29/07/2019
El automovilismo argentino ha sido cuna de leyendas, hombres que con audacia y pericia escribieron páginas doradas en la historia del deporte motor. Entre ellos, emerge una figura enigmática, conocida tanto por su velocidad en la pista como por un apodo que resonaba con misterio: Julio Gelón Devoto, inmortalizado por muchos como 'Ampacama'. Su trayectoria, marcada por triunfos, innovaciones y un final abrupto, es un reflejo de una época vibrante y, a la vez, de los claroscuros que podían envolver a sus protagonistas.

La historia de Julio Gelón Devoto comienza mucho antes de que el rugido de los motores se convirtiera en la banda sonora de su vida. Nacido en la Ciudad de Buenos Aires, provenía de una familia con notables raíces italianas. Su padre, Fortunato, fue una figura destacada que incluso ejerció como intendente en la localidad de Villa Aberastain. Sin embargo, tras el nacimiento de Julio, la familia decidió regresar a la apacible localidad sanjuanina de Albardón, un lugar que se convertiría en el escenario principal de su infancia y juventud, y donde forjaría gran parte de su identidad.
Los Inicios Deportivos y el Origen de un Apodo Singular
Los primeros coqueteos de Devoto con la competición automovilística se remontan al año 1944. Se aventuró en el mundo de las carreras de autos sport, aunque sus primeros intentos no estuvieron coronados por el éxito inmediato. A pesar de los resultados discretos, esta etapa fue crucial. Le permitió sumergirse en el ambiente del automovilismo y, lo que es más importante, establecer contacto con figuras que en el futuro se convertirían en verdaderos íconos de la disciplina en Argentina y el mundo. Nombres de la talla de Juan Manuel Fangio, Oscar Alfredo Gálvez y Eusebio Marcilla, entre otros, compartieron pistas y boxes con el joven Devoto, forjando amistades y rivalidades que enriquecerían el deporte.
Un rasgo distintivo de Julio Devoto, especialmente en sus inicios, era su apariencia. A diferencia de muchos de sus contemporáneos, quienes solían vestir los prácticos mamelucos de mecánico en los parques cerrados, Devoto mantenía una elegancia particular. Proveniente de la alta sociedad sanjuanina, era común verlo enfundado en impecables trajes, una imagen que contrastaba con la rudeza del entorno de la competición, pero que reflejaba su origen y personalidad.
Precisamente debido a sus orígenes familiares y quizás para separar su vida personal de la deportiva, Devoto recurrió a una práctica habitual en la época: el uso de un seudónimo. Esta decisión lo llevó a adoptar el nombre por el que sería recordado. En aquel tiempo, se había asociado deportivamente con Juan Carlos Navone, un colega competidor que poseía un taller. Curiosamente, este taller llevaba un nombre muy particular: Ampakama. Esta palabra no era un nombre inventado al azar, sino un término de origen Huarpe, la lengua de los pueblos originarios de la región de Cuyo. El significado de Ampakama es "tierra de nadie".
Este significado, "tierra de nadie", resonó profundamente en Julio Devoto. Quizás lo interpretó como un espacio de libertad, un lugar donde podía ser él mismo sin las ataduras de su vida social, o simplemente un nombre que le permitía 'disfrazar' su identidad en las listas de inscripción. Adoptó el nombre del taller de su socio, aunque con una ligera modificación que lo haría único: 'Ampacama'. Así nació el apodo que lo acompañaría a lo largo de su destacada carrera deportiva.
El Desafío del Turismo Carretera
El gran salto de Julio Devoto al escenario principal del automovilismo argentino se produjo en 1947, con su ingreso al Turismo Carretera. Esta categoría, la más popular y exigente del país, se convirtió en el terreno donde 'Ampacama' demostraría su valía al volante. Desde su debut, comenzó a desandar un camino lleno de desafíos, enfrentando a los mejores pilotos de la época en competencias que a menudo se desarrollaban a lo largo de miles de kilómetros por rutas y caminos de todo el país.
Una de sus participaciones más destacadas tuvo lugar en el épico Gran Premio de la América del Sur de 1948. Esta competencia transcontinental, que unió Buenos Aires con Caracas, fue una prueba de resistencia y habilidad sin igual. Devoto demostró su potencial al lograr ubicarse en una impresionante cuarta posición. Sin embargo, la dureza de la carrera no perdonó, y desperfectos mecánicos lo obligaron a desertar, privándolo de un resultado histórico.
A pesar de los contratiempos iniciales y las deserciones, 'Ampacama' nunca bajó los brazos. Continuó compitiendo con tenacidad, perfeccionando su técnica y conociendo a fondo sus máquinas. La perseverancia dio sus frutos. En 1950, consiguió el primero de una serie de triunfos que jalonarían su carrera en el TC. La victoria llegó el 19 de noviembre de ese año, en una competencia reservada para no ganadores, disputada en la ciudad de Mar del Plata. Este primer éxito fue un punto de inflexión, demostrando que tenía la velocidad y la capacidad para estar en la cima.
