumbre y ayuda a planificar mejor las paradas.

La Velocidad de Carga Importa... Y Mucho

Aquí es donde la experiencia puede variar drásticamente de un vehículo a otro. No todos los coches eléctricos cargan a la misma velocidad, y esto tiene un impacto monumental en la duración de un viaje largo.

Existen tres niveles principales de carga:

  • Nivel 1: Utiliza un enchufe doméstico estándar (120V en algunos países, 230V en otros). Es extremadamente lento. Llenar una batería de tamaño medio (como 65 kWh) podría llevar varios días. Es útil para cargar durante la noche si no se recorren muchos kilómetros, pero inútil en un viaje largo.
  • Nivel 2: Requiere una conexión de 240V, similar a la que usan secadoras o cocinas eléctricas. Es el nivel de carga más común para instalaciones domésticas de pared (wallbox). Llenar la misma batería de 65 kWh tomaría alrededor de ocho horas. Es ideal para la carga nocturna en casa o en el destino, pero no es viable para una parada rápida en ruta.
  • Nivel 3 (Carga Rápida DC): Utiliza equipamiento eléctrico de alta potencia no disponible en hogares. Esencial para viajes largos. Permite añadir una cantidad significativa de autonomía en poco tiempo.

Los vehículos eléctricos más modernos, con tecnologías de batería y sistemas de gestión térmica más avanzados (como los de Tesla, Hyundai con su plataforma E-GMP, Ford, VW o los nuevos modelos de GM), pueden cargar rápidamente hasta aproximadamente el 80% de su capacidad en tan solo 30 minutos en un cargador de Nivel 3. Sin embargo, vehículos con tecnología de batería más antigua pueden tardar más del doble de tiempo para alcanzar el mismo porcentaje.

En un viaje, una parada de carga de 30 minutos puede ser tolerable, permitiendo un descanso o una comida rápida. Pero si la carga tarda una hora o más para añadir la autonomía necesaria, el tiempo total del viaje se incrementa considerablemente. Además, es importante entender que las baterías no cargan de forma lineal; la velocidad de carga se reduce significativamente una vez que se supera el 80% de capacidad para proteger la batería. Esto significa que ir del 80% al 100% puede llevar tanto o más tiempo que ir del 10% al 80%. Por lo tanto, en viajes largos, a menudo se recomienda cargar solo hasta el 80% para optimizar el tiempo, a menos que se necesite la máxima autonomía para llegar al siguiente punto.

La lentitud de carga no solo afecta al conductor, sino también a otros usuarios. En estaciones con un número limitado de cargadores rápidos, un vehículo que tarda mucho en cargar puede generar esperas, como ocurrió en una experiencia donde un coche con carga lenta ocupó el único cargador rápido disponible en un pequeño pueblo, obligando al siguiente conductor con un coche de carga rápida a esperar o buscar otra opción.

¡Despacio, Por Favor! La Autonomía y la Velocidad

La autonomía es la gran preocupación al plantearse un viaje largo en un EV. Y está intrínsecamente ligada a la velocidad y al estilo de conducción.

Los vehículos eléctricos son muy eficientes en conducción urbana, con arranques y paradas frecuentes que permiten regenerar energía. Es posible conseguir cifras de más de 5 millas por kWh (equivalente a unos 8 km por kWh) en ciudad. A velocidades moderadas en carretera (hasta 60 mph o unos 96 km/h), la eficiencia se mantiene razonable, alrededor de 4.5 millas por kWh (unos 7.2 km por kWh).

Sin embargo, al aumentar la velocidad, la resistencia aerodinámica crece exponencialmente, y el consumo de energía se dispara. A 70 mph (unos 112 km/h), una velocidad habitual en autopistas, la eficiencia puede caer a cerca de 3 millas por kWh (unos 4.8 km por kWh). Esto significa que a mayor velocidad, la batería se agota mucho más rápido, reduciendo drásticamente la autonomía.

Para maximizar la autonomía en un viaje largo y asegurar llegar al siguiente punto de carga sin problemas, a menudo es necesario reducir la velocidad. Esto puede implicar ir a la par de los camiones en el carril derecho. Aunque pueda parecer contradictorio, en un vehículo con carga lenta, ir más despacio para aumentar la autonomía y evitar una parada adicional, o acortar el tiempo de la siguiente carga, puede resultar en un tiempo total de viaje más corto que ir rápido y tener que parar más tiempo a cargar.

La 'ansiedad de autonomía' es real, especialmente en rutas desconocidas o con grandes distancias entre puntos de carga. Planificar la ruta teniendo en cuenta la ubicación y disponibilidad de los cargadores es fundamental. Algunos vehículos muestran indicadores visuales (como un dial que cambia de color) para informar al conductor si su estilo de conducción está siendo eficiente o si está consumiendo energía a un ritmo elevado.

¿Cuánto Dices Que Cuesta Cargar?

Aquí reside una de las mayores sorpresas para muchos. La principal ventaja económica del coche eléctrico se manifiesta cuando se carga en casa.

Cargar un EV en casa, utilizando una tarifa eléctrica residencial estándar (que puede rondar los 0.15€ por kWh, aunque varía mucho según la región y el contrato), es significativamente más barato que llenar un depósito de gasolina. Llenar una batería de 65 kWh costaría, por ejemplo, unos 9.75€. Esto proporciona una autonomía que, en un coche de combustión eficiente (pongamos 35 mpg, o unos 6.7 l/100km), costaría alrededor de 30-40€, dependiendo del precio de la gasolina. El ahorro es considerable en el uso diario.