A partir de esa primera victoria, la carrera de Julio Devoto en el Turismo Carretera se consolidó. Entre 1947 y 1964, participó en un total de 65 competencias finales, logrando acumular 12 victorias. Si bien nunca pudo coronarse campeón de la categoría, un logro reservado para unos pocos elegidos en aquella época de gigantes, siempre se destacó por su excepcional velocidad y un estilo conductivo arriesgado pero efectivo. Su presencia en cada carrera era garantía de espectáculo y de que lucharía por los puestos de vanguardia.
Innovación Técnica y Legado: La Guanaquera
Más allá de su habilidad al volante, Julio Devoto fue un piloto con una mente inquieta y un enfoque técnico particular. Fue reconocido en el ambiente por emplear una técnica que buscaba maximizar el rendimiento de sus vehículos: el alivianamiento. Esta práctica consistía en retirar la mayor cantidad posible de elementos no esenciales del coche, buscando reducir su peso al mínimo. El objetivo era claro: lograr que los autos fueran lo más ágiles, ligeros y, por ende, rápidos posible para la competición. Esta búsqueda constante de la eficiencia a través de la reducción de peso era una muestra de su dedicación y comprensión de la dinámica automotriz.
Pero la influencia de 'Ampacama' trascendió las pistas de carreras. Se le reconoce un mérito particular por fuera del ámbito deportivo: haber sido precursor de un tipo de vehículo utilitario que ganaría popularidad en ciertas regiones, especialmente entre los cazadores. Se trata del vehículo conocido como la Guanaquera. Este utilitario se caracterizaba por tener una carrocería abierta, diseñada específicamente para permitir a los cazadores moverse con mayor velocidad y libertad por los terrenos de caza. La visión de Devoto al identificar la necesidad de un vehículo de este tipo y promover su uso demuestra su ingenio y su capacidad para pensar más allá de las convenciones, aplicando principios de agilidad y ligereza a un uso práctico y específico.
Un Final Trágico y sin Respuestas Claras
La vida de Julio Gelón Devoto, marcada por la velocidad y la pasión por los automóviles, encontró un final abrupto y doloroso. Lamentablemente, 'Ampacama' murió trágicamente el 12 de julio de 1973. Su deceso ocurrió en la localidad de Villa Unión, en la Provincia de La Rioja, como consecuencia de un confuso episodio policial.
Las circunstancias exactas que rodearon los hechos que terminaron con su vida nunca fueron del todo esclarecidas. El incidente se desarrolló en un contexto de gran ambigüedad, dejando muchas preguntas sin respuesta y alimentando el misterio que, de alguna manera, siempre pareció rodear a su figura, incluso desde la adopción de su enigmático apodo. A pesar de la falta de claridad sobre los motivos precisos, en todos los relatos y reconocimientos posteriores, se señaló a la Policía Provincial como responsable de su deceso.
La muerte de Julio Gelón Devoto fue una pérdida lamentable para el automovilismo argentino. Dejó un vacío en las pistas y en el corazón de quienes admiraban su talento, su audacia y su personalidad única. Su legado no solo reside en sus 12 victorias en el Turismo Carretera o en su enfoque innovador para alivianar los autos, sino también en su contribución a la creación de vehículos utilitarios como la Guanaquera y, por supuesto, en el misterio y el significado que encierra su apodo, 'Ampacama', la 'tierra de nadie' donde este intrépido piloto forjó su leyenda.
Preguntas Frecuentes sobre Julio Gelón Devoto
¿Qué significa el apodo 'Ampacama'?
El apodo 'Ampacama' proviene de una modificación de la palabra de origen huarpe 'Ampakama', cuyo significado es 'tierra de nadie'. Julio Devoto adoptó este nombre de un taller asociado y lo usó como seudónimo.
¿Por qué Julio Devoto usaba un seudónimo?
Se cree que Devoto, proveniente de la alta sociedad sanjuanina, utilizó un seudónimo, una práctica común en la época, para separar su vida personal de su actividad deportiva y quizás para poder competir de forma más discreta.
¿Cuántas victorias logró Julio Devoto en el Turismo Carretera?
Julio Gelón Devoto consiguió un total de 12 victorias en competencias finales del Turismo Carretera a lo largo de su carrera entre 1947 y 1964.
¿Qué fue la 'Guanaquera'?
La 'Guanaquera' fue un vehículo utilitario de carrocería abierta, precursor de un tipo de automotor empleado por cazadores para desplazarse rápidamente en terrenos de caza. Se le reconoce a Julio Devoto haber sido uno de sus precursores.
¿Cómo murió Julio Gelón Devoto?
Julio Gelón Devoto murió trágicamente el 12 de julio de 1973 en Villa Unión, La Rioja, a raíz de un confuso episodio policial cuyas circunstancias exactas nunca fueron totalmente esclarecidas, aunque se señaló a la Policía Provincial como responsable.
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