Pero en la carretera, la situación cambia radicalmente. Las estaciones de carga pública, especialmente las de carga rápida, tienen tarifas mucho más elevadas. No es raro encontrar precios superiores a 0.50€ por kWh. A esa tarifa, llenar la misma batería de 65 kWh podría costar más de 32.50€. Esto ya es comparable, o incluso superior, al coste de la gasolina para la misma autonomía en un coche eficiente. La ventaja económica del EV se diluye o desaparece por completo cuando dependes exclusivamente de la carga pública en viajes largos.

Es cierto que se pueden encontrar opciones más económicas, incluso estaciones de carga gratuitas (a menudo patrocinadas por comercios, ayuntamientos o bibliotecas), pero encontrarlas requiere buscar y planificar, y no siempre están convenientemente ubicadas en una ruta de viaje rápido. Para aquellos que viven en apartamentos o casas sin acceso fácil a un punto de carga privado, depender de la carga pública (ya sea en la calle o en la red de carga rápida) puede hacer que la propuesta de valor del coche eléctrico sea menos atractiva desde el punto de vista económico.

Lo Aprendido en el Camino

La experiencia de un viaje largo en un vehículo eléctrico, especialmente uno con limitaciones de carga como el Bolt mencionado en la información, subraya que estos vehículos son fantásticos para lo que fueron concebidos: la movilidad urbana y los desplazamientos diarios. Son económicos de comprar (en algunos casos), baratos de operar cargando en casa y sencillos de mantener. La comodidad de 'llenar el depósito' en el propio garaje es un gran plus.

Sin embargo, para los viajes largos, más allá de unos 150-200 kilómetros, la experiencia actual puede ser más lenta, más cara y más estresante que en un vehículo de gasolina equivalente. La necesidad de parar a cargar, la duración de esas paradas (si la carga es lenta), la búsqueda de cargadores y el coste de la energía en ruta son factores que suman tiempo, dinero y nervios.

Aunque la experiencia específica pueda ser frustrante con ciertos modelos, es crucial reconocer que la tecnología está en constante mejora. Los nuevos modelos de EVs que llegan al mercado ofrecen mayor autonomía y, lo que es más importante para los viajes largos, capacidades de carga mucho más rápidas. Las redes de carga también están creciendo y volviéndose más fiables y fáciles de usar.

Es probable que nunca alcancemos la comodidad de un repostaje de tres minutos que nos dé 600 kilómetros de autonomía, pero la brecha se está cerrando. La inversión masiva en investigación y desarrollo en la industria automotriz y de baterías augura un futuro con EVs más capaces para los viajes largos.

En conclusión, para el uso diario y distancias cortas, un coche eléctrico es una opción excelente. Para viajes largos, la decisión depende en gran medida del modelo de coche (su autonomía y velocidad de carga) y de la disposición del conductor a planificar las paradas y asumir que el viaje puede requerir más tiempo que en un coche de gasolina. Si bien es posible, aún no siempre es la experiencia más cómoda o económica para todos los EVs y todas las rutas.

Preguntas Frecuentes Sobre Viajes Largos en EV

¿Cuánto tarda un coche eléctrico en cargar en un viaje largo?

Depende del coche y del cargador. Con un cargador rápido (Nivel 3) y un EV moderno, puedes añadir suficiente autonomía para 200-300 km en 20-30 minutos (cargando hasta el 80%). Con EVs más antiguos o cargadores más lentos, puede tardar una hora o más.

¿Es cara la carga pública para coches eléctricos?

Generalmente, sí. Las tarifas por kWh en cargadores rápidos públicos suelen ser significativamente más altas que el coste de cargar en casa, a menudo haciendo que un viaje largo en EV sea comparable o incluso más caro en coste energético que en un coche de gasolina eficiente.

¿Cómo afecta la velocidad a la autonomía de un coche eléctrico?

La velocidad tiene un gran impacto. Conducir rápido (por encima de 100-110 km/h) reduce drásticamente la eficiencia del coche eléctrico debido a la resistencia aerodinámica, disminuyendo significativamente la autonomía en comparación con conducir a velocidades moderadas (90-100 km/h).

¿Es necesario cargar hasta el 100% en un viaje largo?

No siempre es recomendable. La velocidad de carga se reduce mucho a partir del 80%. A menudo, es más eficiente en tiempo cargar hasta el 80% y hacer una parada más, que esperar mucho tiempo para alcanzar el 100%.

¿Puedo encontrar cargadores públicos fácilmente en ruta?

La disponibilidad está mejorando, especialmente en autopistas y cerca de ciudades. Herramientas como Google Maps o aplicaciones específicas de redes de carga te ayudan a encontrar cargadores y ver su disponibilidad. Sin embargo, la densidad de la red varía según la región.

Coste Estimado de Energía: Casa vs. Carretera

Situación de CargaCoste por kWh (Estimado)Coste para una Batería de 65 kWhEquivalente en Coche Gasolina (35 mpg / 6.7 L/100km)
Carga en Casa~0.15 €/kWh~9.75 €~30-40 €
Carga Pública Rápida>0.50 €/kWh>32.50 €~30-40 €

Nota: Los costes pueden variar significativamente según la ubicación geográfica, el proveedor de energía y la tarifa específica.

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